Ir al contenido principal

Los bancos: ¿Y si al final hay que quererlos?


Amiguitos, hoy vamos a hablar de los bancos. Son esos sitios en los que en las películas del oeste los malos entraban a robar con la cara tapada, llegaba el “cherif” cogía a los malos y los ponía entre rejas.


Las cosas han cambiado. Ni siquiera hace falta ir al banco, ahora vienen ellos a ti… y tampoco está tan claro quiénes son los malos, y si te defiende alguien.


Yo, que, de economía tengo conocimientos a nivel de usuario (es el nivel que se pone en los currículos para decir que tienes entre poca y nada idea del tema) tengo muchas dudas sobre los bancos… Más dudas que un disco de los Panchos.  


A ver si entre todos podemos aclarar las dudas.

Ven aquí que yo te lo guardo

Los Mesopotami, mesotom… los señores de Mesopotamia, que eran muy listos son los que se inventaron esto de los bancos. Como entonces no había colchones, te guardaban tus denarios, sestercios, doblones, o lo que hubiera antes de los “leuros” y dólares. Ahora se cae el sistema informático y no puedes sacar dinero… Seguro que el sistema informático de los señores Mesopotámicos era de los buenos, buenos, y es que Windows siempre ha dado mucha guerra.


No son muy originales con los nombres

Que el banco es de Santander, pues ya está el nombre arreglado. Banco de Sabadell, de España, Vaticano, el Banco de Lepanto (que era donde tenía Cervantes todo domiciliado). Las Cajas igual, tampoco son de trabajar la fantasía, Caja de Madrid, Caja Segovia, Caja Duero,  y luego ya en idiomas, Caixa, o Kutxa…  Cataluña, Para algunos bancos que innovaban las cosas no les ha ido muy bien, mira al Banco Espírito Santo, que no tenía ni el nombre del padre, ni del hijo, y claro, quebró.


¿Cómo saben de quién es el dinero?

Me explico. Tu ingresas allí tu dinero, pero a lo mejor voy a un cajero y saco dinero que no es mío. Que es muy probable que sea de otro señor. No es como cuando dejas tu abrigo en el guardarropa y te dan un ticket para recogerlo y cuando vuelves te llevas tu abrigo, el tuyo, no uno parecido. Pues con el dinero yo no lo tengo tan claro… Y luego puede ser que llegue un listo, y se lleve tu abrigo, tu dinero y hasta el cajero. Que uno no se puede fiar ni de su sombra.


Todo por el interés

Pues resulta que no son tan buenos como parecían los señores de los bancos. Que cuando te prestan el dinero, resulta que se lo tienes que devolver. Y con interés te quiero Andrés.  Por eso se anuncian en la tele y en los periódicos. Resulta que son unos interesados. Que te dejan, pongamos 10.000 euros, lo justo para pagar un desayuno en el Aeropuerto Madrid Barajas Adolfo Suárez Lagarto Spock y luego les tienes que devolver a lo mejor los diez mil y un poco más… y lo pagas en cómodos plazos (cómodos para ellos, que para ti es una putada). A lo mejor estoy siendo injusto y ellos también sufren un poco.


Hipotecas

Del latín, hipo estoy y teca muy jodido. Como no todo el mundo lleva suelto para comprarse un coche o una casa, a veces necesitas que los bancos te echen una mano. Y te lo ponen fácil porque son buena gente. Sólo tienes que domiciliar la nómina del padre y del hijo y del “Espírito”, todos los recibos, hacerte un seguro de vida, otro de muerte, nos entregas a tu primogénito y sacrificas dos gallinas al amanecer… Aquí vemos a un señor a punto de firmar la hipoteca para la casa de la playa.


¿Seguros?

Los bancos no sólo te ayudan con el dinero. También te ofrecen seguros. De vida, de tu casa, del coche (de pequeño pensaba que lo que pagabas era para el chisme que había en las ventanas y se pudiera cerrar  la puerta), de la bici. Para que estemos seguros, y lo que es seguro que es que seguro, seguro, que algo de dinero se llevan.


Y ahora con el internez…

Antes ibas al banco a que te humillaran con tu cartilla. Ahora todo ha cambiado con el internez. Puedes mirar la cuenta, ver los dineros que tienes, o los que debes, hacer una transferencia, te deprimes, lloras, vuelves a mirar, sigues llorando..  Eso sí, ahora lo puedes hacer desde casa, sin que te vea el señor del banco ni nada. En la intimidad del hogar… o en tu móvil… eso sí, llorar, lloras.

Leer la cartilla

¿Sabéis que hay gente que sigue yendo a que le actualicen la cartilla? Que ni te la actualizan ni nada, sigues con la misma cartilla. Que es como un pasaporte pero en vez de ponerte un sello de los países a los que has ido, te ponen el dinero que tienes en ese momento y para que sepas que no puedes viajar a ningún país. Hay gente que no se fía de Internet y va al banco… ¡Pobres! Como si te pudieras fiar de alguien.


¿Quieres la tarjeta Master Golden Premium?

Dinero no, pero tarjetas te dan todas las que quieras. Crédito, débito, de visita, una amarilla, la roja y la de embarque por si viajas a algún sitio. ¿No has visto que las carteras ahora vienen con 200 apartados para guardar las diferentes tarjetas? Pues te faltarán apartados, seguro.


¿Cuota de mantenimiento?

Vamos a ver si me aclaro. Yo guardo mi dinero en su banco y me cobran una cuota por mantenerlo. ¿Qué pasa si no pago la cuota? ¿Dejan de mantenerlo y se lo llevan? ¿Y quién lo mantiene? ¿Hay un señor sólo para mí guardándome el dinero? No, no se ría, quiero hablar con el encargado.

Cuanta cuenta

Nunca me aclaro con las cuentas. Que si una es de ahorro, la otra corriente, otra que no es tan corriente, la cuenta “meuncuento” y verás que contento. Lo único que sabes es que tienes poco.


El ordenador más listo del mundo

El ordenador del banco. Ahí está todo. Ríete tú de Facebook. El señor Santander, o el señor BVA, lo saben todo. Lo que tienes, lo que debes, tu nómina, el nombre del padre, del hijo… Saben hasta donde está la tesis de Cristina Cifuentes…


¿Pues no había que ser listo para llevar un banco?

Siempre habíamos creído que para llevar un banco había que ser listo… Y resulta que eran listos para llevarse el dinero del banco… Que eso lo sabemos hacer cualquiera. Lo bueno es que no pasa nada, porque luego les rescatan. ¿Y a nosotros? ¿Quién nos rescata de los listos? Es que les cogía y les hacía así, así y así.


Vale, pero también tienen cosas buenas

Que sí, que tienen sus cosillas y sus pequeños defectos. Que no se fían de nadie, no hay más que ver que atan un puto boli con cadena. Antes te regalaban una sartén, una “pleisteison” o un apartamento en Torreviejalicante, ahora nada. Pero también tienen su corazoncito. O si no, ¿Cómo os explicáis que sigan siendo los únicos que nos siguen enviando cartas?  No os llega correo de nadie, nunca, jamás, ever, and ever, forever (creo que ya habéis pillado por dónde voy). Y te llega esa carta del banco… No falta en tu buzón… Eso y el menú del chino La Gran Muralla con su arroz tres delicias y sus cosas en salsa agridulce.


Os voy a ir dejando que tengo que pasarme al banco a hacer unas gestiones. Si las cosas salen bien, me voy a tomar la semana que viene de vacaciones, y si no… pues a lo mejor también… El caso es que estoy con vosotros en un par de semanas.





Comentarios

  1. Pues buen viaje, pero antes pásate por el banco, por si no te queda "cash".
    Besotes,
    ibb

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¡Gracias por leer el blog y dejarme un comentario!

Entradas populares de este blog

Sí sí sí, el bombo ya está aquí

¡Albricias! Celebremos con regocijo (quienquiera que sea regocijo) la buena nueva. ¡Manolo podrá tocar su instrumento de nuevo!  

Para los despistados. Hablamos del bombo de Manolo, un señor que es famoso por tener un bombo. Como Bartolo con la flauta, pero en versión bombo. Ya, ya sé que llego un poco tarde a la noticia, pero es que hay cosas que necesitan tiempo para digerir, y reconocer su importancia. Y es que era un clamor. La gente preocupada, no se hablaba de otra cosa, un sinvivir, noches sin dormir (una, pero sin dormir… bueno, en realidad sí que dormí, pero no muy bien… El calor no ayudaba)

¿Por qué es tan importante que Manolo tenga su bombo? ¿De verdad os lo tengo que explicar? Está bien, allá vamos.


Yo os maldigo, jodíos móviles

No sé si os acordáis de Charlton Heston en El Planeta de los Simios en la escena final, más cabreao que una mona y “maldijiendo” a todos. Pues yo igual, maldigo a los móviles, que tienen la culpa de todo lo que sucede. Antes no había teléfonos inteligentes, ni siquiera un poco listos, y no pasaba lo que está pasando ahora. Si no, cómo os explicáis, que haya llegado Trump a ser Presidente. Pues por los móviles.

Y no sólo lo digo yo. También lo dicen los programas de la tele, y los de la radio y en los artículos de revistas y periódicos (por si no lo recuerdas, son esas cosas que venden en las tiendas con hojas… las lechugas, no, lo otro).

Pues eso, que lo dice todo el mundo. Todo el día nada más que “de mirar” el móvil y no hacemos otras cosas, no como antes que hacíamos…. por ejemplo… Dejadme pensar y ahora vengo.

¿Si pruebo con poesía aunque sea sólo un día?

En el blog he escrito sobre muchos temas. 6 años dan para muchas chorradas.  Cosas que me ocurren, otras que me podrían haber ocurrido, alguna que otra invención, noticias, entrevistas de actualidad, temas candentes (que vete tú a saber qué significa candente… Es algo sobre cómo cocinar los espaguetis para que queden perfectos ¿No?).

Pero nunca he escrito poesía. Jamás. Never, ever. Ni en el blog, ni en un cuaderno, ni ná de ná. Ni siquiera en el cole cuando me gustaba una niña (que se llamara Carlota, no ayudaba en las rimas), o en las puertas de los baños cuando era adolescente, que es cuando se escriben poesías con sentimiento.

Alguna vez tenía que ser la primera. Así que vamos a intentarlo, pero eso sí, no pidáis virguerías… No esperéis sonetos, romances, o versos enciclopédicos (o como quiera que se llamen los versos)… Eso sí, también prometo que no voy a tirar de rimas fáciles, usando el número 5 o con agua Bezoya y partes del cuerpo masculinas.

Dejadme que utilice algunas licenc…

Las cosas de la edad

Hace unos años un grupo llamado Modestia Aparte, también conocido como “molestia, aparta”, “cantaba” una canción llamada Cosas de la Edad. Digo “cantaba” y en el vídeo vais a entender por qué. No os perdáis la actitud del público y la voz melodiosa del “cantante”.
El caso es que las “personas humanas” nunca estamos contentos con lo que tenemos. Y entre las cosas que tenemos está lo de la edad y sus cosas. Si tenemos mucha edad queremos tener menos. Cuando tenemos pocos años, queremos tener más. Llega un momento en el que no queremos cumplir más, que incluso nos quitamos años. Un lío, ¿no? A ver si os explico bien lo de las edades del hombre, la mujer, la temporada otoño-invierno… Vamos allá. Tres meses, dos semanas, un día y un desayuno En el principio no hay años. La edad se cuenta en días, luego pasamos a semanas, meses… Que parecen condenas de la cárcel. Hay tiernos infantes que tienen 124 semanas y como no seas experto en matemáticas, no sabes si sigue en la cuna o está a punto de cas…

¿Has visto las noticias? ¿Las de dónde?

Según el mundo en el que vivas puede que las noticias más importantes sean que Cristiano Ronaldo se ha “enfurruñao” con sus compañeros. O que Isabel Pantoja sale de la cárcel. Que a Paquirrín, Pantojín Jr,  habría que meterle en la cárcel por la música que hace, y que la próxima semana seguiremos hablando del gobierno.


Pero en otros mundos, que también los hay, no saben si Paquirrín es el próximo Presidente. Si les dicen que Cristiano Ronaldo está en la cárcel, no sabrán de quién le hablamos y no les extrañaría que Pantoja fuera la máxima goleadora de la liga de fútbol, o participará en las próximas Olimpiadas o si se ha “enfurruñao”.

Las noticias que, como ahora se dice, hacen arder las redes, puede que no merezcan ni una línea en “The Country” (El País en Estados Unidos) o un comentario en “The Reason” (La Razón de UK)y ni siquiera dirán nada en “Antenna Three” de Australia. Mejor te cuento algunos ejemplos