martes, 28 de enero de 2014

Mis memorias

Como si os estuviera oyendo: “Lo que faltaba. No me he leído memorias de gente que ha hecho cosas importantes en el mundo, y me voy a poner con las de este indocumentao. Pues no hay cosas mejor que hacer”. Y tendréis razón. 


Si os dan a elegir entre mis memorias y las de una chica que ha hecho… que tiene… que es… que trabajó en… ¿Qué cojones ha hecho Belén Esteban aparte de tener una hija con un torero?

Yo también leería antes su libro (y es que mi vida ya me la sé, y tampoco es un frenesí, ni una ilusión, ni una sombra, una ficción… ¡Pero que bien plagio homenajeo a Calderón!).


Para escribir memorias, incluso más importante que tener algo interesante que contar, es eso, tener memoria. Y yo voy peor que un político el año siguiente de las elecciones generales.


¿Por dónde íbamos? ¡Ah, sí! Que no voy a escribir un libro contando mi vida. Pero sí os quería contar algunas cosas sobre las diferentes memorias (aquí no empecéis con la ROM o la RAM… no estamos para leches…).



Olvidaos de todo lo que hayáis leído o visto sobre la memoria. No hagáis caso a los libros de psicología, los programas del señor Punset y los documentales de la 2 (esos que le gustan a todo el mundo pero que nadie ve) ¿Por qué os pido esto? Básicamente porque las comparaciones son odiosas… y además, saldría perdiendo. Lo mío no tiene base científica, me he basado en hechos y en algunos “deshechos”. Una vez avisados, vamos con mis memorias… o la falta de ellas.

Memoria selectiva
Dícese de aquella gracias a la cual te acuerdas con pelos y señales lo que han hecho y dicho otros. Lo podrías repetir todo sin riesgo a equivocarte. Es inversamente proporcional a la falta de recuerdos sobre las acciones realizadas por ti mismo o los tuyos. Si en algo son buenos los políticos (puede que en lo único) es en tener esta memoria.

De rencoroso
Es esa memoria por la que mataría cualquier persona. Se acuerda de todo. No deja un cabo suelto. Tiene claro qué pasó aquél día, a qué hora, el momento exacto, qué dijiste, qué dijo él o ella, cuándo, qué llevabas puesto, en qué lugar se enamoró de ti, a qué dedica el tiempo libre…. Este tipo de memoria suele aparecer durante una discusión. A veces se mezcla con la memoria selectiva, si se siente atacado.


Memoria fotográfica
Seguro que esta os resulta familiar. Probablemente hayáis visto definiciones sobre esta variante de la memoria. No os fiéis de todo lo que hay por el “internez”.  Básicamente es recordar cómo se llaman todos los que aparecen en la foto. Hazte una foto con los amigos. Deja reposar la foto durante unos años.  Ahora prueba a recordar los nombres de todos (Una de las frases más utilizadas suele ser: “¿Quién cojones era éste?”



No me consta
El cerebro humano es maravilloso. Es un tipo de amnesia muy común estos días. La sufre el futbolista que no paga sus impuestos, los  políticos cuando hay escándalos en sus partidos, y la sufre el ciclista que es el amo de la pista (acordaos de Armstrong). Esto no pasaría si dejaran a las madres actuar (esto tiene explicación)



Memorias de una madre
Como dije anteriormente, esto tenía una explicación. Si dejaran a las madres actuar, la gente tendría mucha más memoria. Si una madre te dice: “¿Qué te he dicho?” (Seguido de una colleja. Esto ayuda mucho). Yo al menos, en ese mismo momento me acordaba de todo. Y cuando digo todo es exactamente todo. Una mirada suya bastaba para matarte. Ni rabos de pasas ni nada, una madre y se acaban los problemas de memoria.  


Si te he visto, no me acuerdo.
Es el no me consta de los pobres. Todos lo hemos utilizado alguna vez. No hace falta decir la frase. Con encoger los hombros es suficiente. Pero se acuerdan, claro que se acuerdan, pero no te lo van a decir.


¿Qué iba a hacer yo?
Das una vuelta, luego otra y al rato te preguntas. ¿Qué cojones iba a hacer yo? ¿Qué hago en la cocina? ¿Por qué le llamarán inodoro si huele? ¡Ah!  Venía a por un vaso de agua… Coges un vaso, abres la nevera y te tiras otros 5 minutos pensando porqué has abierto la nevera. ¿Sólo me pasa a mí? Tengo que pedir hora en el médico… pero siempre se me olvida.


Nada, que no me sale
Te tiras un buen rato intentándote acordarte del nombre de alguien o de algo. Lo tienes en la punta de la lengua… Durante dos días. Te tiras sin dormir 10… (minutos, tampoco hay que pasarse)… Olvídalo, no te vas a acordar. Espera, espera, que viene… Y nada.

Las canciones van a otra parte de la cabeza
Hace más de 20 años que no escuchas la canción. Ni siquiera te gusta. Era del grupo ese que incluso odiabas, pero suena en la radio y ahí estás tú, recordándola completa. Haces hasta los coros. Yo creo que se esconden… y cuánto peor es la canción, más escondida… Pero al final sale… Y si es música de los anuncios, con premeditación y alevosía. Se llama el efecto Farala (Vaya nombrecito, ahora que lo pienso…)


Memoria cebolleta
Ni siquiera recuerdas qué has comido, pero podrías contar una y otra vez aquel verano de hace 20 años… Sé lo que hicisteis hace mil veranos….

Memoria de trivial
Dime una fecha, un nombre, el detalle más estúpido y lo recordaré toda mi vida. Es cojonuda para el Trivial, pero para el resto de cosas  no me sirve de nada.

La memoria del teléfono
Esa sí que es buena. Tiene todos los números. Menos mal que los teléfonos la tienen, porque desde entonces, no recuerdo ni uno….Bueno sí, los de la casa de mis amigos. El fijo. Muy útil si quiero hablar con sus padres…

Más memorias de teléfonos
Yo confío en la memoria de mi teléfono. Me avisa de todo. Me despierta, me dice que tengo que ir al dentista, que llame a mi madre, felicitar a mis amigos, que haga la compra…. Como un día se equivoque voy a despertar a mis amigos, felicitar al dentista y comprar a mi madre.


Y es que el teléfono ya tiene más memoria que tú. Y la nevera, y la mesa de Ikea. Yo sin embargo, estoy cada vez peor de la memoria. Ni la Infanta Cristina.
  
Memoria infantil
Pues claro que me acuerdo del momento en que comencé a hablar. Y de mis primeros pasos. Y del cabrón que se llevó mi chupete. Por supuesto que me acuerdo. Yo Estaba allí… No, no te acuerdas, pero es que la gente de tu familia te lo ha contado muchas veces. Te lo cuenta mejor el señor que se peina con petardos. A veces también con una gallina y un poquito de pan…



Memoria EGB No me acuerdo de nada de lo que estudié. Nada. Las cuatro reglas y un poquito de geografía… Lo demás, se perdió algún día de viento.  ¿No te lo crees?  Trata de hacer una raíz cuadrada…. No, tú no que eres un listo :-)


Memoria de ganas  Quería terminar con una canción que hablara sobre la memoria… Y el señor Google me ha encontrado una de Sabina. Dice así:

"memoria de ganas, querido, de verte otra vez" (¿o es me moría?)



Siempre es bueno que haya alguien a quien podamos echarle la culpa de todo. Hoy se la voy a echar a Google. No hace falta acordarse de nada porque siempre está ahí para echarnos una mano…  Se nos olvidan las cosas y es culpa de Google… Me estás buscando y al final me vas a encontrar… Esa es la filosofía de Google ;)

Se me ha olvidado de lo que estábamos hablando… Mejor lo dejamos para otro día.

Jodé, ahora me viene a la cabeza…. ¿Os acordáis que llevaba días dándole vueltas a un nombre, verdad? ¡Por fin!  Me ha venido a la cabeza. Si ya decía yo que no hay nada mejor que dejarlo correr ¡Qué alivio!


No sabéis el peso que me he quitado de encima….

martes, 21 de enero de 2014

En el nombre del Padre…

Esta semana no me voy a meter con las cosas religiosas, a pesar del título (y de que a veces te ponen las cosas a huevo). Aunque los que pintan algo en la iglesia (no me refiero a la señora que hizo el garabato en Borja), se metan en las cosas de los demás, no lo voy a hacer yo. No hagas a los demás que te hagan como yo quiero al prójimo… (Creo que es algo parecido, pero es que ese día me cambié a Ética y me perdí la clase de “Reli”).


Esta semana os quería hablar sobre los nombres. Pero no el nombre del padre o del hijo (de verdad que hay nombres de hijos que son para matar al padre y para que le dé un ataque al Espíritu Santo. No tenéis más que pensar en algún Kevin Costner de Jesús, “Yosuas” y Samantas). Hablaremos de los nombres comunes.


Hay padres hijos de…

Porque vamos a ver ¿Quién pone el nombre de las cosas?  A los animales, a las flores, a las ciudades… ¿Dónde está el responsable? ¿Con quién hay que hablar para que se ponga orden? ¿Y qué es este sindiós de poner nombres distintos dependiendo del idioma?

Lo fácil que sería que león fuera igual en todos los idiomas. O al menos cambiarlo siguiendo el sentido común.  En ruso leonov, en polaco leonosky y en portugués o mais grande gato rugiente das sabanas africanas. Pues no, cada uno pone una palabra distinta. Por joder básicamente.


Si quieres ver cómo se dicen “cosas” en otros idiomas, puedes verlo aquí. Prueba en inglés y te la traduce en cada uno de ellos. 

Y a veces no sólo en diferentes idiomas, sino que dependiendo de la zona, las cosas se llaman de otra manera. Por ejemplo el pescado que se llama palometa en unos sitios, en otros se llama japuta. En otros las japutas no hace falta que las llamen, ya vienen ellas solas.

Bob Dylan (el señor que se tragó una pinza de la ropa y no le deja respirar como es debido) hizo una canción para explicar que el hombre puso nombre a los animales. Sabina hizo una versión en español de la bella tonada, pero ya en español. Aquí explica uno de los nombres de animales: “Vió un bicho nadando en el canal de Suez, y le puso pez. ¡Qué gilipollez!) Y seguramente la historia real no fuera tan distinta.


Lo de Sandro Pertini, también puede cantarse como “con su bikini”

LOS NOMBRES DE LOS ANIMALES

Como ya os he comentado, sería mucho más fácil que los bichos tuvieran un nombre y punto pelota. Qué es eso de que te cambien el nombre en cada sitio. Si te llamas Mari Loli, pues Mari Loli y no hay más que hablar. ¿Que a los guiris les cuesta pronunciarlo? También es difícil decir esternocleidomastoideo y nos tenemos que aguantar.

¿Y a los dinosaurios? ¿Es que no son animales de Dios? ¿Por qué esos nombres tan largos? Claro, como ya no hay, no se pueden defender. Tiranosaurus, Diplodocus… Con lo bonito que es María Leocadia o Jacinto. Pero no, a los señores científicos se les plantó ponerles nombres difíciles. 


El Riojasaurus era conocido por pisar las uvas durante un tiempo, guardar el líquido y luego ponerse hasta las trancas.

Me diréis que sí, que los bichos tienen un nombre científico para evitar estos problemas que os estoy comentando. Pero es poco práctico el nombre en latín, griego o ruso tradicional. Un ejemplo:

-      ¡Corra Profesor Brown! ¡Acabo de ver una Eleutherodactylus hobarismithi!
-      ¿Voy a correr para ver una puta rana?  ¡Que te pires!

LAS PLANTAS

O sea que a un dinosaurio no le puede poner Jacinto, pero a una planta sí. Hombre por favor, que hay señores que se llaman así… y les habéis jodido la vida. ¿No molaría más llamarte Tiranosaurio como un animal de 300 toneladas y con una cola de 3 metros? El bicho, no el señor.

Pues hay señores que también ponen nombres a las plantas. Pero me parece que aquí también funciona el sistema CMSDLP (Como Me Sale De Las Pelotas). Dentro ejemplos.

Esta es de color celeste y la encontraron sobre las 9 de la noche... Muy bien, la llamaremos “Azulcena”. Esta la encontró una chica que iba caminando por la calle de Alcalá con la falda almidoná y la lleva apoyada en la cadera. Ya está, le llamaremos Nardo (no confundan con otras partes del cuerpo en el que se apoyan cosas).


LAS COSAS

Hay cosas que tienen el nombre que tienen que tener. Carnicero, persona que se ocupa de la venta de carne y productos derivados de la misma. Pescadero, igual pero con la pesca. Cenicero, lo mismo pero con la ceniza… (y así sustantivamente).  

Otras palabras casi ya te dicen su significado. Por ejemplo Chocolate. El mismo nombre ya te cuenta qué es.  Viene del azteca y es: bebida que está muy rica calentita con churros. Esto está documentado, no vengáis ahora con teorías revolucionarias o con cigarritos de la risa de “droga porro”.


LOS PAÍSES

Esto sí que es un despropósito. Llega un señor a un sitio, dice que él lo ha visto primero y le pone un nombre. ¿Y los que ya estaban allí?  O sea que en Colombia no había nadie antes. Tuvieron que esperar a que llegara Colón. O los de Costa Rica a los señores de las galletas (ufff, espero podáis perdonarme). Lo de Antigua y Barbuda espero que no fuera por la Pantoja…

¿Nueva Zelanda? Seguramente habría una vieja Zelanda, pero nadie se acuerda ya de las personas mayores… ¡Qué ingratos son los jóvenes!  Al menos, tienen un buen equipo de fútbol (algunos muy bajitos, pero valientes).


LAS CIUDADES Y LOS PUEBLOS

Aquí tres cuartos de lo mismo. Llega un pollo y se le planta poner el nombre de un santo a la ciudad. San Francisco, San Sebastián, Santander (no es coña, aquí podéis ver la derivación del nombre… luego decís que no aprendéis nada con el blog).

Otras veces el nombre proviene de otros más viejos que llegaron allí. Los árabes, los cartagineses, los fenicios o el hijo pequeño de la Duquesa de Alba…. Por ejemplo Tarifa significa Punta. Así en castellano no mola tanto, pero pasa lo mismo con los pueblos en inglés  Blackrock es chulo ¿no? Pero pedrusco negro ya no es tan “cool”.

Ha llegado usted a Clímax. ¿Quiere que le lleve a otro sitio?

LAS CALLES

Seguro que habréis oído movidas por el nombre de tal o cual calle. Llega un alcalde nuevo y cambia el nombre por el de un político de su “cuerda”. O lo llena todo de vírgenes y santos (me sigo refiriendo a los nombres de las calles), Calle Cristo de los Faroles, Virgen de la Cueva que llueva que llueva o cosas por el estilo como Mártires de la Tuna de Farmacia (o por cualquier tuna del mundo), Caídos de un Guindo…

Hay otros nombres que se las traen. No puedo evitar pensar en una de Madrid. La Avenida del Ventisquero de la Condesa. ¿En qué parte de la condesa está el Ventisquero? (Mejor no me lo digáis).

Lo mejor es como hacen los americanos. Le ponen números y ya está. Así no se enfada nadie…. Calle Number One (y va Mourinho y se cabrea porque dice que le han robado el nombre).

Yo tengo la suerte, o no, de vivir en el Barrio de la Alegría (sí, a ese que quería mudarse Joaquín Sabina desde la Calle Melancolía). Todas las calles son de buen rollo: Avenida de la Magia, de la Ilusión, Calle del Hechizo, Sonrisa, Felicidad, Sueños…

LOS GRUPOS DE MÚSICA

Aquí hay para todos los gustos. ¿Cantas con 150 hermanos y os apellidáis Kelly? Pues la Kelly Family. Sois todos iguales y tenéis 2000 años, pues Mocedades… Calla no, que ahora son el Consorcio (empezaron siendo las hermanas Uranga, pero sonaba más a tienda de ultramarinos).

Otros están condenados al fracaso desde el nombre. Maniobras Orquestales en la Oscuridad. Anda, vete a comprar al disco a la tienda (aquí se nota la edad del autor), entre lo que tardas en dar con el nombre, José Luis Rodríguez ya se ha “forrao”. ¡Qué bien eligió el nombre el jodío! Lo del Puma ya no me gusta tanto (y lo de no abrocharse las camisas tampoco).


LAS PELIS

No digo yo que las películas tenga malos nombres, ni mucho menos. Una peli de monos pues El Planeta de los Simios. Un tío pegando brincos y chorreando de agua, Cantando bajo la Lluvia. Un superhéroe que se llama Supermán, pues no nos complicamos y le llamamos igual. Batman lo mismo. Si vuelve, pues Batman Returns, y así con Iron man, Spiderman o “Mérman” (el increíble hombre menguante)…



Si lo malo no es eso, es que luego las traducen y ahí ya sí que no hay nada que hacer. El Sonido de la Música. ¿Por qué no le llamamos Sonrisas y Lágrimas para joder?  ¿Que se llama Eyes Wide Shut? Pues esta no la traducimos y ya verás que risa cuando la gente pida entradas para verla en el cine.


¿Tengo o no tengo razón en lo de poner orden… Ya está bien de libertad y liberalismo y libertinaje… (artístico o sobre hielo).





martes, 14 de enero de 2014

Hospitales hospitalarios

¿Los hospitales son hospitalarios? Yo creo que no. No me resultan lugares demasiado agradables y acogedores, ni siquiera para los enfermos. Si te dieran a elegir un lugar al que ir, voluntariamente, no creo que estuviera en los primeros puestos de la guía “Loli” Planet. 

Por motivos ajenos a mi voluntad, estas Navidades he pasado más tiempo del que me hubiera gustado en el hospital. Realmente no querría haber pasado ni 5 minutos, pero es que mi suegro, que también estaba en el hospital por motivos ajenos a su voluntad, nos había dado un pequeño susto.

Como seguro que alguien pregunta, os diré que ya está en casa dando guerra (en la suya. Me refiero en su casa, no en su guerra). ¡Gracias por preguntar! Para que luego se lleven la fama las suegras. (Mejor voy a acabar este párrafo, antes de que diga algo que pueda utilizarse en mi contra. Un beso a mi suegro que me estará escuchando).


Como no hay bien que venga por mal sitio…Quiero decir que No hay quién no venga haciendo el mal pero bien… (Siempre he sido muy malo con los refranes y me estoy liando). Lo que quiero decir es que como he estado bastantes días allí, pues me ha dado tiempo a escribir sobre algunas cosas que tienen que ver con los hospitales. Vamos allá.

Los pacientes

En un hospital, y más si están ingresados, se les suele reconocer por tener cara de enfermos e ir ataviados con un pijama, o camisón y una bata. No confundir con el que tiene mala cara y no lleva bata. Estos son los que tienen que pagar la factura del hospital (El caso que nos ocupa es uno privado). Si no están ingresados, ya es más difícil de adivinar, aunque hay casos claros. Por ejemplo, tú ves al marido de Alaska en un hospital y sabes seguro que no es un cirujano, ni un enfermero. Pensarías que no está muy bien (y seguro que aciertas).


Por si no le conocéis, este es Mario Vaquerizo, marido de Alaska.

No sé si este año ya no se llevan, pero no he visto a ningún paciente con el modelo de bata “ojo que te veo” (de escote muy pronunciado). He aquí un modelito.


Las enfermeras

Hay películas en las que hay chicas que se hacen pasar por enfermeras. Te darás cuenta de que no lo son porque llevan trajes que no son de su talla. Siempre les queda el vestido muy corto. ¿A quién pretenderán engañar?


Para distinguir a las enfermeras de verdad, aquí os dejo unas pistas. Son las que entran en la habitación y suelen decir ¡Buenos días! (si es por la mañana), por la tarde, dicen buenas tardes, y por la noche no dicen nada para que los enfermos puedan dormir. Si con esto no aciertas… yo ya no puedo hacer mucho más. Tenéis que poner un poquito de vuestra parte. ¡Jolín! (por si leéis en horario infantil). 

Si mide 2 metros, tiene barba y saluda a todo el mundo, puede que sea un enfermero…. O el Príncipe Felipe. Últimamente se pasa más tiempo visitando a su padre que en casa (en la suya. Además de pagarle el sueldo, no le vamos a tener durmiendo con nosotros).


Los médicos

Cada vez es más difícil distinguirles. Antes eran señores muy mayores, con bata, que escribían muy malamente y que solían meterte un palo (sin helado ni nada) por la boca. Ahora ni bata, ni palo (no es que lo eche de menos).  Seguro que escriben en el ordenador y la mayoría son muy jóvenes. Yo creo que se camuflan para que la gente no les pregunte.


¿A qué huelen los hospitales?

No es que conozca muchos hospitales, pero todos huelen igual. No me preguntes a qué, pero es un olor característico. Es como… es una sensación como si… Ni puta idea y además ¿No te he dicho que no me preguntes? (Si es que al final, me tengo que cabrear y todo).



La comida

Las enfermeras te regañan si no te lo comes todo. Bueno, sólo a los enfermos. A los acompañantes no. Si estás por la calle y no te terminas tu bocadillo y te ve una enfermera, seguro que tampoco te dice nada. En un restaurante, creo que tampoco. Pero tienen un genio que… Pero es que comerte de primero la verdura hervida, el pescadito sin sal… Y de postre yogur de agua caliente…


¿Por qué tanto calor?

A los 10 minutos de estar en el hospital te cambiarías por el enfermo. Matarías por poder quedarte en bata (aunque fuera el modelo del escote pronunciado). ¿Porque están todos los hospitales a 40ºC?  Luego dicen que las enfermeras llevan ropa provocativa…

¡Ofú que caló!

La cama Lego

Yo no sé a vosotros, pero yo es ver una cama de esas articuladas y me dan ganas de tocar los botones (hasta desarticularlas). Con enfermo encima o no. No lo puedo evitar. Es como ver el papel burbuja de embalar y no explotar un par de ellas. 

Los cables

Nunca me ha dado demasiado impresión el tema de las agujas, pero ver a alguien conectado a tanto cable sí que me da un poco de mal rollo. El oxígeno, el suero, 100 miligramos de inmunoglobulina, empurión en fascículos, 20 mililitros de janderklander y un chupito de bisolvón on the rocks. Me parece que tengo que dejar de ver tantas series de hospitales: Anatomía de House, Hospital de Urgencias…


Los putos pasillos

¿Nunca te has perdido en un hospital? Eso es que lo has probado poco. Todo buen hospital tiene que tener al menos 3 millones de pasillos de miles de kilómetros cada uno. Hay gente que fue a visitar a un familiar el año pasado y aún sigue buscando la habitación (se alimenta de verdura hervida y pescado sin sal). Lo bueno de los pasillos es que puedes hacer amigos y es un lugar de encuentro para hablar de las dolencias de cada uno.  


Las visitas

Algo bueno tenía que tener el pasar tiempo en el hospital (como “acompañaor”). Ves a toda la familia. El enfermo es el que no está tan contento. Ahí le tienes con carita de “¿Me dejarán descansar en algún momento?”, pero oye… ¡No haberte puesto malo!

Algunos momentos, la habitación tenía el mismo aspecto.

Hay muchas otras cosas que llaman la atención, como las teles con hucha (las utilizan para guardar el dinero de los de la habitación), la conexión WiFi del hospital (ya que vas a estar tiempo allí, al menos poder enviar “guasas” a los colegas y poner qué te duele en el “feisbu”) y los periodistas y paparazzi a la puerta del hospital (¿En el vuestro no?). No estoy muy seguro, pero creo que suele haber gente más famosa que yo en el hospital del que os hablo.  

Espero que os hayáis hecho una idea de qué encontrar en un hospital y si podéis evitarlos mucho mejor… ¡Pero id a visitar a vuestros familiares!


martes, 7 de enero de 2014

¿Qué será será en 2014?

A principios de año, además de los saltos de esquí y el concierto de Navidad (que todo el mundo ve, junto a los documentales de la 2), también tenemos las resoluciones del año (ya las publicamos el año anterior y no es cuestión de ser cansinos). Otra cosa que no puede faltar es el resumen del año anterior y las predicciones del nuevo año.  Como el resumen es muy fácil y sólo hay que mirar en “Internez”, voy a hacerlo más complicado. ¿Qué pasará este año 2014? ¿Qué será? ¿Qué no será? Y ahora, unos minutos musicales.


Os advierto antes de que sigáis leyendo. Si no se cumple algo de lo que pronostico, no me vengáis con reclamaciones. Ni que yo fuera un político y tuviera que tomar responsabilidades (¿O los políticos tampoco tienen responsabilidades?). La ventaja de hacer las predicciones es que ninguno os vais a acordar el año que viene de lo que puse. Los economistas llevan años haciéndolo y nunca aciertan…. Por otro lado, ¿Os fiais de un pulpo para ver quién gana el mundial o de una señora que os pone 2 velas negras (al precio que está la luz, se agradecería)? O peor todavía. ¿De Rajoy para gobernar el país?… ¿Y no os vais a fiar de mí? (yo tampoco lo haría). Vamos allá.


Internacional
Los estadounidenses seguirán sin saber dónde están los demás países (aparte de Canadá arriba y unos con bigote, abajo). Merkel tampoco ganará el premio a Miss Simpatía (no voy a ser malo y me ahorraré los comentarios sobre su pelvis). Berlusconi tendrá más pelo que el año pasado y mucho más tiempo para peinarse. La culpa de todo en España se la seguiremos echando a la balanza exterior (¿No podemos comprarnos una balanza aquí que siempre dependemos de la de fuera?) 

Deberíamos hacer la misma prueba en Europa para reírnos (o no)

Política
Nuestro presidente será más transparente que el año pasado. ¿Le habéis visto este año? Pues el que viene, aún menos. ¡Es supertransparente! A Rubalcaba tampoco le veremos demasiado el pelo (broma patrocinada por los programas de Nochevieja de TVE). La señora Rosa Díez seguirá con su problema a la hora de encontrar un peluquero acreditado. (Soraya, tampoco te rías, que lo tuyo tampoco es para tirar cohetes…. O sí, pero lejos del pelo).


Economía
Este año sí que sí. Vamos a salir de la crisis, se acabará el paro, ya se ve el final de la luz del túnel (¿o es el túnel sin luces ni final?). El caso es que llevamos 3 años oyendo lo mismo. ¿Os lo habéis creído? Ellos tampoco, pero si dijeran la verdad, ¿Quién les votaría? No se creará demasiado empleo, se seguirán cerrando empresas, pero los políticos seguirán viviendo de puta madre...y los familiares y los colegas de los políticos también. Cuando dicen que todo mejora, tienen razón. Pero sólo para ellos.     

Gibraltar, Escocia y Catalunya (o Cataluña, que no quiero movidas)
Estaremos meses oyendo hablar sobre independencia, constitución, prohibición, tratados, acuerdos, referéndum… reuniones bilaterales (trilaterales, y multilaterales con efecto cuando X tiende a Y). Pero lo que viene siendo pasar, no va a pasar nada. Es por ahorraros horas de debates, de artículos, señores enfadados en la tele en contra de todo, miles de columnas de opinión, portadas de La Razón y de ABC pidiendo que Escocia sea parte de España (por pedir…), Gibraltar Catalán, Vichy Español… Un lío, vamos.

Religión
Este año aumentará el número de personas que diga algo parecido a: “Este Papa me gusta. A ver cuánto dura”. Y es que el Papa Paco dice cosas muy raras, habla de igualdad y de justicia. Estábamos acostumbrados a que los señores de la iglesia que no tienen hijos (creo que me estoy metiendo en un jardín) y no se han casado, nos digan cómo tiene que ser una familia. Es como si yo le explicara a Kobe Bryant cómo tirar a canasta. Y ellos van y lo hacen. ¡Con un par!… ¡Y hay gente que les escucha, con otro par!

Casa Real
Predecir que se vaya a caer el Rey no tiene ningún mérito. Ni siquiera saber que le van a operar de la cadera. Las operaciones siempre serán un éxito (todas han sido un éxito aunque Juan Carlos pase más tiempo en el taller que Joseba el de Carglass). La reina aparecerá en una foto con sus nietos y con oso Panda o un tigre . El “mangarín” no irá a la cárcel, la infanta Cristina más despistada que Sergio Ramos leyendo el libro de… (en realidad cualquier libro). Letizia engordará un poco, y es que para adelgazar no tiene mucho margen.


Sociedad
Nos seguirá importando lo que hace una chica que no sabe hacer mucho más que darle el pollo a Andreíta, compraremos sus libros (ya sé que vosotros no, pero seguro que conocéis a alguien que lo hace). Nos interesará que el primo del chófer de la amiga de un famoso se opere de amígdalas… Y es que hay cosas que no cambian.



Música
Saldrá alguna “cantanta” con menos ropa que talento y barrerá en los Cuarenta Siempre Iguales. También habrá algún conjunto de chavales guapos que hacen que cantan (es lo que en el cole llamábamos conjunto vacío). Esperemos que la que saca la lengua, la meta este año (la lengua). Mientras, dejamos una versión de Miley igual de sexy (nada), pero más divertida.

Cine
Esto es fácil. Más pelis en 3D, versiones de pelis antiguas pero con más efectos especiales (y seguramente menos luces)… En breve la Secta… y próximamente la “Séctima” (seguro que me perdonáis la tontería). Mejor os esperáis a que salga el libro. 

Tecnología
Microsoft también se hundirá este año (lleva años desapareciendo), Google sacará alguna otra cosa que nos dejará flipados, Facebook seguirá intentando sacar pasta de todas partes, los famosos seguirán cagándola en Twitter, y seguiremos comiéndonos la comida fría por subir la foto a Instagram.

  
El tiempo
Otro año más que nos quedamos sin invierno. Ahora se llama ola de frío. El verano tampoco se libra y sufriremos una ola de calor. En otoño habrá olas de hojas cayendo de los árboles y en primavera es mi cumpleaños (sí, y también habrá una ola de flores floreciendo, valga la redundancia).

Deporte
¿Estáis hartos ya del Balón de oro de CR7 y de Messi? Pues aún quedan unos días, y una vez que se lo den a alguno de ellos, al día siguiente otra vez a empezar. El As y el Marca publicarán miles de fotos del nuevo peinado o las botas de algún jugador del Real Madrid (da igual que algún español sea Campeón del Mundo en algún deporte), y el Mundo Deportivo hará lo mismo de los jugadores del Barça. No me preguntes cómo lo sé, pero me da que Estado Unidos no gana el Mundial de Brasil. Suecia lo tiene complicado… teniendo en cuenta que ni siquiera se ha clasificado… (así de científicos son mis pronósticos)

¿Queréis más?  Pues por este precio es lo que hay. Que lo queréis todo. Os preguntaréis por qué no hablo sobre mi admirado (por los cojones) Calatrava.  Me parecía demasiado fácil decir que algo que haya hecho él dará algún problemilla.  Pero no todo serán malas noticias, estoy convencido de que los políticos robarán menos este año… (y es que cada vez hay menos que coger).


Ah, y ¡Feliz Año 2014!