Ir al contenido principal

Decenas de cenas

Seguramente me he pasado con el número, pero es muy probable que durante estas fechas hayas tenido o vas a tener, doscientas mil cenas (según los sindicatos) o dos meriendas (según la Delegación del Gobierno), con amigos, compañeros de trabajo, de la Universidad, la selección de petanca, el grupo de Degustadores de Gin Tonics sin pepino o la Asociación de Gatos Hartos de no cobrar derechos de imagen en Instagram.



Cualquier excusa es buena para juntarse una tropa, y pagar una pasta en el restaurante que normalmente tiene menús de 10 euros a diario y al que no irías, con esa misma gente, en  cualquier otra fecha del año.

En este post vamos a centrarnos en las dos categorías más numerosas y que me suelen tocar todos los años (y que no falten nunca). Las cenas de empresa y las de los amigos. De empresa suele haber una (para los que tenemos suerte de estar currando), pero de amigos puede haber tantas como en grupos estés metido (los del equipo de fútbol, los antiguos alumnos del Colegio Nuestra Señora de La Limpieza, el grupo de fotografía, los amigos de tu pareja, las parejas de tus amigos, doble pareja, póker y escalera de color).



En cualquiera de ellas hay que seguir un ritual que consta de unos pasos tales como éstos. El orden puede variar, pero se parecerá bastante a lo detallado en los siguientes puntos: 

  1. Quedada previa para ver si eso, ya eso (que quiere decir ¿Nos vamos de cena?)
  2. Una vez que ya eso, ponerse de acuerdo para la fecha (este paso suele durar entre una semana y dos años y medio)
  3. Nombrar a un responsable para que se coma el marrón
  4. El responsable se hará cargo de la convocatoria, pegarse con otros 30 para elegir sitio, menú, precio…
  5. Confirmación de los asistentes
  6. Recolectar el dinero
  7. Bajas de última hora (si te dicen que van 20, confirma al restaurante 16 y siempre sobrará algún sitio)
  8. Llega el momento
  9. Al término de la cena, se decidirá, siempre en la puta calle, lloviendo o/y haciendo un frío de mil demonios, el siguiente garito para terminar la noche. 
  10. Una hora después, se decide el sitio, poner en movimiento a toda la tropa
  11. Borrachera, despedida y cierre.
  12. Reborrachera. El coche escoba siempre tendrá dos o tres miembros que seguirán la fiesta pasado el límite (de tiempo y alcohol) establecido. 

Si os sirve de algo, os voy a dejar unos consejitos para disfrutar durante el evento

  1. Nunca, nunca, bajo ningún concepto llegues el último. Te sentarás a) al lado del jefe b)junto al amigo/compañero más coñazo o c)el amigo coñazo a la derecha y el jefe a la izquierda
  2. Asegúrate de que sabes dónde está el restaurante. Siempre lleva el Tom Tom (abre la muralla), Google Maps, brújula, sherpa o todo a la vez para llegar al sitio en cuestión a la hora señalada
  3. Vuelve a mirar dos, tres o las veces que haga falta, el nombre del restaurante y la dirección.  En caso de que sea una franquicia, siempre irás a la Vaca Descojonada de otro pueblo, localidad o país (no falla)… y no serás el único en equivocarte.
  4. Procura que la cena se celebre antes de un día no laborable, las consecuencias pueden ser devastadoras
  5. Abstente de llevarte el coche porque…. Vas a beber, no bebes nunca, pero vas a pillarte un pedo del catorce. Cuenta la leyenda que hubo una vez una persona que sólo bebía agua y zumos de piña en las cenas de empresa)
  6. Es importante que sepáis la agenda del evento. Horario de la cena, salida y garito al que se irá después (para evitar seguir con el ritual anterior).  Es aconsejable decidir el sitio antes de levantarse de la mesa.
  7. Intenta no sentarte al lado de ese compañero calladito. Esa noche recuperará el tiempo y hablará por los codos.
  8. No te pases con el vestuario.  Esas compañeros/as que no reconoces en la cena, aunque lleven 10 años sentado a tu lado, por el exceso de maquillaje, la ausencia de gafas o cambio radical de forma de vestir.
  9. Si no bailas nunca, no empieces ahora.  Tienes dos opciones a) mover los hombros y una pierna cada poco tiempo o apoyarte en la barra y ver a los demás como mueven el esqueleto (aquí se nota la edad del autor). En este caso no aplica lo de desconfiar de un hombre ebrio bailando
  10. Si vas a bailar procura no hacerlo demasiado borracho.  Serás recordado como el pringao que se cayó en mitad de la pista intentando hacer los pasos del “Gañán Style”.
  11. No salgas nunca solo con un compañero o compañera a última hora. Pensarán que va a haber zumbamiento. A no ser que sea con la maciza o macizo (si eres chica) y te de igual (o incluso esperes) que lo piensen.
  12. En cenas de empresa, primordial no mezclar. No me refiero a la bebida sino a tu situación sentimental. Si no conocen a tu pareja, novio/a, marido o mujer, va a ser como tener un escupitajo y un microscopio. Todo el mundo mirará  cómo se comporta el sujeto y luego harán un estudio pormenorizado.
  13. Si la vida no te ha dado el don del chiste no hagas tu primera actuación de El Club de la Comedia.  No tienes puta gracia, ¡No lo intentes… y no repitas si no se ríen! Es mucho más patético a la segunda.
  14. Pide copas para ti solo. Puede ser que el típico no bebedor te pide que le solicites a la camarera un batido de chocolate con coñac, un gin tonic sin alcohol o un vaso de leche pasteurizada mezclada, no agitada con aceituna.
  15. La maciza de la oficina está sola.  Que siga sola, no hagas ningún movimiento sospechoso, harás el ridículo en cualquier intento de aproximación.
  16. Aléjate del cansino de la oficina o del grupito de amigos de toda la vida.  Es una especie que acentúa sus dotes de cansar al prójimo a medida que avanza la noche.
  17. Esta regla es fundamental: NO TE HAGAS FOTOS EN LAS CENAS DE EMPRESA. Si no puedes evitarlas, esconde el vaso. Da igual que estés bebiendo un café con hielo, en la foto parecerás el más borracho de todos.
  18. Nunca digas, una y me voy. Vete, no te despidas. Es mejor una retirada a tiempo.
  19. Lo que pasa en las Cenas, se queda en las Cenas. Este tipo de eventos no se comenta, pase lo que pase, lo que haya pasado, no pasó.

Ready?  pues hala cena, cigarrito y a la cama (cómo y con quién, ya es cosa tuya). 

¡Feliz Navidad!


Comentarios

Entradas populares de este blog

10 cosas positivas de la caída de Whatsapp

¿No hay guasap? ¿Ni Instagram? ¿Qué se ha caído Facebook? ¿Desde muy alto? ¿Se ha roto? Es muy posible que vivas en otro planeta y no te hayas enterado de que la semana pasada Facebook, Messenger, Instagram y WhatsApp tuvieron algún problemilla durante unas horas. La gente entró en pánico. Hubo familias que no pudieron ver el último vídeo del nieto tirando los macarrones. ¿Cómo sabremos ahora si toda esa gente que publica fotos de comida está viva? Personas que no pudieron criticar al partido al que nunca votarán… Incluso alguno tuvo que hablar, ¡en persona! con sus amigos. Pensaréis que exagero, pero hubo gente que descubrió cómo funcionaba un libro. Que en su casa vivía más gente, sí, personas humanas, incluso que se puede vivir sin tener que contestar en menos de un minuto a ese mensaje poniendo jajajaja (los hay que ponen ajajajaj y no se sabe si están riendo o ahogándose). Es mejor pensar en positivo, nunca en negativo. No hay necesidad de pasar un mal rato. Y como todo tiene su pa…

¡Qué haríamos sin vosotras! 10 cosas que existen gracias a las mujeres

¡Menuda historia! ¡Qué injusta ha sido con las mujeres! Los historiadores venga a hablar de señores que han hecho poco, tirando a nada. Por ejemplo, la de reyes que hay en los libros de historia. Todos con el mismo nombre, pero con su numerito (como las señoras mayores en el mercado… cuando no se cuelan). Felipe I, II, III, VI (el del Atleti Ortiz) y González (no es rey pero vive mejor que ellos), o Papas... Hay hasta 16 Benedictos y 23 Juanes... ¿Y las mujeres qué? ¿Cuántas Juanas famosas hay? Sólo dos. Una que terminó loca del todo y la otra, la del arco (y sin flechas), quemada en la hoguera. Qué malamente se portan con las mujeres.

Como os iba diciendo, no se ha dado importancia al papel de la mujer en la historia. Han pasado de vosotras completamente. Si no fuera por las mujeres, el mundo sería muy distinto. Y no es sólo con vuestro papel de madres, que también. Es mucho más que eso. Y como alcalde vuestro que soy, os voy a dar la explicación que os debo.


Imaginad por un momento qu…

Sí sí sí, el bombo ya está aquí

¡Albricias! Celebremos con regocijo (quienquiera que sea regocijo) la buena nueva. ¡Manolo podrá tocar su instrumento de nuevo!  

Para los despistados. Hablamos del bombo de Manolo, un señor que es famoso por tener un bombo. Como Bartolo con la flauta, pero en versión bombo. Ya, ya sé que llego un poco tarde a la noticia, pero es que hay cosas que necesitan tiempo para digerir, y reconocer su importancia. Y es que era un clamor. La gente preocupada, no se hablaba de otra cosa, un sinvivir, noches sin dormir (una, pero sin dormir… bueno, en realidad sí que dormí, pero no muy bien… El calor no ayudaba)

¿Por qué es tan importante que Manolo tenga su bombo? ¿De verdad os lo tengo que explicar? Está bien, allá vamos.


Estar malito no es estar o cosas que pasan cuando estás enfermito

Dicen que el cuerpo humano es muy sabio. No sé en qué se basan, pero hay gente muy lista que lo dice y tampoco es plan de empezar el año (por cierto ¡Feliz 2016!) llevando la contraria a la gente. Pues debe ser el cuerpo de los demás, porque lo que es el mío no es muy listo que se diga. ¿Pues no va y se pone malo en vacaciones? En plenas Navidades, cuando más rico está todo, y te pones hasta arriba de turrón, mazapán, y bolitas de anís (como el ratón de Susanita).
Y es que estar malito no es estar. Como la canción de Sergio Dalma. Y cuando te encuentras mal se te pone la misma voz que al cantante de canciones musicales. Ronca, muy ronca. Pero no tienes ganas de cantar, ni de bailar pegado, ni despegado, ni ná de ná.

Y es que una navidad sin un constipado, una pequeña gripe, una indigestión, resaca o aunque sea un padrastro, no es Navidad. ¿No os habéis fijado que en le tele sólo había anuncios de colonia o de medicinas? Casi todas para gente con la nariz tapada. La colonia para oler b…

San Patricio ¿Por qué?

No era irlandés, no se llamaba Patricio y los méritos que se le atribuyen tampoco están muy claros. Nació en Escocia, se llamaba Maewyn y lo de expulsar a las serpientes de la verde Irlanda… hummm. Es como si a San Isidro le atribuyéramos que expulsó a los canguros de Madrid, a San Fermín que no haya llamas en Pamplona o a San Mamés que hayan desaparecido los diablos de Tasmania de la ría de Bilbao.
¡Empezamos bien!  De verdad que no tengo nada en contra de este hombre. Es más, incluso me cae bien, como casi todos los santos, sobre todo si en su día es festivo.  No he tenido el gusto de conocerle, y me parece estupendo que sea un día dedicado para darse a la bebida (como los peces del Villancico, los irlandeses beben y beben y vuelven a beber… y no sólo durante San Patricio), pero creo que nos estamos pasando con la celebración.  Es una de las fiestas más internacionales del mundo y se me ocurre porqué.  Básicamente consiste en hacer un desfile con gente vestida de verde y beber (alco…

10 superpoderes que me gustaría tener

Hace tiempo os decía que no me gustan los superhéroes. Sigo en mis trece. No me gustan. Ni ellos, ni sus películas, ni sus series de televisión, ni los cómiz (sí, lo escribo como suena, ¿qué pasa?), ni sus trajes, ni sus problemas y movidas. Que todos tenemos problemas y no vamos disfrazados de mamarrachos por la calle… ¿o sí?

Sinencambio (también se escribe como suena… mal, pero así suena), sí me gustaría tener algunos de sus superpoderes. Y no, seguro que no acertáis con mis preferidos.
Estoy convencido de que todo el mundo diría que le gustaría volar (pues no hace frío arriba), o ser invisible (y nada más que los utilizaríais para hacer maldades o ver a la gente sin ropa ni nada) o tener la fuerza de los mares, o el ímpetu del viento (creo que me estoy confundiendo de canción).

¿Quieres saber qué superpoderes me pido? Vamos allá.