El tamaño de las cosas

Ya estamos otra vez con lo de que el tamaño importa. Cuanto más grande mejor. Pues ahora se lleva lo pequeño. XS, S, L, XL, XXL y la talla MMXX (estamos de acuerdo que a nadie la ha sentado bien la talla 2020 ¿No?). Prefiero no meterme con el año pasado que parece que el 2021 viene con ganas de dar por saco. En el post de hoy hablamos de cómo ha cambiado el tamaño de algunas cosas.

¿Mejor grande que pequeño? ¿Cuánto más pequeño mejor? Los teléfonos móviles, los ordenadores, los coches, la ropa, y hasta las personas han ido cambiando de tamaño. Sobre todo, las personas. Hay gente que nace, crece, sigue creciendo, como los hermanos Gasol. Otros ensanchan, y ensanchan como Russell Crowe, que se ha comido a Gladiator y a todos los del circo. Otras personas humanas nacen, crecen, se reproducen, se siguen reproduciendo y te llenan el barco de vacaciones en el Mar.

Mírale que hermoso… o no

Ese recién nacido que ha pesado 5 kilos y con más pelo que los Europe. Que ya ha salido criado y con el graduado escolar. Esos niños sí que son hermosos. Pues hubo un tiempo en que los señores y señoras no iban a Pilates, ni se hacían runners y les sobraban unos kilitos. Muchos. No entraban en la talla 40 de Zara. Pues esos, eran los hermosos y sanos… El resto, a los que no les sobraba carne, ni verdura, hacían dieta. La famosa dieta del Lomo. Si pillo algo, lo que sea, me lo como.

Menos carne que una bicicleta de carreras

Dejamos de considerar bellas a las Tres Gracias de Rubens. Que era un señor que se adelantó a Botero y pintaba a las señoras ligeras de ropa. Tan ligeras que no llevaban nada. Las modelos y modelos son mucho menos entrados en carne… Menos carne que en la nevera de un vegano. Menos mal que está cambiando y ahora se llevan cuerpos algo más fuertes. Fuertes como ese teléfono que todos tuvimos.

Teléfonos poco móviles

¿Os acordáis de los primeros teléfonos móviles? No, no hablo de esos que salen en las películas de los 80 con un cable de 200 metros y que servían para hablar por toda la casa… Lo llevabas al baño, a la habitación de Peggy Sue, antes de casarse, al despacho del padre, del hijo…

Móviles, pero poco

Los primeros móviles pesaban lo mismo que Falete vestido de bombero. Con las teclas como un portero automático y muy poco bolsillo “friendly”. Era como llevar una caja de zapatos. Pero zapatos grandes. De ahí fuimos pasando a móviles cada vez más pequeños, que parecíamos todos espías. Los había incluso de concha. No, no era el nombre de la dueña.  Y se doblaba. El teléfono, y es posible que Concha también. Ahora parece que volvemos a un tamaño más normal, para humanos. Aquí tenéis un modelo antiguo… Algo inhumano ¿No?

¿Es que los tobillos no son hijos de Dios?

Hablando de inhumanidades. ¿Por qué maltratáis de esta manera a los pobres tobillos? Ellos, que llevan toda la vida apoyándonos, aunque a veces se tuerzan. ¿Por qué no los cuidamos? 10 grados bajo cero y tú con esos calcetines. ¿Dónde hemos dejado esos calcetines ejecutivos que te llegaban hasta la ingle si eras un poco bajito? ¡Que vuelvan los calentadores! O no… ¡Yo que sé!

 

¿Pantalones arriba? ¿O abajo?

No todo va a ser culpa de los calcetines. Los pantalones también son responsables del maltrato a los humanos. Realmente son esos humanos que se ponen los pantalón los responsables.  También ahí tiene que haber un término medio entre los pantalones axileros (o axilares) y los rodilleros. Ni por el sobaco, ni pantalones con escape libre.

Coches poco utilitarios

Las modas y los cambios de tamaño también han llegado a los coches. Aquellos coches americanos más largos que el 2020.  Los había más pequeñitos, como los 600, el 850 en el que cabían 3 generaciones (la del 98, la del 27, los abuelos, los padres, los hijos y quedaba espacio para las maletas). Ahora si tienes un retoño (aunque no haya pesado 5 kilos) ya necesitas un SUV (también llamado Me Subí, porque tienes que dar un brinco para entrar). Y es que los niños vienen con carrito, los pañales, dos maletines para la leche que le han dao y la que le van a dar).

Habitaciones de hotel

Nunca fueron demasiado grandes, pero es que ahora si dejas la maleta en según que habitaciones, ya no entras tú. En el armario hay espacio para dejar la corbata, si no es muy larga. Luego están las habitaciones de los hoteles americanos. Con dos camas de matrimonio. De matrimonio americano, que son más grandes. Naciones Unidas (jamás serán vencidas) tendría que organizar estos temas para acabar con las desigualdades. Y ya de paso, con las habitaciones de hotel.

TV de 200 pulgadas 

¿Eres de los que tienes una televisión más grande que la ventana del salón? Si total para lo que hay que ver en la calle, ¿verdad? Mucho mejor una pantalla plana con 4K, alta definición, más puertos que en el Tour de Francia, y con excelente resolución para ver las arrugas a los de Sálvame... 

Espacio en los aviones

El de que dijo que el tamaño no importa o no había viajado nunca, o siempre iba en “bisnes”. Lo de la conquista del espacio no cuenta para las compañías aéreas. Dan pequeños pasos para la humanidad. Señores aviadores, ¡Pongan más espacio entre asientos! ¡Queremos estirar las piernas!         

Yo creo que vamos a ir terminando, que tampoco me quiero hacer muy pesado y que sea un post demasiado largo. ¿Me habré quedado corto?

Al final sí que va a importar el tamaño.

 

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