lunes, 18 de septiembre de 2017

Dos no discuten, hasta que empiezan a discutir

Lo de las discusiones es un tema que viene de lejos, antes de que empezáramos a hablar, los humanos ya andaban discutiendo. Había cuatro gatos en la tierra y ya andábamos peleados. Adán, Eva y los hermanos. Que si Abel es el preferido, que Caín me está mirando mal, y ya sabéis cómo terminó la cosa…. Y de eso vamos a hablar hoy, de las discusiones.


Cosas, casos, personas, personos… Todo lo relacionado con las discusiones. Allá vamos.

¿Por qué?

¿Por qué? ¿Realmente preguntas por qué hay discusiones? ¿De verdad? Pues porque sí, y ya está, y punto redondo. Es una de las razones principales. También hay que tener en cuenta que existen personas a las que le gusta discutir. Como el anuncio de BMW. Hay gente que le gusta conducir, pues estos igual, pero en versión tocar los cojones (perdón por la expresión, pero si no te gusta, ya sabes….Y ya la hemos liado.  ¿Veis que fácil es empezar una discusión?)


Hoy vamos a discutir sobre…

Cualquier cosa. Lo que sea. Esto es como un restaurante chino, todo se aprovecha. Todos los temas son susceptibles de ser discutidos, aunque hay algunos que se llevan la palma (nunca supe muy bien qué significa esta expresión y si llevarse la palma es bueno, malo o regular… y ni siquiera el listo que todo lo sabe, lo tiene muy claro… Ejemplo en: https://blogs.20minutos.es/yaestaellistoquetodolosabe/llevarse-la-palma/)

“Grites jits”

Como en los discos de recopilación de los grupos que ya no venden discos, aquí vamos a recopilar (qué verbo tan sonoro, por cierto) los grandes temas, los “grites jits”, que son, política, fútbol, religión… Diréis que Cataluña debería entrar en la lista, pero os doy mis razones para no meterlo. Fuera de España y Cataluña o el Estado Español y a Julian Assange, este tema no traspasa fronteras. A la gente de Portugal, no digamos al resto de Europa, lo de Cataluña les da igual… Y a los americanos (bastante tienen con lo suyo) aún menos. ¿Os acordáis que hace unos días lo sabíamos todo de Venezuela? Pues ya no sabemos nada… Es lo que viene siendo, discusiones sin fronteras.


¿Para discutir es necesario conocer el tema a tratar?

¡Hasta ahí podíamos llegar! Estaríamos buenos. Si supiéramos de lo que hablamos es muy probable que no discutiéramos. ¡Y cualquier cosa antes de renunciar a discutir! Y podemos hablar de leyes como si tuviéramos un máster en Leyología (o como se llame lo de estudiar la constitución y las leyes y todo eso). Hay señores que viven en las televisiones todo el día, sin salir y discuten de lo que sea, del tiempo, de la alineación del Albacete, de la paella, del matrimonio, del patrimonio, de lo que sea. Tienen tarifa plana, lo hacen todo por el mismo precio. 


Amores reñidos…

Para que haya discusiones no hace falta más que juntar a gente a vivir en un mismo sitio. Mira lo que se monta en cada edición de Gran Hermano. Pero imaginad una familia con 4 hijos con una cámara las 24 horas. Lo de Caín y Abel y lo de Puerto Hurraco se quedaba corto (no, en Puerto Hurraco no mataron a Abel… ni a Caín, eso fue otra historia).  Y no hace falta que haya hijos, una pareja sola también se las apaña para discutir. De lo que sea. Sobre quién baja la basura, o sobre la tapa del váter, o a ver si recoges los pelos de la ducha… Al final no se habla más que de guarrerías en pareja ;) ¿Os imagináis a Chewbacca y su mujer después de los rodajes de la Guerra de las Galaxias?


Mi cuñado, en el salón, con el cuchillo de cortar jamón

No, no vamos a jugar al cluedo… Pero si tuviéramos que elegir uno de los mejores sitios para discutir, un “discutidromo” o una “discuteca”, sería el salón. Y  cualquier noche de Nochebuena. Pero vamos, que nos sirve cualquier día. No hay día malo para discutir. Con que haya dos personas, ya tenemos suficiente… Y a veces con una sola


Discutidores profesionales…

Ya hemos dicho que hay profesionales del tocamiento de pelotas. Les gusta liarla. Algunos, como los señores de la tele son profesionales, les pagan por ello. Pero hay algunos amatu… ametu, amatre, aficionados, que tampoco lo hacen nada mal. Tienen fama los cuñados, pero siempre habrá otro cuñado que lo haga mejor, las suegras (la mía discute fatal, pero el resto lo hace muy bien. Palabrita)… es difícil nombrar al balón de oro de los discutidores. Yo creo que no hay premio para que no nos matemos.


El del medio de los chichos

En las discusiones siempre suele haber uno que no tiene muy claro qué está pasando. No entiende la discusión, no saben por qué han llegado hasta allí… Lo que viene siendo el equidistante… y amigo. ¡Eso sí que no! En una discusión tienes que tomar partido. No vale lo de "si yo entiendo tu punto de vista”, “creo que este argumento es válido”, “veo que puede haber un punto de acuerdo”… ¡Pero esto qué es! O es blanco o negro, carne o pescado, playa o montaña, café o té, Cola Cao o Nesquik… Habéis cogido la idea ¿no? Es que me he quedado sin más ejemplos.


El que la lía y luego si te he visto…

O también conocido como Calixto, si te he visto o el listo. Es el típico que la lía, pone a todo el mundo en contra, les hace discutir y luego es el primero que se retira… Sería algo así como la liebre en las carreras de atletismo. Les pone a todos a cien y cuando ve que la cosa no pinta bien, se pira.


Yo es que sólo pasaba por aquí

No quiere discutir. Nothing, nada, cero. ¡Que no! Que se ha propuesto no hablar de lo que no sabe, que no quiere líos, que sólo quiere ser feliz, OOOOOM! Pero da igual, le buscaremos su punto débil y tarde o temprano, caerá en la trampa. Y le convertiremos.


Argumentos usados en la discusión

Lo he visto en Internet, lo dicen en la tele, ha salido en los periódicos… Antes esto servía como prueba para decir que algo era verdad. Pero lo de Internet, la tele y los periódicos… Y es que sale cada cosa. “Lo sé de muy buena tinta” es sinónimo de que no es verdad, y que la tinta no es tan buena como dices. Pero no se vayan todavía, aún hay más.


Pues yo conozco a…

Todos conocemos a alguien que nos sirve como argumento para nuestras discusiones. Un primo que trabaja en… un tío que vive en, un abuelo que estuvo en, un amigo que me contó, y así para cualquier cosa que se os ocurra. Hay gente que sigue diciendo que llegamos a la luna… no os digo más. Que conoce a un astronauta que tuvo un primo que fue a… ¡Patrañas! (¡Qué me gusta esta expresión!)


Podríamos estar discutiendo todo el tiempo, y de cualquier cosa, que en eso sí que somos democráticos y hay libertad para hablar de cualquier cosa. Eso sí, como digas algo que no me gusta, se acabó la democracia y la libertad, y la fraternidad y la “igual-da”.


Por cierto, que lo de que no llegamos a la luna es verdad. Lo sé de buena tinta, me lo contó un amigo que lo había leído en Internet. Y si no te lo crees… Pero mejor lo dejamos para otro día que tengo una discusión pendiente en Twitter… ¿O era en Facebook?


4 comentarios:

  1. Es necesario leer los problemas q supone el discutir y es verdad q dicutir solo trae disgustos... Anda! Me dicen q a mi me gusta discutir... Sera embustero?

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  2. No te lies Maruja!!! K seguro sales perdiendo!!!jajaja

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  3. Has dado en el kid de la cuestión, pues yo soy discutidor por naturaleza y no concibo la vida sin discutir pues es su salsa, picante y sabrosona, como tiene que ser.

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  4. ¿De qué se está hablando aquí que me opongo?

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