martes, 22 de marzo de 2016

Cosas que no salen en las películas ¡Jodíos peliculeros!

A estas alturas ya tenemos claro que no hay que creerse todo lo que sale en las películas. Otras veces la realidad supera a la ficción y en muchas ocasiones lo que pasa en la realidad es increíble… pero esa es otra historia.


Y es que en las películas no todo es lo que parece y hay cosas que esconden. Los señores peliculeros se ponen de acuerdo para que no nos enteremos de algunas cosas. Y hay mucha gente involucrada… Actores, directores, productores, rejoneadores (estos se me han colado, pero como iba la cosa de palabra que terminaban en ores… Era esto o roedores :-)), guionistas… Todo el mundo del cine se ha compinchado para hacernos vivir en la ignorancia.


Mejor os pongo algunos ejemplos de cosas que no nos cuentan en las películas.



Agencia de viajes

¿Con qué agencia trabajan en las películas que es decir el actor que tiene que volar a cualquier parte del mundo y en la escena siguiente ya está en el avión? Porque luego en la vida real hay que mirar en todas las webs del mundo, mil compañías diferentes, ver que un vuelo Madrid-Barcelona no tenga escalas, y no salga a las 2 de la madrugada y que el aeropuerto de llegada al final sea Castellón (a sólo 4 horas en coche de Barcelona… ). Y que en cualquier mostrador de un aeropuerto tengan billetes para cualquier lugar del mundo. ¿A Tahití? Sin problemas. ¿A Segovia? Hecho, aunque no haya aeropuerto. Incluso a países que no existen… ¿o sí? 


¿Justificante de gastos?

No me creo yo que James Bond no tenga que pasar un Excel con todas las facturas de sus viajes a lo largo y ancho del mundo. Mucho gasto para un espía, por muy 007 que sea y aunque esté al servicio de Su Majestad. Que el tío va de hotel con muchas estrellas, jet privado, coche de lujo.. Y no repara en gastos. ¿Qué sueldo tiene este hombre que puede cargarse un helicóptero y que nadie le diga nada? Seguro que cuando las cámaras no le sigan y deje de tomarse Martinis con Vodka no agitados y liándose con señoritas de buen ver, tiene al de administración detrás de él pidiéndole los tickets de gastos. “Este mes has destrozado un Aston Martin descapotable, dos edificios en Roma y un tren de alta velocidad… Lo que hace un total de…”.


Se limpian trajes de superhéroes

Ahí tienes a Batman, Supermán, Aquamán o cualquier superhéroe que termine en Man (Germán, no nos sirve), que luchan contra los malos para salvar al mundo mundial y van siempre impecables. Que da igual que en la escena anterior les haya destrozado el traje un malvado malhechor, o una espada le haya rasgado la sisa, o un rayo láser le haya descosido el dobladillo. Nada, todo arreglado y limpio. Que no estamos hablando de subirle o bajarle el bajo de los pantalones (o quizá sí en el caso del señor verde que destroza camisas cada vez que se enfada) o de una manchita de salsa… Que puede ser sangre o kriptonita o cosas del espacio interestelar. Tiene que haber una tintorería para estos casos y no nos lo quieren decir.


Academias de “disparación”

Aquí me surge una duda. No estoy seguro si es disparación o disparataje. El caso es que son academias para disparar. Me da igual flechas, balas, o lo que sea que lancen en las películas. No puede ser que cualquiera que le den un papel en un film sepa disparar. Tienen que ir a una academia o algo. Que diréis que el oeste sí que les enseñan con un revolver colt 45 y botellas de whiskey, pero con 2 veces que disparen no es suficiente. Lo que no tengo muy claro es que si los que hacen de malos, como tienen menos presupuesto, no se pueden permitir la academia y por eso son un poco menos hábiles a la hora de “disparatar”.


Cursos de equitación para indios, vaqueros y señores y señoras de películas en las que salen caballos

Si habéis montado alguna vez a caballo os habréis dado cuenta que no es cosa de subirse y ya. Requiere un aprendizaje y pasar horas antes de que tus partes blandas se acostumbren al galope y no tengas los huevos a la flamenca durante varios días. Pues bien, en las pelis, te dan un gorro de cowboy, unos pantalones vaqueros, unas botas camperas como si fueras Bertín Osborne y ya saben montar a caballo y van al trote y saltan vallas, y galopan y cortan el viento caminito de Jerez. Ni curso ni nada. 


Los lados del Mississippi

¿A qué lado se refieren cuando hablan de que no hay nadie más rápido con el revólver a este lado del Mississippi? ¡La virgen! ¡Qué cosa más difícil de escribir con tanta eses y pes e íes! (¿o  se dice “ises”? Porque nunca está claro a qué lado se refieren. Y es que el río es muy grande, y por qué no decirlo, yo me hago un lío con la izquierda y la derecha (los que me conocen lo saben).


Cantando bajo la lluvia o bajo lo que caiga

Otra cosa igual. Que cualquiera en las películas le ponen música y se arrancan a cantar y lo hacen de maravilla. Que hasta los del jurado de la Voz se darían la vuelta en esos asientos “revolvibles” que les ponen. Y da igual que sean bailarines, colegiales, oficiales del Ejército, marineros, 7 novias, o 7 hermanos, lo que se te ocurra. Todos cantan estupendamente… Y no sólo eso, sin ensayar ni nada, todos se saben el baile y las canciones… ¡Eso no puede ser! Esos señores y señoras se conocían de antes y se sabían la canción y la coreografía. ¡A mí no me la dan!


Aparcar en cualquier sitio… ¿Sin multas?

Me puedo creer que en las películas la gente encuentre aparcamiento a la primera. Es complicado, pero para eso es una película. ¿Pero que no les pongan nunca una multa? Y eso que siempre salen policías para avisarte de que has sobrepasado el límite de velocidad fijado en 65 millas por julio al cuadrado en una carretera de Arkansas u Oklahoma y sale el sheriff del condado a multarte, pero en la ciudad nada de nada. Y no ponen el ticket, ni tienen la tarjeta de residente, “ni ná de ná”. Aunque pensándolo bien, a lo mejor por eso tienen que pedir permiso a los ayuntamientos para poder rodar la película… Y puede que en el permiso vayan incluidas las posibles multas a los personajes… Ahora todo cobra sentido…



¿En qué gasolinera llenan los tanques sus tanques?

Que mira que hay películas de guerra en las que salen tanques, pero en ninguna vemos como “repuestan” gasolina. ¿O son eléctricos? Nadie nos lo explica y ahí veo yo un vacío legal. Y es que no creo yo que en la Segunda Guerra Mundial hubiera Repsoles y Cepsas cada pocos kilómetros con sus tiendas para comprar refrescos, donuts, aceite, donuts con aceite, chuches, el Marca y una barra de pan para el descanso del guerrero.


¿Los actores de pelis de miedo son sordos?

Me explico. ¿Es que no oyen la música? Si ya sólo con prestar atención a la banda sonora sabes si el malo malísimo está acechando en la oscuridad. Que me dijeras en una peli de guerra con el ruido de los tanques (si son eléctricos ya es otra cosa) y aviones y metralletas y cañones, pues no hay quien se entere, pero en las de miedo están en sitios sin mucho ruido como cementerios, sótanos, casas abandonadas y demás. Yo creo que no están a lo que están porque si no, no me lo explico. Que la música ya te avisa de lo que va a pasar, ¡Jodé! Que a mí me da igual, que es su vida la que está en juego… ¡Allá ellos!



La ducha de Chewbacca

¿Que un bicho con más pelo que la espalda de un calvo (de los calvos que tienen pelo en la espalda) salga durante tantas películas y no se haya acercado a un baño? Aunque pensándolo bien… Han Solo, Luke Skywalker y la Princesa Leia tampoco salen duchándose… No quiero ni pensar cómo tenía que oler el Halcón Milenario.


¿Veis como tenía razón? Y eso que no contamos que los personajes no van nunca a Ikea a comprar muebles ni las tazas del desayuno, o nunca miran el extracto del banco, o van a pedir una hipoteca, o una farmacia a compra analgésicos, ni llaman al fontanero (en las pelis porno sí, pero esa es otra historia). ¡Malditos peliculeros!


3 comentarios:

  1. Naturalmente. como bien dices la verdad que nos cuentan los peliculeros no es la verdadera.

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  2. A menos que se trate de alguna dirigida por Terrence Malick, por ejemplo, "El Arbol de la Vida", que todos los intelectuales entendimos muy bien , incluso al dedillo, de como se refiere a la VIDA, sin florituras ni divagaciones, ni chorradas.Un paseo intrascendentalmente trascendental por todo eso que no cuentan y nos cuentan,y tal. Espero que os haya llegado.

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  3. Tienes razón, Javier, mienten más que ruedan (películas).
    Besotes,
    Isabel

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