Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2020

Ponga un experto en su vida

Imagen
Pues yo tengo un mensaje de Whatsapp que…. A mí me han contado… Sé de buena tinta… En un vídeo de Youtube…. El primo de un amigo que es…. Ha salido un experto hablando y ha dicho que…. Es posible que el primo de tu amigo sea un experto que tiene un canal de Youtube y te haya llegado un mensaje de WhatsApp en el que hablan sobre ese tema que a ti te tiene tan preocupado. E incluso es probable que coincida con lo que tu pienses. Casi siempre tienen razón los que opinan como tú. Todos sabemos que no hay que hacer caso de las fuentes oficiales. Es mucho más fiable lo que dice el amigo de tu primo. Al que nunca has visto. Al amigo… y es posible, que a tu primo, tampoco. Incluso es muy probable que no haya primo… O que el primo seas tú.  Que lo mejor el primo de tu amigo era Einstein y estoy hablando sin saber. Todo es posible. Ya lo decía el mismo físico alemán. Sigo hablando de Einstein, no del primo de tu amigo. En su teoría de la relatividad te explicaba que las cosas son relativas, ha

La vuelta

Imagen
Como decíamos ayer, bueno, algo más de un mes, he estado dando una vuelta. Casi 4.000 kilómetros. También he hecho algún que otro kilómetro andando, pero muchos menos y algo más despacio, que para eso estaba de vacaciones. El caso es que hemos ido, y vuelto, desde Suiza a España. No, no hemos visto a Corinna. Ni al Rey. Ni a un triste marqués. Tampoco a un marqués alegre. Debe ser que los nobles no son para el verano. Como las bicicletas… Ya me estoy liando. Por si tenéis curiosidad, hicimos etapas como en una vuelta ciclista. De Zúrich a Ginebra (sin alcohol), luego a Andorra pasando por Francia (pasar por la República Checa habría estado bien, pero era demasiada vuelta. Y luego a Almenara, Castellón. Más tarde Madrid, de ahí a Logroño (qué buena rima tiene esta ciudad), Clermont Ferrand (que no es el nombre de un señor de Francia, aunque podría serlo) y vuelta a Zúrich. Casi los mismos kilómetros que en el Tour de Francia, pero a nosotros no nos animaba nadie, ni nos daban bote