Blog de Javier Merchán. Ríete tú de las fake news de Donald Trump. Me invento todos los contenidos, pero no espero que nadie se los crea.
Escribo sobre cosas importantes sin tomármelas en serio.
¿Habéis recibido alguna vez un mensaje de WhatsApp de alguien que no conocéis? ¿Nunca? Un chico me había conocido en una discoteca y quería volver a verme. Le había dicho que me llamaba Susan. Y ahí le tenías, buscando a Susan desesperadamente. Estuve a punto de llamarle y quedar. Pero resulta que nos habíamos visto en un garito de Houston. Claro, ahí teníamos un problema. Típico de Houston. El caso es que, como ya sabéis, yo no me llamo Susan y nunca he estado allí (eso no lo sabíais). Así que tuve que declinar la oferta. En otra ocasión me escribieron para comprarme un reloj. Que yo al mío le tengo mucho cariño, pero es que me ofrecían 10.000 francos suizos. Lástima que no tengo ningún Rolex a la venta. Otros me escriben para cambiarme de compañía. Con lo que me gusta a mí la compañía que tengo. Que no les cambio por nada del mundo. Buena gente, amigos de sus amigos y siempre están ahí. O aquí. Según el momento. Ya me entendéis. Pero esta semana, me pasó una cosa notable. He ...
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
Problemas del primer mundo
Obtener enlace
Facebook
X
Pinterest
Correo electrónico
Otras aplicaciones
-
Antes de nada, pediros disculpas por haber tardado algo más de la cuenta en volver a retomar el blog. Y como decía el alcalde de Villar del Río, os debo una explicación y esta explicación que os debo…
El caso es que aparte de tomarme unas vacaciones, todo el mundo dice que merecidas… Me explico, cuando todo el mundo dice lo de las merecidas vacaciones es porque es una frase hecha, no es que la gente salga en manifestación para pedir que disfrute de unos días libres.
En este tiempo, me ha dado tiempo a ir unos días a la playa, hacer más kilómetros de carretera que una orquesta de pueblo y a cambiar de país. Algunos ya sabréis que vivía en Irlanda, pero me parecía poco verde y ahora estamos en Suiza. Que tiene mucho verde también. Y montañas, y cabras montesas, que tiran al monte. Y ese es básicamente el motivo de haber estado sin escribir. Lo de la mudanza de país, no lo de las cabras. Aunque yo también tengo tendencia a irme por los montes o cerros que para el caso también son alturas.
Ya os podéis imaginar que he andado un poco liado entre mudanzas, recogimiento de cosas, cajas, papeleos y demás zarandajas (una de las palabras más bonitas que tiene el diccionario, junto con tejemanejes y cachivaches).
Por cierto, cachibache, como lo escribe la gaviota, o quien lo haya escrito, es otra cosa. Es un bache pequeño, que no llega a ser bache, uno suave, diriase de algodón, como Platero, pero totalmente diferente.
Ya os conté cuando creía que era un experto en el país algunas cosas sobre Suiza. Posteriormente, que como todos sabéis es lo contrario a previously (lo que ponen en las series para hacerte un resumen resumido), os hablé de la fascinación que tienen en Suiza con las campanas. Hoy os voy a seguir contando algunas cosas que me llaman la atención del país.
Gritan, y tampoco se les entiende
Cuando no les entiendes te gritan. Y a veces cuando les entienden te gritan también, pero esa es otra historia. El caso es que parece haber calado esa creencia de que hablando a voces es menos complicado un idioma ajeno. Que tu a un inglés le pegas un grito en perfecto castellano y parece que lo entiende. Que aunque parezca que no, tienen su inteligencia. Con frases largas no funciona. Por ejemplo a este señor no le puedes decir que no está bien poner la botella en el cajero por que es muy posible que, al estar más cocido que el marisco, se le caiga y provoque una catástrofe de catastróficas consecuencias. Pues, no lo entiende.
¿Habla inglés?
Pues hay gente que no lo habla. Teniendo en cuenta que ellos son más de hablar otros idiomas, pues el inglés no lo habla todo el mundo. Pero si les preguntas, es posible que te digan a) Nein or b) Yes, a little… Y cuando te dicen a little, es que no podrían recitar las obras completas de Shakespeare, pero tienen un inglés mucho mejor que el señor de la botella de arriba… que por cierto, damos por hecho que es inglés, y puede que no lo sea. ¡Qué cojones! Solo puede ser inglés.
¿Nieve?
¿Y que lleve aquí dos semanas y aún no he visto nevar? Aquí no se le puede echar la culpa a Carmena, que tenía la culpa de casi todo. Tampoco al gobierno, porque no sé quién gobierna, como en España, que tampoco lo sé. El caso es que es muy probable que tenga algo que ver que sea agosto y no suele nevar en Zurich, o mejor dicho Zürich, con la diéresis. Ya te explican en el vídeo lo que es la diéresis… o lo intenta.
Presidente por un año
No, sigo sin hablar del presidente de España. Así no da tiempo a saber quién manda. El presidente de la CH (Chuiza o Confederación Helvética) únicamente está en el cargo un año y se va rotando. No pierdo la esperanza de que un día me hagan presidente… de la Comunidad de vecinos. Aunque viendo lo que hay últimamente, ya ponen a cualquiera.
Agua burbujeante
Les encanta poner gas al agua. Y ahí me tienes mirando y remirando cada botella cada vez que compro… Y siempre me equivoco y cojo la que tiene más burbujas. Y mira que la agito para saber si es con o sin gas. Pero las burbujas están agazapadas y sólo se manifiestan cuando abres la botella. Y eso es como un anuncio de Freixenet. Hay burbujas de todas partes y de todos los cantones. Hasta el cantón más pequeño… el cantoncito Pérez.
No todo es queso en Suiza
Y el caso es fácil de elegir, me gustan todos, pero cuando llega el momento de elegir otras cosas ya es más complicado. Que no te ponen ni una cosa en español. Menos mal que con el italiano me voy apañando… Y otra cosa que no les gusta es lo de la monarquía. Aquí no hay ni rey, ni reina, por no haber no hay ni Príncipe de Beukelaer (lo que toda la vida fue el príncipe debekelar… y nunca quedaba). He aquí la prueba. Lo han dejado en capitana y va que chuta.
Hoy reciclamos
Seguramente ya hayáis oído lo del tema del reciclaje. Cristales para un lado… pero ojo, no se tiran los cristales de distinto color juntos. Ni las latas de cerveza. Hay que separarlas por colores. Y el papel hay que atarlo bien atado y se recoge una vez al mes. Cartones por otro lado y otro día del mes… Y ese día, en el barrio determinado está la calle como en la foto. Otro día será el de las cosas amarillas con asas azules, otro día objetos verdes, y así sustantivamente… Pero también puedes ir a un centro de reciclaje y volverte loco por ver tanto contenedor.
¡Circulen!
Viniendo de Irlanda donde los conductores son tan educados (palabrita del niño Jesús), digamos que en Suiza no son tan educados. Y también pitan si tardas más de 0 microsegundos en salir del semáforo al ponerse verde (aquí salen cuando está en ámbar). Es aconsejable que no vayas por las vías del tranvía, ni andando ni en coche, y mejor que conduzcas despacito. No te pases de 30 en la mayor parte de la ciudad… Eso en las que puedes meter el coche… ¡La que está liando Carmena!
Cuanto más pequeño…
Los coches en Zurich son como los perros. No es que vayan con correa, sino que cuanto más feos y pequeños, más ruido hacen. Luego ves los Ferraris, los Maserattis, los Corleones (que no son coches, pero molaría que los hubiera), y no hacen ruido. Ahí despacito, para que los mires más tiempo. Y ese R5 (Renault 5, no uno de los hijos de CR7) quemando rueda y llamando la atención.
Viva la gente
Hay suizos morenos, rubios, pelirrojos (pocos), de todas las razas y colores. De todos los colores exactamente no. De los colores normales de las personas. Que puede ser que haya gente de otros colores, como el azul, o el pistacho, pero no los he visto.
Neutralidad
Sin duda lo que más me ha llamado la atención es la cantidad de soldados que he visto. Es posible que sea porque el pueblo en el que nos hemos venido a vivir esté cerca de los campos de entrenamiento de los militares. Por que neutrales son, pero no se fían de nadie y tienen ejército, y hacen más mili que el Capitán América. Eso sí, al ser un país neutral el agua no gira para ningún lado en el lavabo. Ni para la derecha ni para la izquierda… O eso es que tengo estropeado el baño… Tendré que seguir investigando. Voy a mirar.
Y no, no he visto a Heidi todavía. Ni a Pedro. A un señor muy parecido al abuelo sí que he visto, pero esperaré a hablar un poco más de alemán para saludarle y que me diga…
Estoy de vuelta en el blog. Hace más de un mes que no me pasaba por aquí. Estaba estudiando. A mi edad. Y ya “mesaminao”. Que sí, que hay gente más mayor que también se examina. De la vista, de la conciencia, test de drogas (no me sé casi ninguna), de inteligencia, de Covid, de orina. Pero para esos no hay que estudiar. Y además de estudiar, he hecho un examen. En realidad eran muchos seguidos. Uno en los que tienes que hablar, otro escuchar, otro que es como una quiniela y acertar el resultado, pero en vez de 1 X y 2, tienes letras. Casi cuatro horas de examen. Y si fueran las preguntas en español, todavía, pero es que ¡Eran en otro idioma! Y no sólo las preguntas. También había que responder en otro idioma. Como si no fuera suficientemente difícil la primera parte, la de entender. Que vamos a ver, yo soy muy comprensivo. Yo trato de comprender a todo el mundo, pero es que esta gente hablaba en… ¡¡¡Alemán!!!! ...
¿Habéis recibido alguna vez un mensaje de WhatsApp de alguien que no conocéis? ¿Nunca? Un chico me había conocido en una discoteca y quería volver a verme. Le había dicho que me llamaba Susan. Y ahí le tenías, buscando a Susan desesperadamente. Estuve a punto de llamarle y quedar. Pero resulta que nos habíamos visto en un garito de Houston. Claro, ahí teníamos un problema. Típico de Houston. El caso es que, como ya sabéis, yo no me llamo Susan y nunca he estado allí (eso no lo sabíais). Así que tuve que declinar la oferta. En otra ocasión me escribieron para comprarme un reloj. Que yo al mío le tengo mucho cariño, pero es que me ofrecían 10.000 francos suizos. Lástima que no tengo ningún Rolex a la venta. Otros me escriben para cambiarme de compañía. Con lo que me gusta a mí la compañía que tengo. Que no les cambio por nada del mundo. Buena gente, amigos de sus amigos y siempre están ahí. O aquí. Según el momento. Ya me entendéis. Pero esta semana, me pasó una cosa notable. He ...
“No me gusta decir te lo dije, pero te lo dije”. ¿A que no es la primera vez que ves esta frase? O a lo mejor sí, porque los cansinos son más de decirlo que de escribirlo. A lo que vamos. Que la frase te suena. TELODIJE . Y como te lo dijo, pasa. No pasa por que tiene que pasar, sino porque lo te lo dijo. Así, “todojunto”. Es posible que hasta lo repita (y que te lo repita en repetidas ocasiones). “Te lo dije, te lo dije, y no me “ hicistes ” caso”. Porque eso es lo importante, que él, o ella, te lo dijo. Y tú, nada. Que te avisaron, muchas veces. Y si te dicen, no me gusta decir que te lo dije, pero te lo dije…. Spoiler Alert. Sí que les gusta. Mucho. Les encanta. Les chifla, y rechifla. Y esto vale en cualquier idioma. En todas partes cuecen habas. Lo que pasa es que las cuecen de diferente manera. Las cuecen y a vecen las enriquecen. Los ingleses te dicen “ I told you so ”. Los alemanes “ Ich habe es dir gesagt ”… Y así sustantivamente . Lo que pasa es que igual te avisan...
Comentarios
Publicar un comentario
¡Gracias por leer el blog y dejarme un comentario!