martes, 15 de marzo de 2016

10 razones para no ser presidente del gobierno… De ningún gobierno

Se nota, se siente, nadie quiere ser Presidente. Que vosotros pensáis que sí, que hay mucha gente que quiere, pero nos están engañando. A Rajoy le dijo el Rey que se animara y no se animó. Pedro Sanchez que se anima, pero poco y junto a Albert Rivera. Pablo Iglesias que quiere ser vicepresidente. En Irlanda tampoco se ponen de acuerdo y en Estados Unidos que si Donald Clinton, Hillary Trump, pero en el fondo, fondo, no están muy convencidos.


Es como ser Presidente de la comunidad de vecinos pero peor. Que los vecinos te llaman porque se ha fundido una bombilla o que no funciona el telefonillo, que al vecino de arriba se le salido el agua de la lavadora. Lo mismo, pero te tienes que ir, pongamos a Oklahoma, porque se han quedado sin luz, hablar como Movistar porque han subido el precio del teléfono, o ir a Galicia por una inundación. Y en fin de semana todo. O por la noche, que esas cosas no respetan horarios ni nada.


Y claro esto no está “pagao”. Por eso y por otras cosas que te cuento ahora por lo que nadie quiere ser Presidente.

Casa incluida

Pocos trabajos incluyen la casa. Antes a los porteros les daban la portería, ahora no les dan ni los postes… A lo que vamos. Que sí, que tienen casa, pero que está muy retirada y no puedes salir a dar una vuelta a comprar el pan y el periódico en chándal como todo hijo de vecino un domingo por la mañana. Tienes que ir todo el día vestido de presidente del gobierno. No tiene un kiosko ni un chino cerca para comprar cosas de urgencia. Y luego que cualquiera limpia una casa tan grande y como tienes que hacer cosas de presidente pues no te da tiempo a pasar el polvo ni limpiar los baños ni nada.



Coche de empresa

Vaaale, tienes coche de empresa. Que será un coche muy grande y muy negro y con los cristales blindados y oscuros para que no vea que vas dentro. Pero si no puedes conducirlo. ¿Que tienes un coche de 300 caballos de vapor y que corre a 2.000 millas por megahercio y no te dejan que lo lleves por muy presidente que seas? Pues vaya…


¿Ir a ver a los Reyes otra vez?

Estar con los reyes no es tan molón como parece. No, no son los Reyes Magos. Eso sí estaría bien, ir a verles y que traigan cosas… Es a los otros reyes. A los que no traen cosas… a los que se las llevan. Y tienes que ir a su Palacio, que los otros reyes vienen a tu casa. Y te hacen esperar y luego foto dándoles la mano y haciendo la reverencia. Que la primera vez no está mal y tienes cotilleos que contar. Que si la reina en persona está más delgada, que qué alto es su Majestad (y eso que ha dejado de ser Alteza Real)... Pero luego ya no impresiona tanto.


Mandar no es lo que era

Antes los que mandaban, mandaban mucho. Ahora ya no es igual. Que si los bancos tienen más poder, que si la prensa (aunque ya mandan poquito), los empresarios… El presidente es un “mandao”. Y aunque puedas nombrar ministros y decirles lo que hacer a cada uno, pero tampoco es para tanto. Al de Educación que eduque, Ministro de Defensa, a defender, al de sanidad que cure y sanitice a la gente, el de hacienda que saque dinero (de algunos), y al Ministro de Deporte a deportar… A lo mejor el de Deporte hace otras cosas, pero que van a deportar gente, eso está claro.


¿Ir al fútbol gratis?

Y a cualquier campo que quieras. Que eres del Barcelona, pues vas de gorra al Camp Nou o Nou Camp. ¿Del Madrid? Sentadito al lado de Florentino. Pero no es oro todo lo que reluce, al final no disfrutas del partido. Que si hay que hablar de los impuestos de mi empresa y la de mis socios.. que si te yo te ayudé a ganar las elecciones, que si hazme una reforma laboral…. Total, que no te enteras del partido y ni siquiera puedes gritar cuando meten un gol. Y así, pues mejor lo ves en casa en el salón de casa, tan tranquilo… o no. 


Hablar en público

Que habrá gente que le guste hablar delante de todo el mundo, pero les dejan llevar su presentación powerpoint con sus chistes y sus bromitas y las imágenes chulis… Pero a los presidentes no les dejan hablar con “petitpoint” ni nada. Que a veces lo llevan escrito y más o menos se apañan, pero a veces tienen un cortocircuito o algo (véase el guiño del ojo) y se lían.


¿Otro desfile?

Hay personas que disfrutan viendo andar a otros, pero no tengo muy claro que sea de las cosas que más le guste a un presidente. Estar ahí de pie viendo como un montón de gente va a toda leche, y ahora mirar para arriba que pasan los aviones y luego tanques… Mucha tranquilidad tampoco tiene que dar, teniendo en cuenta que hay un montón de gente armada y el Presidente no es de las personas más queridas... no digo el actual (en funciones), me refiero a cualquier de ellos.


Comidas de trabajo

El puesto de presidente no es el mejor si quieres guardar la línea. Todo el día de comidas de trabajo. O desayunos… o meriendas cenas de trabajo. Y con gente que a lo mejor habla otros idiomas, y no se les entiende. Y encima con la boca llena, menos todavía. Que tú estarías tan agustito en casa comiéndote un sándwich y un yogur para cenar y te ponen platos de esos que tardas 10 minutos en leer lo que lleva.


Ropa de trabajo

Sí, también llevan uniforme. Todo el día con traje, como los dependientes de El Corte Inglés, pero a todas horas. Por si acaso tienen una comida con algún presidente de otro país… Seguimos hablando del Presidente. Los de El Corte Inglés de El Corte Inglés no suelen comer con presidentes del gobierno. Y a veces, les dan un traje para correr. Que claro con las comilonas que se pegan, pues tendrán que hacer ejercicio, y les ponen un pantalón corto y una camiseta. Cuando dejan de ser presidentes, ya no les patrocinan y pasa lo que pasa….


Gente que te guarda las espaldas, los costados y las frentes.

Constantemente acompañado de señores con cara de enfadados con un pinganillo en la oreja… Que a lo mejor lo que les enfada es llevar el pinganillo y no poder escuchar música, ni Carrusel Deportivo, ni a Iñaki Gabilondo, ni nada. Y así todos los días. No pueden ir a ningún sitio sin ellos, a todas partes les acompañan, a las meriendas de trabajo, a correr, al fútbol, a los desfiles, a ver a los reyes, conducen el coche de empresa….



¿Veis cómo se juntan muchas cosas? Y así no hay quien quiera ser presidente. Si al menos te dejaran conducir el coche, vivir en un sitio que estuviera menos retirado, ver los partidos en la grada como la gente normal, y comer con tu familia y no con señores que hablan en otros idiomas… Y sobre todo sin corbata, ni guardaespaldas con pinganillos. Ni así, sería presidente, pero igual se presentaba alguien mejor que los de ahora.
  

4 comentarios:

  1. Yo tenía entendido que les jode mucho pensar en que, justo cuando se han envuelto en la batamanta y sacan las palomitas, apaercen los marcianos a invadirnos, pero no en la TV...

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  2. Pues como siempre,me convenciste,estaba pensando en presentarme, con bastantes apoyos, por cierto, pero después de leer tu blog, creo que no me compensa...

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  3. Y yo que creo que estás equivocado, Javier, y que a pesar de todos los tremendos y molestos inconvenientes que comporta ser presidente --y que tan bien has descrito-- más de uno vendería a su abuela por llegar (o permanecer) en el sillón. De momento, uno ya ha negado a su abuelo... y eso que era solo para ser vicepresidente, y ni siquiera de Estados Unidos, que mola más porque, como se ve en las pelis de Harrison Ford, ser presidente es muy peligroso y el vice tendría alguna posibilidad más.
    La vida es lo que tiene. Es dura...
    Besotes,
    Isabel

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  4. Javi, muchas gracias porque me has quitado de la cabeza una idea que tenia "in mente", que era hacerme presidente de lo que fuera, incluso de mi país, pues creía que molaba, pero veo que no mola, ni siquiera como el general, que ese
    sí que molaba

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