martes, 22 de julio de 2014

10 cosas que haces cuando todos te ven

En el capítulo anterior de Un Cigarrito y a la Cama hablábamos de aquellas cosas que todos hacéis cuando nadie os ve. Hoy vamos a ver esos momentos “carrito del helao”, también conocidos como “Evaristo que te he visto”, o “pilladas in fraganti” (que creo que es un restaurante italiano muy famoso en el que sorprenden a un montón de gente haciendo cosas que no deben). 

Hace muchos, muchos años (2) hablé de esos momentos en los te encantaría que te tragara la tierra. Todavía era un tierno infante contándoos mis intimidades. En este post voy a contar cosas parecidas, pero que os pasan a vosotros. Nada que ver conmigo. O sí. Bueno, no... ¡Yo qué sé! ¡Dejadme en paz! Vamos con las tops pilladas.  


martes, 15 de julio de 2014

10 cosas que todos hacéis cuando nadie os ve

No os voy a cantar lo de Alejandro Sanz. Básicamente porque este chico hace cosas muy raras cuando está solo. “Cuando nadie me ve, puedo ser o no ser” como el gato de Shrong, Shoridn, ¡Coño! El puto gato que no sabemos si está o no está… “No me limita la piel”, ahí ya me ha perdido del todo. Igual vosotros le entendéis mejor que yo, porque aparte de dar volteretas, no pillo nada de lo que dice. Por si no sabéis de qué os estoy hablando, aquí os dejo la canción del señor Sanz.



Yo os quería hablar de las cosas que hace la gente cuando está o cree que está sola. Y no, no va a ser un cacaculopedopis, o miramientos o tocamientos (propios de uno mismo, o de otros y sus “instrumientos”). Y digo la gente como si yo no las hiciera. Y así es. Yo no he hecho nada de lo que a continuación se expone (conscientemente). Son cosas que lee uno en Internet, y en los libros, y lo que cuentan en la tele… Y es que hay gente que hace cosas muy raras.



martes, 8 de julio de 2014

¿Te imaginas? 20 cosas que no pasan pero estaría bien que sucedieran

Yo no sé en tu barrio, pero en el mío se llevaba mucho la expresión ¿Te imaginas? Y nos imaginábamos un montón de cosas. Que un jersey y un árbol eran los postes de una portería, que las chapas eran futbolistas, ciclistas y pilotos de F-1 (explotación laboral que se llama), que un palo (¡Un palo!) era un bate de béisbol, que el vecino de abajo era Santillana, tú eras Rubén Cano, y el tirillas era Cruyff (el portero siempre era el gordito), y la pelota de tenis era un balón de reglamento…


Otros jugaban a ser piratas, o ladrones, y gritaban “a que no me pillas, cara de papilla” (eran un poco moñas y siempre les pillabas. ¿A quién se le ocurre decir eso?). Encontraban tesoros y los repartían con sus amigos y pensaban que eran invisibles, y la poli no podía hacer nada contra ellos. Otros lo siguen haciendo y les llamamos políticos.


Pero no voy a hablar de lo que pasaba y nos imaginábamos, sino de lo que me gustaría que pasara. De todas esas cosas que ni siquiera los políticos se atreven a prometer en campaña electoral. Son cosas que no pasan, pero estaría bien que pasaran. Vamos con unos “te imaginas”.

martes, 1 de julio de 2014

Mi padre es policía y otros argumentos para usar en las discusiones

Ya desde pequeños, la discusión la ganaba el que tuviera un padre policía. “Pues el mío es policía y tiene pistola”. Se acabó lo que se daba. No había más que hablar. Ni que el tuyo fuera bombero y tuviera una manguera de impresión, ni piloto de aviones, ni presidente de la Comunidad de Vecinos. Nada impresionaba más.

Eso era en España y no creo que funcione ahora... En Estados Unidos dices que tu padre tiene pistola y el otro te dice que el suyo dos metralletas, un rifle de asalto, dos tanques y la colección entera de cuchillos japoneses que anuncian a las tantas de la madrugada (de esos que parten un edificio por la mitad…). Todo les parece poco para protegerse.


De mayores  no es que cambie mucho el tema. Los argumentos en las discusiones son muy parecidos e incluso peores. Te voy a dar algunos ejemplos, y luego decidimos quién gana.