Ir al contenido principal

10 cosas que nos cuentan, o no, en los cuentos

Esta vez es literal. Os voy a contar cosas que nos cuentan en los cuentos. Los de verdad. Los que nos leían de pequeños y en los que se basa el señor Sidney… (¿o es Disney?) para hacer películas. Y es que hay algunos temas que no me cuadran.


Hay cosas muy sospechosas en los cuentos. Como ver a un chino paseando a un perro o a un político viajando a Suiza. Vamos con las cosas que nos cuentan en los cuentos.

Cuándo

Que los cuentos siempre son en un lugar muy muy lejano, en un reino junto al mar, en otro mundo, en los tiempos de Maricastaña, antaño… Pero no concretan. Érase una vez….(pero ¡qué vez! ¿cuándo). Y es que creo que esto es una estratagema (¡Qué bonita palabra!) para escribir sobre cosas que no son ciertas. ¡Que se lo inventan vamos!


Dónde

¿Y por qué siempre pasan cosas en los bosques? Con la de cosas que pasan en las ciudades y ni un cuento allí. Siempre en un pequeño pueblo, o en una urbanización de la sierra. Y en sitios en los que no hay ni un Carrefour, ni un Mercadona… ni un triste establecimiento regentado por asiáticos. No hay chinos en los cuentos… ¿Por qué se llaman cuentos chinos?

Hablan hasta debajo del agua
Todo el mundo habla en los cuentos. Que sale un lobo, habla, un cerdito, también, tres cerditos, también (pero ese es otro cuento). Y da igual que sea un oso y un mono, hablan entre ellos. ¡Y se entienden! O sea que los bichos hablan todos el mismo idioma. A mí me da que hay truco. Con lo difícil que es entender a algunas personas y en los cuentos no hay problema.


Y todos mezclados

En los bosques hay lobos, tigres, y toda clase de monos, boas, un oso pardo, buitres. Y todos en el mismo sitio. Tigres, leones, todos quieren ser los campeones, y un oso polar… ¡Como en Lost!


Muy limpitos me parecen

Limpio mi casita, laralalarita. ¡Que es una rata! ¿¿Barriendo?? Y Blancanieves tiene que arreglar la casa de los enanitos. Y Cenicienta todo el día con el trapo. Y no sé yo si eran ya mayores de edad. Explotación infantil.


Cantando a trabajar

Que serán dibujos y esto es ficción, pero ¿Quién se puede creer que 7 señores bajitos vayan cantando a trabajar? Hasta el gruñón cantaba. Que si fueran a Caja Madrid a un consejo de administración una vez al mes y llevarse un pastón y tarjetas con premio, bueno, pero es que iban a la mina a picar. ¡Como el abuelo de Victor Manuel! Calla, que ahora que vuelvo a ver el vídeo, era al salir del trabajo… Ya decía yo que no podía ser.



Anda, tira para el bosque

Qué afición tienen al bosque en los cuentos. No pueden hacerlo en una ciudad, o en una urbanización o en un sitio con semáforos y civilización. No, todo en el bosque con lobos, y lleno de árboles… Y qué madre deja a su hija ir sola por el bosque con una cestita. Y encima vestida de rojo, para que se la vea bien y el lobo la pille en un momento. También podríamos hablar de la miopía de Caperucita. ¿Tan fea y peluda era la abuela que tienes que preguntar tantas veces lo de las orejas tan grandes, y los ojos y la boca?


Fuera de la ley

Gente muy mala a la que no meten en la cárcel ni nada. Me suena que esas cosas pasan en algunos países. Madrastras malérrimas, lobos que se comen niñas y abuelas… Los tres cerditos por poner un ejemplo. Se hacen una casa cada uno. Y ni piden permiso al Ayuntamiento, ni pagan el IBI, ni les hace un proyecto un arquitecto ni nada… Así les va, que luego un lobo sopla un poco y a tomar por saco la casa… Seguro que pagaron en negro y ni IVA ni nada. Y ¿de dónde sacan dinero unos cerditos para pagar los materiales?


Los príncipes

Su única preocupación es buscar a alguien para casarse. Ni prepararse para reinar ni nada. Su obsesión es encontrar a una joven. Como Marujita Díaz, pero en príncipe. Hasta llegan a organizar bailes. Es como Mira quién Baila pero con otro tipo de cuentistas. Y dicen que son príncipes azules. Que mira que es un color feo para una persona.


Todos son guapos… o casi

No hay término medio en los cuentos. O muy guapos y apuestos y bellísimas o más feos que Modric estornudando. Cuanto más malos, más feos. Madrastras y brujas, jorobados, bestias… Pero algunos tienen buen corazón y las bellas se casan con los buenos… ¿Ahora entendéis por qué lo llaman cuento? 


Os podría contar muchas más cosas que me parecen increíbles, pero es lo que tienen los cuentos, que cada uno se hace el suyo propio… y a veces, nos los creemos. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sí sí sí, el bombo ya está aquí

¡Albricias! Celebremos con regocijo (quienquiera que sea regocijo) la buena nueva. ¡Manolo podrá tocar su instrumento de nuevo!  

Para los despistados. Hablamos del bombo de Manolo, un señor que es famoso por tener un bombo. Como Bartolo con la flauta, pero en versión bombo. Ya, ya sé que llego un poco tarde a la noticia, pero es que hay cosas que necesitan tiempo para digerir, y reconocer su importancia. Y es que era un clamor. La gente preocupada, no se hablaba de otra cosa, un sinvivir, noches sin dormir (una, pero sin dormir… bueno, en realidad sí que dormí, pero no muy bien… El calor no ayudaba)

¿Por qué es tan importante que Manolo tenga su bombo? ¿De verdad os lo tengo que explicar? Está bien, allá vamos.


Yo os maldigo, jodíos móviles

No sé si os acordáis de Charlton Heston en El Planeta de los Simios en la escena final, más cabreao que una mona y “maldijiendo” a todos. Pues yo igual, maldigo a los móviles, que tienen la culpa de todo lo que sucede. Antes no había teléfonos inteligentes, ni siquiera un poco listos, y no pasaba lo que está pasando ahora. Si no, cómo os explicáis, que haya llegado Trump a ser Presidente. Pues por los móviles.

Y no sólo lo digo yo. También lo dicen los programas de la tele, y los de la radio y en los artículos de revistas y periódicos (por si no lo recuerdas, son esas cosas que venden en las tiendas con hojas… las lechugas, no, lo otro).

Pues eso, que lo dice todo el mundo. Todo el día nada más que “de mirar” el móvil y no hacemos otras cosas, no como antes que hacíamos…. por ejemplo… Dejadme pensar y ahora vengo.

¿Si pruebo con poesía aunque sea sólo un día?

En el blog he escrito sobre muchos temas. 6 años dan para muchas chorradas.  Cosas que me ocurren, otras que me podrían haber ocurrido, alguna que otra invención, noticias, entrevistas de actualidad, temas candentes (que vete tú a saber qué significa candente… Es algo sobre cómo cocinar los espaguetis para que queden perfectos ¿No?).

Pero nunca he escrito poesía. Jamás. Never, ever. Ni en el blog, ni en un cuaderno, ni ná de ná. Ni siquiera en el cole cuando me gustaba una niña (que se llamara Carlota, no ayudaba en las rimas), o en las puertas de los baños cuando era adolescente, que es cuando se escriben poesías con sentimiento.

Alguna vez tenía que ser la primera. Así que vamos a intentarlo, pero eso sí, no pidáis virguerías… No esperéis sonetos, romances, o versos enciclopédicos (o como quiera que se llamen los versos)… Eso sí, también prometo que no voy a tirar de rimas fáciles, usando el número 5 o con agua Bezoya y partes del cuerpo masculinas.

Dejadme que utilice algunas licenc…

Las cosas de la edad

Hace unos años un grupo llamado Modestia Aparte, también conocido como “molestia, aparta”, “cantaba” una canción llamada Cosas de la Edad. Digo “cantaba” y en el vídeo vais a entender por qué. No os perdáis la actitud del público y la voz melodiosa del “cantante”.
El caso es que las “personas humanas” nunca estamos contentos con lo que tenemos. Y entre las cosas que tenemos está lo de la edad y sus cosas. Si tenemos mucha edad queremos tener menos. Cuando tenemos pocos años, queremos tener más. Llega un momento en el que no queremos cumplir más, que incluso nos quitamos años. Un lío, ¿no? A ver si os explico bien lo de las edades del hombre, la mujer, la temporada otoño-invierno… Vamos allá. Tres meses, dos semanas, un día y un desayuno En el principio no hay años. La edad se cuenta en días, luego pasamos a semanas, meses… Que parecen condenas de la cárcel. Hay tiernos infantes que tienen 124 semanas y como no seas experto en matemáticas, no sabes si sigue en la cuna o está a punto de cas…

¿Has visto las noticias? ¿Las de dónde?

Según el mundo en el que vivas puede que las noticias más importantes sean que Cristiano Ronaldo se ha “enfurruñao” con sus compañeros. O que Isabel Pantoja sale de la cárcel. Que a Paquirrín, Pantojín Jr,  habría que meterle en la cárcel por la música que hace, y que la próxima semana seguiremos hablando del gobierno.


Pero en otros mundos, que también los hay, no saben si Paquirrín es el próximo Presidente. Si les dicen que Cristiano Ronaldo está en la cárcel, no sabrán de quién le hablamos y no les extrañaría que Pantoja fuera la máxima goleadora de la liga de fútbol, o participará en las próximas Olimpiadas o si se ha “enfurruñao”.

Las noticias que, como ahora se dice, hacen arder las redes, puede que no merezcan ni una línea en “The Country” (El País en Estados Unidos) o un comentario en “The Reason” (La Razón de UK)y ni siquiera dirán nada en “Antenna Three” de Australia. Mejor te cuento algunos ejemplos