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Yo te declaro culpable e irresponsable

Una canción de Gabinete Caligari le echaba la culpa al cha cha chá. Otra de los Jackson 5 se la echaba al “bugui” (vete a saber qué es lo del bugui, pero no tengo  presupuesto para ir a Estados Unidos a preguntárselo a los otros 4 Jackson que quedan).


Y el resto del mundo le echa la culpa al otro medio. El caso es que nadie es responsable. Porque esa es otra, una cosa es quién tiene la culpa y otra es quién es responsable. Parece lo mismo, pero no lo es. Pero tampoco vamos a tener un momento Paulo Coelho y empezar a hablar de responsabilidades. La gente no es responsable nunca, siempre hay otros responsables y culpables. La culpa es siempre de otros ¿verdad?


Vamos a ver si me explico y encontramos a los culpables.




El político y sus cagadas problemillas en redes sociales
Aquí no hay un solo culpable. Puede haber hasta tres. Pongamos que un político ha dicho una burrada en su cuenta de Twitter. El primer sospechoso es un “juanker” (o pirata informático). Siempre aparecen los malos para poner tontás en las cuentas de los políticos. El segundo posible culpable es la aplicación informática que se utilice. Ya sabemos que tienen vida propia. Tú escribes algo y cuando estás durmiendo, las aplicaciones te cambian todo lo que has escrito y se lo mandan a tu enemigo para que lo revise y decida enviarlo en el peor momento. La tercera pista es Zapatero. La culpa de todo la tiene Zapatero. De momento a los políticos, les está funcionando. La que está liando el pollito.


El autorecolector autocorrrrectorrrr
¿No te llevas demasiado bien con las reglas gramaticales? ¿Crees que la tilde es un invento del demonio? ¿La b y la v están demasiado juntas? ¿Querrías que la h en vez de muda, estuviera muerta? No lo dudes, instálate el puto autocorrector y tus problemas serán incluso más grandes. Lo bueno es que podemos culparle de todo y líbrarnos del mal amén. 



El profe me tiene manía
Que no hagas nunca los deberes o no te hayas aprendido la tabla del 2 y estés en 5º de ESO o 6º de lo OTRO, no le da derecho al profe o a la seño a tenerme manía. Me ponen siempre lo más difícil. ¿Para qué sirve saber latín si ya no lo habla nadie? ¿Para qué aprender a escribir a mano, si ya todo se hace a máquina? No se puede ser guapo, ni rico, ni jugar bien al fútbol.


El perro “me se" comió los deberes
Los perros hasta ahora se comían los deberes. Esto era así. Les encantan los deberes. Eso sí, los recién hechos, los de hace dos semanas no les gustan. Ahora ya con los ordenadores parece que la excusa ya no funciona. Los perros intentan comerse el disco duro, pero no es igual. De todos modos, los animales siguen dando guerra. Los gatos se comen la lengua de los niños, los ratones se llevan los dientes… Al menos los ratones te dejan algo a cambio.


El ordenador y el “guguel”
Necesitas encontrar algo, y en vez de preguntar a tu madre que es la que de verdad sabe dónde están las cosas, te vas al ordenador y buscas en el Google o en Yahoo o Bing. Y claro no está. ¿Dónde me he dejado los calcetines? Y nada. ¿Cómo se llama la tía de Albacete? ¿La que nos daba siempre 15 pesetas... hasta el año pasado? (Se debió quedar sin monedas de 5 pesetas). Y Bing tampoco lo encuentra. Por algo los llaman buscadores. Si encontraran, serían encuentradores.


Los amigotes
¿Que a tu hijo o marido le gusta endrogarse y/o salir todos los días y todas las noches? La culpa es de los amigos. Él es una bellísima persona, pero las compañías le llevaron por el mal camino. Seguro que las mujeres o madres de los otros amigotes dirán lo mismo de tu marido o hijo. Pero claro, están equivocadas, porque los malos siempre son los otros. ¿Que mi hijo bebe? ¡Ni borracho!


Eso es por ver la tele
La tele es culpable de casi todo. Que hay mucha droga, es cosa de la tele. Que la gente bebe y fuma, cosas de la tele. Que ahora los jóvenes se divorcian y son todos gays, y se dejan barba, pues ya sabes. Que nadie lee porque la tele está puesta a todas horas… A la radio nunca le echan la culpa de nada… y mira que a veces dicen cada cosa…


O por las películas o los juegos violentos
De todos es sabido que la juventud no distingue entre las películas o los juegos y la realidad. Sales de ver Rambo y te da por buscar Charlies y no sentir las piernas. O Supermán y te pones una capa y te apuntas a la tuna. O peor, juegas a esas cosas violentas como el Candy Crush y … (igual me estoy liando). ¿Qué películas verán los políticos para actuar como lo hacen? ¿Atraco a las tres?


¿Dónde les habrán dado el carnet de conducir a todos los demás?
En el momento en que pones las manos en el volante no hay mayor experto que tú. El resto son meros aprendices. Tú eres Alonso y los demás son el negrito archienemigo que se carga todos los coches. (Jamilton creo que se llama. Que vaya a ganar un mundial no quiere decir nada. Se lo van a regalar). Eso sí. Te bajas del coche y las reglas cambian. Aparecen  semáforos, y pasos de cebra que antes no había.


La culpa es del mensajero
Siempre se le ha echado la culpa al mensajero, lo que pasa es que cada vez hay menos. Yo por ejemplo, viene uno de SEUR y no creo que sea responsable. Quiero decir que igual el hombre es muy responsable, pero que no tiene la culpa… Me refiero a que el señor seguro que… Voy a dejarlo porque estamos otra vez como al principio.


¿Habéis aprendido algo? Yo tampoco.



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