Ir al contenido principal

33 tipos de malos malísimos, aunque seguro que hay más

En casi todas las películas hay malos. No suele haber muchos porque hay poco presupuesto para personajes malignos. Sin embargo, en otras películas todos son malos, hasta el presupuesto. El guion, los actores, los diálogos, pero esa es otra historia.


Seguimos con los malos. Como os iba diciendo, los malos aparecen en las pelis con cara de muchos enemigos (anteriormente era con cara de pocos amigos). Son esos que cuando salen ya te avisan con la música de que van a aparecer. Por cómo suena, ya sabes que va a salir un tipo o tipa malo o mala (prometo que es la última vez que voy a ser políticamente correcto y utilizar masculino y femenino. A partir de ahora todos son malos, así en plural y masculino). Los malos suelen fumar, están enfadados y se ríen poco, aunque cuando se ríen son un poco escandalosos.


Pero, no sólo en el cine hay malos. En la vida real también. Y aunque no sean tan malos como los que salen en las películas quería dedicarles este post. Es a ese tipo de personas a las que les deseas que se queden sin papel higiénico en un baño público, o que pierdan el autobús o el metro siempre, o que se acabe su plato preferido en el restaurante.


Dedicado a todos estos malos y a todos los que se os ocurran. Aquí van 33 tipos de malos. 

  • A ese dentista que recomienda chicles con azúcar y quiere que se te caigan los dientes para hacerte una dentadura nueva con todos sus caninos, molares, premolares, postmolares e incisivos. A los que no ponen Calgón en las tuberías y en las lavadoras, les perdonaremos… por ahora.
  • A los que no sujetan las puertas en el ascensor y corren como Usain Bolt para que nadie más se suba con ellos.

  • Al comercial de Vodafone, Movistar, Ono, Yoigo o similares que llama a la hora de la siesta para venderte más “jigas” y teléfono por cable e Internez y televisión con más colores y más velocidad en las llamadas.
  • Al que te pregunta si ha pasado el autobús que llevas esperando media hora… Sí, ha pasado, pero no me ha dado la gana de cogerlo. ¡Que se joda el autobusero!
  • A los que aparcan en doble fila cuando tienes que salir y vuelven a la media hora diciendo que cómo te pones por 1 minuto que han dejado el coche allí. Haciendo un Espe le llaman. Un saludo a Espe, ya que estamos… No por mala, que también.




  • El que cruza por el paso de cebra muuuuuy despacio y mirando fijamente a los conductores de los coches para que les digas algo y se monte la de San Quintín Tarantino. 


  • El que no saluda nunca. ¿No te enseñaron educación en el cole? Vale que por la mañana estamos todos de un humor de perros, pero hay que empezar el día con una sonrisa. Como si estuvieras bailando con Leticia Sabater… o mejor no. Pobres niños, no me extrañaría que no saludaran nunca más en su vida.



  • El que pega mocos o chicles debajo de las mesas, sillas, “sofases” y todo tipo de mobiliario urbano e interurbano. Dejad esas cosas para cuando vayáis conduciendo y lo pegáis en el volante de vuestro coche. 
  • Los que pintan partes del cuerpo humano en las  puertas de los baños públicos o escriben frases poco originales como yo estuve aquí, el Yonatan quiere a la Yesy y movidas por el estilo. Que dejan los baños como los brazos de un futbolista.



  • Los que se cargan las farolas de las ciudades porque eso debe ser muy gracioso. Estaría bien que les obligaran a poner las bombillas de las ciudades, pero sin escalera ni nada.
  • El que hace ruido con la moto a las 3 de la mañana las calurosas noches de agosto.
  • Al primo del de la moto que llega con el coche un poquito más tarde con las ventanas abiertas y con la música a todo trapo. A peor gusto musical, más volumen. Dentro música de coches de choque. Perdón (entro de cabeza en la lista como malo por poner esta música)


  • El que suelta todo el polen para que la gente con alergia lo pase fatalmente.
  • El que no avisa que se ha acabado el papel higiénico.
  • Los que sacan el paraguas los días de lluvia, no para evitar “mojamientos”, sino para meterlo en el ojo al prójimo. 



  • Los que se duchan durante tanto tiempo que no dejan agua caliente al resto de la población.
  • Los que no se duchan y huelen a zumo de alerón.



  • Los que fuman en sitios cerrados. Era para encerrarles y que no pudieran fumar. (Me molestaba también antes de ser exfumador). 
  • Los que se cuelan en todas las colas. Entendiendo colas por filas, que os conozco y empezáis con el humor culocacapedopis. Mención especial a los que se hacen el orejas y hacen como si fueran más listos que los demás.



  • Los que se hacen el dormido en el autobús y metro para no ceder el asiento.
  • Los que hablan a gritos Milagritos (Milagritos, no es nada personal, es que es la rima perfecta junto a la del 5).
  • Los que tiran cosas al suelo y no respetan lo que es de todos. Como no es mío, pues…



  • Los que llaman a los camareros gritándoles ¡Jefe! o dando palmas. Serán los que llamen parienta a su mujer. Que también tiene delito.
  • Los que te dicen todo lo que piensan sin que se lo preguntes porque ellos son muy auténticos.
  • Los que no devuelven los libros o los discos que les prestas. “A ver si eso, ya si eso”, suelen decir cuando se lo recuerdas.
  • Los que no ponen el intermitente nunca, ni cuando se confunden al darle al limpiaparabrisas.
  • Los que por hacer una broma te cuentan el final de una peli, el capítulo de la serie que estás viendo, o el resultado del partido que quieres ver después.



  • Los que se ríen de sus chistes y los repiten una y otra vez hasta que tienes que asesinarle.
  • Los que hacen la tortilla sin cebolla. No me digáis que no es para odiarles…
  • Los que siempre llegan tarde y los que siempre dicen que vienen y luego no van.
  • Los que colocan la mesilla por la noche para que te des con ella en el dedo meñique del pie



  • Los que plantan la mano y todos los dedazos (como 20 o 30 dedos que tienen en cada mano) en los cristales recién limpios.
  • Los que no leen….Y mucho peor, si no leen este blog. A esos… no sé yo qué les haría… Si conocéis a alguien que no lo lee, me lo dices y ya me ocupo yo de ellos y les mando a todos los anteriores. Ya veréis cómo se les quita las ganas de no leer…




Comentarios

Entradas populares de este blog

10 cosas positivas de la caída de Whatsapp

¿No hay guasap? ¿Ni Instagram? ¿Qué se ha caído Facebook? ¿Desde muy alto? ¿Se ha roto? Es muy posible que vivas en otro planeta y no te hayas enterado de que la semana pasada Facebook, Messenger, Instagram y WhatsApp tuvieron algún problemilla durante unas horas. La gente entró en pánico. Hubo familias que no pudieron ver el último vídeo del nieto tirando los macarrones. ¿Cómo sabremos ahora si toda esa gente que publica fotos de comida está viva? Personas que no pudieron criticar al partido al que nunca votarán… Incluso alguno tuvo que hablar, ¡en persona! con sus amigos. Pensaréis que exagero, pero hubo gente que descubrió cómo funcionaba un libro. Que en su casa vivía más gente, sí, personas humanas, incluso que se puede vivir sin tener que contestar en menos de un minuto a ese mensaje poniendo jajajaja (los hay que ponen ajajajaj y no se sabe si están riendo o ahogándose). Es mejor pensar en positivo, nunca en negativo. No hay necesidad de pasar un mal rato. Y como todo tiene su pa…

¡Qué haríamos sin vosotras! 10 cosas que existen gracias a las mujeres

¡Menuda historia! ¡Qué injusta ha sido con las mujeres! Los historiadores venga a hablar de señores que han hecho poco, tirando a nada. Por ejemplo, la de reyes que hay en los libros de historia. Todos con el mismo nombre, pero con su numerito (como las señoras mayores en el mercado… cuando no se cuelan). Felipe I, II, III, VI (el del Atleti Ortiz) y González (no es rey pero vive mejor que ellos), o Papas... Hay hasta 16 Benedictos y 23 Juanes... ¿Y las mujeres qué? ¿Cuántas Juanas famosas hay? Sólo dos. Una que terminó loca del todo y la otra, la del arco (y sin flechas), quemada en la hoguera. Qué malamente se portan con las mujeres.

Como os iba diciendo, no se ha dado importancia al papel de la mujer en la historia. Han pasado de vosotras completamente. Si no fuera por las mujeres, el mundo sería muy distinto. Y no es sólo con vuestro papel de madres, que también. Es mucho más que eso. Y como alcalde vuestro que soy, os voy a dar la explicación que os debo.


Imaginad por un momento qu…

Sí sí sí, el bombo ya está aquí

¡Albricias! Celebremos con regocijo (quienquiera que sea regocijo) la buena nueva. ¡Manolo podrá tocar su instrumento de nuevo!  

Para los despistados. Hablamos del bombo de Manolo, un señor que es famoso por tener un bombo. Como Bartolo con la flauta, pero en versión bombo. Ya, ya sé que llego un poco tarde a la noticia, pero es que hay cosas que necesitan tiempo para digerir, y reconocer su importancia. Y es que era un clamor. La gente preocupada, no se hablaba de otra cosa, un sinvivir, noches sin dormir (una, pero sin dormir… bueno, en realidad sí que dormí, pero no muy bien… El calor no ayudaba)

¿Por qué es tan importante que Manolo tenga su bombo? ¿De verdad os lo tengo que explicar? Está bien, allá vamos.


Estar malito no es estar o cosas que pasan cuando estás enfermito

Dicen que el cuerpo humano es muy sabio. No sé en qué se basan, pero hay gente muy lista que lo dice y tampoco es plan de empezar el año (por cierto ¡Feliz 2016!) llevando la contraria a la gente. Pues debe ser el cuerpo de los demás, porque lo que es el mío no es muy listo que se diga. ¿Pues no va y se pone malo en vacaciones? En plenas Navidades, cuando más rico está todo, y te pones hasta arriba de turrón, mazapán, y bolitas de anís (como el ratón de Susanita).
Y es que estar malito no es estar. Como la canción de Sergio Dalma. Y cuando te encuentras mal se te pone la misma voz que al cantante de canciones musicales. Ronca, muy ronca. Pero no tienes ganas de cantar, ni de bailar pegado, ni despegado, ni ná de ná.

Y es que una navidad sin un constipado, una pequeña gripe, una indigestión, resaca o aunque sea un padrastro, no es Navidad. ¿No os habéis fijado que en le tele sólo había anuncios de colonia o de medicinas? Casi todas para gente con la nariz tapada. La colonia para oler b…

San Patricio ¿Por qué?

No era irlandés, no se llamaba Patricio y los méritos que se le atribuyen tampoco están muy claros. Nació en Escocia, se llamaba Maewyn y lo de expulsar a las serpientes de la verde Irlanda… hummm. Es como si a San Isidro le atribuyéramos que expulsó a los canguros de Madrid, a San Fermín que no haya llamas en Pamplona o a San Mamés que hayan desaparecido los diablos de Tasmania de la ría de Bilbao.
¡Empezamos bien!  De verdad que no tengo nada en contra de este hombre. Es más, incluso me cae bien, como casi todos los santos, sobre todo si en su día es festivo.  No he tenido el gusto de conocerle, y me parece estupendo que sea un día dedicado para darse a la bebida (como los peces del Villancico, los irlandeses beben y beben y vuelven a beber… y no sólo durante San Patricio), pero creo que nos estamos pasando con la celebración.  Es una de las fiestas más internacionales del mundo y se me ocurre porqué.  Básicamente consiste en hacer un desfile con gente vestida de verde y beber (alco…

10 superpoderes que me gustaría tener

Hace tiempo os decía que no me gustan los superhéroes. Sigo en mis trece. No me gustan. Ni ellos, ni sus películas, ni sus series de televisión, ni los cómiz (sí, lo escribo como suena, ¿qué pasa?), ni sus trajes, ni sus problemas y movidas. Que todos tenemos problemas y no vamos disfrazados de mamarrachos por la calle… ¿o sí?

Sinencambio (también se escribe como suena… mal, pero así suena), sí me gustaría tener algunos de sus superpoderes. Y no, seguro que no acertáis con mis preferidos.
Estoy convencido de que todo el mundo diría que le gustaría volar (pues no hace frío arriba), o ser invisible (y nada más que los utilizaríais para hacer maldades o ver a la gente sin ropa ni nada) o tener la fuerza de los mares, o el ímpetu del viento (creo que me estoy confundiendo de canción).

¿Quieres saber qué superpoderes me pido? Vamos allá.