Ir al contenido principal

10 cosas que todos hacéis cuando nadie os ve

No os voy a cantar lo de Alejandro Sanz. Básicamente porque este chico hace cosas muy raras cuando está solo. “Cuando nadie me ve, puedo ser o no ser” como el gato de Shrong, Shoridn, ¡Coño! El puto gato que no sabemos si está o no está… “No me limita la piel”, ahí ya me ha perdido del todo. Igual vosotros le entendéis mejor que yo, porque aparte de dar volteretas, no pillo nada de lo que dice. Por si no sabéis de qué os estoy hablando, aquí os dejo la canción del señor Sanz.



Yo os quería hablar de las cosas que hace la gente cuando está o cree que está sola. Y no, no va a ser un cacaculopedopis, o miramientos o tocamientos (propios de uno mismo, o de otros y sus “instrumientos”). Y digo la gente como si yo no las hiciera. Y así es. Yo no he hecho nada de lo que a continuación se expone (conscientemente). Son cosas que lee uno en Internet, y en los libros, y lo que cuentan en la tele… Y es que hay gente que hace cosas muy raras.




1.- Me guardaré los selfies para mí mismo
¡Por favor! Os lo suplicio y os lo imploro (cantimploro) Llevaba tiempo con ganas de usar esta palabra personal e intransferible. Ya hay suficientes fotos de gente que se hace fotos de sí mismos. Algunos se han llegado a hacerse un injerto de brazos para que las fotos salgan con más profundidad de campo. Otros ponen morritos y caras sexis (eso creen ellos). Incluso hay gente que se hace fotos sin ropa ni nada. Y luego, que si me han robado el móvil, que si me han “juanqueado” la cuenta, que subí la foto a la nube. En la parra, es donde estáis. Escribe 100 veces: No te harás fotos del pito. No te harás fotos del pito.
  
Lo del pito, lo ha cumplido. Lo mejor es el perro intentando escapar J

2.- Cantar bajito sí es cantar
¿Por qué cantamos en la ducha? ¿Y por qué nos da por cantar a voz en grito y  como si nos hubiéramos comido a Montserrat Caballé o Pavarotti? Hacedlo bajito, que aunque estáis solos en la ducha, se oye todo. Otros además de alto, cantan canciones que en la vida real (como si la ducha fuera Avatar) el resto del mundo odia. Con ustedes: Las Spice Girls, o Enrique Iglesias o Yurena o Ambar o Tamara (yo también me cambiaría el nombre si fuera ella, y la cara, y de país…).

Si ves el vídeo te convalida cualquier pecado que cometas en 2 años.

3.- No bailaré en vano
Conozco a gente que le gusta bailar. Y no se drogan ni nada. Lo hacen sin que les obligue nadie. Y tampoco se emborrachan. Ya. Yo tampoco lo entiendo, pero así es. Y lo hacen en privado (bien por ellos y mejor para todos). Y no, no se conforman con mover los hombros y la cabeza al compás, no. Es que mueven todo el cuerpo. Y me parece muy bien. Mejor que meterse en drogaína o en política.  


4.- Por qué imitas voces
¿Por qué piensas que cuando estás sólo te sale bien la imitación de Rajoy? (No es por vacilar, pero yo la clavo. Es cosa de no decir nada durante un tiempo y a los 3 meses decir algo sobre fútbol. “La sheleccion deshpaña me ha eshtropeado el viaje a Brashil”) No, tampoco se te da bien hablar como el rey, ni la reina, ni el rey que teníamos antes, ni Sofía, ni Butragueño, ni a Chiquito. Dejó de ser gracioso hace tiempo. Rajoy también (realmente creo que nunca tuvo ni puta gracia).

Estos también dejaron de ser graciosos hace tiempo. Aproximadamente 60 o 70 años.

5.- El jodío espejo o te amarás a ti sobre todas las cosas
Estar sólo frente a un espejo puede provocar todo tipo de reacciones. Pensar que con poner posturitas te desaparece la barriga y se te desarrollan los bíceps, tríceps, velociraptores y todo tipo de músculos. Bajar la bolsa de la basura no es suficiente para que tu tripa se convierta en un musculado abdomen.


6.- No jugaré con la cuchilla de afeitar
Me han contado, puede que no sea cierto, que hay hombres (no he querido seguir investigando en el tema del sexo) que al afeitarse se ponen a jugar. Y jugar con una cuchilla no es nada recomendable. O te afeitas o no te afeitas, pero no empieces con: ¿Y si me dejo bigote? ¿Qué tal así? Pues mal ¿no has visto la cara de futbolista jubilado se te pone? Sólo te faltan los pantalones “asustaos” y jugar en el Sabadell (con todo el respeto para Sabadell, su Banco y sus habitantes). ¿Y si me dejo perilla? Pues tampoco, parece que se te ha quedado pegada comida en la cara.


7.- No hagáis esto en casa
Pues da igual las veces que lo digan en la tele. Basta que te digan que no lo hagas y tú lo haces. ¿Quién no ha puesto el oído junto a los krispies (los de Kellogs, los otros no sirven) para ver si te hablan? ¿O probar a depilar un melocotón con una epilady? Yo no, pero hay gente que sí. O se compra el abdominaitor (o como se llame, sin decírselo a nadie, porque esto no se dice) y piensa que se le va a llenar el cuerpo de L-Casei inmunitas… (me parece que me he “liao” con el anuncio).

 
8.- Volver a la infancia
Dime que no has tenido la tentación de correr por la casa y golpearte la cadera para hacer el sonido del caballo galopando como si fueras Yongüein en el salvaje oeste. Y ver un balón de fútbol y correr a por él (y lesionarte). Coger ese coche de juguete y hacer que choque contra la pared. ¿nunca lo habéis hecho? Yo tampoco.


Obsérvese cómo la pone de rosca la señora. 

9.- ¿Hablas y te ríes solo?
Por menos de eso condenaban a la gente en la hoguera. Siempre puedes encontrar una excusa. Pensaba en voz alta… Me lo ha mandado mi psicólogo. Es bueno para el colesterol. Previene la caries. Me ayuda a perder peso (quizá es la más creíble. Con la boca llena no se habla). Lo de reírte es más preocupante. Quiero decir que me preocupa la gente que no se ríe, ni sólo ni acompañado. Tristes que son unos tristes. A mí me han recetado reírme un par de veces cada 8 horas, y me han dado unas pastillitas que tienen dibujada una sonrisa (seguro que es droja o algo y no las he probado).




10.- ¿Qué hago yo viendo esto?
Ya digo que a mí no me pasa, pero se dan casos de gente que se tira todo el día viendo programas educativos (de los que te enseñan cómo no hay que comportarse y no hacer lo que hacen ellos) enganchadísimos y si les pillas te dicen: “Pues se ha debido cambiar la tele sola. Estaba viendo un documental muy interesante y de repente ha aparecido Jorge Javier”. Voy a tener que llamar a un técnico para que me arregle el aparato (receptor). Y yo creo que la tele no tiene remedio… ni los espectadores tampoco.



Seguro que negáis que hacéis éstas y otras cosas. Yo también lo haría. Nunca nadie tiró de un pelo (vosotros mismos decidís de quién y de qué parte del cuerpo) y finge que no duele. Nadie se prueba 20 cosas del armario y ninguna le convence. No conozco a nadie que beba del cartón de leche a morro. Nadie lo hace ¿verdad? ¿Alguna otra cosa que alguien no haga cuando nadie le ve?

Comentarios

  1. ¡Jejeje! Genial como siempre Javier :) ahora tienes que hacer la segunda parte con lo que hacemos cuando otros nos ven (frotar los dientes en 10 minutos de reloj, pelar gambas con cuchillo y tenedor...)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¡Gracias por leer el blog y dejarme un comentario!

Entradas populares de este blog

Sí sí sí, el bombo ya está aquí

¡Albricias! Celebremos con regocijo (quienquiera que sea regocijo) la buena nueva. ¡Manolo podrá tocar su instrumento de nuevo!  

Para los despistados. Hablamos del bombo de Manolo, un señor que es famoso por tener un bombo. Como Bartolo con la flauta, pero en versión bombo. Ya, ya sé que llego un poco tarde a la noticia, pero es que hay cosas que necesitan tiempo para digerir, y reconocer su importancia. Y es que era un clamor. La gente preocupada, no se hablaba de otra cosa, un sinvivir, noches sin dormir (una, pero sin dormir… bueno, en realidad sí que dormí, pero no muy bien… El calor no ayudaba)

¿Por qué es tan importante que Manolo tenga su bombo? ¿De verdad os lo tengo que explicar? Está bien, allá vamos.


Yo os maldigo, jodíos móviles

No sé si os acordáis de Charlton Heston en El Planeta de los Simios en la escena final, más cabreao que una mona y “maldijiendo” a todos. Pues yo igual, maldigo a los móviles, que tienen la culpa de todo lo que sucede. Antes no había teléfonos inteligentes, ni siquiera un poco listos, y no pasaba lo que está pasando ahora. Si no, cómo os explicáis, que haya llegado Trump a ser Presidente. Pues por los móviles.

Y no sólo lo digo yo. También lo dicen los programas de la tele, y los de la radio y en los artículos de revistas y periódicos (por si no lo recuerdas, son esas cosas que venden en las tiendas con hojas… las lechugas, no, lo otro).

Pues eso, que lo dice todo el mundo. Todo el día nada más que “de mirar” el móvil y no hacemos otras cosas, no como antes que hacíamos…. por ejemplo… Dejadme pensar y ahora vengo.

¿Si pruebo con poesía aunque sea sólo un día?

En el blog he escrito sobre muchos temas. 6 años dan para muchas chorradas.  Cosas que me ocurren, otras que me podrían haber ocurrido, alguna que otra invención, noticias, entrevistas de actualidad, temas candentes (que vete tú a saber qué significa candente… Es algo sobre cómo cocinar los espaguetis para que queden perfectos ¿No?).

Pero nunca he escrito poesía. Jamás. Never, ever. Ni en el blog, ni en un cuaderno, ni ná de ná. Ni siquiera en el cole cuando me gustaba una niña (que se llamara Carlota, no ayudaba en las rimas), o en las puertas de los baños cuando era adolescente, que es cuando se escriben poesías con sentimiento.

Alguna vez tenía que ser la primera. Así que vamos a intentarlo, pero eso sí, no pidáis virguerías… No esperéis sonetos, romances, o versos enciclopédicos (o como quiera que se llamen los versos)… Eso sí, también prometo que no voy a tirar de rimas fáciles, usando el número 5 o con agua Bezoya y partes del cuerpo masculinas.

Dejadme que utilice algunas licenc…

Las cosas de la edad

Hace unos años un grupo llamado Modestia Aparte, también conocido como “molestia, aparta”, “cantaba” una canción llamada Cosas de la Edad. Digo “cantaba” y en el vídeo vais a entender por qué. No os perdáis la actitud del público y la voz melodiosa del “cantante”.
El caso es que las “personas humanas” nunca estamos contentos con lo que tenemos. Y entre las cosas que tenemos está lo de la edad y sus cosas. Si tenemos mucha edad queremos tener menos. Cuando tenemos pocos años, queremos tener más. Llega un momento en el que no queremos cumplir más, que incluso nos quitamos años. Un lío, ¿no? A ver si os explico bien lo de las edades del hombre, la mujer, la temporada otoño-invierno… Vamos allá. Tres meses, dos semanas, un día y un desayuno En el principio no hay años. La edad se cuenta en días, luego pasamos a semanas, meses… Que parecen condenas de la cárcel. Hay tiernos infantes que tienen 124 semanas y como no seas experto en matemáticas, no sabes si sigue en la cuna o está a punto de cas…

Carta del Ministerio de Hacienda y otras 9 cosas que dan más miedo que Halloween

Ya os conté hace mucho, mucho tiempo, cosas sobre el Jalogüín, y cómo se había puesto de moda lo de que la gente se disfrazara de calabazas, te metieran un truco, y que los niños hicieran tratos… Quizá no sea exactamente así, pero ya sabéis a lo que me refiero.
Cuando en España no había McDonalds, sí amigos, éramos un país muy pobre, y las hamburguesas se llamaban filetes rusos (lo único ruso que nos dejaban hacer en aquel entonces), la noche de Halloween no había disfraces ni truco, ni trato, ni hostias. Y el día siguiente a llevar flores al cementerio. No me digáis que no da mucho más miedo que plantar tres telarañas y vestirte de bruja piruja (siempre quise escribir lo de bruja piruja todo junto).

Y es que no hace falta que sea Halloween ni que vengan los americanos a decirte cuándo pasar miedo. Como si no tuviéramos nosotros nuestras cosas para cagarnos por la pata abajo (en el extranjero no tienen una expresión que describa el terror mejor que esta). ¿Quieres ejemplos de cosas que…