miércoles, 24 de abril de 2013

El extranjero ya no es lo que era

Cuando hablo de extranjero me refiero al sitio donde viven los guiris… Esperad, que voy a especificar un poco más. No, no hablo de Mallorca, ni Torremolinos o las Islas Canarias, sino de otros países que no son España.


Ahora que ya he aclarado a qué me refiero por el extranjero, tengo que explicar la segunda parte del título del post, lo de que ya no es lo que era. Pues eso, que antes era distinto, el extranjero estaba muy lejos. No, tampoco es que lo hayan movido, que tampoco pondría la mano en el fuego, sino que ahora es mucho más fácil, rápido y algo más barato desplazarse a otro país.

Además de un tiempo a esta parte todo se parece cada vez más. Los edificios son similares, todos tienen puentes de mi admirado arquitecto, pero no por ello menos caradura, Calatrava, las tiendas son iguales, también hay gente que se llama Jonathan, Kevin, Jessica y Brenda.  La comida cada vez es más parecida en todos sitios, casi todos vamos vestidos de forma muy similar (me refiero a la gente en general, mamarrachos hay en todas partes…).He aquí un ejemplo de mamarracho por el mundo. Esto es un programa de la TV inglesa. Niños, esto no lo hagáis en casa. 


También tengo que especificar un poco más. Estoy hablando de las grandes ciudades.  Argamasilla de Alba (saludos a todos los argamasos, argamaseñores…. Bueno a los de allí), por ejemplo, que no tengo el gusto de conocer y seguro que es una población preciosa, no creo que se parezca mucho a un pueblo del norte de Europa, pongamos Noruega. He aquí la prueba (gracias Wikipedia).



Ahora, casi todas las ciudades grandes son muy similares. Si no fuera porque en algunos países hablan muy raro no sabrías decir dónde estás… Puede ser que me esté pasando, pero como os digo siempre, el blog es mío y digo lo que quiero. Todos tienen un “Mardonals”, su “Burrikin”,  su restaurante chino La Gran Muralla, un Zara (casi siempre más caro que en España porque allí es de exportación), un Mango (me refiero a la tienda de ropa, que os conozco), restaurantes japoneses, indios, mexicanos… de los españoles ya hablaremos luego.  

Mención aparte merece la cadena Starbucks.  Están en todas partes. Si hombre, ese sitio donde te cobran 5 “leuros” por un café machiatto grande latte espresso doppio ora pro nobis (o como quiera que se llamen los mejunjes que hacen). Al menos puedes conectarte a Internet… yo creo que te cobran el Internet y te regalan el café, porque tan bueno, no está. Lo mejor es que tienes que dar tu nombre cuando pides la bebida y ya, en  mi caso, no tengo que dar mi “nombre inglés” Harry. Ahora puedo decir Javier (la globalización es lo que tiene y conocen a Javier Bardem “ebrigüer” y lo suelen entender a la primera. Como anécdota (que seguramente os de igual, pero que la voy a poner de todas maneras), tengo un amigo alemán llamado Hardy que me contó que en los Starbucks de América Latina decía que se llamaba Javier para evitarse dar mil y una explicaciones.

Como os decía antes, hay restaurantes españoles, todos con el nombre de Tapas (amigos guiris, no siempre comemos lo mismo, la gastronomía española es algo más que eso), o Don Quixote, y con una sevillana y un torero en algún sitio. También puedes encontrar comida española en supermercados o en tiendas… hay que buscar, pero la hay. Si quieres comprar chorizo Revilla, un sabor que maravilla (¿o era un sabor, qué maravilla? La importancia del acento es clave aquí), queso manchego, morcilla, lo encuentras, latas de conserva, pimientos del piquillo, una de bravas, dos de champi, y hasta tortillas de patata que están mejor que las de algunos bares de España… Como las de mi madre o mi suegra, ni de coña, pero eso no os lo voy a dejar comprobar, que sois muchos y no es plan de hacerles currar más a las pobres. 

También tengo que decir que los italianos nos han ganado por la mano. Son algo más espabilados que nosotros y venden a su madre en envases chachi pirulis (¡Cómo envasan los jodíos!). También puedes comerte una paella tan mala como la que les damos nosotros a los guiris en sitos tan típicos como en Toledo (ya se sabe, ni Valencia, ni ningún sitio de Levante, la paella, en Toledo). Y otra cosa amigos extranjeros, a ser posible la paella es para la hora de la comida, no os metáis el atracón por la noche con una sangría, que tiene muy mala digestión. De todas maneras, os recomendaría que probéis la comida del sitio en el que estáis, sueles llevarte sorpresas muy agradables.


Hasta la música es la misma en casi todas partes… Bueno, allí (en el extranjero) tienen la suerte de no escuchar a algunos músicos españoles (también nos comemos nosotros a algunos que… ¡tela!), pero exportamos lo mejorcito (Enrique Iglesias quédate allá donde estés y dile a tu padre que tampoco hace falta que vuelva). Recuerdo que un periodista americano me explicaba en Atlanta, que “esta canción en español” era muy popular gracias a unos americanos y a que Bill Clinton la había bailado”. Yo no quise sacarle del error y decirle de dónde era la canción… Tampoco era como para ir presumiendo de españolidad. Dentro vídeo.


En el extranjero también dicen cosas como: “Lo que pasa en España no pasa en ningún sitio”. Esto lo dicen en todas partes. Me explico, en Dublín o en Estocolmo no dicen esto sólo pasa en España, te dicen, ya sabes, bienvenido a Irlanda o cosas de los noruegos… y así en todos sitios. Todos creen que lo que pasa en su país, sólo pasa allí. También hay retrasos en los aviones, en los autobuses, el metro (vale, puede que sea de menos tiempo, pero lo hay). En Italia ya habéis visto la regeneración política, vuelve el Presidente, un jovenzuelo de 87 años. Las obras duran un huevo en todas partes. ¿Por qué cortarán las calles en un día festivo? (si lo hicieran en uno laborable, también se quejarían)… Pasa lo mismo, pero no nos enteramos.  No quiero decir que España sea perfecta, ni mucho menos y cada vez menos perfecta, pero pasan cosas increíbles en todo el mundo. Seguro que en China también lo dicen, lo que pasa es que no les entendemos, pero probablemente, si lo pusieran por escrito sería como una casita y a su lado señor con las manos en la cabeza.  Que los chinos son muy suyos.

También hay diferencias. Que sí que hablan distinto, pero hay sitios en España en los que no entiendo todo lo que dicen, y no, no me refiero porque hablen en catalán, euskera o gallego. Por cierto, políticos gallegos, si vais a hablar en galego, hacedlo pero bien. No hagáis como que lo habláis poniendo el acento, que se nota que sólo lo hacéis en la tele… yo al menos lo entiendo todo y no tengo ni idea de hablarlo… Haced como Fraga que en paz descanse, en gallego no se le entendía nada… bueno, y en castellano tampoco. 

Pero… mucho cuidadín con creer que hablando español fuera no os va a entender nadie. Cada vez hay más españoles por el mundo y también son más los extranjeros que lo hablan. Creemos que nadie va a enterarse cuando decimos chorradas en español… y ese negrito, o chino, o rubio con ojos azules puede que hable español mejor que tú.

A pesar de todo esto, siempre habrá gente que diga: “Como España en ningún sitio”. No estoy tan seguro, que sí, que hace buen clima, que se come muy bien, que nos encanta la fiesta, pero ya sabéis que todo es relativo.

Puede que no estéis de acuerdo en que el mundo se parece cada vez más, pero eso es otra historia que os contaré en el próximo post, cuando el extranjero era diferente. 

miércoles, 17 de abril de 2013

Tengo un sueño

¡Qué injusta es la vida! Martin Luther King tuvo un sueño y ahí le tienes, todo el mundo se acuerda de él e incluso tiene un día festivo en Estados Unidos. No me hagáis mucho caso, pero para mí que algo más haría. No está demostrado que fuera el mismo Martín que encontró un ratón “debajo un botón”, pero prometo investigarlo o hacer un llamamiento en las redes sociales para resolver esta duda que me está corroie… corrollen…corroyend….bueno, que me quita el sueño. 


Digo que la vida es injusta (pero esto no es nada nuevo) porque yo tengo mucho más sueño que este señor y estoy convencido que no pasaré a la historia, ni me dedicarán calles. ¡Qué le vamos a hacer! Da igual a la hora que me levante, siempre tengo sueño.  Claro que mi discurso sería distinto, más corto, más fácil de recordar, menos original.  No creo que mecagüenlaputaquésueñotengo pase a los anales (que palabra tan dada a la chanza) de la historia de la humanidad. Y ahora que lo vuelvo a ver, me parece que el Señor Martin no habla de lo mismo que os voy a hablar yo (mucho más interesante lo suyo, ¿Dónde va a parar?)


No sé si habéis oído la expresión, “Ojalá tuviera por la noche el mismo sueño que tengo por la mañana”. Pues eso me pasa. Que por la noche me voy a la cama porque hay que irse, pero no porque tenga sueño. Ya os expliqué lo del nombre del blog de Un Cigarrito y a la Cama es lo que suelo decir antes de acostarme. A veces lo del cigarrito se convierte en tres o cuatro, porque no me duermo.

Puede que no os importe mucho qué hago cuando no puedo dormir. Tampoco es que vaya a desvelar mis secretos de alcoba (que bonita es la palabra alcoba), ni hablar sobre cochinadas sexuales (no soy tan mala persona como para haceros eso), pero ya que habéis llegado hasta aquí, os voy a a explicar unas cuantas técnicas, que a mí NO me sirven, pero hay gente más experta en el tema, que dice que es lo que hay que hacer, y si ellos lo dicen, pues habrá que hacerlo y si hay que hacerlo se hace, y no hay más que hablar. 

Mantén un horario regular
Eso sí que lo hago, me voy a la cama a la misma hora siempre, pero una vez allí, me pongo a leer, y luego me echo un cigarrito, y sigo leyendo. Casi siempre a la misma hora dejo de leer, y no me duermo. Teoría inválida.

Hacer ejercicio
El ejercicio es muy bueno para dormir… peo depende qué ejercicio. No estaba pensando en lo que os imagináis, ¡Guarros!  Me refiero a nadar, correr, montar en bici… Ahora me ha dado por la natación, pero cuanto más cansado físicamente estoy, más me cuesta dormir.  Me dicen que no soy el único. Hasta los deportistas de élite tienen problemas para dormir después de una competición. Algunos futbolistas, conocidos por su gran capacidad intelectual, me gustaría verles contando ovejas (a la tercera están fritos).

Usa el dormitorio únicamente para dormir
¿Únicamente para dormir? A ver que no soy Nacho Vidal, pero no están los cuerpos para volver al coche, o hacerlo en el sofá.  A ver si ahora voy a tener que habilitar otra habitación para lo que habéis pensado desde el principio…. ¿Echarme la siesta? :-)

No hagas esto, ni lo otro
Los expertos aconsejan que no se vaya a la cama después de una copiosa cena, que no se beba, que no se fume… ¡Jodé que me voy a la cama, no a correr un maratón! Lo de la cena lo cumplo, lo de la bebida también (2 cervezas al mes tampoco es una burrada), lo del fumar… habrá que pensarlo, pero el blog no quedaría igual llamándose Una Manzanilla y la Cama… ¡Que lo quiero es dormir, no morirme de aburrimiento!

La cama debe ser cómoda
Si la mía es cojonuda, pero por la mañana.  Además tiene una peculiaridad.  Por la mañana tiene una especie de brazos que te arrullan y no te dejan salir de ella, pero por la noche… es como la cama de un faquir con mala leche y doy más vueltas que un futbolista fingiendo una lesión. A éstos estos les daba yo un campo de tierra para que se les quitara la tontería.


Utilizar ropa cómoda para dormir
Menos mal que me lo han dicho y ya he dejado de ponerme el disfraz de Ironman para acostarme.  Vamos a ver, que da igual que esté en pelotas en la cama, que no me duermo.

No tomar bebidas carbonatadas
¿La Coca Cola lleva carbón? Pues entonces, lo cumplo. Hace tiempo que no bebo café, ni bebidas excitantes (es tomarme una “pesicola” y ponerme como el Neng).


No utilices el ordenador, no leas, no veas la televisión antes de ir a la cama
¿Pero esta gente qué quiere? Lo de la tele lo puedo cumplir, ver a Falete (sí, estoy obsesionado con él) tirándose a bomba, a los Alcantara (“Cagüen la leche, Merche), Españoles por España, Gallegos por la Nieve (homenaje a Feijoo) y demás programas  lo puedo evitar. Dejo el “tuister” y el “feisbuk”, no leo… Vale me pongo a meditar… pues no me duermo tampoco.

Cuenta ovejas
Las cuento, sin olvidarme de las blancas, las negras… A veces me da tiempo a agruparlas por colores, las esquilo, te cagas en las putas ovejas, me hago un jersey, y sigo desvelado. He probado con otros animales, hasta con los perezosos que se mueven más despacio y te da tiempo a contarlos, pero nada. También lo he intentado con guepardos para ver si me entra el cansancio al ir detrás de ellos, pero tampoco.

Inventa juegos para conciliar el sueño
Hago juegos, pero como soy un poco competitivo, me los pongo muy difíciles.  Empezando por la A y hasta la Z, nombres de jugadores de fútbol rubios que hayan jugado en la liga ucraniana y claro, me enfado porque no conozco ninguno. Si busco algo más fácil, termino muy pronto y tengo que buscar otro juego y también me cabreo, total que no me duermo y ando más rebotado que un cartero buscando el código postal de Barrio Sésamo.

Temperatura agradable
Lo de la temperatura agradable depende si duermes solo o acompañado. Estos días que estoy en Dublín con mi novia, su temperatura agradable es 26 grados.  Para mí es cojonuda también, pero para el resto del día. Para la noche es la misma sensación que alicatar las Pirámides en agosto. Eso sí, como te destapes, que te destaparás, te pelas de frío. 

Estos dos últimos ya no son consejos, pero yo los incluyo porque ya puestos a contar tontás, éstas también me pasan.

Matemáticas
Menos mal que están las matemáticas.  Si consigo dormirme ahora, tengo 4 horas, 15 minutos y 20 segundos de sueño… a veces me quedo dormido intentando hacer la resta.. ya sabéis mis problemas con los números.

El pelotazo
¿Habéis tenido esa sensación de caer y despertar sobresaltado cuanto intentas dormir?  Yo también, y con una variante, que estoy tan tranquilo y me dan un pelotazo en todo el careto facial.  Eso, cuando estás a punto de caer en brazos de Morfeo (¡qué expresión tan moña!), es muy agradable y ayuda mucho a conciliar el sueño… ¡Por los cojones!

Espero que no os haya estropeado el sueño. Intentaré hacer caso a, algunos, de los consejos de los expertos. Pero el cigarrito de antes de la cama, va a ser difícil que me lo quiten, pero tampoco soy como “chartonjeston”, en algún momento habrá que dejarlo.


miércoles, 10 de abril de 2013

Nos siguen engañando

¿Os acordáis cómo nos engañaban cuando éramos pequeños? Si no lo recordáis, no pasa nada, nos siguen engañando ahora que somos mayores. No, no hablo de los políticos. Bueno también. Los políticos nos engañaban antes, lo hacen ahora, y lo seguirán haciendo por los siglos de los siglos (siento ser pesimista con este tema, pero creo que esto no cambiará nunca).  Pero no vamos a echar la culpa de todo a los políticos. Al fin y al cabo, y aunque no lo parezca, ellos también son personas.

A lo que me refiero en el título, es que desde que somos pequeños vivimos en la mentira, o utilizando el vocabulario de los políticos, nos dan explicaciones o declaraciones que no se ajustan a la realidad en forma parcial o total.  Los mayores te dicen: “Ya lo entenderás cuando seas mayor”. Y te haces mayor y tampoco lo entiendes. 

Y no será porque tú no preguntas. Hay una época de la vida en la que los niños se pasan preguntando ¿por qué? una media de 50 veces al día. Hay algunos que incluso de mayores siguen con la misma cantinela. Y la respuesta a los porqués suele ser una de estas opciones: “te lo digo yo, por que sí o soy tu padre/madre y se acabó” ¡Menuda argumentación!  Los políticos además tienen una variante para explicar lo que hacen o dejan de hacer: “Porque tengo mayoría absoluta y las urnas nos han dado la libertad de hacer lo que nos sale de los huevos”. Lo dicen de otra manera, pero vienen a decir más o menos eso.


Aquí tenéis un ejemplo de un adulto que sigue queriendo saber. Si os digo la verdad, este señor (aunque no os lo creáis) me cae bien y además se hace una pregunta que es clave para la historia de la humanidad. 


Para ilustrar mi argumentación, aquí os dejo algunos ejemplos de los engaños que hemos sufrido desde nuestra más tierna infancia.

¿Quién es el niño más guapo?
Pues tu madre, tu padre y gran parte de tus seres queridos (menos ese pariente desagradable que hay en todas las familias) piensan que tú eres el más guapo o la más bella entre las bellas. Pero luego llegan otros hermanos, o primos, o vecinos, y también les dicen lo mismo.  ¿En qué quedamos? ¿No era yo el más guapo?  De mayor te das cuenta, que ni antes ni ahora eres el más guapo.  Pero claro, no te van a decir ya de pequeño.  ¿Quién es este niño del montón tirando a feo?

¿Te quito la nariz? ¿De quién es este culito?
O sea que llega un señor o señora, que en teoría tiene criterio, y te dice que te ha quitado la nariz.  Y tú, como eres educado, aunque seas pequeño, le sigues el juego.  ¿Qué vas a hacer?  Total, no sabes hablar y no le puedes decir.  ¿Pero tú eres tonto o qué?  Y ahí te ves riendo como un idiota con un señor que te ha quitado la nariz. Lo del culito, ya no te hace tanta gracia. Prueba a decirlo en alto a otra persona en el metro o en el autobús. ¿A que no te atreves?  Pues no se lo digas a un crío.

¿Te tapas la cara y ya no estás?
Es uno de los primeros juegos que te enseñan en tu tierna infancia. Puede que de pequeño seamos algo simples, pero los hay ya bien creciditos que siguen pensando que tapándote la cara ya no te ve nadie. No estoy muy seguro, pero creo que no cuela.


El chupete
Estás tú tan tranquilo con tu chupete, y van y te lo quitan mediante engaños.  “Venga hombre, que ya eres un tío grande”. ¡Si solo tienes año y medio!  No puedo elegir la ropa que me pongo, me seguís poniendo un pañal, no puedo comer lo que quiero y ni siquiera puedo expresarme para mandaros a tomar por saco, ¿Pero ya soy un tío grande? Ahí te das cuenta de que tu vida va a ser un infierno. ¿Tu chupete se lo van a dar a otro niño?  ¿Se lo han llevado los Reyes? (esto es más creíble y sobre todo teniendo en cuenta como está la familia Real).

Si te lo comes todo…
Hay que comérselo todo porque hay niños que no pueden comer. ¿Y? ¿Pero qué razonamiento es ése?  Si me lo como yo tampoco voy a poder dárselo a ellos. Hay niños que se lo comen todo. ¿Ah sí? Pues dime cómo se llaman y dónde viven (frase real de mi novia en su tierna infancia. Tan práctica ella). Pero claro, lo que te obligan a comer, no es lo que te gusta.  ¿Por qué no puedo alimentarme de bocatas de Nocilla? (lo de la Nutella es algo más moderno y por ahí no paso). Y aquí entran otra vez las diferentes opciones: Porque te lo digo yo, porque sí o porque soy tu padre/madre y se acabó. 

Cómete las espinacas
Si a tí no te han obligado a comer espinacas y te han dicho que te pondrás tan fuerte como Popeye, no has tenido infancia… o eres muy joven y ya te has librado.  Vamos a ver.  Sí, las espinacas tienen mucho hierro (los langostinos también tienen hierro y no me los ponían), pero no me pongas como ejemplo a un marino tuerto con una novia más fea que un demonio.  Yo de mayor no quiero ser como él. No quiero estar todo el día pegándome con otro señor más fuerte que yo por una chica que no me gusta.  Y vaya ejemplo, siempre fumando.



Walt Disney tú tampoco te libras
Este hombre sí que ha hecho daño.  ¿Un ratón con guantes como Michael Jackson que habla?  ¿Un pato con chaqueta pero con el culo al aire que habla pero no se le entiende? ¿Y esas princesas?  Siguiendo con el tema de las familias reales te das cuenta de que no todas las princesas son buenas, pero esta es otra historia. Las princesas de Disney no es que fueran muy listas, más bien un poco ñoñas (eso sí todas cantan como los ángeles) y su máxima aspiración es casarse con un Príncipe azul.


Los buenos siempre ganan ¿seguro?
Los dibujos animados y las películas de “jolivú” también nos han jodido la infancia.  ¿Siempre ganan los buenos?  ¿Y quién decide quiénes son los buenos?  En las películas del oeste los malos eran los indios. O sea que llegan unos tíos de fuera, se cargan los búfalos o los bisontes o lo que sean esos bichos con cuernos, les quitan las tierras (sin indemnización ni nada)  ¿Y los malos son los indios? En cualquier caso, en la vida real, pocas veces ganan los buenos. A mí me gustaba más el coyote que el Correcaminos, y mira quién ganaba siempre.


Si no te va a doler
Siempre que oigo esto, sé que me va a doler.  Es como cuando escucho lo de no te preocupes. No lo puedo evitar, cada vez que alguien lo dice, me preocupo.  Lo bueno de estas frases es que nadie se las cree. Tú explícale a un niño cuando ve la jeringuilla antes de hacerle un análisis que no pasa nada, que esto no duele y ya verás el corte de mangas que te va a hacer.

Rosa o azul
Aquí ya me estoy metiendo en jardines. No es que sea mentira, pero lo de que los niños tienen que ir de azul y las niñas de rosa no me gusta. ¿Por qué a los niños les tienen que gustar las pistolas (mal) y a las niñas las muñecas.  Echad un ojo al vídeo de esta niña, que lo tiene muy claro.


Las malas compañías
Cuando eres pequeño, tus padres están muy pendientes de quiénes son tus amigos, qué hacen, quiénes son sus padres. Estáis muy equivocados, cuando hay que tener cuidado es cuando eres mayor. Mira que amigos tienen los políticos. La amistad es muy importante, por eso en los gobiernos sólo están los amiguetes.  ¿Aunque sea un inútil? Pues sí, pero es amigo.

Lo importante es participar
¡Los cojones! Podría haber suavizado el comienzo del párrafo, pero no quiero engañar a nadie. Es importante participar si ganas. Imagínate esta conversación  - “He participado en muchas entrevistas de trabajo, pero no he pasado el proceso de selección.” – “No te preocupes, lo importante es participar”.

Lo peor de todo es que todas estas mentiras pasan de generación en generación, por no hablar del Ratoncito Noel, los Reyes Pérez o Papá Mago… ¿O era Papá Pérez, el Ratoncito Rey y los Magos Noel?  

miércoles, 3 de abril de 2013

A pagar la tele


No, no me he equivocado al escribir el título. No quiero decir apagar la tele, que también.  He dicho lo que quería decir. No siempre se puede, pero si no lo hago en el blog, ¿Dónde lo voy a hacer? ¿Os imagináis que aquí (cuando digo aquí, me refiero a España. Así somos los españoles, todos somos de aquí y si además eres de aquí, de Madrid, lo decimos por partida doble) tuviéramos que pagar por ver la tele? Lo hacemos, pero de otra manera. En algunos casos, yo daría dinero porque no pusieran algunos programas, pero de momento o apago la tele o veo otro canal. 
Como sabéis (algunos. Tampoco soy tan importante para que conozcáis toda mi vida), paso bastante tiempo en Irlanda y allí, además de comprarte la tele y pagar una pasta por tener un receptor (que antiguo suena), también tienes que pagar una licencia por ver la tele, aunque solamente la utilices para conectar la Play “estaichon”, el “dubidé”, el PC, el Mac o incluso poner una sevillana y un toro encima para tener un salón fashion (por favor niños, no hagáis esto en casa y menos si la televisión es plana).

Y vosotros pensaréis: “Seguro que tiene ventajas y la tele irlandesa es mucho mejor que la española”.  Lo de mejor o peor es muy subjetivo y tendría que ver mucha más televisión tanto española como irlandesa para daros una opinión (no estoy dispuesto a pasarme el día frente a la tele, y seguramente os da igual mi opinión). Lo que puedo decir de la tele irlandesa es que es en inglés (excepto algunos canales que son en gaélico. Para que os hagáis una idea, es parecido a lo que hablan los elfos de El Señor de los Anillos pero sin subtítulos ni orejas de punta).  Aquí tenéis algunos ejemplos.   

Siguiendo con las ventajas que podríais pensar que tiene la televisión irlandesa, diréis: “al menos no tiene publicidad”.  Pues no señor, también tienen publicidad y cada muy poco tiempo (también en inglés y en élfico).  Vale, seguiréis cavilando, “tampoco será demasiado dinero”.  Pues depende de lo que penséis que son 160 euros (cada año).  Si sois como yo, que sigo traduciendo en las antiguas pesetas (topicazo “habemus”), son casi 30.000.   “¿Pero habrá muchas cadenas”?  Pues tampoco.  Si no contamos las de Gran Bretaña (que pueden verse en Irlanda), hay muy poquitos canales.  “¿Y lo paga todo el mundo?”.   Aquí ya no puedo contestar.  Podría empezar a preguntar a todos y cada uno de los irlandeses y extranjeros que viven allí si pagan o no, pero me llevaría un ratillo y aunque ahora tenga más tiempo, tengo que hacer otras cosas.  Sí os puedo decir que los mayores y los ciegos no pagan.  Los ciegos ingleses pagan un 50% (siempre tan prácticos ellos. No la pueden ver, pero oírla….) y si tienes tv en blanco y negro también (no dispongo de datos para saber cuánto pagan los daltónicos).  Si queréis ampliar información aquí os dejo los links para Irlanda y Gran Bretaña (para que no digáis que no os doy nada).

No es que esté en contra del pago por ver televisión. Yo, que soy un tío raro, tengo Digital Plus y pago por ver la tele que me gusta. Películas sin anuncios (sin que duren 5 horas por los cortes publicitarios), partidos de fútbol, series, documentales (sí, me gustan los documentales de bichos y no solo para echar la siesta), pero es una opción personal.  Algunos diréis que eso ya lo tenemos en la TVE, pero sinceramente, no es lo mismo. Lo que sí os voy a dar es una serie de razones para ver la televisión irlandesa frente a la española. 
  • No sale Falete en bañador. Probablemente se estén pensando en hacer algún programa con famosos tirándose al agua, pero de momento, se han librado.
  • No ves constantemente a los políticos españoles con lo que la probabilidad de cabreo se reduce. Y si los ves, salen muy poquito y les traducen. Al menos parece que saben hablar inglés. 
  • No verás las ruedas de prensa de Rajoy (bueno en la tele de España tampoco hay ruedas de prensa del Presi. Sale un rato en la tele, literal, pero no le puedes preguntar). 
  • Mercedes Milá no presenta ningún programa.  Ojo, que no estoy en contra de esta señora, pero al menos te ahorrarás ver cómo enseña las vergüenzas (es muy libre de hacer lo que quiera, pero tampoco me gustaría ver a su hermano Lorenzo enseñando los gayumbos).

  • Los resúmenes de los partidos de fútbol no duran más que los propios encuentros. Tampoco se pasan dos horas diarias hablando del Real Madrid y el Barcelona.  También hay que decir, que tampoco hablan mucho de equipos irlandeses, salvo de la selección y prefieren hablar de la liga inglesa.
  • No salen famosetes hablando de su vida privada, y si salen, volvemos al punto primero. Al menos hablan inglés y me ayuda a aprender algo más. 
  • Puedes aprender a decir en la lengua de Shakespeare mil maneras de caer agua. Me explico. Como están familiarizados con la lluvia (suelen verla a diario), hay muchas maneras de explicar las precipitaciones (no sólo de chubascos vive el hombre irlandés). Incluso te dan el pronóstico de la evolución no de forma diaria, sino cada 6 horas (como las pastillas para la tos). Aquí os dejo un artículo (en inglés) sobre un “pluviocabulario”.  

  • Hasta los anuncios son en inglés (son muy suyos en este país), y aunque algunos son exactamente igual que los nuestros, al menos aprendes a decir nuevas palabras. Además, como en el tema de la lluvia, hay millones de anuncios de mantequillas (¡Puaj) o margarina (también ¡puaj!).  Les encanta la mantequilla por esos lares. Aunque el mejor anuncio es el del aceite de oliva Don Carlos (no, pero quería meterlo). ¿Alguien que no viva en Irlanda conoce este aceite español?

  • ¿Echas de menos a Arguiñano? En Irlanda y Gran Bretaña hay 100 programas de cocina (sin exagerar. Exagerando, puede haber dos millones).  Vosotros os preguntaréis, ¿Tanto programa de cocina y no saben freír un huevo ni con la ayuda de Don Carlos? Están en ello, y además tengo que decir que en Irlanda se come bastante mejor que en Inglaterra (fácil por otra parte). Lo curioso es que los programas los hacen casi siempre fuera de la cocina. Se ponen a preparar las viandas (otra palabra antigua que me encanta) en la calle o en una caravana, en medio del campo. Total, como hace siempre buen tiempo…
  • Es muy probable que salga alguien conocido en el telediario irlandés. No hace falta que haya sucedido ninguna desgracia. Con saltarte un semáforo o pasear por el centro de Dublín, tienes muchas posibilidades de salir en la tele (al que le guste salir, que hay gente “pató”).
  • También hay programas para descubrir talentos musicales o “bailables”.  Eso sí, no esperes canciones de El Canto del Loco  o la Oreja de Van Gogh (¡Gracias!), ni a Melendi o Rosario Flores votando por los cantantes (¡Alabado sea el Señor!). 
  • El Corte Inglés no te avisa de que ya es primavera.  ¿Cómo lo sabrán?
  • ¿Echas de menos la Casa de la Pradera o Bonanza?  Pues sí, también puedes verlas en la tele irlandesa. Podrás volver a la pequeña de la familia “Inguels” rodando por la verde pradera. (Mi abuela paterna, pensaba que la niña era muy torpe, todos los domingos a la misma hora se caía. ¡Verídico!, y razón no le faltaba). 
Ahora que ya tenéis datos, sacad vuestras propias conclusiones sobre qué televisión es mejor, si la irlandesa o la española. Yo mejor apago la tele, aunque también la pago (y vosotros también con los impuestos) pero esa es otra historia.