martes, 17 de mayo de 2016

Resumen de cosas resumidas (III) Vaya cuadros

La semana pasada resumíamos algunos de los libros más famosos. La Vuelta al Mundo de un Lazarillo, Don Quijote y Julieta, La tragicomedia de un principito y Melibea, Cinco Horas con la Celestina, La Odisea de los Inocentes… Quizá no es el mejor resumen, pero también pagáis por algunos periódicos y se inventan cosas. Y yo os lo dejo a muy buen precio.


Ahora vamos con la tercera parte y le toca el turno a los cuadros. No sólo que os lo pongo gratis, sino que os ahorro coger un avión, esperar la cola para ir al museo y la paliza que supone perderte por las diferentes salas para ver la pintura en cuestión… Y eso si no hay un montón de gente delante y no te deja ver más que un trocito del cuadro, japoneses haciendo fotos, miles de niños corriendo por los pasillos. Yo te lo enseño todo. Seguimos hablando de pinturas… Aunque pensándolo bien, enseñarte todo, también sería un cuadro.


Vamos con los cuadros. Pero no esperéis que diga cosas como que el trazo del pintor se hace visible…, o que en vez de cuadros escriba lienzos, o que hable de las tonalidades cromáticas y esas mierdas que dicen los críticos de arte… Para eso ya están ellos que ya saben de lo que hablan… o no.


Las majas de Goya

Este hombre no tenía término medio. O las pinta con vestido, refajo, medias, calcetines, zapatos o en pelota picada. A culo pajarero. Con todo al aire. Paro ya, porque creo que habéis entendido el concepto. Eso sí, titular los cuadros, lo hacía de miedo. La Maja vestida y la Maja desnuda. Le faltó la Maja en Faja, pero parecería el título de un poema de Gloria Fuertes. Y este cuadro tiene su historia… Se comenta que la mujer además de simpática, dicharachera y amiga de la jerigonza (que no tiene nada que ver con la capital de Aragón), era… LA DUQUESA DE ALBA… Ríete tú de Jordi Hurtado y su longevidad. Ya se la veía muy flamenca a la señora. Y como Goya era un tío adelantado a su época subió las fotos de sus cuadros a Instagram. Y parece que gustó más una foto que la otra. No les debía gustar demasiado la chaqueta que llevaba “Doña Maja” y eso que es la famosa chaqueta amarilla de Zara.


Los bisontes de Altamira

Con unos pocos años menos que la Duquesa de Alba, también son de los tiempos de antaño. No se sabe exactamente si del Paleolítico, Neolítico o Ansiolítico. Yo creo que es de éste último período, porque los señores y señoras vivían siempre acojonaos, con mucha tensión. Y pintaban para relajarse. Ahora nos da también por colorear cuadernos, y hacer yoga. Las cosas no cambian tanto. Pero a lo que vamos. Que lo incluyo porque son famosos y antiguos, pero yo creo que se copiaron de la imagen del paquete de cigarrillos… ¿No sabéis de cuál? Igual es que yo también soy de los tiempos de antaño.



La rendición de Breda o la Lanzada de Velázquez

Este hombre era un crack. Mira que conseguir que todo el mundo se quede quieto en el cuadro. ¡Hasta los caballos! Eso sí que es mérito. Porque ahí hay un gentío importante, y ya es difícil que estén parados en una foto, para pintar un cuadro. Que no estamos hablando de un minuto. Que igual para el cuadro igual el señor Velázquez se tiró ahí por lo menos un par de horas. Eso sin exagerar.  El único que se rebeló un poco fue el caballo que está en primer término y decidió sacar su lado menos amable.


La Mona Lisa

También conocida como la “Cachonda”… o algo parecido. Se habla mucho de la sonrisa de la Mona Lisa, pero debía ser fuera de cámara o algo, porque muy “sonrisueña” no se la ve en el cuadro. Y tampoco era tan mona. Aquí Leonardo no se esmeró demasiado, y le salió un cuadro muy pequeño. No daba ni para una pared de un salón pequeño. Esta imagen es uno de los bocetos que tanto le gustaba hacer al señor Da Vinci.


El Caballero de la Mano en el pecho

Que tú esperas que la mano, la tenga en el pecho de otra persona, pero no, es en el suyo. Y vaya pintas que tiene el hombre. Un señor apenao con una rosquilla en el cuello. Que así pasó, no quiso ni dar su nombre. No se gustó en el cuadro y dijo “Poned caballero y ya vale”. El cuadro es de Doménikos Theotokópoulos. No sabemos muy bien por qué, le llamaron el Greco, con lo fácil que es decir Theotokópolulos. No sé si habéis visto otros cuadros de El Greco, pero no era muy dado a las alegrías. ¡Qué señores más tristes pintaba! Eso sí, este era un fan de Star Trek. Otro adelantado a su tiempo.



Las Meninas

La gente las llama mininas (y es que alguna de las que sale tiene cara de gato) o las merinas (no confundir con las churras), o el cuadro en el que sale la bisabuela de Francisco Álvarez-Cascos (segunda por la derecha). Y aquí Velázquez también consiguió que las niñas se quedaran quietas, y hasta el perro… Y como era un poco presumido, se hizo un selfie. Eso sí, que le gustaba mucho el Celta de Vigo. No tenéis más que ver que lleva el escudo en el traje.


Gran Vía

Antonio López, además de tener una calle en Madrid, también le dio por pintar cuadros. ¡Y cómo pinta el señor! Que parece una foto. Aquí el mérito es lo tempranito que se levantaba Don Antonio para que salga el cuadro sin coches ni nada. Y todos los días en medio de la calle con sus pinceles y su caballete y las telas y todo lo que lleven los pintores para pintar.



El Guernica

¡Qué crack Picasso! No me quiero imaginar a sus nietos. –Abuelo, píntame un caballo, y ahora un toro… y ahora una señora dando un grito… Y el señor Pablo, por quitarse el muerto, los pintó todos deprisa y corriendo. Que sabía pintar muy bien, pero aquí no se esmeró mucho. Ni siquiera lo coloreó ni nada. Eso sí, a lo grande, que no me quiero imaginar el salón que tenía este hombre.


El grito

Yo creo que el título lo puso el dueño del cuadro cuando se enteró lo que había pagado por él. Que será de un señor muy famoso, pero esto es de juzgado de guardia. ¿Y el cielo ese que parece un trozo de bacon? Y al personaje del cuadro que le pasó. Parece que está escuchando lo último de Justin Bieber o que se le ha olvidado la cartera, los donuts y apagar el gas del apartamento.



Los Girasoles de Van Gogh

Yo no sé a vosotros, pero poner unos girasoles en un botijo (porque eso no es un jarrón) tampoco es muy corriente. Que las rosas son caras, y los claveles… ¿pero unos jodíos girasoles…? Y no se ve que tengan pipas ni nada. O igual se las comió antes de pintarlas. Ya dicen que Don Vincent, el de la oreja, pasaba más hambre que el tamagotchi de un sordo.


Otra vez nos hemos quedado sin mencionar algunos artistas y cuadros muy importantes, como por ejemplo Rubens, y las señoras entradas en carnes, a Miguel Angel y la Capilla Sixtina (que ya tiene mérito pintar boca arriba y no tragarte toda la pintura), Murillo y su obsesión por pintar a una señora que se llamaba Inmaculada y niños con mofletes, Sorolla (el pintor con peor rima del mundo) y la gente paseando por la playa, o Dalí que también era un cuadro en sí mismo, Boticelli (que tiene nombre de delantero centro del Inter de Milán)… Pero no podíamos meter a todos los que pintan algo. 




4 comentarios:

  1. Estupendamente, lo resumes muy bien sobre todo lo que va del Neolítico al Ansiolítico.

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  2. Qué crítico te estás haciendo en arte. Te recomendaré al Museo del Prado!!!!!!. Fantástico.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Una gloria leer tus resúmenes de cosas resumidas, Javier.
    Besotes,
    I.

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