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Cantimploras, riñoneras, fósforos y otras cosas del salón en el ángulo oscuro, de sus dueños tal vez olvidadas

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Un poema de Bécquer, el del tenis no, el otro, el de los billetes de 100 pesetas, comenzaba tal que así: “Del salón en el ángulo oscuro, de su dueño tal vez olvidada, silenciosa y cubierta de polvo, veíase el arpa”. Básicamente venía a decir, de forma muy poética (es lo que tienen los poemas) que el dueño del arpa pasaba de tocarla. Y es que si fuera una guitara, todavía, que tiene 6 cuerdas y no pesa demasiado. ¿Pero el arpa? Que tiene 4000 cuerdas (tirando por lo bajo) y es más pesada que un cuñado borracho. Pues se te quitan las ganas.

Y es que hay cosas que las coges con mucha ilusión (a lo mejor lo del arpa no es un buen ejemplo), pero luego ya te vas olvidando de ellas y no las vuelves a usar. Quieres ejemplos? Pues vamos allá:

Soy pía, espía y otras 007 cosas del señor Bond

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Pues parece ser que el otro día os gustó el tema de las críticas de cine y estaba yo dudando entre contar cosas sobre la peli de un señor que se dejaron olvidado en Marte (que ya está lejos para dejarse a nadie) o la última de Pon, Chim Pon.

Y he hecho una votación ante un notario (elegido al “azahar”), y sin que se diera cuenta él (el notario, para no tener que pagarle nada), y ha salido que voy a escribir sobre las películas de Bond, James Bond. Los marcianos tendrán que esperar un poco.
Vamos con cosas de espías:

Todos los días deberían ser el día de dar las gracias

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Dentro de poco los estadounidenses celebran el día de dar las gracias. Ellos lo llaman Thanksgiving. Giving es gracias y thanks, de nada (ya verás cómo viene alguien a decirme que estoy equivocado). Es una comida en la que se juntan todos a la mesa a comerse un pavo relleno de más pavo y bendicen la mesa y el pavo y se pasan la mermelada de arándanos y las mazorcas de maíz y se dan abrazos de medio lado.


En otros países también somos de dar las gracias, pero no nos comemos un pavo. Y como dicen que es de bien nacidos el ser agradecidos yo voy a dedicar este post a dar las gracias. A cosas y cosos, y personas y personos. Sin tener que hacer sufrir a ningún bicho, ni a un pavo, ni al arándano, ni a los abrazos de medio lado.
Vamos a dar las gracias a:

10 ejemplos de críticas de cine si no las escribiera un crítico de cine.

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A veces, cuando me pongo a pensar sobre qué escribir en el blog, se me ocurren muchas cosas. Luego me doy cuenta de que alguien ya ha escrito sobre ello, y el cabrón o cabrona lo ha hecho mejor. Otras veces tengo una idea y cuando llevo un buen rato escribiendo, me digo “pero si de esto ya he hecho un post”. Y otras veces, directamente no pienso.

Esta vez voy a escribir sobre cosas que ya se han escrito. Pero vamos a hacerlo de otra manera. Y os explico por qué.
Pues “resultadeque” estaba leyendo una crítica de una película y no terminé de entender si me estaban recomendando verla, si era muy mala, o me comprara un Opel Corsa. No comprendí nada. Yo creo que los críticos de cine, como escriben a oscuras en la sala de cine, pues luego no entienden lo que han puesto y tienen que inventar, y de ahí lo de “la levedad inescrutable del personaje tiene connotaciones que nos recuerdan el sufrimiento crónico de la sociedad en un ambiente que recela de todo…”

Y ahí estás tú leyendo, y vuelves a l…

Rugby: 11 cosas sobre un deporte en el que no bota bota la pelota

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Señores como castillos que se pegan por un melón. Es una de las definiciones del rugby. También está eso de que es un deporte de caballeros jugado por una panda de gente dispuesta a pasarse 80 minutos tirándose al suelo, dejarse las rodillas llenas de costras y dos dientes en cada partido (luego les salen más dientes, es condición indispensable para jugar al rugby, no todo el mundo vale). Luego hay gente que se pasa por el campo para ir recogiendo trozos de los jugadores.

¿Que por qué se pegan? A mí también me llama la atención que señores hechos y derechos (algo deshechos y algo torcidos después del partido) anden todos detrás de una pelota. Y más aún cuando tienen pinta de poder pagarse su propio balón. Y además, tampoco puede ser muy cara, teniendo en cuenta que ni siquiera es redonda. Seguro que tiene descuento o algo. ¿Y por qué se juntan todos a jugar a la versión muy masculina del corro de la patata?

Voy a tratar de entender algo más sobre el rugby que el sábado que viene es la …

Descubriendo a Colón. 10 cosas que no nos han contado bien… ni mal

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No sé porque ahora le ha dado a todo el mundo por meterse con Colón. Personalmente me cae bien. Un tío que lo que más le gustaba era viajar y conocer sitios nuevos. Nos trajo el café. Tiene estatuas por todas partes (aunque algunas las pongan en el puto medio) y algo relacionado con un huevo (desconozco los detalles de qué huevo era). Tendría que documentarme un poco más pero no se puede estar a todo, y seguramente algo haría para que la gente le critique, pero estamos a otra cosa ahora.  

De Colón se dice que era italiano, pero a mí me suena muy español todo lo que hizo. Un día se plantó ante Isabel (la reina) y le pidió dinero para irse a dar la vuelta al mundo. ¡Con un par de cojones! ¡Hola Reina! Que quiero que me patrocines un viaje. Vete tú ahora a pedir pasta a los reyes y ya verás qué risa. Y va la reina y se lo da. Y ni corto ni perezoso (que expresión tan bonita) se va a hacer las Américas (como las folclóricas). Sin Google, ni maps, ni nada. Y sin poder preguntar a nadie por…

Las 40 no joden, pero atormentan

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¿Os habéis dado cuenta que número tan redondo? Y que sirve para un montón de cosas. Para jugar al tute, a la brisca, para tener una crisis, para que la gente de la radio ponga siempre la misma música (los 40 siempre iguales), y los ladrones, que eran 40… nada más. Si contáramos los que hay ahora, nos faltaban números.


Pero vamos al lío. El título del post es por aquellas cosas que molestan un poco. Tampoco es que te arruinen el día, pero que si no te pasan, miel sobre hojuelas (ni puta idea de lo que quiere decir, pero creo que es algo bueno).
Si 10 es decena… 40 es cuarentena ¿no? Pues vamos con la cuarentena