Ir al contenido principal

Turistas Go Home! O cosas que hacen los turistas


Me vais a perdonar que el post de esta semana sea un poco más tarde… pero es que he estado turisteando. Lo bueno es que así me ha dado tiempo para sacar algunas ideas para éste y próximos posts. Me perdonáis ¿Verdad?
No es que odie a los turistas. Al fin y al cabo todos somos turistas en algún momento. Y cuando somos turistas somos un poco odiosos. Sí, tú también. Aunque no lo creas. Ahora viene la parte en la que me explico.
Si estáis esperando una explicación razonada y con sentido común, no es el sitio. ¿No le pedís explicaciones a los políticos, a los que pagamos entre todos, y venís aquí a reclamar que esto es todo gratis?  ¡Pues eso!
Hay muchas razones para decir que los turistas somos odiosos. No es nada personal, lo somos. Da igual que seamos españoles, chinos, rusos o franceses. Bueno si son franceses, igual son un poco más odiosos, pero es que vienen con el odio de serie, aunque no sean turistas.
A lo que vamos. Cosas que hacemos los turistas cuando no estamos en casa, que es una de las premisas fundamentales para ser un turista.

¿Por qué todos juntos y hablando a la vez?
Un suponer. Tú eres romano, de Roma, de ahora del siglo XXI. No romano de los de antes, que eran ellos los que se iban a hacer turismo por Europa, y de paso se quedaban a conquistar un poco. O londinense, o “parisiense”. Quédate un rato sentado en uno de los monumentos típicos de tu ciudad y así es como verás a los turistas.
Que sí que son necesarios, pero…
El turismo es la fuente principal de ingresos en algunos lugares, pero ¿Tiene que haber tantos turistas y venir todos a la vez? Esta es un ejemplo de la cola para entrar en el Vaticano, o en el Museo Británico… ¿Quién quiere entrar primero?

Nos encantan las colas
Allá donde haya una cola, hay turistas. No, no es lo que viene a ser el turismo sexual. Es literalmente esperar para poder entrar a cualquier sitio. Da igual dónde, habrá cola. Museo, cola. Monumento, cola. Baño, cola. Casera, cola (perdón, pero tenía que hacerlo).
La dura vida del turista
Otra cosa que nos encanta a los turistas es lo de madrugar. Debe ser por lo de la cola de antes. Que igual lleva cafeína, o cocaína, o algún tipo de drogaína y nos despertamos muy pronto. ¡Venga, que hay que aprovechar el día! Y ahí les ves con su mapa, el librito de Highlights de Albacete (no, no hay ningún libro que se llame así, todavía), y el calzado cómodo (no es buena idea recorrer Toledo con zapatos de tacón).
El disfraz de turista
Ya os he dado unas pocas pistas de cómo es el outfit (me encanta utilizar esta palabra. Casi tanto como escuchar un disco de regeu, reguet, regg… de la Tuna a las cuatro de la mañana). El caso es que es importantísimo llevar muchos bolsillos para guardar cosas que no necesitas. Y pantalón corto, aunque estemos a 5 bajo cero. Hacer turismo sin bermudas, ¿Dónde se ha visto? Y la cámara de fotos, y el mapa arrugado (nadie nunca dobló un plano correctamente una vez abierto), el libro de las 100 cosas que ver en la ciudad en la que estés… No, no insistas, en Albacete no hay 100 cosas interesantes que ver…  Y que no sean interesantes, tampoco. Que no falte el palo selfie (el palo te lo daba yo), la mochila, con la que darás golpes al resto de turistas y residentes, y una botella de agua.
Botellas de agua a 200 euros
Quizá no sea exactamente 200 euros por el agua, pero vas a pagar por la botella como si hubieras mandado a alguien a sacar el agua del iceberg que hundió el Titanic y la hubieran embotellado los enanitos de Blancanieves. El café también es un artículo de lujo en las ciudades turísticas. Si te lo tomas en la barra, de pie, son 2 euros, pero eso sí, no lo tomes en la terracita. Casi es mejor que le dejes al camarero a tu primogénito, los papeles del coche, y le nombres heredero de todas tus posesiones para poder pagar ese capuccino que sabe peor que el de la máquina de la oficina.
El impresionador de Boston
Digo de Boston, porque allí había un estrangulador y a éste era para estrangularle también. En todo grupo de turistas hay uno que intenta impresionar al resto con sus conocimientos de la ciudad o el lugar en cuestión. Normalmente no impresiona a nadie, y tampoco tiene conocimientos de la ciudad, y en general tiene muy poco conocimiento.
No te cueles, don’t colate you!
Quizá debería consultar con un especialista el tema de las  colas, pero es que lo tengo muy reciente todavía. Si hay algo que me cabrea especialmente es la gente con morro que se hace el orejas.  Lo que quiero decir es que hay mucho caradura que intenta pasar por delante (me ha salido el barrio). Los chinos son especialistas y hacen que no se enteran. Los franceses se ponen en medio y de ahí no hay quién les mueva (así invadieron España… decían que iban a Portugal desde Francia y se quedaron en la mitad). Los españoles hacemos como que vamos a preguntar y nos vamos metiendo… y así llegamos hasta América. Los británicos no se colarán nunca en una fila para ver un museo… A no ser que pongan fuentes que en vez de agua suelten algún tipo de alcohol.
La foto cachonda
“¡Me parto! ¡Miramariaangustias! ¡Ponte aquí! ¡COORRREEE! Si saco la foto desde aquí, parece que…” Parece que eres idiota, como los 10millones de personas que han hecho la misma foto. Pero bueno, eso es parte de la vida del turista, y en el fondo no está mal.
Bueno, ya va siendo hora de que volvamos a casa, que ya está bien de molestar. No vaya a ser que venga la policía o algo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

La generación gominola o estos chicos no aguantan ná

Los jóvenes de ahora no aguantan nada. Son muy blandos. Cuando yo era joven… Y detrás de estas tres frases prepárate para escuchar toda clase de exageraciones variadas.  Aunque esto no es nuevo. Va pasando de generación en generación.

Ya lo decía Aristó…. ¿O era Platon? Bueno, algún señor con barbas, túnica y sandalias que decían cosas que te hacían pensar.¿Te imaginas a Rajoy de esa guisa diciendo cosas que hacen pensar? El caso es que…

Como ya tengo una edad en la que puedo decir eso de que la juventud de ahora …. (inserte cualquier queja en la línea de puntos), yo también voy a aportar mis reflexiones. 

Vamos allá

Carta del Ministerio de Hacienda y otras 9 cosas que dan más miedo que Halloween

Ya os conté hace mucho, mucho tiempo, cosas sobre el Jalogüín, y cómo se había puesto de moda lo de que la gente se disfrazara de calabazas, te metieran un truco, y que los niños hicieran tratos… Quizá no sea exactamente así, pero ya sabéis a lo que me refiero.
Cuando en España no había McDonalds, sí amigos, éramos un país muy pobre, y las hamburguesas se llamaban filetes rusos (lo único ruso que nos dejaban hacer en aquel entonces), la noche de Halloween no había disfraces ni truco, ni trato, ni hostias. Y el día siguiente a llevar flores al cementerio. No me digáis que no da mucho más miedo que plantar tres telarañas y vestirte de bruja piruja (siempre quise escribir lo de bruja piruja todo junto).

Y es que no hace falta que sea Halloween ni que vengan los americanos a decirte cuándo pasar miedo. Como si no tuviéramos nosotros nuestras cosas para cagarnos por la pata abajo (en el extranjero no tienen una expresión que describa el terror mejor que esta). ¿Quieres ejemplos de cosas que…

Empanaos sin fronteras

Antes de nada vamos con la definición de empanao. Es muy probable que seas uno de ellos y no lo sepas. Es como los zombis, que no lo saben, como no tienen televisión ni van al cine... O los cansinos, que no se dan cuenta que lo son. La RAE recoge empanada mental como confusión de ideas, pero no define el término empanao.

No es aquel que está recubierto de pan rallado y huevo antes de realizar una fritura con aceite o estas guarrerías que hacen algunos con la mantequilla. Seguimos hablando de la cocina y freír cosas, que ya os veo venir y empezáis a imaginar a gente usando mantequilla para…. Paro que si no os lo estábais imaginando, ya os doy ideas. El caso es que un empanao es el que no se entera, el que está distraído, que está más pallá que pacá (esta definición no es la más técnica, pero es la que más se acerca a la definición real).

Y hay empanaos en todas partes del mundo. Aquí no hay discriminación por sexo, raza, religión, credo o avemaría cuando serás mía. ¿Pero cómo reconocerl…