martes, 28 de noviembre de 2017

Plataforma Española para Astronautas, la PEPA

He tenido una idea. Buenísima, como casi todas las que tengo. Pero esta de verdad. ¿Por qué los americanos tienen su Agencia Espacial y nosotros en España nada? Esto hay que solucionarlo ya.


Tengo pensado el nombre y todo. La PEPA, Plataforma Española para Astronautas. Y no sólo el nombre, también el traje oficial del astronauta, de dónde sacamos el dinero, y todo lo que se te pueda ocurrir. ¿Qué puede salir mal? Vamos allá


Presupuesto para la PEPA

En España sobra dinero. Eso lo sabemos todos. Si entre todos ayudamos un poco tenemos presupuesto para mandar a gente a Marte, Júpiter y Saturno, y más lejos incluso. ¿No conoces a gente que con lo que ha ahorrado dejando de fumar se ha ido de vacaciones? Pues lo mismo, pero si dejarais de fumar todos. Y en vez un doble de cerveza, os tomáis nada más que una caña, ahí lo tenéis, superávit. Y seríamos una potencia mundial.



El “headquatr, jeadquart,  La oficina de la PEPA

Ahora hay que construir unas buenas oficinas, con sus sillas, mesas, futbolines para que los astronautas se entretengan (luego en los “cobetes especiales” no habrá futbolines, por si os lo estáis preguntando, que como no hay gravedad se les pierde la pelota y cada jugador va para un sitio), gimnasio con sus pesas, máquinas que hace abdominales por ti y todas esas cosas que tienen los fitness center (ahora se llaman así los “ginasios” de toda la vida). Total, unas oficinas buenas buenas, de verdad, que sean la envidia de todos los astronautas del mundo mundial. Ordenadores no tendrán, porque luego en los cohetes no caben, que tampoco es cuestión de tirar el dinero. Y además, que los ordenadores en las películas de astronautas siempre la lían y se les cuelga el “guindous” y les entran virus, troyanos y tirios.


¿Para qué necesitamos la PEPA?

Make Spain great again! ¿Quién descubrió América? Pues eso. Una potencia éramos hace años. Pues hay que volver otra vez a ser un imperio y descubriremos nuevas estrellas, y planetas, y satélites, y por fin encontraremos vida más allá de la tierra (más inteligente no, que nosotros ya somos listos de cojones). ¿Os parece poca razón? Y en vez de poner la bandera en la terraza, la pondremos más lejos, para que la vea todo el mundo… y el resto de los mundos. Y los marcianos serán españoles y muy españoles.


Traje de astronauta

Está todo pensado. En vez de esos trajes de papel aluminio que llevan, los de la PEPA serán mucho más cómodos. En chándal van a viajar, que es como va todo el mundo en los vuelos largos (sin chanclas que eso sí que no). Pero un traje de deporte bueno bueno, no cualquier cosa, que algunos parecen yonkis. Y en vez de una pecera en la cabeza, los astronautas llevarán material reciclable (nada de cristal que se pone el espacio perdido y si hay gente descalza luego pasa lo que pasa).


Preparando astronautas

Ser astronauta no es nada fácil. No os vayáis a creer que es ponerse el chándal y salir de viaje. En las primeras misiones, como no tendrán experiencia mandaremos a los de Mujeres y Hombres y Viceversa, que total, si sale algo mal, tampoco pasa nada, y así le damos cosas de que hablar a los de Tele 5. Luego ya los de Sálvame y al cabo del tiempo ya gente preparada, con sus estudios y cosas de astronautas, que sepan hacer cuentas, buena presencia (aunque con el casco, tampoco importará mucho), que pasen las pruebas físicas (hacer más de 1000 abdominales) y con don de gentes. Vamos, lo típico para un puesto de trabajo. Conozco a alguien ideal para mandarle a la luna, o al sol.


Las naves “especiales”

Los cohetes también serán de fabricación española. No podemos arriesgarnos a que lo hagan los extranjeros y esperar a que vengan las piezas de Alemania, como siempre. Todo hecho a mano, como se ha hecho toda la vida. Que diréis que hay cosas que tienen que aguantar temperaturas extremas… ¿Más extremo que Sevilla en Agosto y Soria en Enero? Y aguantamos, que para eso somos españoles. Y llevaremos aire acondicionado, que presupuesto hay. Y si falla, que no fallará, también habrá instrumentos de alta tecnología típicamente hispanos… Helo aquí J


Preparando el viaje

Antes que preguntéis, ya os lo digo yo. Saldremos tempranito, para que no nos pille caravana y llegar a una hora prudente. Así se ha hecho toda la vida de dios. Que ahora la gente viaja a cualquier hora y se han perdido las buenas costumbres, que ya no quiere nadie madrugar y así pasa, que te pasas de atasco en atasco.


Comer como dios manda

En cada misión habrá una madre para que los astronautas coman bien, que no es plan de mandarlos tan lejos y que no estén bien alimentados. Que ya sabemos cómo son estos científicos y les dejas solos y comen cualquier mierda. Que si bollycaos y cosas de la máquina (no meteremos máquina de refresco ni de comida en los “cobetes” para evitarlo). Y se comerá a la hora que hay que comer, y cosas de cuchara, que vete a saber qué “comistrajos” hay por el espacio.


Buscar extraterrestres

Los rusos, americanos y todos los que han ido al espacio exterior (me pregunto cuál es el espacio interior… ¿Un salón?) no han buscado bien. No han ido a los sitios correctos. Les mandan allí sin preparación ninguna buscando al tuntún. Van a estar los marcianos en esos sitios llenos de polvo que ni hay agua, ni comida, ni nada. Por el espacio tiene que haber sitios en los que los extraterrestres echen gasolina y paren para ir al baño en los viajes interestelares. Ahí no han mirado, o en un Carrefour en fin de semana, o un Ikea… Tenemos que estar en todo.


¿En qué idioma nos entenderemos?

Pues, en español. Todo el mundo entiende español. Si lo hablas a gritos y despacio, los guiris se enteran de todo. ¿Van a ser distintos los extraterrestres? Al final somos todos muy parecidos, alemanes, ingleses, saturninos (los señores de Saturno se llamarán así… no todos, pero alguno, seguro que sí). Además, llevaremos diccionarios en los “cobetes” y estaremos en contacto permanente con los cuarteles centrales con los móviles para que busquen en Google Translate, por si acaso. Aunque vete a saber, que a lo mejor los extraterrestres son muy callados y les da vergüenza hablar con extraños.


Como veis, lo tengo todo pensado. No falta ningún detalle. Ahora ya solo tenemos que ponernos manos a la obra, rellenar todos los formularios, hablar con los políticos para conseguir el presupuesto, y en menos de 300 años, ya estamos en la luna… Aunque a lo mejor en la luna ya estamos con estos políticos. ¿no? O son ellos los que están en la luna? ¿O donde habría que mandarlos?



2 comentarios:

  1. Viva la Pepa y la madre que te parió. Cómo me he reído. Ahora sí que me hago astronauta, que antes me daba miedo. Viva tú!!!!

    ResponderEliminar

¡Gracias por leer el blog y dejarme un comentario!