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¿Quién se apunta a viajar en el tiempo?

La verdad es que con estos calores apetece cambiar de tiempo y de aires, ir al invierno o al entretiempo (que es cuando hay que ponerse una chaqueta) pero no es eso de lo que os quiero hablar. Me refiero a los viajes en el tiempo. Lo que viene siendo ir para adelante, y para atrás, como los vídeos VHS pero de verdad, que no es que los vídeos sean mentira, pero… Vamos a empezar de nuevo.


Cuando se habla de viajes en el tiempo se nos vienen varias cosas a la cabeza. También depende de la imaginación de cada uno, pero a mí “mesocurren” algunas cosas. ¿Te vienes?



Cambiar la historia

Hay gente que la cambia sin necesidad de viajar en el tiempo. Se la inventan, directamente o la reescriben (que es otra manera de decir que se la inventan pero suena más académico) para modificar la historia. Algunos dicen que Hitler no era tan malo, que ayudaba a personas mayores a cruzar de acera, o que Marco Polo no inventó los macarrones con chorizo (esta teoría necesita desarrollo, pero es que no tengo demasiado tiempo para confirmarla) o que Rajoy es un gran orador…


El caso es que algunos viajarían en el tiempo para cambiar la historia. Cuantos americanos querrían ir un par de años atrás para que no se presente Trump ¿verdad? O ir para adelante y ver si queda algo en pie en el mundo mundial. Y es que este calor es culpa del presidente de los USA.



Nota: Si lo leéis desde otra época por que habéis viajado en el tiempo, o por que habéis visto este post en invierno o desde otra parte del mundo, es que en Madrid hace más calor que alicatando un volcán.

No cambiar la historia

Hay gente para todo. Los hay que se pegarían un viaje para no cambiar nada. Con la de cosas que hay que arreglar, la de chapuzas que hacer, pues hay gente que viajaría para que la historia siga su curso (que creo que está en primero de la ESO, o de lo OTRO), y que seguramente cuando nos examinen nos manden repetir, porque muy bien, muy bien, no lo estamos haciendo. Ahí tienes a los del Ministerio del Tiempo, yendo para atrás para que Cervantes espabile y escriba el Quijote, o convencer a Napoleón para que invada España. ¿No podían hacer cosas útiles como evitar que se conozcan los padres de Belén Esteban o quitarle la guitarra al que compuso el “Despasito”? Pero sin violencia, suave, “suavesito”.


Me gustaría conocer a…

Otra de las razones para viajar en el tiempo es conocer a personajes históricos. Saludar a Darwin (y convencerle de que se afeite que con esas barbas parece un hipster), Julio César (el portero brasileño no, el otro, el que salían en las revistas romanas del corazón, las rosa rosae, por su relación con Cleopatra), a Colón (y que nos aclare de una vez dónde nació y qué le pasaba en el huevo), a Aristóteles y filosofar un rato con él… Que también son  ganas de viajar… Les conoces y ¿les das la mano, un abrazo, un par de besos….?  Que esa gente está muy ocupada para que vayamos a darle la turra y además, ni hablamos su idioma ni nada. Y además luego te llevas desilusiones, que los famosos suelen ser muy chulitos…


Vivir momentos históricos

Estar ahí en medio, viviendo el momento, ser testigo de hechos como la toma de la Bastilla, o el Desembarco de Normandía, la bomba atómica, la extinción de los dinosaurios… Pensándolo mejor, casi todos los momentos históricos son muy jodidos de vivir. Mejor que no nos pillen cerca, me voy por donde he venido…


Qué pasó realmente con…

No os gustaría saber a ciencia cierta cómo se creó el mundo, si realmente venimos todos del Big Ben (¿o era el A la bín ala ban, a la bin bon ban?), ¿Qué comían los neandertales y los cromañones? (todos quieren ser los campeones), ¿Qué cojones estaba haciendo el primero que probó la leche de vaca?


¿Cómo será el mundo dentro de mil años?

Otros querrían viajar para ver cómo es la vida dentro de unos siglos. Seguiremos viviendo en la tierra o ya estaremos en otra galaxia? ¿Habrá vida en otros planetas? ¿Seguirá Jordi Hurtado presentando Saber y Ganar?


Hacerte millonario

Quizá debería haber empezado por aquí. Muchos viajan en el tiempo para ver qué número será el premiado en la lotería… (como Rappel, pero en serio), o el resultado de los partidos de fútbol para acertar la quiniela, o viajar al pasado, enterarte de cómo ha quedado el Recreativo de Huelva, o saber cuántos goles va a marcar CR7 y apostar en bigüin, o güilianjil, o en cualquier otro sitio parecido y comprarte un yate para ir a doscientos nudos (y un lacito) o un Ferrari y el casoplón… Los que leéis este blog lo queréis para donarlo, que os conozco y sois buena gente.


Pero la verdad, verdadera es…

En realidad yo quiero hacer viajes cortos. No necesito ir a la Edad Media, o a la Tercera Edad, lo mío es más sencillo. Son unos minutillos, nada complicado y además no es con ánimo de lucro ni para sacar partido del superpoder. Todo más mundano.

Ir para atrás para ver dónde me he dejado las llaves, o las gafas, la cartera, o dormir cinco minutitos más, coger ese paraguas que siempre llevas… cuando no llueve, evitar al vecino que te da la chapa en el ascensor.


Si no puede ser para atrás, me vale también un poquito para adelante. En vez de rebobinar, ¿bobinar? ¿O cuál es la palabra correcta? El caso es que adelantar el tiempo me serviría para tirar la basura sin enterarme, o tener todo planchado pero sin pasar por el mal rato de hacerlo. Sería ir justo al momento en que has terminado de planchar, o de ir al gimnasio y hacer más abdominales que Cristiano Ronaldo y Aznar juntos, o cuando te han quitado la muela en el dentista…


Tampoco pido tanto ¿no? Es lo que viene siendo en términos científicos viajar un momentito. Poquito a poquito, suave suavesito… Ahora no os podéis quitar la canción de la cabeza ¿verdad?

¿No querrías viajar hacia atrás y hacer como que no lo has leído? ¿Veis como mis ideas sirven para algo?



Comentarios

  1. Pues hay situaciones que nos gustaría ir en el tiempo Despacito, y otras pasar rápido, a treinta nudos y veinte lacitos..

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