Los Otros Olímpicos

Quiero agradecer al señor del palito, al delineante, al que barre, a los recojones, a mi vecino que me estará escuchando, a mi mujer, a todos los que han creído en mí, a la Virgen del Pilar, que no quiere ser francesa, a la Virgen Cita, que me quede como estoy.

Pues ya estoy de vuelta y aunque no es fácil concentrarse con los Juegos Olímpicos, aquí me tenéis. Y antes de nada quiero dar las gracias a todas las señoras y señores que hacen posible que se jueguen los juegos. Se merecen una medalla. O dos. O más.

Ya os conté alguna cosa en el blog sobre las Olimpiadas, incluso con segunda parte. También hablamos sobre los próximos juegos, los de Paguí, en los que habrá cenas de picoteo, y brikindans. Me dio por pasar olímpicamente y hasta me preguntaba por qué había Juegos Olímpicos de Invierno. Pero casi siempre había hablado de los deportistas y no había dado las gracias a todas las personas y personos que hacen posible los juegos. Desde aquí, mis agradecimientos más agradecidos.

Y como en los “Óscares”, que te dan muy poco tiempo para dar las gracias y te ponen una música para que te calles, ya me pongo yo la música. Pero prometo ser breve.

Gracias delineantes por pintar las líneas. Sin ellos no sabríamos cuando es penalty, cuando sale la pelota, si han roto el servicio (no ganamos para baños en el tenis). Y qué decir de los círculos que dibujan, que les salen tan redondos. Casi siempre…

Banderín man o woman, gracias por poner los banderines en su sitio, en la esquina del campo del fútbol y en los hoyos del golf. Mención especial al señor hoyero, que también tiene su mérito. Los podían hacer un poco más grandes, pero eso es otra historia.

¡Gracias colchonero! No se valora lo suficiente al que pone la colchoneta en los saltos de altura y de jabalina. Que esa gente salta muy alto y tiene que caer desde arriba y la ley de la gravedad no perdona. Caer desde 5 metros y pico en el caso de la jabalina, puede ser muy grave. Y no saber dónde está el colchón también. En la imagen, el día que libraba el señor del colchón.

El del palito. Aquí tengo dudas porque, aunque entiendo su trabajo y sé que es importante para que los saltadores sepan lo que tienen que saltar, no veo la necesidad de que se lo pongan cada vez más difícil. Que bastantes obstáculos tienen que superar los atletas, como para que haya un señor haciendo las cosas más complicadas. Lo altos que tienen que ser los señores para poner el palo ahí arriba.

Gracias al experto en redes. No al que pone las fotos de Instagram o los bailecitos de Tiktok de los atletas. Al de las redes de verdad. Las de tenis, volleyball y badminton. Eso sí, tendrían que ponerse de acuerdo para ponerlas todas a la misma altura, que las de tenis las veo muy bajitas.

¡Aupa! Poco se valora a esos encargados de aupar a los gimnastas. Que los cogen muy pequeños y no llegan a los aparatos. O que también ponen muy altas las barras esas. No hay necesidad tampoco de humillar a las criaturas. ¡Aupador! Hay que estar atentos también para bajarlos.

El recojón. Los atletas son mucho de tirar cosas y no ir a por ellas. Lo de la ley de la botella no va con ellos. El que la tira va a por ella, decíamos en mi barrio. Si tiras algo, lo recoges. Pues, no, ellos tienen a señores que les van a por el martillo (como si fuera una ferretería) o la jabalina, el peso… Lo que quiera que hayan tirado los señoritos, o señoritas.

El arenador (Ciudad de Vacaciones). Ese señor que se va todos los días a la playa, la que tengan mas a mano para poner arena en los saltos de longitud o en el Voley playa. Que podrían usar los colchones de antes, pero como no soy un experto… Mucho más limpia la colchoneta que la arena, pero qué sabré yo.

Gracias a los expertos que nos explican las reglas de un deporte que no volveremos a ver hasta dentro de 4 años. Eso sí, con 10 minutos nosotros ya sabemos cómo deberían jugar, lo mal que lo están haciendo los deportistas y los fallos de los árbitros. ¡Mano! ¡Eso ha sido mano! Y es que, en el baloncesto, por lo visto, pueden coger el balón con las manos. Hay gente que no respeta el trabajo de los expertos… Ni de los árbitros.

El socorrista que socorre poco. ¿Sabíais que hay un socorrista Olimpico en las piscinas olímpicas de los Juegos Olímpicos? Que igual el socorrista no es olímpico, es sólo socorrista y analiza el ph de la piscina y todas esas cosas que hacen los socorristas. Pero socorrer, no creo que socorran mucho. Pero les agradecemos su interés.

A esos grandes motivadores. Sin ellos, los deportistas no podrían conseguir sus marcas, ni correr más rápido, saltar más alto y ser más fuertes… Claro que hay maneras y maneras de motivar.

Bueno, puedes ya está todo el mundo agradecido. Que seguramente haya más gente a la que dar las gracias, pero ya lo haremos otro día. Prometo estaros agradecido.

Peeero, no todo va a ser agradecimentos. Hay cosas que no están bien y también hay que decirlo. Lo de los relevos, ¿Se van a pasar el palito sin limpiarlo ni nada? Y a los de Triatlon, ¿No les podrían poner un sitio para cambiarse? Que tienen que hacer la carrera con el bañador mojado. Hablando de vestirse, ¿No podían poner una cremallera al kimono de Judo? Ki Mono, pero ki poco práctico. Eso, sí, muy fan del que diseño el traje de “espadista” que igual te sirve para competir que para sacar miel de la Granja San Franciso… o de la Granja de otro santo que haya en Japón, que para eso están en Tokyo.

¡Gracias una vez más por vuestra paciencia y leer las tonterías que “meseocurren”! 



Comentarios

  1. El agradecimiento en general para todos los que contribuyen a mejorar tu vida diaria y tienen los pantalones de moda por mayoreo corte colombiano que sea sincero y de corazon, esa es ma mejor actitud.

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