martes, 29 de abril de 2014

Ponte el cinturón. Protege tu vida

El título del post no está patrocinado por la Dirección General de Tráfico (aunque si quieren ayudar tampoco estaría mal... Con no poner multas también me conformo). Era el nombre de una ¿canción? que popularizo (poco) una mujer con una voz (menos mal que sólo tenía una) peculiar. Con ustedes, la primera cantante que no canta.

Lo mejor es la coreografía y los bailarines del público

Una vez que has escuchado la voz de la cantanta, ya no se te olvida nunca más lo de ponerte el cinturón. La segunda vez que escuchas la canción, lo de proteger tu vida, ya no es una prioridad y quieres acabar con ella inmediatamente (con la cantanta y con tu vida). Pero vamos a lo que vamos. Conducir. Dos puntos. ¿Por qué? ¿Estáis listos? Allá van las preguntas.


Otra vez me vuelvo a liar. No hay examen sorpresa… de momento. Pero vamos a repasar por si acaso. Algunos diréis: “A mí no me hace falta repaso ni “hostias”. Otros, que sois más educados, no diréis lo de las hostias, pero seguro que se os escapa. “¿Quién me dice a mí….?” Y luego pasa lo que pasa, que beben y vuelven a beber y conducen, y se saltan semáforos, aparcan donde se les planta (usted no sabe con quién está hablando), atropellan gente, tiran motos que están malamente aparcadas… ¡Viva el Vino!


Yo os voy a dar algunos consejos. Aviso para que no os llaméis al engaño. Esto puede que caiga en el examen más adelante. Luego llegarán los lloros y el yo no sabía y las excusitas (párrafo patrocinado por la asociación de profesores viejunos).
  • Ponte el cinturón de seguridad. Se aconseja hacerlo una vez dentro del coche y preferiblemente antes de ver a la pareja de la Guardia Civil con la espada láser en el arcén.
  • Sacar la mano por la ventana sólo está permitido en el anuncio de BMW. Para todo lo demás, guárdate la mano. No sé si es que te gusta conducir, si quieres que te adelante o estás pidiendo un bofetón con la mano abierta. 
  • Está más que comprobado que el resto del mundo no tiene ni idea de conducir, pero no hace falta que saques la cabeza por la ventanilla y se lo hagas saber a gritos. 
  • Abstente de hacer gestos en los que se escondan dedos de la mano. Ni uno, ni dos… Mejor no hagas gestos.
  • Cuidado con las madres que ponen de escudo los carritos de los bebés al cruzar en los pasos de cebra. Muchas veces con niño dentro del carrito.
  • Stop significa Para. Ir más despacio se dice No run or Run less (lo he “clavao”). Siempre es bueno repasar el inglés.
  • Si conduces un SEAT León amarillo… Voy a tratar de ser educado. ¿Te importaría no correr tanto, no pegar acelerones, cambiar de carril constantemente, hacer ruido por la noche, bajar la música y no pegar el morro al resto de coches?
  • Conducir y sacar el codo por la ventanilla no está de moda. Ni para los taxistas.
  • El color ámbar de los semáforos no significa acelera.
  • Evita las rotondas sobre todas las cosas.
  • El resto del mundo no necesita escuchar la música que llevas en el coche. El volumen de la música es inversamente proporcional a la calidad de la misma.
  • Respeta las señales sobre todas las cosas… 

En este último punto vamos a profundizar un poco más. Y es que hay algunos que nos aprendimos las señales cuando las pintaba Velázquez (el pintor… ¡Sí hombre! El de las “Merinas”, y gente que se rinde. También pintaba a dioses en pelotas, caballos dando brincos con gente encima y a señores que se parecen a la Infanta Elena... como el de Facebook pero con esas cosas que les ponen a los perros para que no se rasquen). 

Zuckerberg disfrazao y retratao por Velázquez (primo de Gabino Diego) 

Vamos con las señales y su verdadero significado. (También entra en examen, que os veo muy relajados).

Señor grande construyendo pirámides
Todos pensabais que indicaban obras en la carretera ¿verdad? Y es que hay mucha “falta de incultura”. Claramente vemos que es una pirámide. Al fondo hay otra, que no es pequeña precisamente, pero es que está lejos. Y es que las cosas que están lejos son pequeñas. Mirad por ejemplo Tom Cruise. Vive en América y de ahí la pequeñez.

Todos tenemos derecho a un descanso.

¿Dónde está el ciervo?
Habréis visto esas señales en las que sale un ciervo (el animal… Que algunos os conozco) rampante (como el caballo de Ferrari, pero más rápido). Otras veces sale trotando… Vale, la señal la hemos visto. Hasta ahí, de acuerdo. ¿Pero al ciervo? Todavía estoy por la primera vez que vea al bicho.


Tú a Boston y yo a California
Este tipo de señales pueden dar lugar a confusiones, pero realmente son confusas… Aquí no os puedo ayudar mucho para dónde tirar. Te recomiendas que vayas a dos sitios diferentes. Lo mejor es que siguas tu instinto. Seguramente vayas recto, como haría yo…. Por cierto, ¿Al final a qué parte de California fue la niña de la película? (Chiste patrocinado por Paula Rubiera).

Wifi gratis
Los tiempos avanzan que es una barbaridad. Ahora en la carretera ponen wifi gratis. Como podéis ver en la imagen, si tienes un camión la señal es mucho mejor. Los de las motos no la pillan porque tienen que ir atentos a la carretera…. Están en todo las autoridades.


Mariposas cerca
Si no se ven ciervos, las mariposas ya es cosa imposible. Eso sí, te anuncian que venden cazamariposas. Suelen ser sitios en los que no hay ni tiendas ni nada, y no sé yo la utilidad de las redes. Seguramente tendrá sentido, pero…


Prohibido que las motos salten encima de los coches
Estas cosas sólo pasan en las películas, pero estos de tráfico son muy precavidos. No me parece mal que lo avisen. Nunca se sabe cómo reaccionan las “personas humanas”, aunque el coche parece que no lo conduce nadie…. Raro, raro.


 Prohibido que los coches rojos y negros vayan juntos
No soy nadie para cuestionar a la autoridad competente, pero creo que estamos discriminando por el color y eso está muy feo. “Ojo cuidao” que no lo discuto, pero me parece extraño.


Prohibido poner dos ruedas a las carretillas de la obra.
Creo que el afán de prohibir cosas se les está yendo de las manos. En vez de mejorar las condiciones de trabajo de los albañiles, todo son complicaciones. Señores de la autoridad, con todo el respeto, creo que tendrían que revisar esta señal.


Cuidado que te roban el iPad
Esta señal sí que me gusta. Aquí se ve claramente que las autoridades velan por nosotros. La mujer con el bolso va corriendo detrás del señor que le ha levantado una tableta. Y además, estas señales suelen estar cerca de los colegios para que los niños vayan aprendiendo desde pequeños.


No subirse a un piano
Me parece bien que no dejen subir y andar por encima de los pianos a los señores (algo de discriminación hay. De las señoras no dice nada). Pero ¿En qué momento va a haber un piano en la carretera? Entiendo que quieran guardarse las espaldas, pero aquí se están pasando.


¿Os habéis quedado con todas las señales? Atentos a los próximos posts porque puede caer el examen cuando menos lo esperéis. Luego que si no avisé, que los apuntes se los comió el perro o que si no tuve tiempo de estudiar. 

miércoles, 23 de abril de 2014

Cien posts sin soledad o los 100 desmontaditos

Todavía recuerdo lo jóvenes que erais cuando empecé con el blog. Un grupo de mozalbetes que correteabais alegres por el prado como Heidi tras Copito de Nieve.

Por error, hemos tomado una imagen en la que Copito de Nieve no corre delante de Heidi. “Lamentamos las disculpas”.

Parece que fue ayer y ya vamos por el post número 100. Casi ya dos años desde que os explicaba por qué decidí llamar al blog Un Cigarrito y a la Cama. Ahora ya no hay cigarrito (sí que hay, pero ya no fumo. Cama sigue habiendo, y lo dejamos ahí) pero no es plan de andar mareando con el cambio de nombre. ¿O se cambia de nombre Puri después de cometer actos impuros? ¿Soledad se llamó de forma diferente el día que contrajo matrimonio? ¿Y Ascensión cuando baja en…? Ya paro. Creo que pilláis por dónde voy.



Durante este tiempo he intentado no hablar demasiado de los políticos. Aunque algo he dicho sobre “Peranzaguirre” o Ana B. (menos de lo que se merecían), creo que he sido demasiado bueno con ellos (mejor que ellos con nosotros). También se me han escapado algunas frases cariñosas a nuestro querido presidente (no Cerezo, no, el otro.  ¡Jodé! Florentino tampoco). Da igual.


Los que me conocéis, sabéis que el fútbol es una de mis perdiciones (perdiciones viene de perder casi siempre). También me propuse no hablar demasiado del tema, pero se me escapó algún post. He intentado no meterme con los que sois de otro equipo distinto al mío (y sigo sin entender por qué sois de otros equipos. ¡Inconcebible!). Lo de no hablar de fútbol es porque ya tenemos horas y horas en la tele y miles de páginas en los periódicos sobre si el balón la dio con la mano, si el portero estaba en fuera de juego o la chilena del entrenador (¿o era el entrenador chileno?). Si le dedicáramos el mismo tiempo a otras cosas… 


Solo quería daros las gracias a todos por leer el blog. Os agradezco que os sigan interesando las cosas que me pasan, las que me invento, y a veces, hasta me enviáis ideas para que las destroce aquí. Pero como decía el señor lobo (mejor abrís el link que mi madre no me deja decir palabrotas).


Algunos diréis… Qué morro tiene el pollo este. “Como no se le ocurría nada esta semana, se pone a dar las gracias y a hacer un refrito de las cosas que ha escrito antes”.  Y como sois más listos que el hambre, acertaréis. Pero esto lo hacen en las series de televisión de las “güenas” como en Como Conocí a Big Bang y a la Madre de los tronos y nadie dice nada (seguro que también lo decís, pero os hacen el mismo caso que yo).


Y como ya no hay vuelta atrás, en vez de hacer el resumen de lo que más os ha gustado os hago un top 5 (Mamá, no es ninguna guarrería sexual) de los menos leídos. Y ya de paso, os los leéis.



¿Os los habéis leído de nuevo? Mira que os estoy vigilando y habéis tardado muy poquito… No me hagáis levantar… que tengo una edad y me cuesta.


¡¡¡¡GRASIAS D ANTEBRASO!!!

martes, 15 de abril de 2014

Señores que…

¿Os acordáis de aquellos grupos de Facebook sobre señoras? Sí hombre. Señoras que dicen "oyoyoyoyoyoyoy" cuando se enteran de un cotilleo, las que se cruzan la bata cuando van a decir algo importante, las que te interrumpen como para decirte algo importante y luego te dicen. ¿Sabes qué? ¡Que me parece estupendo! (este último me lo acabo de inventar, pero tiene que haber alguno parecido).


Había millones (según los sindicatos) y solo unas centenas de decenas (según las azafatas del telecupón).


Esperanza Aguirre, ella solita, y al hilo (¡Qué poética me parece esta expresión!) de los últimos acontecimientos, se merece varios grupos. Algo como:
  • Señoras sexagenarias que paran en mitad de la Gran Vía para sacar dinero del cajero
  • Señoras que se ponen farrucas con los agentes de movilidad y dicen “bronquita o multita”
  • Señoras que deciden que ya está bien de perder el tiempo con la autoridad
  • Señoras que rozan motos que están malamente aparcadas (para obstaculizarles el paso) pero se caen solas (las motos)
  • Señoras que dicen a la poli que si quieren algo, están en casa y que ya saben dónde encontrarlas
  • Señoras que se recorren todas las televisiones y cadenas de radio y se quejan de la repercusión mediática que tienen

Las señoras llevándose todos los honores y nosotros nada. Y aquí es donde sale mi vena reivindicativa. ¿Para cuándo los señores que…? ¿No tenemos derecho a que se ría todo el mundo de nosotros? Probablemente no nos lo tomemos con la misma filosofía que vosotras. Queremos nuestros grupos de Facebook. Hay que acabar con esta situación injusta y discriminativa… discriminante… discriminal… ¡Jodé con la palabra!  Habéis pillado lo que quiero decir ¿no?

Pues eso. Os dejo unas cuantas sugerencias de grupos de señores.

Señores que cruzan cuando no deben
¿Soy el único que se ha encontrado con señores mayores cruzando por donde se les planta? Si el paso de cebra está aquí, ellos cruzan aquí + X (10 metros más para allá). Y con esa pose mezcla entre Clint Eastwood y la mirada del tigre de Bruce Lee. A medida que te acercas, ellos van más despacio. ¡Ah! Y no se te ocurra decir ni una palabra que te atizan con lo primero que tengan a mano.


Señores que van a la playa con camisa de vestir, bañador y zapatos castellanos
No me hagáis mucho caso. No estoy muy puesto en moda, pero me da que no es la mejor manera de ir a bañarse. Cuando les veo, lo primero que pienso es que les ha pillado el marido de su amante y han salido pitando para la playa. Sin pantalones y sin calcetines.


              Señores que van en chándal y van más despacio corriendo que andando
Probablemente sean los maridos de las señoras que quedan para salir a andar. Estos señores van con todo el equipo. Muchas veces es el chándal del equipo de sus amores (aunque sea del Atleti, tendría que estar multado dejarles salir así. A mayor edad, más multa) o se les pone pinta de rapero. La pose de correr, la tienen. Eso sí, la velocidad no acompaña. Si tienes dudas en reconocerles, la respiración suena como si te cruzaras con dos o tres locomotoras antiguas.


Señores con pantalones de colores
¡Cuánto daño ha hecho el yerno del Rey! El rubito también, pero digo el otro. El que tiene la cara más larga que el pasillo de un hospital. El de los pantalones de colores. Cada vez de un color, eso sí, pero qué colorcitos. ¿Pantalones amarillos? ¿Verdes? ¿Rojos? Pues hay gente que también los usa… y algunos los planchan con una raya con escuadra y cartabón. Pero vamos, no me hagáis mucho caso… el que no entiendo soy yo.


Señores que discuten con su mujer en El Corte Inglés
En El Corte Inglés están los señores que trabajan (me refiero a los que trabajan allí), los que compran solos y están más felices que perdices, los que llevan las bolsas a su mujer y ejercen de sujetadores (de ropa de la esposa, de las bolsas…) y los que discuten con ellas. En muchas ocasiones los señores sujetadores se transforman en discutidores. Otras veces ya vienen cabreados de casa y entrar en el reputado (esto quiere decir que es bueno, que a algunos os lo tengo que explicar todo) establecimiento, es ya la gota que colma el vaso.  


Señores con la camisa desabrochada a la altura del ombligo
¿Por qué? ¡Abróchese por Dios! No tenemos necesidad de ver algunas cosas por la calle. Otra cosa sería si estuviera actuando en el grupo de baile de Carmen Miranda y se les perdona el pecado. Pero en cuanto termine el espectáculo, póngase algo por favor.


Señores a los que se les cuelan todas las señoras que…
No están en su hábitat y se les nota. Se les ha colado todo el mundo y aún sigue buscando la forma de pedir la vez en el mercado o en el súper. Y cuando llega su turno. ¡Nuevo error! Miran el papelito de los recados que les ha dado su mujer… y ahí aprovechará una señora. Sí, de estas señoras que se cuelan en la cola de los supermercados.


Señores que con la edad van pareciendo señoras
¿Os habéis dado cuenta de que hay señores famosos que se les va poniendo cara de abuela? No es que les crezca el moño ni las agujas de hacer punto, sino que son todos iguales. Yo creo que es por las drojas y las cirugías. Camilo Sesto todavía no se parece a Camilla, la churri del Príncipe Charles, pero está en ello. Paul, lo tuyo ya no tiene vuelta atrás. 


Señores que tienen el pelo color caca de niño recién nacido.
Rajoy o Nicolas Cage… Sí, tienes 50 años y ni una sola cana… en la cabeza. La barba es blanca, pero el color del pelo es… infame. Señores de Farmatint, “Yusformen” o lo que se pongan estos señores. ¡Hagan algo! ¡Rápido!  


Señores que meten tripa cuando ven a una maciza en la playa
Niña, ¿Te quieres dar prisa? ¿No ves que llevo metiendo tripa durante 1 minuto y estoy a punto de “ajogarme”? Si no habla, mira fijamente a una maciza y tiene pecho palomo, no lo dudes. Está metiendo tripa.


Se me ocurren algunos más, pero tampoco es plan de abrumar. Os dejo la idea y vosotros ya si eso, se lo decís a los señores de Facebook.

·  Señores que se hipnotizan con un escote y llaman golfas a las que llevan minifalda
·      Señores que dicen que en sus tiempos no pasaban estas cosas
·      Señores que siguen diciendo sala de fiestas a los garitos.
·      Señores que sólo leen el AS y el Marca pero son expertos en todo
·      Señores que no paran de toser, pero no es por el tabaco
·     Señores con muchos dolores que no van al médico porque tampoco es que duela tanto
·       Señores que se echan una cabezadita de cuatro horas en el sofá
·       Señores que no saben sumar pero te ganan siempre a las cartas
·       Señores que arriman cebolleta con las jóvenes en las bodas
·       Señores que te dicen que no está roto sino que no funciona
·    Señores que están hartos de que haya señoras que, pero que no haya señores que…


Creo que se me está yendo de las manos. Mejor lo dejamos así y no hablamos más. Señores que se despiden en el blog como si estuvieran hablando con los lectores….

martes, 8 de abril de 2014

La carretera no es lo que era

Como si os estuviera viendo. “Ya está aquí el Alcántara para contarnos que las carreteras de antes molaban más”. “Donde estén esos viajes con la familia, 6 personas en un 124…”.  ¡Pues no! O, un poquito sí. Pero tampoco es así del todo…


Mejor empiezo y al final me decís (soy más listo que el hambre, ahora os hago leer el blog entero… No contabais con mi astucia… Y ahora es cuando dejáis de leer). 

Bueno, pues si todavía estáis ahí, yo sigo. Iba diciendo que las carreteras de antes no son como las de ahora. Son diferentes, y más antiguas, y con más curvas, y peor asfaltadas, y no (que os conozco), no están todas en España.

Carretera en Irlanda del Norte

Pero como el post se me quedaría un poco corto si sólo hablara de las carreteras, vamos a hablar de cómo hacíamos los viajes antes y ahora.

Antes, cuando viajábamos con papá y mamá, nuestros 7 hermanos (todavía sin las 7 novias…), las abuelas, la colchoneta para la playa (por supuesto hinchada… éramos así de listos antes) y el canario (no, no me refiero a Alfredo Kraus ni a Pedro el del Barça). Y ahora con el GPS, aire acondicionado, el depósito lleno (que cuesta lo mismo que los coches de antes) y con un monovolumen o un Todoterreno porque en un coche normal no caben dos adultos y dos niños.



Vamos que nos vamos

Antes: Salimos a las 4 de la mañana para que no nos coja “lacaló”. Da igual que fueras al pueblo a 50 kilómetros (así llegamos prontito) o a Barcelona (que antes estaba mucho más lejos). ¿No os habéis dado cuenta de que han acercado Barcelona? Yo creo que por eso algunos se quieren separar otra vez.

Ahora: ¿Qué más da a la hora que salgamos? Tenemos aire acondicionado y de todas maneras vamos a pillar atasco. Hay gente a cualquier hora.


Entrando al coche

Antes: Parecía que íbamos a atracar un banco. Todo en silencio, las 4 de la mañana… Y ahí estabas tú con la colchoneta hinchada y el cabeza de familia organizando el maletero (también conocido como Tetris. El maletero, no el cabeza de familia). El momento de meterse en el coche también tenía su historia. ¿Ventana o pasillo? Y empezaba la movida con todos tus hermanos y las abuelas (el canario no tenía derecho a voto).



Ahora: Ya no vamos con la colchoneta hinchada (y dicen que no evolucionamos), pero la movida del maletero es la misma. Y es que llevamos la bici de montaña, la de paseo, la de carretera, la estática, la ropa de deporte, y el casco… (Por favor, no montéis en bici sin poneros el casco… No, en la estática no hace falta).

¿Sabes ir?

Antes: Con un buen mapa de carreteras se llega a cualquier sitio… Literalmente, a cualquier sitio. Luego tenías que ir preguntando cómo llegar a tu destino. ¿O los hombres de antes tampoco preguntaban?


Ahora: ¿Mapa? ¿De papel? No hombre. Ya lo hemos superado. Ahora llevamos a una señora que nos va diciendo por dónde ir. La mayoría de las veces acierta… lo difícil es seguirla. Y como no la hagas caso, se enfada muchísimo. La nuestra es extranjera y lee todo como la mujer de Michael Robinson… Aquí tenéis la prueba.

(Imaginad lo fácil que es seguir sus indicaciones por las calles de Madrid)

Que se entretengan los niños (casi parece una canción de Perales)

Antes: El único entretenimiento era vomitar (éramos muy punkis en aquella época. Las carreteras no ayudaban demasiado) y preguntar 3 millones de veces si falta mucho. A veces con pausas para tener alguna pelea.

Ahora: Las peleas, la “vomitación” y la pregunta no han cambiado. “Sin en cambio” los niños pueden ¿entretenerse? viendo todos los capítulos de Vicky Esponja y Bob el Vikingo (¿o es la esponja vikinga?).



Música maestro

Antes: ¿Ponemos la radio o un casete? El DJ era el señor conductor o la copilota (siempre era mamá). Salías con Radio Madrid (en mi caso particular) y a los 10 minutos ya estabas intentando buscar una emisora que se oyera decentemente. La opción casete era peor. Mari Trini y Mocedades en el mejor de los casos o los chistes de Arévalo.



Ahora: Puedes escuchar Radio Albacete en cualquier lugar del mundo. Vas por la W-30 (en Wisconsin) y ahí tienes la última canción de Bustamante, cantando en perfecto español (no confundir con cantar perfectamente en español). O sea, que el futuro era esto…

Cierra un poquito la ventana

Antes: El aire acondicionado consistía en hacer girar una manivela y abrir la ventanilla. Ni se te ocurriera hacerlo cuando tu madre había ido a la peluquería. En verano hacía calor y en invierno frío. Así fue siempre.


Ahora: Ahora puedes controlar la temperatura que le llega al conductor, al copiloto, a los de atrás y a la izquierda, a la derecha, un movimiento sexy… (perdón, me he dejado llevar por la emoción y el swing).

El mapa

Antes: Ya hemos hablado de él, pero ahora vamos a tratar de doblarlo de nuevo. Es como la pasta de dientes. Prueba a meterla de nuevo (seguimos hablando de la pasta… de dientes). Ni de coña… Bueno, pues ya que estamos vamos a seguir las indicaciones… Estás en Jaén y seguimos por la Nacional X hasta Granada, pasa a la página 50.  Y cuando estás en la 50, no encuentras la jodida (tengo que dejar de ver películas americanas) carretera X. Está en un rinconcito que te manda a la página 30, y de ahí… ¡COÑO ya! Que no es el mapa del tesoro, que es una fucking carretera.

Ahora: ¿Pues no hemos quedado que ya no hay mapa? La señora sigue diciéndonos por dónde ir y he tomado la segunda a la izquierda en la tercera rotonda cuando x tiende a infinito (como para entenderlo a la primera). Está recalculando… ¡Qué cabreo se ha cogido! ¡Ni que tuviera que hacer ella la carretera de nuevo!


Preguntemos a este amable aldeano

Antes: ¿Por favor, me podría indicar el camino a…? Y el señor te lo indicaba, bien o mal, pero lo hacía.

Ahora: ¿Ahora? Saca la cabeza por la ventanilla y no te hacen caso ni las señoritas que van ligeras de ropa (para los que son aún más viejos que yo. No me refiero a las azafatas del Un Dos Tres ni a las Mamá Chicho).

Me meo

Antes: Perdón por ser tan explícito, pero es que tenía que parar. Y se hacía (la micción y la parada) en los bares de carretera. Estos bares en los que te vendían los casetes de Arévalo, las navajas de Albacete (si estabas en Albacete) y las rosquillas propias de la región.

Ahora: Las carreteras ya no pasan por casi ningún pueblo. Las gasolineras tienen el bar y el baño incorporado, las rosquillas, las navajas y si te descuidas te venden a Arévalo.

Y que todavía no haya visto este espectáculo….¡Inconcebible!

¿Ya hemos llegado?

Antes: Después del viaje salías del coche con peor cuerpo que si hubieras venido corriendo todo el camino. Y hay que sacar todo lo del maletero… Era mejor no haber llegado.

Ahora: Los coches son tan cómodos que el viaje se te ha pasado rapidísimo y después de la paradita para ir al baño ha sido mucho más tranquilo…. ¿Niños? ¿Niños?


Os tengo que dejar que me ha surgido un asuntillo. ¡Buen viaje!