Ir al contenido principal

Odiando voy, odiando vengo u odiosos odiadores

Puede que me equivoque y que sólo sea sensación mía, pero creo que estamos deseando odiar. A algo, o alguien o una situación, cualquier cosa o momento es bueno para odiar. Y no podemos odiar en silencio, como las almorranas, sino que tiene que enterarse todo el mundo…. Por cierto, que cuando digo lo de las almorranas, no me refiero a que ellas odien en silencio, sino a… Mejor lo dejo porque me voy a liar.


Como iba diciendo. Pues eso, que nos encanta odiar, y que se nos oiga, que se entere todo el mundo a quién o qué odiamos. Y con las redes sociales hacemos más ruido todavía. Que no te gusta alguien, pues se lo cuentas a todo el mundo. ¿Has tenido un pequeño problema con la panadería de la esquina? Pues lo pones en tu “tuister” y en el “feisbu”, y en tu “istagrán” para que se entere todo el mundo. Sólo hay un pequeño problema. No te sigue casi nadie en redes sociales. Tampoco te sigue mucha gente fuera de las redes sociales. Y además, a todo el mundo le gusta el pan de la panadería de la esquina.

No sé si me estoy explicando con el tema del odio. Ya sabéis que me gusta poner ejemplos para que se me entienda. Vamos con algunos odiadores sin fronteras.


Odio porque no me gusta

Es el odiador tipo. No tengo las estadísticas a mano, pero así, a groso modo (como si supiera lo que significa groso modo), hay muchos. Cienes, miles, y yo diría que miles de cienes. No le gusta algo y en vez de alejarse, parece que disfruta  acercándose a ello. Odia a un equipo de fútbol (pongamos al Manchester United por ejemplo) y se pasa el tiempo criticándole. No le gusta la cebolla y monta una cruzada contra los que comen tortilla con cebolla. ¿No sería más fácil no ver los partidos de la cebolla o no comer tortillas del Manchester United? Me he vuelto a liar.



Odio porque os gusta

Es posible que penséis que no tiene sentido odiar algo porque le gusta a alguien. Y tenéis razón. Pongamos por ejemplo una serie de Televisión. Todo era buen rollito, mi serie favorita, la más mejor, los mejores actores, peeeero, la empieza a ver todo el mundo y se jodió la cosa. Ya no es lo que era, se está haciendo muy larga, los personajes son un poco previsibles. Total, que me voy a otra serie que no ve ni la madre del creador.


Odio porque me gusta

No quieres que te guste pero te gusta y te odias, y odias todo lo que tenga que ver con esto. Parece un trabalenguas, pero tiene explicación. No quiero decir que los trabalenguas no tengan explicación… ¿o sí? ¿Quién se puede explicar que los tigres coman trigo en un trigal?... A lo que vamos. Que son cosas que te gustan y no deberían. Por ejemplo un fan de Camela. Si es que hay alguien a quien le guste Camela. Pues si lo hubiera seguro que se odia a sí mismo. 



Por un odio me entra y por otro me sale

Odiadores 24-366 (porque este año es bisiesto). No salen de un odio para meterse en otro. Que hace sol, odian el sol, que llueve siguen odiando el sol y ahora odian la lluvia, y se les van acumulando los odios.



Famosodio

Es el odio al famoso. Por ser famoso. Da igual que sea futbolista, cantante, actor, presentador de televisión… lo que sea. Un suponer. Alguien odia a Justin Bieber (no entiendo porque hay gente que le odia y se mete con él… yo nunca lo haría… O sí). Pero ahora poneos en su lugar. Me le imagino (seguimos hablando de Justin) triste porque no compras sus discos (o lo que quiera que se venda ahora) y no vas a sus conciertos. Sufriendo por tu culpa… Que si odiaras a tu vecino que vives al lado, se entiende, pero ¿Odiar a un chaval que vive a 2 millones de millas náuticas de ti y que las posibilidades de que llegues a encontrarle son mínimas?  Somos muy raros.


Partodios políticos

Da igual lo que haga el partido que odies y sus políticos. Les vas a odiar de cualquier manera. Criticarás todo lo que tenga que ver con ellos… Y muy probablemente defenderás con uñas y dientes (y otras cosas) a sus rivales. Da igual que los tuyos sean más malos que los chistes de Matías Prats. Justificarás todo lo que hagan y te pasarás el día odiando a los otros, y poniendo cosas “orribles” sobre el partido que odias. “Que si son unos corrustos”, “Que si les financia Corea del Norte” (están los de Corea del Norte como para financiar a nadie). “Que nos van a bajar las prisiones” (sí, sí prisiones. Porque como sigan así las cosas va a haber más políticos en la cárcel que en… donde quiera que se metan los políticos.


Enviodia

“Cantará muy bien, pero mira que tobillos tiene”. “Sí, sí, muy bueno jugando al fútbol. Ha metido 10 goles, pero no ha marcado ninguno con la espalda”. “No sé para qué quiere tantos óscars (¿o es oscares?) de Hollywood, si se está quedando calvo”… Y así con todo.



Tengo un millón de “seguiodiadores”

Conozco gente que sigue a famosos en Twitter y a sus páginas de Facebook nada más que para poner maldades y cosas en su contra. ¿Os imagináis que hicieran cosas parecidas en la vida real? Meterse en el baño cuando el famoso esté haciendo sus necesidades de hacer pipí o popó y quejarse porque no huele demasiado bien. Pues es lo que hacen. En inglés se les llama haters (que viene siendo odiadores)…. Pero hay algunos famosos que se lo ganan a pulso.



Creo que vamos a dejar el tema, que noto que estáis empezando a cansaros de tanto odio.



Comentarios

  1. Tienes mucha razón, si se trata de odiar se odia con fundamento, no con las tonterías que se nos ocurran de repente, que la inteligencia también se mide según el tamaño de las Pampirolás...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¡Gracias por leer el blog y dejarme un comentario!

Entradas populares de este blog

Yo os maldigo, jodíos móviles

No sé si os acordáis de Charlton Heston en El Planeta de los Simios en la escena final, más cabreao que una mona y “maldijiendo” a todos. Pues yo igual, maldigo a los móviles, que tienen la culpa de todo lo que sucede. Antes no había teléfonos inteligentes, ni siquiera un poco listos, y no pasaba lo que está pasando ahora. Si no, cómo os explicáis, que haya llegado Trump a ser Presidente. Pues por los móviles.

Y no sólo lo digo yo. También lo dicen los programas de la tele, y los de la radio y en los artículos de revistas y periódicos (por si no lo recuerdas, son esas cosas que venden en las tiendas con hojas… las lechugas, no, lo otro).

Pues eso, que lo dice todo el mundo. Todo el día nada más que “de mirar” el móvil y no hacemos otras cosas, no como antes que hacíamos…. por ejemplo… Dejadme pensar y ahora vengo.

Sí sí sí, el bombo ya está aquí

¡Albricias! Celebremos con regocijo (quienquiera que sea regocijo) la buena nueva. ¡Manolo podrá tocar su instrumento de nuevo!  

Para los despistados. Hablamos del bombo de Manolo, un señor que es famoso por tener un bombo. Como Bartolo con la flauta, pero en versión bombo. Ya, ya sé que llego un poco tarde a la noticia, pero es que hay cosas que necesitan tiempo para digerir, y reconocer su importancia. Y es que era un clamor. La gente preocupada, no se hablaba de otra cosa, un sinvivir, noches sin dormir (una, pero sin dormir… bueno, en realidad sí que dormí, pero no muy bien… El calor no ayudaba)

¿Por qué es tan importante que Manolo tenga su bombo? ¿De verdad os lo tengo que explicar? Está bien, allá vamos.


Perrerías y otras putadas que les hacemos a los animales

Una perrería no es dónde se venden perros, sino algo que se hace con maldad, jugarreta (bonita palabra también, suena como un jugador de la Real Sociedad o del Alavés). Aunque vender perros también está muy feo.  Estamos de acuerdo ¿No?


A todos nos gustan mucho los animales pero os voy a dar algunos ejemplos de lo malamente que nos portamos con ellos, y no sólo nosotros sino también la madre naturaleza, que a veces se pasa un poco. 

13 cosas que pasan en las películas de miedo

Seguro que vosotros sí que os habíais dado cuenta de que en las películas de miedo, (horror movies que dicen en inglés, y que tampoco es que sean tan horrorosas) pasan siempre las mismas cosas. También podríais decir que en casi todas las películas pasan las mismas cosas. Estamos de acuerdo que en todos los géneros cinematográficos hay elementos comunes. En las pelis del oeste, la gente está en el oeste y los indios casi siempre llevan las de perder. En las bélicas la gente suele estar en guerra y de nuevo, casi siempre ganan los americanos. En las de acción salen actores con muchos músculos. En realidad tienen los mismos músculos que el resto de la gente, pero se les nota que se apuntaron al gimnasio y además van a menudo. Las musicales se caracterizan porque la gente en cuanto tiene ocasión se pone a cantar y a bailar. En los dramas, sin embargo, la gente no está de humor y bailan poco. Luego hay películas de género tonto, pero ahí no me voy a meter. Pero como acabamos de pasar de pa…

¿Has visto las noticias? ¿Las de dónde?

Según el mundo en el que vivas puede que las noticias más importantes sean que Cristiano Ronaldo se ha “enfurruñao” con sus compañeros. O que Isabel Pantoja sale de la cárcel. Que a Paquirrín, Pantojín Jr,  habría que meterle en la cárcel por la música que hace, y que la próxima semana seguiremos hablando del gobierno.


Pero en otros mundos, que también los hay, no saben si Paquirrín es el próximo Presidente. Si les dicen que Cristiano Ronaldo está en la cárcel, no sabrán de quién le hablamos y no les extrañaría que Pantoja fuera la máxima goleadora de la liga de fútbol, o participará en las próximas Olimpiadas o si se ha “enfurruñao”.

Las noticias que, como ahora se dice, hacen arder las redes, puede que no merezcan ni una línea en “The Country” (El País en Estados Unidos) o un comentario en “The Reason” (La Razón de UK)y ni siquiera dirán nada en “Antenna Three” de Australia. Mejor te cuento algunos ejemplos