Yo no soy experto, pero…

¿No tenéis la sensación de que estamos rodeados de expertos? En la tele, expertos, en la radio, más expertos. En los periódicos, en las redes sociales, en la calle. Vas tan tranquilo y aparece un experto para dar su opinión. Hay más expertos que temas en los que experimentarse. Incluso nosotros somos expertos. De todo sabemos y si no lo sabemos, siempre tenemos la opción de: “Yo no soy experto, pero…”

Hace tiempo que os hablé de los peros y de sus variedades. El adversativo, el copulativo el PEROgrullo, el PoromponPero y el Pero ladrador poco mordedor. Así podría estar durante varias horas hablando del tema como buen experto que soy…

Vale, no soy experto en peros. Ni peros, ni señales, ni en nada. Pero hay que tirar para adelante, seguir opinando, hacer como si no pasara nada y seguir exponiendo tus puntos de vista sobre cualquier materia. Para eso tienes un máster en “expertez”. No, no me voy a meter en jaleos de “másteres”.

Con lo que sí me voy a meter es con los expertos que saben de todo. A la vez no, que son muchos, vamos a darle uno por uno.

Desastres desastrosos

Ahí les tienes dando su opinión sobre las causas y consecuencias de un volcán que entra en erupción. Por cierto, ¿Es erupta o erucciona? (O erucción es otra cosa que solo vale para… Buscaremos un experto para este tema). También sirven para darte una clase magistral sobre un tsunami, terremoto, un tornado, huracán o cualquier fenómeno metrolo, meterol, meteolo… movida del tiempo. Y sin más “dilatación”, contra viento y marea pueden pasar a hablarte de los deportes.

¡Ha sido fuera de juego!

O mano. Ha sido mano… ¿En baloncesto? Pues sí, ha sido mano, y tarjeta roja por llevar camiseta sin mangas. ¿Es necesario saber el reglamento para comentar un deporte? Para un experto todo es posible. Pasamos de hablar de hockey sobre hielo, a patinaje sobre hierba. Seguimos con la natación con obstáculos y por último comentamos las mejores jugadas de la selección de Camerún con su típico esquema 3-4-2-1-3 y el complementario el 9. ¡Enhorabuena a los premiados!

Un poquito de cultura

Tampoco demasiado, no vayan a pensar que eres un listillo. Que tu eres experto de los de verdad. No un intelectual de tres al cuarto. Ya hemos opinado del tiempo y de los deportes. Vamos al revés que en los telediarios. Media hora hablando del tiempo y de las marejadillas en el Mar de Alborán (y tú, y tú, y tú, y solamente túúúúúúú), otra media hora de la renovación de Sergio Ramos y ahora ya la cultura. Nos toca opinar del precio que ha alcanzado ese cuadro de Monet, o Manet, o alguno de esos que pintaban cosas, en una subasta. O de la última exposición retrospectiva de Picasso, Chagall o Modigliani… ¿Modigliani no cantaba canciones como las de Sergio Dalma?

Música maestro

Que has visto un par de veces el concierto de año nuevo y ya te crees que controlas de música clásica. El concierto es ese de las palmas palmitas con el tirorí, tirorí, tirorí, chan, chan.  No, no todos los que llevan chándal son raperos… Tener la discografía completa de Camarón y Rosalía no te convierte en un flamencano, flamengotorrinolaringologo….un flamenquín

¡Como lo vas a hacer así!

Si quieres ver expertos, publica en redes una foto de una paella. Van a aparecer por doquier (que significa por todas partes). ¿Carne? ¡Pon más pescado! Eso es arroz con cosas. ¡Esas cosas no llevan arroz! Ese vino no matrimonia (o marida) con la paella.  También sirve para cualquier plato típico de una región como el pisto manchego, el pulpo a la gallega, el cocido madrileño, gazpacho andaluz, migas extremeñas y chorizo de León (lo más difícil es convencer al león para cortarlo en pedazos…Y a saber qué parte le cortas para hacer chorizo). Mira la opinión del experto.

Esto sí que es un peliculón

Desconfía del que te recomienda ver una película con esa frase. “Menudo peliculón”. Esto vale para “Chufas chu furious 12” como para Torrente 4 o La guerra de las Galaxias 4 si empiezas por el principio o la decimo séptima si cuentas por el final. El caso es que tampoco te puedes fiar de los expertos de verdad. La obra de arte puedes ser una de esas en las que los protagonistas se miran durante 20 minutos frente a una ventana en la que hace un tiempo de mil demonios. Aquí sí hay un experto de verdad.

Politólogo

Yo creía que los politólogos eran esos sonidos “cachondos” que te descargabas para poner en el móvil, pero resulta que es mucho peor. Son señores que te explican las movidas de los políticos. A la diestra de la derecha, derecha, centro liberal, centrocampista, izquierda, marxistasocialistaseparatistacastrista y otras cosas que terminan en ista, como dentista y malabarista. Algunos te explican quién va a ganar las elecciones una vez que han contado todos los votos. Y aun así, se equivocan.

Asuntos exteriores

Un experto que se precie igual te comenta asuntos exteriores, como interiores. La situación en Oriente próximo, en Oriente medio, el lejano oriente, Murcia qué hermosa eres. No se les escapa ningún detalle. Un experto bueno de verdad te puede contar los planes del ministro de economía finlandés, los detalles de la reunión bilateral entre Israel y Egipto… Eso sí, no les preguntes cómo se llama el Primer Ministro de Portugal. ¿Alguien en algún momento ha sabido cómo se llaman el que manda en el país vecino? No, no vale O Primeiro Presidente do mais grande Republica (léase ggggepública) do mondo mundial. Eso sería Brasil 😉 

Pero no voy a ser injusto con los expertos. Hay gente de verdad que sabe de lo que habla y de la que se puede aprender mucho. No son los típicos tertulianos que creen saberlo todo. Yo me fío de esos que están en la sombra, que comparten su sabiduría en WhatsApp o en Twitter. Esos que se han informado, leyendo un par de artículos en Internet y te pueden demostrar que la tierra es cuadrada y que los murcianos conquistarán el mundo entero…

O a lo mejor tampoco hay que fiarse de nadie...



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