martes, 27 de mayo de 2014

Las máquinas cada vez más inteligentes… ¿Y nosotros?

Los cacharros son cada vez más listos. Las neveras te avisan que hay que comprar leche, los coches ya no necesitan conductor, el navegador te dice cómo llegar más rápido a cualquier sitio, hay gafas inteligentes (no confundir con la gente que cree que es inteligente por llevar gafas).

¿Sabíais que Rajoy se teñía la barba de blanco para parecer más interesante? Yo tampoco.

Hay aplicaciones para avisarte de corregir tu postura corporal (como llevar al lado a tu madre pero sin la colleja y el ¡Ponte derecho! ¡Coño ya!). Los teléfonos ya no sirven para hablar (sólo), la tele graba tu serie favorita… Pero y ¿nosotros?  ¿Somos más tontos por culpa de los cacharros? Algunos diréis que sí, otros que no. Como la parrala, pero en versión tecnológica.


No tengo claro si somos más listos o más tontos. Yo os dejo algunos ejemplos y luego ya vosotros decidís. La fiesta de la democracia en versión blog lo llaman. Ya sé que la jornada de reflexión fue el domingo pasado y era para otra cosa. Pero es que llevo un ritmo diferente (ojocuidao con llamarme lento que os estoy vigilando).

Siempre disponible
¡Qué bien! Podemos estar en contacto a través de teléfono, correo electrónico, “guasap”, chat, por Facebook, twitter... Hasta podríamos vernos para hablar en persona, pero sólo en situaciones de emergencia. ¿Os acordáis de cuando decíamos: “Estaré fuera. En un par de días nos vemos”


Un mundo más conectado
¡Hablo con amigos de todo el mundo! Hasta he vuelvo a encontrar a aquel compañero del cole. Si hombre, al rarito. A ése. Al extraño. No, al que como siempre sin tarjeta, mandaba un ramito de violetas, no. Al otro, al que escribía cosas extrañas en la pizarra. Pues ahora las escribe en mi muro de Facebook. Tengo miedo de borrarle como amigo. Creo que es peligroso. ¡¡¡Socorro!!!


Estoy más cerca de mi cantante preferido
Puedo ver sus conciertos en Youtube, sus fotos en Instagram, escuchar sus canciones en el “putifay”, verle con la GUARRA de su novia en Facebook. Lo mejor de todo es seguirle en Twitter y leer lo que publica. Me encanta su forma de pensar. Es taaaaaan inteligente.


Que no pare la música
Gracias a Internet y a algunas aplicaciones puedo escuchar los “cuarenta siempre iguales” y Radiolé en cualquier lugar del mundo. Da igual donde estés (no le veo yo el avance por ningún lado, pero bueno). ¿Te gusta una canción? Pues la buscas en Internet y la pones cuantas veces quieras (¡qué poético y cansino a la vez!).  Sólo tienes que pedirlo.


¿Dónde cenamos?
Qué te apetece. ¿Italiano? – ¿Japonés?  –¿Por qué no probamos una fusión Manchegoaustraliana? (el famoso pisto de canguro. Txangurro no. Canguro.). –Vale. –Miramos en Melocomo.com y voilá (los franceses y su costumbre de no escribir las cosas como Dios manda. Se lee bualá ;). Parece que no lo ponen demasiado bien. El canguro está demasiado salteado (chiste sin patrocinar. Razón aquí). Probaremos este que tiene 200 “revius” positivas.


Te apuesto…
No, no me refiero a que puedas apostar por Internet. Que también. Sino que ahora las apuestas duran muy poco. - ¿Cuándo estrenaron La Guerra de las Galaxias? – En el 74. –Yo creo que fue en el 77. – Te apuesto… Y miras en Internet y en 5 minutos se acabó el juego. Antes, cuando podías consultar la respuesta, ya se te había olvidado qué habías apostado.


Quiero…
Puedes comprar todo. Literalmente. ¿Baba de caracol? ¿Esputo de lagarto? ¿Sangre de unicornio? Vale, eso no, pero las otras dos cosas ya me contarás para qué cojones las quieres.


El volante y las velosidad es lo que me ha convencido
Qué informado estoy
Tenemos acceso a las noticias de todo el mundo. Podemos saber qué está pasando en cualquier país, tener información en tiempo real sobre lo que sucede en el rincón más escondido del mundo. ¿Sabes que la Yessi lo ha dejado con el Yonatan? Vale, eso sí lo sabía porque lo han puesto en su Facebook… Y si no, se lo preguntas a Google que sabe muchas cosas… o a Obama, que sabe más.


¡Felicidades! Tómate la pastilla
Antes eran las abuelas las que recordaban todos los cumpleaños. Tu madre te recordaba tomarte el jarabe. Ahora te lo dice Facebook o Google+ o el teléfono,… Obama también lo sabe, pero me da cosa preguntarle. Igual tiene cosas que hacer.

Escribo sin faltas de ortografía y puedo hacer raíces cuadradas
Eso creía yo. Gracias al corrector de Word o del teléfono, ni una falta de ortografía más. ¿Seguro? A veces lo corrige y otras veces….


En cuanto a las raíces cuadradas… Algo más fácil, una división… Como me saquen de la primera división o liga BBVA, no hay nada que hacer.

Ya os dije que tenía dudas y no estoy seguro si la ciencia y la tecnología, que avanza que es una barbaridad, nos ayuda siempre. Os lo pensáis y preparamos una mesa de debate.

martes, 20 de mayo de 2014

Por el cambio, vota a los de siempre

Podría ser perfectamente la frase electoral de cualquier partido. Y se quedarán tan anchos. Vótame, para seguir sin hacer nada por ti. No votes a los otros que son “mu malísimos”. Si votas a los otros, no van a hacer nada. Nosotros tampoco, pero al menos ya nos conoces. ¿Los nuevos? No tienen ninguna experiencia y no saben cómo funciona la política. Yo sí que soy bueno, bueno… Y así andamos. 


Y es que otra vez estamos en periodo electoral. Esa época del año en la que los políticos se arriman (poco) a la gente y piden que les elijas a ellos. Es el momento en el que te prometen que harán algo que no cumplirán (como los niños cuando dicen que nunca más se harán pis) o te explican que no pudieron hacerlo por culpa de los que estuvieron antes (es que Manolito no me ha dejado los apuntes y no he podido estudiar)…


Pues ahora hay que elegir los que gobiernan en Europa, pero suelen pasar las mismas cosas en todas las elecciones. Vamos a repasar unas cuantas:

Antes de las elecciones

Con el número Uno
Aquí también hay que decidir (y no vale alternar como Ancelotti). En ocasiones habrá navajazos, dedazos, votaciones o cualquier otro método de decisión para nombrar al líder. En otras se echa a suertes, y el que pierde, tiene que ir de cabeza de partido (como en las europeas).


¿Cómo nos llamamos?
Al olor de las urnas surgen partidos nuevos que lucharán por hacerse con un hueco para defender tus derechos… o los de los animales, o de los árboles, o… Cualquier cosa vale. Sólo hay que poner un nombre. Partido Liberal Demócrata, Partido Demócrata Liberal, Unión Liberal Centrista, Por el Centro pero con atajos, Liberal Demócrata Centrocampista… Los líderes de estos partidos suelen ser políticos rebotados de otros partidos a los que no han hecho casito, algún personaje mediático con o sin pasta (acordaos de Gil, Mario Conde…), un señor muy de derechas, un señor muy de izquierdas, un señor muy de centro, otro al que no le apoyan ni en su familia, algún abogado o juez, y el último que amaga pero luego no se presenta.


El programa
Hay partidos que se curran un programa chachipiruli y lo pasan a limpio y hacen un librito sin faltas de ortografía ni nada y lo meten en los buzones para que lo leas… Para que lo leas, TÚ, porque ellos no lo han leído y no lo van a cumplir. Se aprenden de memorieta (que infantil y viejuna suena la palabra) algunos puntos para cuando les pregunten y luego se les olvida. Otros ni siquiera tienen programa, como Leticia Sabater (gracias a Dios que se olvidaron de ella para la tele), y van por ahí copiando cosas de unos y de otros.


El eslogan
Básicamente es una frase corta que lleve algunas de estas palabras. Vota, Cambio, unión, libertad, podemos, avanzar, progreso, futuro, tú, nosotros, contigo, arcovoltáico (bueno, ésta no, pero es que me gusta cómo suena).



La foto
Tiene que salir el logo del partido, la frasecita o eslogan y el careto facial del number one. Eso sí, una foto en la que esté guapo de verdad (hay veces que ni con Photoshop se pueden hacer milagros). Si el líder en cuestión ya es de avanzada edad, se le obliga a sonreír, se le retrata, le quitan las arrugas, le ponen o quitan pelo o le teñimos… Yo les propongo que no pierdan el tiempo en hacerles la foto. Total, no se parecen nunca al señor o señora y tiene más retoques que un equipo de Guardiola…

Si no entiendes el chiste, es que
a) es muy malo
b) no controlas de fútbol
c) las dos cosas
d) No sabes, ni contestas y es muy malo


El vídeo electoral
Esto ya lleva música y todo, y muy bonita (no), y unas palabras del señor líder o de la lideresa en el que dicen o escriben en bonito el eslogan y lo repiten hasta la saciedad (todavía no había metido ningún tópico). Y el señor líder no se equivoca al leer ni nada, y sale sonriendo, y se le ve muy seguro…. El problema es que son todos iguales… los vídeos… y los eslóganes, y la música…. ¡Contigo avanzamos por el progreso! Partido Liberal Demócrata. Creemos en ti, porque somos arcovoltáicos (al final pude meter la palabra en algún sitio).


El debate
Ellos lo llaman debate, pero es como una cena de navidad en la que se ponen a hablar dos cuñados, parece que se van a pegar, pero luego nada. Lo que pasa es que aquí pactan sobre dónde se sientan, quién empieza a hablar, sobre qué van a hablar, cuánto tiempo tiene cada uno, si se peinan con raya o se dejan el pelo suelto… Y luego hablarán sobre lo bien que lo han hecho, lo mal que lo han hecho los otros, lo que harán, lo que no pudieron hacer por culpa de los otros… y así durante una hora. Y al final, para los del partido X, habrá ganado su candidato y para el partido Y, el suyo. Y para nosotros… habremos perdido un rato viendo a esos señores… o señoras.

¿No podemos evitar a la gente?
Durante la campaña electoral, que suele durar como 15 años (a mí se me hace así de larga, pero dicen que son sólo unas semanas), los candidatos “tienen” que hablar con gente de la calle. Y comer (o hacer que comen) con personas “normales”, darles la mano, besar a los niños, visitar fábricas, ser abrazados por señoras mayores y poner la cara para que les den besos las abuelas. Se han dado casos de candidatos que han besado a un camarero y se han comido a un par tiernos infantes.


Mítines
Se junta gente (cada vez menos) para “regañar” a los suyos. Es como si me reúno con mi familia y les digo. “Semos los mejores” y todos aplauden y repartimos banderitas, y les traigo en autobús y les regalo un bocadillo con una Mirinda. Y a veces lo televisan, y les avisan para que alcen la voz y digan una frase ocurrente.   


Durante
La Mesa electoral
Seguramente junto al Presidente de comunidad de vecinos, el de Presidente de Mesa electoral es el único cargo que no quiere nadie. Estás jodido un domingo entero (en España las elecciones suelen ser siempre este día) aguantando en una mesa hecha para niños de 10 años, con una pizarra en la que pone Mi mamá mi mima y con paredes con flores hechas por los del curso anterior. Siempre hay alguno que llega más cocido que el marisco y le tiene que relevar el suplente, que acoge la noticia con gran regocijo (que palabra tan fea para hablar de alegría ¿no?).


La fiesta de la Democracia
Si digo que se utiliza 10  millones de veces el día de las elecciones, probablemente me quede corto. Radios, televisiones, periódicos… para todos es una fiesta. Pregúntale al Presidente de la Mesa sobre la fiesta y ya verás lo que te dice.


Encuestas a pie de urna
Nadie las ha visto, como los aparatos que miden las audiencias, pero sirven para predecir quién ganará las elecciones. Se les pregunta a los señores que han votado por su voto, y todos contestan la verdad. PD: No

Creo que se me ha colado otro tipo de pie de urna…

Las noticias curiosas
Señores que se presentan sin ningún documento que acredite su identidad y que montan el pollo para votar. La señora de 300 años que se presenta para votar por el guapito no, por el otro, el que no tiene barba. El candidato que llega al colegio electoral a primera hora para votar. El pueblo que a las 10 de la mañana ya ha terminado la votación por contar con 3 habitantes…. Y así todos los años, y hay años que varias veces…

Después

¿Quién ha ganado?
Pues todos. Incluso aunque no hayan sacado ni un solo voto, todos están encantados por los resultados. ¿Qué tienen menos votos? Pues han experimentado un crecimiento negativo que se ha visto determinado por la coyuntura… ¿Tienes más votos?  Ya sabíamos que los ciudadanos apoyarían nuestro programa…. ¿Programa? Como El Hombre y la Tierra no ha vuelto a haber un programa como dios manda ;)


Bueno, voy a hacer unas cuentas reflexiones (en el gimnasio) para ver si voto, y a quién voto, o si me monto mi propio partido. Ya tengo mi eslogan:

  








martes, 13 de mayo de 2014

¡Feliz Selebreison!

¿Hay gente a la que nos le gusta cumplir años? Peor para ellos. La alternativa a no cumplirlos, no es lo más recomendable. Y no me digáis el caso de las folclóricas. Ellas cumplen años. Muchos. Todos. Lo que pasa es que no lo cuentan.


Otros no es que no quieran cumplir años, lo que no quieren es que se enteren los demás o no celebrarlo. Ya sea por no pagarse unas cervezas, o ensaladas de cosas raras con alcohol (también llamados gin tonics), o porque no les mola llamar la atención… ¡Pero hombre! (o mujer, pero es que la forma de hablar es siempre con el hombre). Si es sólo una vez al año. Ni un día más, ni menos (ahora vendrá el listillo comemocos y dirá algo sobre años bisiestos…)

Vídeo o vídea dedicado o dedicada a todos y todas vosotros y vosotras

Voy a intentar convenceros para que hagáis una selebreison as God sends (celebración como Dios manda, para los que sabéis hablar inglés… los que no sabéis, no hacía falta traducción). Primero veis las razones y luego ya me contáis.

Nací en el seno de una familia

“A estas horas estaba yo en el hospital esperando que vinieras”. No, no ha pasado nada grave y al final llegué al hospital. Es tu madre recordando cuándo naciste. Esa historia que has oído X veces (cambia X por los años que cumplas). Quizá no sea la mejor manera de convencerte. Vamos a ver si con la siguiente.


Tu Facebook vuelve a tener vida

Llevas dos meses viendo frases de Paulo Coelho, fotos de gatos dando brincos y diciendo cosas, imágenes de tus amigos con sus tiernos infantes, ese amigo mamón que está más tiempo de viaje que Willy Fog con el abono transporte, y esos que no hacen más que poner todo lo que corren… Hacen más kilómetros que la furgoneta de un hippy… Por fin te hablan a ti. Te felicitan tus amigos, y tu familia, y algunos que no sabías que estaban ahí, otros que no sabes quiénes son… pero se acuerdan (porque todos se acuerdan y no necesitan que Facebook les avise que es tu cumple).


Tus primeros cumples

Aunque nada más sea para recordar esos cumpleaños con los del cole, merece la pena seguir celebrándolo. No me veo ahora llevando Sugus a los compañeros de la oficina, ni bebiendo un vaso de Mirinda (a ver dónde la encuentro ahora) mezclada con Casera Cola (nuestros primeros combinados), rellena de gusanitos (ni en Máster Chef tienen tanta imaginación), cortezas (o lo que sean esas cosas con pelos) y medias noches de “folligrás y jamonllór”. (Voy a hacer un inciso con las medias noches. ¿En qué cabeza cabe que un bollo más o menos redondo se llame así? ¿Dónde estaba la otra media?).


Si has podido sobrevivir a la mezcla de la Mirinda con Casera Cola, cortezas y Gusanitos en el estómago durante más de 2 cumpleaños, eres inmune a cualquier cosa. La bola en el estómago es digna de Alien Vs Predator o cualquier otro tipo de pelis “horroríficas” o “terrorosas”. Ni Frank de la Jungla ni el otro rubio que come guarrerías que se encuentra por el suelo, o volando, o en un árbol (la falta de una abuela española en su infancia… o un bofetón a tiempo).


La tarta

No me digas que no te gusta la tarta. Las hay hasta de whisky (aquí se me vuelve a ver la edad. Esas tartas Somosierra Heladas al “güisqui”). Si no tienes ni siquiera una preferida, no merece la pena que sigas cumpliendo años. Incluso hay tartas (tortas para mis amigos de América) con fruta por encima (ya me dirás quién come esas cosas). Solo es cuestión de buscar la tarta que te gusta. Nada más que por eso, merece la pena celebrar el cumpleaños.


Estás con la gente que quieres

Amigos, familia, novio/a, suegra, yerno, cuñado (cuenta la leyenda que hay gente que se lleva bien con su cuñado), tú eliges… Es tu cumple, puedes hacer lo que quieras. Aprovecha para estar con la gente que quieras estar, o con la que no quieres estar… y diles lo que quieras o llevas tiempo queriéndoles decir…. Seguro que te lo perdonan. Porque para eso es tu día.


¿Qué me has comprado? ¿Qué me has comprado?

Te regalan cosas. ¿A quién no le gustan los regalos? Vale, tú no cuentas (ahora me estoy dirigiendo a un amigo que es muy raro). Ya no está tu abuela dándote dinero como si te estuvieran pasando papelinas de droga, pero hay regalos. “Esto para ti, no se lo des a tu madre”. Y te sientes como Michael Corleone formando parte de LA Familia.


Tu teléfono suena y no es sólo para venderte cosas

Te felicitan por “guasa”, correo electrónico, Facebook, LinkedIn, por casualidad y luego tus tías o tus abuelos. Ellos llaman por teléfono. Y te llaman al teléfono de casa. A ese teléfono al que sólo llaman unas señoritas (o señoritos) muy amables que quieren ofrecerte una línea de alta densidad para poder hablar con la televisión (¿O es para echarte un cable y ver el teléfono?) o un seguro por si (Dios no lo quiera) tienes un accidente. Y hablas con tus abuelos o tus tías…. Y mola hablar con ellos.


¿Puedo elegir lo que quiera?

¿Quéquierespatucumple? Así, todo junto. Esto es con tus padres o con tu pareja. Lo difícil es elegir… y nunca sabes lo que quieres. Al final terminas diciendo. Elige tú… algo de música… Y es entonces cuando se acuerdan que te gusta un determinado tipo de música. Pongamos flamenco… Esto es lo que pasa:


  •                  Tú: ¿Andy y Lucas?
  •                   Los otros: ¿Pues no te gustaba el flamenco?
  •                   Tú: Sí, pero es que esto…
  •                   Los otros: Tienes el “tique” regalo. Lo puedes cambiar.
  •                  Tú: No te preocupes, lo escucharé… (y no lo escucharás).

Por cierto… ¿Alguien sabe cuál de los dos es Andy y quién es Lucas?

¡¡¡Un libro!!!

Siempre hay alguien que te regala un libro. Lleno de letras y con todas las páginas. ¿Y sabes qué? Que me encantan. Incluso aunque lo haya leído antes, porque puedo cambiarlo por otro que todavía no tenga.


De primero…

Otra razón para celebrar tu cumpleaños es que eliges la comida. No repetirás las medianoches con la Mirinda (no por falta de ganas), pero podrás comer lo que quieras… siempre que no estés a dieta, no tengas problema con el colesterol, y no olvides de supervitaminarte y mineralizarte. Incluso podrías comerte a Superratón.



¿Te he convencido? Venga hombre. ¡Anímate! Y si alguien te tira de las orejas (costumbre muy bonita por los Cojones), recuerda que podrás hacer lo mismo en su cumple (lo sabrás sin necesidad de que Facebook te diga nada).

Un momentito que suena el teléfono fijo. ¿Sí? Muchas gracias. Espera un momentito.  Os dejo que estoy hablando con mi tía.

martes, 6 de mayo de 2014

¿Viva los novios?

Cuando creías que todo el mundo a tu alrededor se había casado; que ya no quedaba nadie soltero, te siguen invitando a bodas. Esos amigos que llevan más tiempo juntos que los Rolling Stones, se casan. El primo pequeño, Eduardín, con 39 añitos, también. ¿Ese amigo que pensábamos que nunca encontraría a nadie? Bueno, ese sigue soltero, pero también le invitaron a una boda…. Si se casó Alaska, y con quién lo ha hecho. Todo puede pasar.


Bueno, pues como iba diciendo. Que ya te han invitado a la boda y has dicho que sí. Ahora viene el regalo. Como los tiempos avanzan que es una barbaridad, te dan el número de cuenta. A más de uno de les he domiciliado la luz, el Interné, y el Canal Plus. Ya verás que risa cuando se den cuenta.  

Y llega el día. Y te peinas, te duchas (es lo que tiene ir a las bodas) y te pones el traje (y no vale el de Casillas o el de Batman). Pero no acaba ahí la cosa. Vas a la iglesia o al juzgado, o donde quiera que se celebre. Saludas a los familiares y/o amigos (dependiendo de la boda puede que no coincidan) y las típicas frases entre hombres a)Cabrón que  gordo estás y b)Se te ve el cartón y ¡Estás ideal! entre mujeres (por supuesto, dicho desde el corazón). Después viene el banquete y con él (aquí lo ideal sería incluir un grito desgarrador, pero os lo imagináis o lo pegáis vosotros mismos) TUS COMPAÑEROS DE MESA.


Aquí es dónde decís. ¡Qué exagerao! No es para tanto. Será en las bodas a las que te invitan, pero en las que yo voy… Vale, vamos a repasar y luego me decís si nunca os han sentado con algún ejemplar de los que paso a relatar (parece el principio de una canción para niños… ). Y vas a tener que estar con uno de ellos, durante al menos 2 horas (como mínimo). 120 minutos, 8200, 6700… segundos... un huevo de tiempo.

Vamos allá con la colección de compañeros de mesa. Afortunadamente no están todos juntos en la misma mesa ni en el mismo momento.

El de los chistes
¡Horreur! Nos han metido a Arévalo en la mesa. Empiezas tratando de sacar temas de conversación para que no siga con su actuación, pero cualquier palabra es una excusa para decir. “Esto me recuerda al chiste de… “. “Sabéis el de…”. ¿Me pasas la espada de cortar la tarta? Es para un amigo…


Que se besen
¿Por qué se sigue haciendo? Nos ha tocado a nosotros el que empieza todos los cánticos de “buen gusto” y decoro. El que se besen se convierte en que se besen los padrinos, las madrinas, los de la mesa 8 con la 12. Es muy probable que sea el que corte la corbata o la liga de la novia. Todo muy elegante… Por los cojones.

El Calamar
Todo lo sabe de muy buena tinta. Da igual de lo que hables, todo lo saben. Ni Iker Jiménez resuelve tantos misterios. ¿Quién mató a Kennedy? Él tiene un conocido que estuvo presente. ¿Ganará España el Mundial? Su primo es el fisioterapeuta del Ceuta (¿Quién iba a pensar que Ceuta tenía rima?), que a su vez conoce al médico del Melilla y sabe qué pasará. ¿Qué piensa Rajoy?  Bueno… hasta ahí no llega, pero estamos trabajando en ello.


“Charlas” Chaplin
¿Se callará en algún momento? Es como tener la radio puesta durante la boda entera con un discurso de Fidel Castro y Nicolás Maduro de fondo. Vas al baño y al volver, ahí le tienes, sigue hablando. No le escuchas, pero le tienes de fondo. Mother mine of the beautiful God! ¡Qué cansino!


Tenemos que quedar
Has hecho todo lo posible para no ser demasiado simpático. Digamos que no te has empleado a fondo para caer bien. Da igual, siempre habrá un “pues podríamos quedar. Nos lo hemos pasado fenomenal con vosotros”. Ahí te das cuenta de lo aburridos que tienen que estar para querer quedar contigo. Y les das un teléfono con muchos cincos… como en las películas americanas.


El intermitente
Está en tu mesa. Le has visto. Estás seguro. Pero hace un rato que ha desaparecido. Ya ha vuelto. ¡Qué trajín! En toda mesa de bodas hay al menos alguien así. Le han sentado en tu mesa, pero se ha pasado más de la mitad del banquete con gente de otra mesa. Hasta te sientes un poco celoso. Pues si quiere estar con los otros, que se vaya… Que no venga aquí cuando ponen otro plato…

Cariño…
Estos también van de dos en dos como los “petisuis”. Uno (normalmente él) se ha bebido el vino blanco, el tinto, el rosado (si hubiera vino de otros colores, también lo habría probado), el champán, todos los licores y el café (por no mezclar… y aún no ha empezado la barra libre). Como es trabajo en equipo, la parte contratante, se pasa la noche diciendo: “Cariño, te va a sentar mal”. Y tendrá razón, le sienta mal.


El imbécil
¿Os acordáis del tonto del pueblo? En algunos pueblos seguro que había más de uno. Pues en las mesas de las bodas también hay uno. Dependiendo de a quién preguntes puede que no coincidan, pero haberlo, haylo. Y puede que más de uno también.

El raro
¿No tenéis un amigo extraño? En todas las pandillas (qué palabra tan viejuna) hay un tío raro (y sí, suele ser tío). No es mala persona, y le tienes cierto cariño, pero nunca has sabido por qué sois amigos. Seguramente él tampoco sabe por qué, pero os seguís viendo. Pues ése, que es amigo del novio, o de la novia está en tu mesa. Y sigue siendo raro.


¿Qué hago yo aquí?
Más perdido que Falete en un gimnasio. Si le preguntan el nombre de los novios, probablemente acierte uno o ninguno. No conoce a nadie, excepto a su pareja y durante esa noche, en muchos momentos, seguro que desearía no haberla conocido. Más larga que la noche de bodas para el marido de la Duquesa de Alba.  


Por suerte, también hay buena gente. Agradable, divertida, con un trato exquisito, amigo de sus amigos, simpáticos, amables… Pero están en otra mesa.