Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Ryanair

10 consejos para llevarnos bien. Carta de una maleta.

Imagen
¿Cómo te sentirías si te metieran todo el año en un lugar oscuro junto a un montón de trastos? Sin ventilación, sin luz. ¿Tan fea me he vuelto que no quieres que nadie me vea? Bien que presumías hace poco cuando me compraste. Ya nada es como antes. Me ponías esos plásticos para protegerme de esos señores que nos golpean en los aeropuertos. Ahora, ni plásticos ni nada. Si me araño, a tí da igual. Me empujas, me tratas sin respeto… Ya sólo te sirvo para meter esa ropa espantosa (que por   cierto, tendrías que renovar. Te queda estrecha y está pasada de moda), para guardar ese neceser lleno de cremas antiedad, antiarrugas y antiestéticas, y a la vuelta de tus viajes… llenarme de “suvenires” horrendos. Dices que me llevas a conocer mundo. ¿Mundo? Del aeropuerto al autobús, o al taxi y de ahí al hotel. ¡Que sí! Que te preocupas por mi peso constantemente. Eso es verdad. ¡Pero lo haces por no pagar más! Esto no hay quien lo soporte. El día menos pensado, me planto en la puerta y me voy.

El gym II, ¿Hay alguien ahí?

Imagen
“Priviusly” en Un Cigarrito y a la Cama (qué me gusta cuando empieza así un episodio de una serie. Es lo que viene siendo un “pues como te iba diciendo”, pero en versión TV) os contaba las aventuras y desventuras de apuntarse, por primera vez o ser reincidente, al gimnasio .  Llegó el día, no hay más excusas, aunque las busques. Has decidido ir al gimnasio y nada ni nadie puede detenerte (parece una canción de Los Dinaramos y los   Pegamoides contra Fangoria en Alaska ). Realmente estás deseando que alguien te detenga, incluso la policía.  Pagarías porque tu jefe te pusiera una reunión de trabajo a las 8 de la tarde o que hubiera una invasión extraterrestre (olvídalo, los señores marcianos y de planetas aledaños sólo van a Estados Unidos y preferentemente a la zona de Nueva York). Tampoco te importaría encontrarte con aquel tío al que evitas en cualquier otra circunstancia y tomarte esa cervecita de la que llevas años hablando (la de “a ver si quedamos y nos tomamos una cervez

Nunca digas nunca

Imagen
Empiezo bien. Dando consejos y el primero que no los cumplo soy yo, y encima lo pongo por escrito.  ¿Nunca digas nunca?  Pues ya lo he dicho dos veces y las que vendrán. Ahora es cuando me explico, casi siempre mal, pero me explico. Todo esto viene a cuento por las veces que te prometes que NO harás o NO volverás a hacer o decir algo.  ¡Nunca jamás! (los que hablan inglés dicen never ever que significa nunca, unca). Pero como todas las promesas, casi nunca (ya lo he vuelto a decir) se cumplen.  Basta que digas o incluso prometas una vez que no harás algo, para que en poco tiempo, te estés arrepintiendo de haberlo hecho.  (Jodó que trabalenguas). Creo que tengo que esforzarme algo más en la explicación. A ver si es más fácil con un ejemplo.  Tienes dos objetos.  El objeto A es para tirarlo al cubo de la basura, por ejemplo el papel de un caramelo. En la otra mano, tienes el objeto B.  Por poner un suponer , puede ser el móvil, las llaves de casa o la cartera.  ¿Cuál tiras

Rivales y sin embargo enemigos

Imagen
Estamos acostumbrados a que cada vez que se juega el clásico (para el que no le guste el fútbol, es cualquiera de los partidos en los que se enfrente el Barça y el Real Madrid, o el Real Madrid y el Barça, que hay muchas suspicacias), tengamos horas y días de televisión y radio, miles de artículos sobre los jugadores, las tácticas a utilizar, las declaraciones de los entrenadores, de los presidentes, de las abuelas de los masajistas, y de los peluqeros de las estrellas (¡lo prometo!)…Y todo ello antes y después del partido.    Hasta aquí, todo más o menos normal, o no.   Pero es lo que hay y estoy convencido que si es así, es porque hay un público que lo pide.   Siempre puedes apagar la tele o poner canales en los que no hay más pelotas que las de Clint Eastwood, o de cualquier película en la que salgan tíos duros.   Vemos a aficionados de cualquiera de los dos equipos berreando y peleando con la afición rival. Ojo, hablo del Madrid y el Barça porque son los equipos con más se

Teoría de la relatividad

Imagen
No os asustéis, no tengo ninguna intención de explicar o de hablar de la Teoría de la Relatividad de Einstein. Para escribir sobre ella, primero tendría que entenderla y saber de qué va (todo lo contrario que los tertulianos de la tele o la radio).   De Einstein solo sé que es como el Ché, poca gente sabe quién fue, pero mola poner una foto suya en camisetas y posters. Aquí voy a dejar la definición de Einstein como lo haría cualquier Miss en un concurso de belleza, pero sin poner morritos y sin bikini (eso que ganáis). “Einstein era un señor muy mayor y muy listo, que nació en… en… bueno, que nació, y luego se hizo famoso con una teoría sobre la velocidad a la que se encendía la luz.   Tenía el pelo y el bigote blancos y era poco amigo de los peluqueros. Si no voy a hablar de Einstein ni de la fórmula E=m c 2   ¿Por qué se titula así el post?   Pues porque que voy a explicar otra Teoría de la Relatividad. La de que todo es relativo y todo depende (como las canc