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Mostrando las entradas etiquetadas como paro

Cualquier tiempo pasado…

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Se suele decir que cualquier tiempo pasado fue mejor. El pretérito perfecto, que llaman. Si ya te ha ido de puta madre, es el pretérito pluscuamperfecto.   Otros dicen que lo mejor está siempre por llegar, como el “mineralismo”. Que te lo explique el señor perjudicao, que lo cuenta muy bien. En el post de hoy os voy a dar algunas razones por que los señores antiguos, los de las cavernas (no confundir con Federico Jiménez Losantos y algunos de sus colegas), vivían mejor que nosotros. ¿Un cafetito? Empezamos bien. Te levantas y no hay café. ¿Pero tu sabes lo que sube la tensión? Y que todavía no había llegado George Clooney a explicarnos lo de las cápsulas. Estos señores no se despertaban con el dilema de que se les quemen las tostadas, si tomar Cola Cao o Nesquick o si el café era late macchiato Adolfo Suárez Madrid Barajas. Nada, ni aguacate, ni zumo de naranja. No perdían el tiempo en chorradas. Leche del primer bicho que encuentres (por eso se extinguieron los dinosa

El pequeño Tim y otros once personajes que no conocías hasta que les viste en las películas

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Probablemente es uno de los títulos más largos que haya escrito para un post. Otros, con menos, te escriben un libro de autoayuda (que son esos libros que escriben los autores para ganar pasta, de ahí la autoayuda). Ya os comenté que en el cine hay muchas cosas que no son verdad .  Pero también hay muchas que son ciertas y que nos han servido para conocer a algunos personajes que, al menos, en mi barrio, no existían (también es verdad que mucha gente de mi barrio no salía en las películas y seguro que dan para una trilogía). Vamos con estos personajes que no puedes encontrar en tu barrio pero que tuviste el placer de conocer a través de las películas. (¿Véis? Siempre puede haber alguien que alargue las cosas. Y no hablo del “yesestender”) 

¿Oportunidades? En la 7ª planta

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Los que seguís la página de Facebook de Un Cigarrito , os acordaréis de que os pedía ayuda para el post de esta semana. El tema era sobre lo mal que nos expresamos tanto escribiendo como hablando.  Lo que pasa es que hablando no se notan (tanto) las faltas de ortografía.  Pero lo dejaremos para otra semana que en ésta, no estoy muy católico (Benedicto XVII dixit). Y como os debo una explicación, esta explicación que os debo, os la voy a dar. Esta semana me han invitado a dejar la empresa en la que llevaba trabajando 12 años.  No voy a entrar en detalles porque al blog se viene a leer chorradas y no para amargar la vida a nadie.  Del blog no me pueden echar y se viene llorado, cagado y meado y como todos tenemos lo nuestro, tampoco ahondaremos en penas, ni utilizaremos palabras malsonantes sobre el tema. ¡Recórcholis! Además, no soy especialista en dar malas noticias, ya hay profesionales que cobran por ello como los políticos y los periodistas y que están acostumbrados a hace