Ir al contenido principal

¿Con quién NO me iría a cenar?

El otro día (expresión que puede servir desde ayer, al 15 de diciembre de 1780, por poner un día al “azahar”) me pedía Ana (a la que mando un saludo porque me estará leyendo… porque siempre lee el blog ¿verdad? ¿¿VERDAD??) que le ayudara a rellenar un cuestionario. De esos cuestionarios que hacen en las empresas serias para ayudar al resto de gente que trabaja contigo a conocerte mejor. Como si no les conocieran ya con tantos años que llevan juntos.


Una de las preguntas, era nombrar a 6 personas con las que te irías a cenar. Ni más ni menos, seis. Como si fueran toros. Y eso me hizo pensar (en los toros no, en general). Sin que sirva de precedente. Y aquí van mis pensamientos (y ahora es cuando tendría que poner una foto de un tiesto con flores), pero no voy a ser tan previsible.


Me iría a cenar con…


Me iría con mucha gente, y para terminar antes os diría con quién no me iría. Y como suelo ser muy razonable, te doy las razones por las que no cenaría con…

Ningún político

Básicamente porque me llevarían a un sitio caro y al final me tocaría pagar a mí, como siempre. Y la cena de los escoltas, de los asesores, del responsable de comunicación y me iba a salir la broma por un pico. Además que tampoco son tan interesantes. Con Rajoy tendría que hablar de fútbol, porque ninguno de los dos sabemos de política. Con Rivera tardaríamos horas en decidir qué comemos, este hombre no se decide. Pedro Sánchez bastante tiene con defenderse de Susana Díaz y estaría metido debajo de la mesa todo el tiempo. Y Pablo Iglesias no me dejaría hablar y seguro que final termino con algún pelo en el plato.


La Reina de Inglaterra

Me lo he pensado mucho y aunque podría contarme mil historias, prefiero dejarlo para más adelante. Total, esta mujer va a vivir otros 300 años más. Pero es que no sabría cómo comportarme con ella. Seguro que se me escapa al final “¿Qué tal has cenao reina?”. Y no sabría usar los doscientos mil cubiertos que pondrían en la mesa y que además la comida inglesa tampoco es para tirar cohetes.


El Papa

El bueno, Ratzinger Z no, el otro. El argentino. Tampoco. Al final con ninguno, que no me va eso de ponerme la mantilla, que es incómoda para ir a cenar. ¿O no haría falta ponérsela? Tampoco vas a ir a cenar con el papa en chándal, pero es que eso de ir de punta en blanco (¿O de blanco tampoco hace falta ir?). Mejor lo dejo, que ir en papamóvil debe ser un poco chungo. Si tuviera el coche de Batman, igual me lo pensaba, pero eso de tener que ir de pie en el coche…Y además, el papa ya va cenao.


Bill Gates

Este hombre tiene que ser interesante. No creo que fuera problema por el tema del dinero, aunque con estos millonarios nunca se sabe. Yo creo que son tan ricos porque no se gastan nada, ni derrochan. Por si acaso, también lo voy a dejar pasar, que no creo que se enfade. Seguro que está preparando la nueva versión de Windows, o rellenar alguna hoja de Excel, currarse una “powerpoin” o mejorar su estilo de dab.


Einstein

Ya, ya sé que el hombre no está para salir a cenar, pero si por un suponer, pudiera o pudiese escaparse, tampoco lo veo yo como un tipo interesante para pasar la noche. Me contaría lo de que todo es relativo, y la gravedad o con sus cosas de física y química, y a ver de qué hablo yo, que siempre he sido de letras, y de números nada, ni los de teléfono. Y además, tendría que peinarse para salir a cenar, y lo mismo ni quiere ni nada, que es muy rebelde.


Colón

Aunque nada más que fuera para preguntarle por el huevo y de dónde era realmente, merecería la pena salir a tomar algo con él. Pero que no me fío de este hombre, que luego te lías… Que si vamos a dar una vuelta y vete a saber dónde acabas. Y las compañías de este señor, que siempre iba con los hermanos Pinzones, que eran unos…liantes.


“Furgolistas”

Tampoco me iría con ellos a cenar por ahí. Que esos no cenan más que verdurita y entre plato y plato se lían a hacer “abominables” (esos ejercicios con los que te salen bultos en la tripa). Además, vayas donde vayas, la gente se tiene que hacer selfies con ellos y se te enfría la cena. Y algunos futbolistas son unos “malqueda”, que parece que se quedan, y luego se van J.


Aristóteles

Aparte de no quedar, porque no le entendería, que a lo mejor ya está muy mayor para salir, que él habla griego antiguo, y yo en griego, no sé decir ni yogur (broma patrocinada por Danone) me da que se pasaría la noche filosofando y que tampoco te dejan pasar a ningún sitio con túnica (ni a casa de Rappel siquiera). Por muy lógico que se pusiera el señor (broma para los que tienen estudios), no lo veo. Por cierto, ¿Cómo se apellidaba este hombre?


Ghandi

Sólo por ver la cara de la gente del restaurante al ver entrar a un señor mayor con un pañal, ya merecería la pena. Pero es que este hombre no tiene pinta de ser de los que salen a cenar por ahí, que es más de quedarse en la India protestando y luchando por los derechos humanos. Además que no era de mucho comer tampoco y con lo bien que se me da a mí, me sentiría un poco mal. A la playa si me iría, mira por dónde.


Cervantes

Mira que escribía bien este hombre, pero hablar lo que se dice hablar, no era su fuerte. Que decía cosas muy raras como vuesa merced, hideputa, desfacer entuertos (¿Qué coño es un entuerto?)… Seguro que no se le entiende. Y además salir de marcha con un señor disfrazado de tuno, me da un poco de mal rollo, que en cualquier momento le da por sacar la pandereta, dar brincos y cantar los clavelitos de su corazón, colorados igual que un piñón. No, no voy a poner ningún vídeo de señores mayores haciendo el canelo.


Tampoco creo que les importe demasiado si no voy con ellos. Pero con vosotros sí me iría, que no vais disfrazados de tunos, ni lleváis túnicas, ni os ponéis a hacer abdominales y da gusto estar con vosotros. Por cierto, para los que no sepáis quién es Ana. Con ella sí que me iría a cenar. Pero después de leer un ratito.


Comentarios

  1. Pues muchas gracias por darnos ideas para no cenar con personas aburridas y complicadas, pero mira que como sigamos tu ejemplo y todos nos vayamos a cenar con Ana... habrá que oir lo que ella opina.

    ResponderEliminar
  2. Déjalos, María, que con su pan se lo coman...
    Me alegro de tu vuelta, Javier.
    Besotes,
    ibb

    ResponderEliminar
  3. Creo que la moraleja es no eres muy de cenas...😂😂👍excepto con Ana!!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

¡Gracias por leer el blog y dejarme un comentario!

Entradas populares de este blog

Yo os maldigo, jodíos móviles

No sé si os acordáis de Charlton Heston en El Planeta de los Simios en la escena final, más cabreao que una mona y “maldijiendo” a todos. Pues yo igual, maldigo a los móviles, que tienen la culpa de todo lo que sucede. Antes no había teléfonos inteligentes, ni siquiera un poco listos, y no pasaba lo que está pasando ahora. Si no, cómo os explicáis, que haya llegado Trump a ser Presidente. Pues por los móviles.

Y no sólo lo digo yo. También lo dicen los programas de la tele, y los de la radio y en los artículos de revistas y periódicos (por si no lo recuerdas, son esas cosas que venden en las tiendas con hojas… las lechugas, no, lo otro).

Pues eso, que lo dice todo el mundo. Todo el día nada más que “de mirar” el móvil y no hacemos otras cosas, no como antes que hacíamos…. por ejemplo… Dejadme pensar y ahora vengo.

Sí sí sí, el bombo ya está aquí

¡Albricias! Celebremos con regocijo (quienquiera que sea regocijo) la buena nueva. ¡Manolo podrá tocar su instrumento de nuevo!  

Para los despistados. Hablamos del bombo de Manolo, un señor que es famoso por tener un bombo. Como Bartolo con la flauta, pero en versión bombo. Ya, ya sé que llego un poco tarde a la noticia, pero es que hay cosas que necesitan tiempo para digerir, y reconocer su importancia. Y es que era un clamor. La gente preocupada, no se hablaba de otra cosa, un sinvivir, noches sin dormir (una, pero sin dormir… bueno, en realidad sí que dormí, pero no muy bien… El calor no ayudaba)

¿Por qué es tan importante que Manolo tenga su bombo? ¿De verdad os lo tengo que explicar? Está bien, allá vamos.


Sara Carbonero, se hace de noche y el Vicente Calderón

Vamos a empezar por el principio y a explicar quién es Sara Carbonero y Vicente Calderón. Algunos ya sabéis quiénes son, pero es muy probable que no le veáis la relación. Y aún mucho menos en el título de un post. Si ya le juntamos lo de la noche, la cosa se pone más complicado que ver a un culturista con gafas de cerca. (Ver de cerca a un culturista no es muy difícil, me refiero a un culturista que lleve este tipo de gafas)

Sara Carbonero es una periodista que presentaba las noticias deportivas en Tele Cinco, conoció a Iker Casillas y se casaron y es muy probable que sean felices y que alguna vez hayan comido perdices.
Vicente Calderón fue presidente del Atlético de Madrid, y dio nombre y apellido al estadio en el que, hasta este año, ha jugado el equipo. Así, de generoso era el señor. Pudiendo haberle dado otro nombre, le prestó el suyo a un campo de fútbol. Lo de la noche, ya lo explico ahora, y la relación entre Sara Carbonero y el señor Calderón. Ponte cómodo que allá voy.

Reinventando las canciones del verano

Igual debería cambiar el título y poner reventando las canciones del verano, pero no me gusta hacer spoilers (lo que antes era joder el final, ahora lo llaman spoiler).
El caso es que estamos a punto de llegar a la época estival (el calorcito, para los que no tienen estudios) y aún no hay canción del verano. ¡Qué tiempos aquellos en los que Georgie Dann o su primo King África nos daban la turra! ¿No lo echáis de menos?

¿Has visto las noticias? ¿Las de dónde?

Según el mundo en el que vivas puede que las noticias más importantes sean que Cristiano Ronaldo se ha “enfurruñao” con sus compañeros. O que Isabel Pantoja sale de la cárcel. Que a Paquirrín, Pantojín Jr,  habría que meterle en la cárcel por la música que hace, y que la próxima semana seguiremos hablando del gobierno.


Pero en otros mundos, que también los hay, no saben si Paquirrín es el próximo Presidente. Si les dicen que Cristiano Ronaldo está en la cárcel, no sabrán de quién le hablamos y no les extrañaría que Pantoja fuera la máxima goleadora de la liga de fútbol, o participará en las próximas Olimpiadas o si se ha “enfurruñao”.

Las noticias que, como ahora se dice, hacen arder las redes, puede que no merezcan ni una línea en “The Country” (El País en Estados Unidos) o un comentario en “The Reason” (La Razón de UK)y ni siquiera dirán nada en “Antenna Three” de Australia. Mejor te cuento algunos ejemplos