miércoles, 31 de julio de 2013

Esto sí es Hawái, qué guay

Antes de empezar, os debo una explicación a los seguidores del blog. Y esta explicación que os debo, os la voy a dar. Seguro que sabréis perdonarme por haberos dejado una semana sin post (algunos de vosotros, sois buenas personas, no todos), pero es que he estado de vacaciones, y aunque me encanta escribir, he estado un poco liado con el viaje y disfrutando de un ¿merecido? descanso.

Y ahora, vamos al lío. En el post de esta semana os cuento dónde he estado y os dejos unos datos, totalmente inútiles sobre el lugar de vacaciones. Este año ha tocado ir a la isla de Oahu, Hawái (sí, a mí también me resulta raro que tenga tilde, pero si lo dice la RAE, habrá que hacerle caso. Yo hubiera escrito Jagüay, que suena mejor en castellano, pero tampoco es cosa de inventar, y además en inglés lo complican más y le ponen otra i, Hawaii).


Y os preguntaréis qué se me ha perdido allí, con lo lejos que está. La verdad es que me dejé un encendedor la vez que estuve allí hace unos años y me he pasado a ver si estaba. También me han dicho que Hawái está donde Cristo perdió el mechero, pero ni el suyo ni el mío los he encontrado. De todas maneras había que intentarlo y ya de paso, darse una vuelta por la isla.

Hace unos años estuvimos (Ana, mi novia, y yo) haciendo un crucero por el resto de islas de Hawái y en Oahu estuvimos sólo una noche y no vimos casi nada. Como Ana tenía que viajar a San Francisco por trabajo, y aprovechando que Hawai está cerquita (por los cojones, 5 horas de avión más otras 15 hasta California) se nos ocurrió volver para allá.

¿Qué hay en Hawái?

Casi todos sabemos que:
  • Hawái y Bombay son dos paraísos (ya lo decían los señores de Mecano)
  • son islas de origen volcánico que están muy lejísimos (12 horas de diferencia respecto a España)
  • las chicas llevan jazmines en el pelo y rosas en la cara (creo que me estoy confundiendo con otra canción)
  • hace buen tiempo y están morenetes todo el año. Ahí tenéis el colorcillo de Obama que nació allí (no me hagáis caso, pero que su padre fuera africano igual algo tiene que ver)
  • los señores llevan camisas con flores (y no les da la risa al ponérselas)
  • bailan moviendo las caderas (como decían los Burning, pero distinto)
  • hay olas y se suben a unas tablas de planchar (ropa muy larga) para ir más rápido
  • ganaron a alguien 5-0 (pero no dicen contra quién jugaban)


Igual vosotros, que tenéis estudios, sabíais algo más sobre Hawái. De todas maneras, aquí os dejo unas cuantas cosas más sobre la isla de Oahu.

Como llegar

Además de muy cansado, lo mejor es que vayas en avión. Cualquier viaje hasta Hawái es más largo que la litera de Marc y Pau Gasol. Da igual que vayas a través de California u otros estados de los EEUU, o por Japón (también puedes ir vía Albacete, pero das más vuelta). Lo que si os aconsejo es que no vayáis en bermudas y chanclas en el avión si no queréis que os amputen las extremidades por congelación.

¿Me llevo una Rebequita?

No te va a hacer falta una vez te bajes del avión. Luego ya con un bañador, una camiseta (por favor, no te pongas camisas sin mangas, sólo les quedan bien a Chuck Norris y Bruce Willis) y unas chanclas.  Luego ya para salir a cenar, te cambias la camiseta por una camisa (de nuevo te recomiendo que no sea Hawaiana, se te pone cara de americano jubilado en cuanto te la pruebas) y un pantalón largo (no hay necesidad de hacer pasar un mal rato al resto de comensales) y dejarte puestas las chanclas, ya vas arregladito.

¿Qué tiempo va a hacer hoy?

Uno de los trabajos más fáciles es el de hombre del tiempo en Waikiki.  En la madrugada habrá nubosidad variable que irá desapareciendo a lo largo de la mañana, para dar paso a unos ligeros chaparrones por la tarde, que durarán entre 10 segundos y 10 minutos y así hasta el día siguiente. La temperatura rondará entre los 23 de mínima y 30 de máxima, todo el año (en el norte y centro hace algo más de fresquete y en otras islas ya sí que necesitarás una Rebequita).  


Póntela, pónsela

El sol aquí es peor que la letra de Rajoy. Traicionero no es, porque está ahí todo el tiempo, dando la cara. La crema protectora es más importante que la ropa. Se te puede olvidar cualquier otra cosa, pero como no te pongas crema, no pasas por el color codillo. Aquí vas del blanco al rojo pasión (la noche de pasión que puedes pasar va a ser épica). Hay más pieles rojas por la playa que en una película del Oeste.

¿Quién se inventa los nombres de las cosas?

Estoy convencido de que nadie sabe hablar hawaiano. Se lo han inventado para descojonarse de los turistas. Lo de Aloha, lo tenemos controlado, sirve para casi todo. Con Aloha puedes decir hola, adiós, paz, bienvenido, amor… (si quieres pedir una caña y una de bravas, ya no te sirve).

¿Quién llama a una playa Waikiki? (y no, no significa coito satisfactorio). En la imagen del mapa de arriba podéis ver algunos ejemplos de los nombres que se gastan por allí. Para que no digáis que no pongo nada interesante, ¿Sabías que Wiki viene del hawaiano y significa rápido?

Playa de Waikiki
¿Los japoneses se bañan?

No conozco las costumbres de todos y cada uno de ellos (aunque suelen ser muy limpios), pero en la playa había bastantes nipones, cuando no están comprando en las tiendas de lujo y haciendo fotos. Eso sí, preparados como sólo ellos son capaces de hacerlo. Con camisetas protectoras, flotadores, manguitos, colchoneta (y se meten con todo a la vez), cámara subacuática, cremas, toallas antideslizantes… Eso sí, se vuelven para Japón con el mismo color que habían venido. Total les da menos el sol que a los personajes de Crepúsculo.


¿Y si no me gusta la playa?
Pues hay muchas cosas que ver y hacer por aquí, como Pearl Harbor, volcanes activos, inactivos, medio pensionistas… La vegetación es alucinante, hay mil opciones para comer (mientras lo compres allí, no te dejan meter ni una bolsa de pipas. Aquí tiras una cáscara y te crece una selva de girasoles). Los paisajes son preciosos y como en cualquier sitio de USA, si no hay algo, te lo fabrican (siempre y cuando pagues).


Templo japonés en Hawái

¿Por qué te vas tan lejos con las playas que hay en España?

Pues también tienes razón. Te pegas una paliza de viaje para ir a la playa con las que tenemos nosotros, y además allí no se entiende uno con el inglés. Para que os hagáis una idea, Waikiki, la playa más famosa y cercana a la capital, Honolulu, es como Benidorm. Es una playa larga rodeada de edificios muy altos y llena de restaurantes, pero hay algunas diferencias.

No está Maria Jesús (o al menos no coincidí con ella) ni su acordeón. Algo que se agradece en Hawái. Hay otros señores actuando en los hoteles y restaurantes pero cantan otras cosas (muchas veces, eso sí, como esta canción).



  • No hace falta dormir en la playa para plantar la sombrilla. Vayas a la hora que vayas, hay sitio de sobra, y no es porque sea más grande que las nuestras, es que no hay quien esté más de 4 horas en la playa por el sol. 
  • Los chinos no te venden bocatas ni cervezas. En Waikiki los chinos se bañan en la playa, y los japoneses, y los señores de color… negro.
Si os animáis a pasar un día entero en un avión para ir, y otro para volver, os aconsejo visitar no sólo la isla de Oahu, sino el resto de islas, Maui, Hawaii, Kauai, Lanai. Los precios de los hoteles no son exagerados como en otras islas que, aunque Mecano no las mencionaran (Bora Bora también tiene buena rima y no la metieron en la canción) también son un paraíso.

Aquí os dejo unas cuantas de la isla de Oahu.


Pearl Harbor


Playa de la película De Aquí a la Eternidad


Hanauma Bay


Vehículo Anfibio


Carretera de Oahu


Kualoa Ranch


Sunset Beach, Norte de Oahu

Se me olvidaba enseñaros otra palabreja en Hawaiano, Mahalo, que quiere decir ¡Gracias!

viernes, 19 de julio de 2013

Haciendo las Américas

O cruzar el charco, que también es otro de los topicazos que se utilizan para decir que se va a América. Da igual si es la del Norte, la del Sur o la de en medio, como dice mi sobrino (perdón a los de América Central, sólo tiene 9 años).

Este post es para daros unos pequeños consejos (que espero no hagáis mucho o ningún caso), si viajáis a Estados Unidos.
La famosa canción de Yo Tengo un Tío en América

Preparar el viaje

Antes de viajar a Estados Unidos tenéis que rellenar más papeles que para una boda. En realidad no tengo muy claro el trámite para casarte, pero para ir a USA necesitas cumplimentar algún que otro formulario. Tú oponte a todo, como el PP cuando no está en el gobierno.  Di a todo que no, o puedes tener algún que otro problema.


Para los que no sepáis inglés, lo que quieren decir es que si vas a cometer alguna actividad criminal o inmoral mejor no vayas. También te preguntan si has tenido algo que ver, entre 1933 y 1945. con la Alemania Nazi o sus aliados.  Da igual que tengas 10 años, te van a hacer esta pregunta.

Os prometo que es real y tienes que rellenar un documento con preguntas de este tipo. También es verdad que lo han rebajado un poco y ya no incluyen lo de si  planeas asesinar al Presidente de los Estados Unidos. ¿Os imagináis que lo preguntaran en España?  Más de uno no entraba.  Yo lo de asesinar a Rajoy no lo apoyo, pero me apunto a darle un par de collejas para ver si espabila…(o espabilamos los demás para la próxima vez).

¿Cómo llegar?

Lo primero que se me viene a la cabeza es que llegas muy cansado, tirando a hecho polvo. El vuelo más corto a USA son 9 horas a la costa Este. Si ya vas a la costa Oeste, súmale otras 5 más, y si vas a Hawai son otras 5. También podrías ir en barco, pero no os lo aconsejo (en las pelis americanas cuando salen barcos, no suelen terminar bien).

Si vas con una compañía americana (me refiero al vuelo) prepárate para ver azafatas con más años que un cargamento de loros (algunas lo parecen). Yo creo que salieron en el primer vuelo comercial y ya no se han bajado del avión. En el último vuelo había un azafato clavadito a Jimmy Carter. Pero no en la época en la que era presidente, sino a ahora mismo.


¿Hemos llegado?

Te vas a dar cuenta muy pronto de que has llegado. En el control de pasaportes te harán más fotos que en tu primera comunión. Huellas dactilares de todos los dedos (los de los piés todavía no, pero lo harán en breve), descalzarte, levantar las manos… y no tardando mucho, cantar el himno de Estados Unidos (en eso salimos ganando en España. En USA lo del lolo lolo, no sirve). Además, siempre te pilla una señora con muy mala leche que te pega tres gritos y te suaviza para el resto de las vacaciones. Te dan ganas de decir: “Sir, Yes Sir”, hacer 20 flexiones y dar tres vueltas al aeropuerto.  Pero mejor que no lo hagas, por si acaso.



Si no sabes inglés, no te preocupes, siempre habrá alguien que te hablen en español, o algo parecido. En el último vuelo al pedirme que pusiera los dedos en el escáner, me dijo el poli: Ahora el dedo vulgar (palabrita del niño Jesús).  Vale que no es el dedo más bonito, pero tampoco es para calumniarlo.

¿Nada que declarar?
En el avión te dan otro papelito de Agricultura para que no lleves alimentos y otras cosas que puedas introducir en el país. Prometo que te preguntan si llevas mosquitos. Y tú te rebuscas y miras en todos los bolsillos por si se te ha colado alguno… Y es que como mientas con estos temas, vas a Guantanamo.

Moneda
La moneda en Estados Unidos, no vale para mucho. Mejor, no pierdas el tiempo aprendiendo cómo son las de 1, 5, 10 centavos… Antes, cuando había cabinas de teléfono, todavía. Ahora, quédate con las de 25 por si tienes que utilizar una lavadora.

Los billetes sí que te sirven, y lleva siempre muchos de 1 dólar para las propinas (de las que os contaré algo más adelante). En cada una hay un presidente viejuno casi siempre con peluca, como José María Iñigo cuando presentaba en la Tele (no esperes ver a Obama o Bush en ellos).  Pero no hace falta que te los aprendas, con saberte los números ya te haces una idea de lo que vale cada uno.


El gran slam

Así es como llama mi suegra al jet-lag (lo dice de coña, no vayáis a pensar que no sabe cómo se dice). Básicamente consiste en que te pasas una semana sin dormir como dios manda. Te despiertas a horas intempestivas y te pasas el día zombie sin saber en qué mundo vives. Y cuando ya estás durmiendo como un bebé (sin hacerte pis ni nada), te toca volver… pero ese es otro tema.

Temperatura

Qué les gusta complicarlo todo a estos señores. No sabes nunca si hace frío o calor. Como no utilizan los grados “centrífugos”, no estás seguro si te vas a pelar de frío o te vas a asar. Por ejemplo con 75 grados de los suyos se está tan agustito y con 25 se te congelan las pestañas y te tiemblan hasta los empastes.  

Los americanos, esos grandes conocidos

No todos llevan sombreros de cowboy (ni nosotros sombreros mexicanos, por si no os habíais dado cuenta… ni siquiera los mexicanos los llevan), ni son todos altos y rubios (como la cerveza).  Los hay de todos los tamaños, pero se lleva mucho la talla XXL.  Y eso que están adelgazando un poco.

Soy español

Cuando les dices que eres de España, su reacción es: “¡Oh!  Yo he estado en Italia”. Hay variantes sobre ésta frase, y puede ser Francia, Londres, Roma, Alemania… Y en algunas ocasiones te dicen que conocen Barcelona, Madrid, Rota…Gracias a las Olimpiadas de Barcelona, ya saben, más o menos, que estamos en Europa

Historia

Siempre me han dado mucha envidia los estudiantes de Estados Unidos. Con memorizar dos cositas ya se saben la historia de su país. Llegamos de todas partes, nos cargamos a los indios y ahora tenemos a Obama de presidente (versión resumida, que podría servirnos a nosotros en algunos casos, menos en lo de Obama).

¿Cuándo y qué se come?

Lo del cuándo es fácil. A todas horas. Da igual la hora del día, estos señores están todo el día comiendo. Y siempre llevan algo de beber en la mano, ya sea café (muy rico el café de Colombia, porque el americano no hay quién lo tome), agua, cerveza (con la misma cantidad de agua que el café) o bebidas “burbujosas” (señores de Pepsi o Coca-Cola, hasta que no me paguen por hacerles publicidad, no les voy a nombrar).

Lo del qué, ya es más complicado. Todos pensamos que sólo se alimentan de hamburguesas y pizzas, pero no seríamos justos… También toman otras guarrerías como perritos calientes, patatas fritas… (tampoco es verdad. Se come bastante bien y tienes mil opciones).


Los precios y las putas propinas

Señores americanos: Entiendo que tengamos que pagar impuestos, pero ¿Por qué no ponéis el precio final de las cosas? Siento que me están engañando.  No me digas que algo cuesta 10 dólares si luego me sumas el impuesto del Estado en el que nos encontremos (ya sabéis mi alergia a los números).

Luego está el tema de las propinas. Señor dueño del restaurante: Por favor, ¿Por qué en vez de dejarme a mí que pague a los camareros, no lo hace usted? Así da gusto tener un negocio. No estoy en contra de las propinas, pero no me cargues un 15 o 20 por ciento si el camarero es simpático y me cuenta su vida… Sólo quiero comer, la compañía ya la llevo yo (les podríamos cobrar nosotros al dueño por la tabarra que te dan los camareros cada 10 minutos para preguntar si está todo bien).



Y os preguntaréis, ¿Si no te gusta para qué vas? El caso es que tiendo a exagerar un poco y es un país que me encanta (a pesar de sus defectos, como todos). La naturaleza, los paisajes, sus ciudades, la gente (alguna, como en todos sitios), la carne… No hagáis caso a mis consejos, pero si podéis daros una vuelta por Estados Unidos, no lo dudéis.  

miércoles, 10 de julio de 2013

Ven a la escuela de calor

¿Os acordáis de la canción de Radio Futura? Tiene que estar bien lo de ir a una piscina privada en la que las chicas desnudan sus cuerpos al sol. ¡Hace falta valor!


Pues ahora que estoy en el país donde fabrican la lluvia, también puedo decir que aquí también se está agustito. No os engaño ni me ha patrocinado el post la Oficina de Turismo de Irlanda. ¡Estamos a 26 grados y hay sol! Y dicen que por Inglaterra hay una “jit güeif”, que es ola de calor, pero ellos como son más sofisticados, lo dicen así.

Pero aquí no hay piscinas privadas, y si las hubiera o hubiese, serían climatizadas porque para utilizarlas un par de veces al año, no te vas a gastar la pasta en fruslerías (palabra casi tan bonita como bagatela, amén de sinónima).  Ni las chicas desnudan sus cuerpos al sol. Se ponen bikini y ese color níveo (nada de publicidad, es una forma de decir blanco, que os lo tengo que decir todo), pasa en cuestión de horas a color codillo.

¿Queréis saber más cosas sobre el calor en Irlanda? Probablemente haya poco que contar y no son muchas las ocasiones en las que se puede hacer, pero a ver qué me invento.

Sensación térmica
Aquí no es como en España que ahora mismo sería algo así: “Su puta madre que “caló” me quedo en casa o me meto en ElCortinglés”. Es más suave. Incluso si sales con una rebequita como recomiendan las madres (desconozco la postura de las madres irlandesas en este asunto, pero seguro que también lo harían), se está bien. Para que os hagáis una idea, la temperatura es la de los sitios de costa a la hora de salir con los niños a tomar el helado o la horchata. Se está bien, pero obligas a los infantes a ponerse algo encima con su consiguiente cabreo.

Colores
En las zonas de playa se ven los diferentes colores dependiendo del tiempo que se lleve veraneando. Esto se nota aún más en los cambios de quincena en los que se mezclan los primerizos y los avanzados. Los avanzados tienen color sobaco de grillo macerado y los primerizos acebrados (cara, cuello, brazos y piernas morenas y el resto blanco). Los guiris cambian también de color, de blanco a rojo, sin pasar por ninguna otra tonalidad. Amigos irlandeses, el rojo no pasa a bronceado. 


En las playas de Irlanda (son distintas a las que estamos acostumbrados en España, pero ya llegaremos a eso), los colores son diferentes.  Yo creo que eso que dicen de que los esquimales tienen más de 100 tonalidades para el blanco de la nieve, también puede aplicarse a las pieles irlandesas. Está el blanco nuclear, el blanco de la lejía que viene del futuro (¡Ya le vale a ésta. Venir del futuro y traer un detergente! ¿No podía traer los números del gordo de la lotería o los resultados de la quiniela?), y luego está el color de los irlandeses antes de pasarse por “Marbela”. Iniesta a su lado es hijo de Bill Cosby.


Top Less
No esperéis ver más carne que el “rosbif” que te pongas en tu emparedado (¡Qué me gusta esta palabra!). En general, llevan menos ropa a los pubs que a la playa. Y no es que no tengan que enseñar. Las irlandesas, en general, tienen muchas tetas. Me explico, que nos conocemos. Tienen las mismas que el resto de las mujeres, pero más gordas. Aquí el que se dedica al aumento de pecho, tiene que emigrar a buscar clientas fuera.

¿Sombrillas?
Vamos a ver, almas cándidas. Aquí hay paraguas, las sombrillas se vuelan. Para un rato que sale el sol, ¿te vas a tapar?  Si quieres un negocio con futuro, no te dediques a “sombrillero”, ni a aumentar pechos a irlandesas.



Playa de Greystones el sábado 6 de julio (suena bien, pero si lo traduces ya no mola tanto)

¡Caracoles!
Los irlandeses es ver el sol y salir a la calle es todo uno. Es como la canción que cantaban algunos de pequeños. Yo no, porque me daba vergüenza y siempre me ha parecido muy feo que te comparen a un bicho “arrastrao”, cornudo y baboso. Por muy cara que salga la baba del animal en cuestión. Os dejo la canción por si no la conocíais y así veis lo “animao” que es el chaval. Los niños se han quedado Sopinstant.


Vamos al chiringuito
En cualquier playa que se precie, hay un chiringuito. ¿Verdad? Pues no, aquí no hay. Tienes que traértelo todo de casa. No digo que esté mal, pero una cervecita siempre apetece… Yo creo que es para evitar que se ahoguen… bebiendo más de lo normal.

Usted no es de aquí
Si ves a alguien tapado con la toalla y no se mete en el agua es que no es irlandés. La temperatura del agua debe rondar los 10 grados bajo cero. No hay ni peces… o yo al menos no los he visto… los únicos que he podido ver por aquí están ya empanaos y los ponen con patatas.



Y ahora os dejo, que me voy a dar una vueltecita por la playa a ver si han cambiado de color los mozos y mozas. 

miércoles, 3 de julio de 2013

Hasta los cajones

Dicen que las mudanzas son una de las situaciones más estresantes del mundo. Ahí discrepo. En general, no es nada del otro mundo… la de los demás, pero si te toca a ti, ya es otra cosa. Es una putada como la copa de un pino (¿De dónde vendrá esta expresión)?


Además de trasladar tus cosas de un lado a otro, ropa, muebles y demás enseres (¡Qué palabra tan bonita!) que ya de por sí es jodido, también está el comprar nuevas cosas, papeleo, cambio de domiciliaciones, dar de alta servicios como el teléfono, Internet, luz. Vamos que no se lo deseo a nadie. Yo creo que a Dios se le olvidó una plaga de mudanzas entre las que envió a Egipto para darles un escarmiento. No quiso cebarse con ellos. 


Uno de los protagonistas principales en toda mudanza son las cajas, cajitas, cajones y demás variantes del mismo elemento tomadas de millones en millones. No sabías que había tantas cosas en una casa tan pequeña. Da igual que salgas de un apartamento de 25 metros cuadrados a una mansión de 200 habitaciones. Las cajas que has sacado no cabrán en ningún sitio. También te das cuenta la cantidad de ropa que puede tener una mujer, pero esa es otra historia.

El otro protagonista es sueco, y el que no pase por allí, antes, durante y después de la mudanza, no sabe lo que se pierde. O sí lo sabe y por eso no va. No me imagino yo a los millonarios pasándose por Ikea y luego montando los muebles.

Para esta mudanza, me ha tocado ir más veces de las que hubiera querido por el “Aiquía” (en inglés, se dice así, como si no fuera más fácil), y he cometido los mismos errores, una y otra vez. 


La bolsa amarilla
Antes de hablar de la jodía bolsa, el primer error es ir hasta allí.  Una vez que entras es más difícil salir de Ikea que de las drogas. Pero ya estás ahí, y coges la bolsa amarilla. Y si no la pillas a la entrada, la cogerás luego (están por todas partes). Aunque sólo vayas a mirar, picas y la coges. El “porsiaca” que le llaman.  Y siempre compras algo, el portarrollo de cocina, unos cojines muy monos (da igual que seas tío, también son monos y los comprarás), y el cacharro para que no se cuezan las partes sensibles cuando te pones el ordenador en las rodillas. Pero ellos lo llaman de otra manera, Descojönsæn, o algo así.

No seguir las flechas
Te haces el listo y no sigues las flechas para ir más rápido.  ¡Es una trampa! Acabarás en otro país o en la parte en la que está plagada de niños. Es como Oz tienes que seguir el camino de baldosas amarillas, no te queda otra. Ya, ya sé que algunos lo habéis conseguido, pero yo lo he intentado y ahora mismo os estoy escribiendo rodeado de doscientos niños jugando en una piscina de bolas (ellos, yo estoy hasta las bolas… sin piscina)

Lámparas maravillosas
Que levante la mano el que no tenga una lámpara de Ikea. Da igual que sean de papel o plástico. Yo creo que hemos comprado todo el catálogo. Sin exagerar tenemos 5 modelos diferentes, y exagerando, dos millones de lámparas.Aquí una muestra.


No sin mis bombillas
Si encuentras a la primera la bombilla que va con la lámpara te regalan otra. Pero la tienes que buscar también. Mira que te lo pone en la caja, pero, al menos en Irlanda, no hay ninguna parecida a la que tienes que coger.  E27 75W. ¿O estos son los planos del tesoro en los que están las bombillas?

Los nombrecitos
De acuerdo, son suecos y no van a poner a los muebles Jose Francisco o Maria Luisa, pero tiene que haber un término medio. Los tornillos se llaman “Enroscån” y las arandelas “Rædondeles”.  Así no hay quien se acuerde de lo que hay que comprar. No me extraña que lo más vendido sea la estantería Billy. Si queréis crear un mueble con vuestro nombre, aquí tenéis una tontá para hacerlo. http://www.blogadilla.com/swedishFurniture/swedishFurniture.html

Vamos a probar las “almondigas”
¿Os acordáis de la noticia de que tenían carne de caballo?  Yo no me lo creía hasta que las probé y salí al galope a mirar las alfombras “felpudensen”. 


Si total son 10 euros
Cada cosa.  Lo que no te dicen es que hay que sumar todas cosa y cuando vas a pagar te das cuenta de la pasta que te has dejado. El “sólo voy a mirar” supone 200 “leuros”.

El carrito plano
Da igual el que cojas. Están todos bizcos. ¿Quieres ir a la izquierda? Pues gira el carrito 75 grados al norte.  Y si ya vas cargado de muebles, es la descojonación. Pero el carro es listo como un demonio y te lleva directo a las cajas para soltar la pasta.

¡Qué original!
Era original hasta que te das cuenta que todo Dios tiene el mismo cuadro en su casa. Sí, ese de Nueva York, pues lo tenemos todos.



Claro que cabe
Has comprado un par de muebles y caben en el coche. Pues no. Te faltarán 2 centímetros de coche o te sobrarán de  mueble. Lo suficiente para que tengas que volver con las orejas gachas y pedirles a los señores de Ikea que te lo lleven ellos, por un módico precio que suele ser el mismo que el mueble que no te cabe. 

El montaje
Digamos que el Señor me ha dado pies en vez de manos. Para que os hagáis una idea soy tan hábil con las manos como Arbeloa con los pies. El único mueble que había hecho era la cama… ¿A quién quiero engañar? La cama la hago todos los días, pero esa es otra historia. 

Esta vez, me he puesto a prueba y como soy muy cabezón he montado varios… y al menos las puertas de los armarios se abren… Todavía estoy intentando cerrarlas J. Aquí tenéis mi obra de arte (la cama ya estaba hecha). Ana, mi novia, ha hecho otro montón de muebles, pero no quiero vulnerar los derechos de imagen.


Ahora a ver como le digo a mi padre y a mi suegro que nos monten la próxima mudanza. 

Si queréis un consejo, lo mejor que podéis hacer es... no hacer mudanza y os evitaréis las cajitas, la visita al Ikea, el montaje y terminar hasta los cajones.