martes, 27 de septiembre de 2016

Parecía fácil pero...

Por 25 pesetas cosas que parecían fáciles pero que luego te pones a hacerlas y nada, que no salen bien.


Seguro que se te ocurren muchas, y es que a veces lo más fácil, termina siendo más complicado que Froilán de todos los Santos termine los estudios. Aunque le ayuden todos los santos.

Puede ser que para hacer algo, lo que sea, tengas las instrucciones, e incluso que las leas, pero no las sigas. O las sigas, pero no las leas… Se tienen que dar muchas variables para que las cosas salgan bien. Tener instrucciones, que estén en un idioma que comprendas, leerlas, y ya lo más complicado, es seguirlas. Y a veces hasta las sigues pero no salen las cosas como tu esperabas.

Como en este caso… girar lo que se dice girar, gira, pero igual no es como debería. 


Vamos con algunas cosas que parecen fáciles, pero a la hora de la verdad….

martes, 20 de septiembre de 2016

¿Te imaginas que nos quedamos sin imaginación?

Pues no te lo imagines, porque está pasando. Cada vez tenemos menos imaginación y repetimos lo mismo una y otra vez por los siglos de los siglos amén. Unos lo llaman homenaje, otro plagio, otros actualización, revival, volver a recordar… ¡Los cojones! Es todo lo mismo una y otra vez.   

Somos la generación gazpacho. Esto todavía no se ha patentado, pero os lo regalo, por si acaso alguno quiere registrar el dominio de Internet o sacar pasta de la idea. Puede que sea cosa mía, pero yo creo que yo no hay nada nuevo… De todas maneras, Luis Enrique, deja que me explique (homenaje a los Nikis). 


Y esta explicación que os debo, os la voy a dar. Aunque pensándolo bien, no solo nosotros somos la generación gazpacho… y es que la historia se repite… vamos al lío.  Y os pongo algunos ejemplos.

martes, 13 de septiembre de 2016

“Estereopitos” o cómo ser experto sobre un continente en una semana

Ya, ya sé que se escribe estereotipos, pero suena (perdón por la chorrada) mucho mejor y más divertido escribirlo mal. Ahora toca explicar el título.

“Pues resulta de que”, así empiezan casi siempre las peores historias, pero no os vayáis todavía…. El caso es que el otro día uno de estos amigos que tienes en Facebook y no sabes exactamente por qué sigue siendo tu amigo, hacía un resumen en cómo somos los europeos.

El chaval, americano, había estado 3 días en Barcelona, una parada técnica en Italia y 3 días más en Santorini durante su luna de miel.  Y aunque os parezca mentira, hay cuñados de todas las nacionalidades, y este es uno de ellos. Cuñados sin fronteras, se llaman… o con muros.


Como iba diciendo en una semana en Europa ya puede hacer un informe sobre cómo son los turistas en Europa… Como si los únicos turistas que hay en Europa fueran europeos. Nadie respeta una fila, los camareros españoles no saben hacer su trabajo, los italianos son muy mal educados, se descojonan de los americanos y en Grecia, sin embargo, el trato es excelente… Todo ello en un post larguísimo en el que explica al resto de población facebookil o facebookera como somos los europeos. ¡Con dos cojones! En una semana nos ha calado a todos. Y nosotros, sin podernos entendernos todavía ya no entre europeos, sino del mismo país.


Teniendo en cuenta que en Grecia había estado en un hotel de 5 estrellas sin moverse de allí, el trato es excelente claro. En Italia puede ser que intentaras hacerte entender nada más que en inglés sin respetar a nadie y los camareros españoles, gracias a Dios, no son como los americanos que te preguntan 50 veces si la carne está buena. Has ido a comer, no a dar charleta a Peggy Sue para que se gane la propina.



Y como la cosa va de sacar conclusiones, os voy a contar algunas conclusiones que se suelen sacar en los viajes.