Ir al contenido principal

Ningún niño sin saber nadar

Si os suena esta imagen, es que sois al menos tan viejunos como yo.  En el póster podéis ver el escudo que se llevaba por aquella época.  Estamos hablando de 1976. Todos teníamos pegatinas (esta palabra también es viejuna) para poner en la bolsa de natación (con nuestro bocata de Nocilla y el bañador de repuesto) y en las carpetas del cole junto a las fotos en blanco y negro recortadas del As de Leivinha y Pereira (en mi caso), mis dos ídolos de la infancia. 

Por aquellos años, mi madre nos llevaba a mi hermana y a mí a la piscina del Colegio San Viator para aprender a nadar.  Ahora, ya sé ir solito y no hace falta que me acompañe mi madre… más que para ir al dentista. 



Sí, amiguitos, me ha dado por la natación. Me pego alguna paliza que otra en la piscina de Alcobendas y allí hay gente “pa tó”. Lo primero que te llama la atención es que hay en cada una de las calles de la piscina (esas líneas pintadas en el suelo que además están separadas por unos corchetes) un cartel para separar a los distintos tipos de nadadores: Nado con material, nado rápido y nado lento. ¿Los respeta alguien? No, no y no.  Me mola lo del nado con material. No se refieren al gorrito con el que tenemos todos “cara de sopla”, ni al típico “fardagüevos” con el que nos metemos en la piscina.  Es para los que nadan con la tablita, aletas, palas o churros. Lo del nado lento o rápido tampoco es que lo cumpla nadie. Bueno sí, el que va a dos largos por hora, se considera rápido, y el que pasa a tu lado despeinándote a pesar del puto gorro, va por la calle de nado lento.  Asi “semos”. 

Independientemente de la calle por la que nades, hay una fauna bastante curiosa y paso a presentaros a los diferentes grupos “étnicos”.

Buscando a Nemo
Esta especie, también llamada “el preparao”, y que yo creía en extinción, está en pleno auge en Alcobendas.  Su indumentaria consta de: traje de neopreno (la piscina está a unos 24 grados por lo que es muy necesario el traje para evitar congelaciones), gafas de buceo (para ver el culo a las chicas que nadan en las otras calles. No imagino otro uso), aletas (para ir por la calle de nado lento), tubo de respiración (muy útil para aguantar más tiempo viendo los culos de las “jóvenas”) y en contadas ocasiones saca la cabeza del agua (sólo para salir de la piscina).

El “calentaor”
Su hábitat natural es el borde de la piscina. Es prácticamente imposible verles dentro del agua y se pasan más de media hora haciendo estiramientos y calentando todos los músculos.  Cuenta la leyenda, que alguien vio a uno tirándose al agua y del calentón sonó igual que al arrojar un cigarro a la taza del váter (no lo intentéis en casa, niños ¡Caca!).

El mira como te gano
Aunque no los he visto al salir del recinto, deben ser los mismos que tienen el Seat León (casi siempre amarillo canario) aparcado a la puerta del polideportivo para picarse en los semáforos.  Esta especie suele anidar dentro de la piscina durante un rato esperando a su presa (que somos todos los que estamos en las calles aledañas.  ¡Cómo mola la palabra aledaña!).  Entonces, cuándo tu llegas después de hacer 30 largos, sale él y comienza a nadar a toda leche para terminar esperándote al otro lado de la piscina y mirando con cara de decir: Jodé que lento eres, chaval”.  Es ahí cuando piensas ¿Estabas echando una carrera?  Y como soy niño, a veces me pico.

Dos largos y para casa
Son otra variante del “calentaor”.  Se tiran un poquito menos tiempo al borde de la piscina, pero también suele ser su hábitat natural.  Les ves con su bañador “fardagüevos” y super preparados. Piensas: Este va a ser de la especie del mira como te gano, pero no. Las apariencias engañan.  Hacen un par de largos, y eso porque hay que salir por el mismo sitio, y se van a la ducha.  Mi duda siempre es.  ¿Tendrán agua caliente en casa?

Yo a mi ritmo
Suelen ser señores mayores (más mayores que yo, y ya quedan pocos). Van a un ritmo regular, siempre por la calle de nado rápido. Son lentos pero seguros.  Normalmente me tiro una hora en el agua y en muchos casos los que van a su ritmo estaban ya antes nadando. Cuando termino, ahí les tienes, como unos campeones.

Necesito dos tallas más
Esta categoría suele necesitar la calle de nado rápido, la de nado con material y la de nado lento.  Da igual que tu estés dos calles más allá (incluso en otro polideportivo). No hay manera de librarte. Intentas esquivarlo, crees que ya ha pasado el peligro y ¡Zas! Manotazo en la chepa o patada en los huevos (o ambas cosas).  No hay manera, siempre terminan dándote. No sabes cómo es posible, pero se apañan para pegarte un viaje. Es el momento en que quieres devolver el golpe, pero son mucho más hábiles que tú.

El que solo va a nadar
Afortunadamente es la especie más abundante en la piscina de Alcobendas. Son gente que únicamente va a hacer ejercicio, no buscan a Nemo, no echan carreras (habitualmente), ni a utilizar el agua caliente (sólo cuando ya han hecho ejercicio de verdad), y por supuesto, ni se les ocurre dar palizas a otros peces del acuario. 

Si conocéis alguna especie más en vuestras piscinas o en el gimnasio, ya sabéis, me lo contáis para incluirlo en el próximo fascículo de Ningún niño sin saber nadar. 

Con el segundo fascículo te regalamos el traje de neopreno :-)

Comentarios

  1. Falta "El Pavo", especie en la que me incluyo. Después de N reiteraciones de "venga, anda, que está buenísima", "¿pero no te vas a bañar?", "¡pero que vas a estar más fresquito, no seas tonto!", dícese del sonido que haces - algo así como 'glu-glu-glu-glu' cuando, después del maremoto provocado por la inmersión, encuentras que te has tirado donde no haces pie... y es que algunos aprendimos a bucear, pero dejamos de ir a más clases (y sí, reconozco haber vivido 7 años en una isla con ese handicap. El agua, con gas y para los whiskys.)

    ResponderEliminar
  2. Yo conozco al que hace ejercicio largo rato, se mete con prudencia en el agua y luego se agarra con cuidado al borde de la piscina y con los brazos bien agarrotadillos se va desplazando poco a poco, manita a manita, hasta recorrerse todo el contorno, luego sale y se ducha, el ejercicio no es para menos. Y ahora, ¡Quiero mi mi neopreno!

    ResponderEliminar
  3. Susana, esa especie es autóctona de las piscinas de verano. Error mío por no especificar el hábitat sobre el que versábamos :-) Pero vamos, que el neopreno está en camino.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¡Gracias por leer el blog y dejarme un comentario!

Entradas populares de este blog

Sí sí sí, el bombo ya está aquí

¡Albricias! Celebremos con regocijo (quienquiera que sea regocijo) la buena nueva. ¡Manolo podrá tocar su instrumento de nuevo!  

Para los despistados. Hablamos del bombo de Manolo, un señor que es famoso por tener un bombo. Como Bartolo con la flauta, pero en versión bombo. Ya, ya sé que llego un poco tarde a la noticia, pero es que hay cosas que necesitan tiempo para digerir, y reconocer su importancia. Y es que era un clamor. La gente preocupada, no se hablaba de otra cosa, un sinvivir, noches sin dormir (una, pero sin dormir… bueno, en realidad sí que dormí, pero no muy bien… El calor no ayudaba)

¿Por qué es tan importante que Manolo tenga su bombo? ¿De verdad os lo tengo que explicar? Está bien, allá vamos.


¿Has visto las noticias? ¿Las de dónde?

Según el mundo en el que vivas puede que las noticias más importantes sean que Cristiano Ronaldo se ha “enfurruñao” con sus compañeros. O que Isabel Pantoja sale de la cárcel. Que a Paquirrín, Pantojín Jr,  habría que meterle en la cárcel por la música que hace, y que la próxima semana seguiremos hablando del gobierno.


Pero en otros mundos, que también los hay, no saben si Paquirrín es el próximo Presidente. Si les dicen que Cristiano Ronaldo está en la cárcel, no sabrán de quién le hablamos y no les extrañaría que Pantoja fuera la máxima goleadora de la liga de fútbol, o participará en las próximas Olimpiadas o si se ha “enfurruñao”.

Las noticias que, como ahora se dice, hacen arder las redes, puede que no merezcan ni una línea en “The Country” (El País en Estados Unidos) o un comentario en “The Reason” (La Razón de UK)y ni siquiera dirán nada en “Antenna Three” de Australia. Mejor te cuento algunos ejemplos

¡Qué haríamos sin vosotras! 10 cosas que existen gracias a las mujeres

¡Menuda historia! ¡Qué injusta ha sido con las mujeres! Los historiadores venga a hablar de señores que han hecho poco, tirando a nada. Por ejemplo, la de reyes que hay en los libros de historia. Todos con el mismo nombre, pero con su numerito (como las señoras mayores en el mercado… cuando no se cuelan). Felipe I, II, III, VI (el del Atleti Ortiz) y González (no es rey pero vive mejor que ellos), o Papas... Hay hasta 16 Benedictos y 23 Juanes... ¿Y las mujeres qué? ¿Cuántas Juanas famosas hay? Sólo dos. Una que terminó loca del todo y la otra, la del arco (y sin flechas), quemada en la hoguera. Qué malamente se portan con las mujeres.

Como os iba diciendo, no se ha dado importancia al papel de la mujer en la historia. Han pasado de vosotras completamente. Si no fuera por las mujeres, el mundo sería muy distinto. Y no es sólo con vuestro papel de madres, que también. Es mucho más que eso. Y como alcalde vuestro que soy, os voy a dar la explicación que os debo.


Imaginad por un momento qu…

Cosas de los americanos

Según los americanos muy americanos, el resto de americanos deberían irse fuera de América… Aunque los otros sean más americanos y desde hace mucho más tiempo.
A ver si me explico. En el post de hoy os voy a contar cosas de los americanos de Estados Unidos. No de todos y cada uno de ellos porque sería un post larguísimo y tampoco los conozco a todos. En mi defensa tengo que decir que tenerlos a todos de amigos de Facebook no sería muy práctico… Roberto Carlos, el que no jugaba al fútbol, decía que quería tener un millón de amigos, pero es que 300 millones (4 mil billones, según los organizadores), ya me parecen muchos para invitarles a un cumpleaños.
A pesar de no conocerlos a todos, me voy a arriesgar y os voy a contar algunas cosas sobre ellos.
Son grandes Muy grandes. Muchos de ellos son 3D. Alto, ancho y más anchos. Por eso necesitan esos coches tamaño autobús. Como tuvieran que aparcar en Toledo con un coche de los suyos, iban listos. Y es que no son mucho de andar, ni de hacer ejerc…

Vuelve la vuelta al cole

Quizá el título no lo aprobarían en un periódico serio. También es verdad que cada vez quedan menos periódicos serios. Realmente,  tampoco es que haya demasiados periódicos y es mejor no tomarse las cosas demasiado en serio.
El caso es que estamos otra vez con la vuelta al cole. Cualquier producto es bueno para aprovechar la idea. Aquí no tenemos muy claro cuál es el público potencial. ¿Los padres? ¿Los profesores? ¿Los tiernos infantes? El caso, es que no está mal de precio.


Hoy vamos a hablar de las cosas que pasan cada vez que nos referimos a la vuelta al cole. Es como la vuelta a España. Tiene cuestas, gente sufriendo, uniformes… pero aquí no te puedes echar la siesta como cuando ves el ciclismo.

10 superpoderes que me gustaría tener

Hace tiempo os decía que no me gustan los superhéroes. Sigo en mis trece. No me gustan. Ni ellos, ni sus películas, ni sus series de televisión, ni los cómiz (sí, lo escribo como suena, ¿qué pasa?), ni sus trajes, ni sus problemas y movidas. Que todos tenemos problemas y no vamos disfrazados de mamarrachos por la calle… ¿o sí?

Sinencambio (también se escribe como suena… mal, pero así suena), sí me gustaría tener algunos de sus superpoderes. Y no, seguro que no acertáis con mis preferidos.
Estoy convencido de que todo el mundo diría que le gustaría volar (pues no hace frío arriba), o ser invisible (y nada más que los utilizaríais para hacer maldades o ver a la gente sin ropa ni nada) o tener la fuerza de los mares, o el ímpetu del viento (creo que me estoy confundiendo de canción).

¿Quieres saber qué superpoderes me pido? Vamos allá.