martes, 11 de marzo de 2014

¿Por qué le llaman cuñado cuando quieren decir…

De un tiempo a esta parte se ha puesto de moda la denominación de origen CUÑADO. Lo que toda la vida fue el enterao, el cansino, el que “tólosabe”, el encantado de haberse conocido o listo de los cojones, ha pasado a llamarse cuñado.

No es sólo el hermano o la hermana de tu pareja, o la pareja de tu cuñada o, el hermano de tu novio o… ¡Los cojones!, ¡Qué lío! Casi mejor te vas directamente a la web de la RAE si quieres saber lo que dicen de el/la Hermano/a del cónyuge o cónyuge del hermano/a. Esos señores lo explican mejor que yo.


Hoy hablamos de la otra acepción, de la del primer párrafo. La que aún no está acuñada (qué juego de palabras más ingenioso) por la RAE como cuñado.

Para que no haya equívoco, no hay posibilidades de confusión de género. La palabra cuñada NUNCA tendrá el mismo significado que el que hoy nos ocupa, por la cuenta que me tiene, y por no meterme en jardines. Una mujer nunca será lista de los cojones por razones que no vienen al caso. 


¿Qué es un cuñao?
Sin d ni nada. Un buen “cuñao” se escribe sin d y es aquel (ya hemos dicho que son sólo hombres) que tiene solución para cualquier cosa (son como el Aloe Vera). Igual te arregla el problema de Ucrania (sin saber dónde está, que tiene más mérito), que sabe a ciencia cierta quién mató a Kennedy, te hace una comida que ríete tú de Ferrán Adriá o pone a trabajar a todos los parados del mundo o acaba con el terrorismo. Todo esto en dos patás.


Características de un buen cuñao
Como he comentado anteriormente un cuñao que se precie arregla todo en dos patás. Ni antes, ni después. La unidad de tiempo para el cuñao (al menos la raza ibérica) es la patá o el periquete (también vale santiamén), pim, pam. ¿Qué a cuanto equivale en segundos o minutos? No podemos precisar. He intentado hablar con varios cuñaos pero no hemos llegado a un acuerdo.


 Y así es. Ningún cuñao es igual a otro y todos, sin excepción, TODOS, estarán equivocados menos él. O sea que no hemos podido saber cuánto son dos patás o un periquete, pero es poco tiempo. ¿Seguís con la duda verdad? ¡Pués preguntad a vuestro cuñao más próximo! Siempre tienen respuesta para todo.

Cómo reconocer a un cuñao
Físicamente es muy complicado distinguir a un cuñao de un ser humano normal y corriente. Los hay de todos los tamaños, colores, razas… No van disfrazados de nada, son como tú y como yo (por fuera), y eso les hace más peligrosos.

La única manera de reconocer a un cuñao es por sus ideas, y se las contarán a todo el mundo. Da igual que no quieras escucharlas. Un cuñao que se precie dará su opinión siempre, en cualquier lugar y momento. De hecho cuanto menos oportuno sea, mayor será la probabilidad de que se manifieste. Vamos allá con algunas situaciones que te ayudarán a reconocer al cuñao de turno, y más en concreto al ibérico.

POLÍTICA
Un buen cuñao no cree en política. Es liberal sin saber qué significa y siempre que le cuadre con lo que está explicando. Estará en contra de cualquier partido político, salvo excepciones. Si todos los congregados son de derechas, él siempre será de izquierdas y viceversa. Es lo que se llama, tocar los cojones. Eso sí, sabe de política más que todos los políticos juntos (no es muy complicado, por otra parte) o eso dice.


RELIGION
El cuñao estará por encima del bien y del mal en religión, pero siempre provocará la ira del que tenga la mala suerte de escuchar su opinión. Da lo mismo que sea judío, cristiano, musulmán, testigo de Jehová, mormón o seguidor de nuestra señora del Socorro y Auxilio en Carretera... Su misión en la vida es justo la contraria que el Ángel de la Guardia.

TV
¿Os acordáis del programa de Jordi Évole? Pues la Asociación de Cuñaos Españoles (ACE) ya sabía desde el primer minuto que era todo falso. De hecho, ellos tienen otras teorías… Cada uno la suya, por supuesto. La Asociación sólo se reúne una vez al año porque terminan a hostias siempre. Luego se les olvida y vuelven a celebrar otra convención. Es que no aprenden estos cuñaos.

INFORMÁTICA
Da igual de lo que hables. Ellos conocen la aplicación perfecta que nunca falla. Prueba a preguntar a Google y a un cuñao. El cuñao tiene menos respuestas, pero la suya es más rápida y correcta. De hecho lo que diga Google no vale… ni Bing, ni Yahoo, ni ningún buscador. El lo encuentra todo antes de que llegue el buscador. 



CINE
Sólo ha visto los bingueros o cualquier otra película de Ozores, pero te hace la crítica de todas películas de los Óscars de este año… Y sin haber visto ninguna. Todo por lo que le han dicho fuentes de buena tinta (ya, ya sé que está mal dicho, pero así es como te lo venderá un cuñao como dios manda)


DEPORTE
Como en política y religión el cuñao siempre será de otro equipo distinto. En distintas ocasiones le has visto jurar que siempre fue del Villarriba o del Villabajo. Depende de a quién tenga enfrente. De la misma forma, puede que llegue el día que quiera hacerse el intelectual y te diga que el deporte te alinea (como Del Bosque… Lo de alienar, lo han oído en algún sitio, pero no tienen muy claro qué significa).


COCINA
Te puede defender con el mismo ardor guerrero que la verdadera tortilla de patatas es con cebolla que sin ella. Si tienes la mala suerte de convivir con un cuñao auténtico, te dará tiempo a oírle decir que la verdadera cocina es la de la toda la vida o que a él lo que de verdad le gusta es la cocina creativa.



BEBIDA
Si quieres saber si es un cuñao auténtico, habla de vino. Siempre conocerá el mejor. Tendrá un conocido (que probablemente también sea cuñao) que entiende de vinos y le ha recomendado la mejor cosecha del año. El vino en cuestión suele ser Don Simón del 45… y además le llamará caldo y marida excelentemente con tal o cual comida.  Te doy permiso para descojonarte de él. Todo el que llame caldo al vino y maridar se merece una paliza.  Ojo que también puede haber la variante cuñao gin-tonic. Huye de ellos, se merecen dos palizas seguidas y que les metan una Ginebra Lirios con Tónica Suis.



GEOGRAFÍA
Hables del lugar que quieras. Él o alguien que él conoce, ya habrá estado. Da igual que te inventes el nombre. He aquí un ejemplo:

TU: Me voy a Estados Unidos de vacaciones.
CUÑAO: ¿A qué parte?
TU: Al sur de California (espera un segundo para hacer que recuerdas y dí un nombre el “azahar”. Pongamos...Narnia)
CUÑAO: ¡Hombre! Narnia, ¡Qué bonito! No dejes de ir al restaurante austrohúngaro. O a lo mejor ya lo han cerrado. Hace tanto que estuve por allí…

INTERNACIONAL
¿Hay movida en Venezuela? ¿Se está liando en Argelia? ¿Problemas de abastecimiento de gas en el Caucaso? Tenemos soluciones para todo. Para eso soy un cuñao como Dios manda. Porque eso sí, todo debe ser como dios manda. Es probable que al final de la conversación no sepas si es el presidente de Venezuela el que tiene gases o en Argelia se ha desbordado el Caucaso (no le corrijas, puede ser peor).

Y así podríamos seguir hablando de los cuñaos en cualquier cosa que se te ocurra, pero un método infalible para saber si alguien es un cuñao es al escuchar:¡Quita! Déjame a mí que yo lo arreglo. ¡Corre! ¡Corre muy rápido! Y no mires atrás. Todavía puedes salvarte… o quizá no. ¡Ya es demasiado tarde… ¡Estamos rodeados!


El cuñadismo ya ha llegado y está aquí para quedarse. Pero no os preocupéis, que aquí estoy yo. Llego en un periquete y lo soluciono en dos patás


4 comentarios:

  1. Fenomenal Javi, lo has calcado perfectamente y me he reído un montón.Gracias.

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  2. ¡Qué penita que mi marido sea hijo único y yo hija única! ¡No hay "cuñaos" en mi entorno! Parecen divertidos...
    Besotes,
    Isabel

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    Respuestas
    1. Lo son :-) De todas maneras, es mejor no tenerlos muy cerca.

      Besos

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