Ir al contenido principal

¿Qué pasó con Fulanito y Menganito?

Antes de comenzar a leer tengo que avisar. No quiero que os llevéis ningún desengaño. No conozco ni a Fulanito ni a Menganito. Ni sé que ha pasado con ellos. Es una manera de hablar. No. De Zutanito tampoco os puedo contar nada. Mirad a ver si está en Facebook o algo.


El caso es que se ha puesto de moda lo recordar a gente que era famosa y a la que hemos perdido la pista. ¿Os acordáis de los actores de la serie tal? ¿Qué fue de…? de Pues el niño ya ha crecido y se ha convertido en… Espera, espera. ¿Qué noticia hay en que un niño haya crecido y ahora sea un abogado? La noticia sería que no hubiera crecido, o que ahora fuera una iguana, o un semáforo, pero que un niño después de 40 años, ahora sea una persona con más edad…


¿Y qué pasa con los que no eran famosos y nadie se acuerda de ellos? ¿O de esas cosas y modas que todo el mundo ha olvidado. Yo voy a lanzar una lanza… o romperla, o lo que se haga con  las lanzas. El caso es que me gustaría acordarme de…

El señor del Videoclub

Me refiero a todos esos señores que vivían dentro de los “videocluses”. Entre la sección de comedias y novedades. Algunos salían directamente del terror, pero esa es otra historia. Ese señor, o señora, que también las habría, a la que le preguntabas sobre esa peli en la que salía ése que sale en otra película y con toda su paciencia intentaba ayudar. O si ya había llegado la última novedad (ya sé que las novedades siempre están a la última, pero en aquella época todavía no lo sabíamos). El caso es que le hemos perdido… Y yo que le quería devolver aquella película que no me dio tiempo a rebobinar…   


Tom y Jerry

Muy bien no debieron terminar, ya os lo aseguro. No se llevaban muy bien entre ellos. Algún que otro golpe ya se dieron. ¿Por cierto quién era Tom y quién Jerry? ¿Veis que injusticia? Son como Andy y Lucas que nadie los distingue… A ver, dejadme que me explique, se les distingue, uno es un gato y el otro un ratón. Ahora hablamos otra vez de Tom y Jerry. Andy y Lucas no se han convertido… o igual ahora son musulmanes o judíos y también se han convertido… ¿Y qué me decís de Pixie y Dixie? Seguro que ahora están trabajando en cualquier laboratorio pulsando palancas, o en un laberinto buscando queso o droga, o algo. Y el gato Jinx, ¿Seguirá teniendo acento andaluz o se le va y viene como a Antonio Banderas? ¡No somos nadie!


Las cintas del pelo

Si eres hombre, no eres tenista profesional y aún llevas una cinta en el pelo, mira a ver si aún vives en los 80, y la gente lleva camisetas muy ajustadas, pantalones de campana, hombreras y bigotes. Aun se ve alguno en el gimnasio con cinta en el pelo, muñequeras, pantalones cojoneros (a la altura testicular) y calcetines por encima de la rodilla, y diciendo “Ya ves truz. Voy a mover el body y a hacer un poco de footing, porque es guay del Paraguay”.  Después de eso, le podéis matar. Lentamente, muy lentamente. Despacito.

 

El Bic naranja

Con lo fino que parecía. Al final triunfan las cosas normales. Porque bic naranja escribía fino, pero el que sigue ahí, al pie del cañón, es el bic cristal, el que escribe normal. Bic naranja contra bic cristal, dos escrituras a elegir. Fíjate que el cristal parecía menos fiable, como más quebradizo… Aunque dentro de poco nos olvidaremos también de los bolígrafos y todo el mundo a teclear como locos.


Las gaviotas de Duncan Dhu

No es que las tuvieran en su casa ahí revoloteando, que eso explicaría muchas cosas. Se preguntaban dónde estaban. Y nos dieron la brasa durante años y venga a cantar que podrás beber y lamentar y que ya no volverán sus alas a volar, y cien gaviotas dónde irán. Pero luego la gente se fue olvidando y nunca nadie más se acordó. Y de las gaviotas tampoco. Si queréis ver el vídeo de la canción, lo buscáis en Youtube, que yo paso… Podréis desprender de mis comentarios que no soy muy fan del grupo… y acertaréis.


Los cantautores

Hubo un tiempo en el que había un montón de señores que no cantaban muy bien, pero que cantaban mucho, todo el tiempo y siempre canciones en las que protestaban. Algunos incluso parece que se habían tragado una cabra, como el de Papa, cuéntame otra vez. La cosa se ha normalizado y estos señores ya no salen en la radio, ni en la televisión… Ahora es mucho peor, lo de normalizarse no quiere decir que haya mejorado. Ahora sólo sale gente perreando. Hemos pasado del cabreo, al perreo. Y esto no va a acabar bien.


La Chica de la gasolina

Hablando de perreo. ¿Os acordáis de la chica de la gasolina? Esa a la que le gustaba la gasolina, y le daban más gasolina, y así durante 3 minutos de canción. Que era mucho mejor lo de los cantautores y hasta Duncan Dhu y las jodías gaviotas. Pues resulta que dejó de gustarle la gasolina y con la crisis empezó a probar el diésel. Parece que ha madurado y ahora ya está con las energías alternativas.


Gooooool de Señor

Pues sí amiguitos. Hubo un señor que metió un gol. Metió varios, pero uno muy importante, contra Malta. Los más jóvenes o los que no estéis muy familiarizados con la historia de España, es una de las cosas más importantes que nos ha pasado. Lo de Don Pelayo, los Reyes Católicos y luego ya va el gol de Señor. Que sí, que Iniesta también ha marcado uno muy importante, pero no es lo mismo. ¿Ande andará Señor?


Naranjito, Cobi y Curro

Así juntos parecen los nombres de tus amigos del barrio. El chino, el negro, el cuatro ojos, naranjito, Cobi y Curro… Pero fueron muy importantes en su época. Naranjito en el 82 y los otros 2, estrellas de 1992. Ningún coche sin su pegatina de Cobi. Pero la fama es así, como viene, se va, como Internet. Un día estás en la cima y al siguiente nada. Ya casi nadie se acuerda de ellos, sólo algunos cuantos locos con camisetas guays como para reírse de ellos. ¡Qué ingratos somos con nuestros personajes históricos!


Las cabinas de teléfono

¿A que últimamente no habéis visto a Supermán por la calle? Normal. ¿Dónde se va a cambiar ahora? Pues tiene que ir salvando vidas en traje, con lo incómodo que es y no puede ponerse su capa, la malla y los gayumbos por encima. Que otra cosa que os iba yo a preguntar. Alguien tendría que recoger aquellos trajes, aunque fuera para venderlo luego en tiendas de segunda mano. ¿O volvía Supermán a por la ropa? Y si tenía superpoderes, ¿Para qué mierda necesita la cabina? Yo veo detalles ahí que no cuadran. El caso es que cada vez tiene menos sitios para cambiarse el superhéroe y al final si se vuelve alcohólico tendremos que culpar a Movistar o algo.


Los 7 enanitos

El Príncipe Encantado se casó con Blancanieves. Nunca supe si se había casado encantado o ya estaba encantado antes de conocerla. El caso es que todo el mundo habla de la parejita. Pero ¿Y los enanitos? Nadie más se acordó de ellos. Como son bajitos, no tienen sentimientos. Ahí seguirán trabajando en la mina. Que puede que fueran contentos, pero ya podía haber hecho algo Blancanieves. Darles un trabajo más digno para que no tuvieran que picar nunca más. Pagarle un logopeda al mudito, o llevar al médico al mocoso… ¡Algo que hiciera algo! Para que veáis… Comiendo perdices y los pobres enanitos trabajando y sin jubilación ni nada.


San José

Lo que han hecho con este hombre sí que no tiene perdón. Que sí, que le dieron un día, El Día de San José. ¿Pero que sea el día del Padre? ¿No veis ahí algo de coña con el hombre? Nadie más supo que fue de él. ¿Qué pasó con la carpintería, o ebanistería, o como se llamara el negocio de San José? Que siempre le dejaron de lado. Pintó muy poco este hombre. Haría muchos muebles, pero pintar, poco.


Seguro que se me olvida alguien… De otros, como dice Cervantes, no quiero acordarme, y casi mejor así.

Comentarios

  1. ¡Ay, Javier! Si no los recordamos, malo, porque nuestra memoria flaquea y si nos acordamos, peor, porque... ¡¡es que somos muy mayores!!

    ¡¡Brrrrrr!!

    ibb

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¡Gracias por leer el blog y dejarme un comentario!

Entradas populares de este blog

Sí sí sí, el bombo ya está aquí

¡Albricias! Celebremos con regocijo (quienquiera que sea regocijo) la buena nueva. ¡Manolo podrá tocar su instrumento de nuevo!  

Para los despistados. Hablamos del bombo de Manolo, un señor que es famoso por tener un bombo. Como Bartolo con la flauta, pero en versión bombo. Ya, ya sé que llego un poco tarde a la noticia, pero es que hay cosas que necesitan tiempo para digerir, y reconocer su importancia. Y es que era un clamor. La gente preocupada, no se hablaba de otra cosa, un sinvivir, noches sin dormir (una, pero sin dormir… bueno, en realidad sí que dormí, pero no muy bien… El calor no ayudaba)

¿Por qué es tan importante que Manolo tenga su bombo? ¿De verdad os lo tengo que explicar? Está bien, allá vamos.


Yo os maldigo, jodíos móviles

No sé si os acordáis de Charlton Heston en El Planeta de los Simios en la escena final, más cabreao que una mona y “maldijiendo” a todos. Pues yo igual, maldigo a los móviles, que tienen la culpa de todo lo que sucede. Antes no había teléfonos inteligentes, ni siquiera un poco listos, y no pasaba lo que está pasando ahora. Si no, cómo os explicáis, que haya llegado Trump a ser Presidente. Pues por los móviles.

Y no sólo lo digo yo. También lo dicen los programas de la tele, y los de la radio y en los artículos de revistas y periódicos (por si no lo recuerdas, son esas cosas que venden en las tiendas con hojas… las lechugas, no, lo otro).

Pues eso, que lo dice todo el mundo. Todo el día nada más que “de mirar” el móvil y no hacemos otras cosas, no como antes que hacíamos…. por ejemplo… Dejadme pensar y ahora vengo.

¿Si pruebo con poesía aunque sea sólo un día?

En el blog he escrito sobre muchos temas. 6 años dan para muchas chorradas.  Cosas que me ocurren, otras que me podrían haber ocurrido, alguna que otra invención, noticias, entrevistas de actualidad, temas candentes (que vete tú a saber qué significa candente… Es algo sobre cómo cocinar los espaguetis para que queden perfectos ¿No?).

Pero nunca he escrito poesía. Jamás. Never, ever. Ni en el blog, ni en un cuaderno, ni ná de ná. Ni siquiera en el cole cuando me gustaba una niña (que se llamara Carlota, no ayudaba en las rimas), o en las puertas de los baños cuando era adolescente, que es cuando se escriben poesías con sentimiento.

Alguna vez tenía que ser la primera. Así que vamos a intentarlo, pero eso sí, no pidáis virguerías… No esperéis sonetos, romances, o versos enciclopédicos (o como quiera que se llamen los versos)… Eso sí, también prometo que no voy a tirar de rimas fáciles, usando el número 5 o con agua Bezoya y partes del cuerpo masculinas.

Dejadme que utilice algunas licenc…

Las cosas de la edad

Hace unos años un grupo llamado Modestia Aparte, también conocido como “molestia, aparta”, “cantaba” una canción llamada Cosas de la Edad. Digo “cantaba” y en el vídeo vais a entender por qué. No os perdáis la actitud del público y la voz melodiosa del “cantante”.
El caso es que las “personas humanas” nunca estamos contentos con lo que tenemos. Y entre las cosas que tenemos está lo de la edad y sus cosas. Si tenemos mucha edad queremos tener menos. Cuando tenemos pocos años, queremos tener más. Llega un momento en el que no queremos cumplir más, que incluso nos quitamos años. Un lío, ¿no? A ver si os explico bien lo de las edades del hombre, la mujer, la temporada otoño-invierno… Vamos allá. Tres meses, dos semanas, un día y un desayuno En el principio no hay años. La edad se cuenta en días, luego pasamos a semanas, meses… Que parecen condenas de la cárcel. Hay tiernos infantes que tienen 124 semanas y como no seas experto en matemáticas, no sabes si sigue en la cuna o está a punto de cas…

Carta del Ministerio de Hacienda y otras 9 cosas que dan más miedo que Halloween

Ya os conté hace mucho, mucho tiempo, cosas sobre el Jalogüín, y cómo se había puesto de moda lo de que la gente se disfrazara de calabazas, te metieran un truco, y que los niños hicieran tratos… Quizá no sea exactamente así, pero ya sabéis a lo que me refiero.
Cuando en España no había McDonalds, sí amigos, éramos un país muy pobre, y las hamburguesas se llamaban filetes rusos (lo único ruso que nos dejaban hacer en aquel entonces), la noche de Halloween no había disfraces ni truco, ni trato, ni hostias. Y el día siguiente a llevar flores al cementerio. No me digáis que no da mucho más miedo que plantar tres telarañas y vestirte de bruja piruja (siempre quise escribir lo de bruja piruja todo junto).

Y es que no hace falta que sea Halloween ni que vengan los americanos a decirte cuándo pasar miedo. Como si no tuviéramos nosotros nuestras cosas para cagarnos por la pata abajo (en el extranjero no tienen una expresión que describa el terror mejor que esta). ¿Quieres ejemplos de cosas que…