martes, 28 de enero de 2014

Mis memorias

Como si os estuviera oyendo: “Lo que faltaba. No me he leído memorias de gente que ha hecho cosas importantes en el mundo, y me voy a poner con las de este indocumentao. Pues no hay cosas mejor que hacer”. Y tendréis razón. 


Si os dan a elegir entre mis memorias y las de una chica que ha hecho… que tiene… que es… que trabajó en… ¿Qué cojones ha hecho Belén Esteban aparte de tener una hija con un torero?

Yo también leería antes su libro (y es que mi vida ya me la sé, y tampoco es un frenesí, ni una ilusión, ni una sombra, una ficción… ¡Pero que bien plagio homenajeo a Calderón!).


Para escribir memorias, incluso más importante que tener algo interesante que contar, es eso, tener memoria. Y yo voy peor que un político el año siguiente de las elecciones generales.


¿Por dónde íbamos? ¡Ah, sí! Que no voy a escribir un libro contando mi vida. Pero sí os quería contar algunas cosas sobre las diferentes memorias (aquí no empecéis con la ROM o la RAM… no estamos para leches…).



Olvidaos de todo lo que hayáis leído o visto sobre la memoria. No hagáis caso a los libros de psicología, los programas del señor Punset y los documentales de la 2 (esos que le gustan a todo el mundo pero que nadie ve) ¿Por qué os pido esto? Básicamente porque las comparaciones son odiosas… y además, saldría perdiendo. Lo mío no tiene base científica, me he basado en hechos y en algunos “deshechos”. Una vez avisados, vamos con mis memorias… o la falta de ellas.

Memoria selectiva
Dícese de aquella gracias a la cual te acuerdas con pelos y señales lo que han hecho y dicho otros. Lo podrías repetir todo sin riesgo a equivocarte. Es inversamente proporcional a la falta de recuerdos sobre las acciones realizadas por ti mismo o los tuyos. Si en algo son buenos los políticos (puede que en lo único) es en tener esta memoria.

De rencoroso
Es esa memoria por la que mataría cualquier persona. Se acuerda de todo. No deja un cabo suelto. Tiene claro qué pasó aquél día, a qué hora, el momento exacto, qué dijiste, qué dijo él o ella, cuándo, qué llevabas puesto, en qué lugar se enamoró de ti, a qué dedica el tiempo libre…. Este tipo de memoria suele aparecer durante una discusión. A veces se mezcla con la memoria selectiva, si se siente atacado.


Memoria fotográfica
Seguro que esta os resulta familiar. Probablemente hayáis visto definiciones sobre esta variante de la memoria. No os fiéis de todo lo que hay por el “internez”.  Básicamente es recordar cómo se llaman todos los que aparecen en la foto. Hazte una foto con los amigos. Deja reposar la foto durante unos años.  Ahora prueba a recordar los nombres de todos (Una de las frases más utilizadas suele ser: “¿Quién cojones era éste?”



No me consta
El cerebro humano es maravilloso. Es un tipo de amnesia muy común estos días. La sufre el futbolista que no paga sus impuestos, los  políticos cuando hay escándalos en sus partidos, y la sufre el ciclista que es el amo de la pista (acordaos de Armstrong). Esto no pasaría si dejaran a las madres actuar (esto tiene explicación)



Memorias de una madre
Como dije anteriormente, esto tenía una explicación. Si dejaran a las madres actuar, la gente tendría mucha más memoria. Si una madre te dice: “¿Qué te he dicho?” (Seguido de una colleja. Esto ayuda mucho). Yo al menos, en ese mismo momento me acordaba de todo. Y cuando digo todo es exactamente todo. Una mirada suya bastaba para matarte. Ni rabos de pasas ni nada, una madre y se acaban los problemas de memoria.  


Si te he visto, no me acuerdo.
Es el no me consta de los pobres. Todos lo hemos utilizado alguna vez. No hace falta decir la frase. Con encoger los hombros es suficiente. Pero se acuerdan, claro que se acuerdan, pero no te lo van a decir.


¿Qué iba a hacer yo?
Das una vuelta, luego otra y al rato te preguntas. ¿Qué cojones iba a hacer yo? ¿Qué hago en la cocina? ¿Por qué le llamarán inodoro si huele? ¡Ah!  Venía a por un vaso de agua… Coges un vaso, abres la nevera y te tiras otros 5 minutos pensando porqué has abierto la nevera. ¿Sólo me pasa a mí? Tengo que pedir hora en el médico… pero siempre se me olvida.


Nada, que no me sale
Te tiras un buen rato intentándote acordarte del nombre de alguien o de algo. Lo tienes en la punta de la lengua… Durante dos días. Te tiras sin dormir 10… (minutos, tampoco hay que pasarse)… Olvídalo, no te vas a acordar. Espera, espera, que viene… Y nada.

Las canciones van a otra parte de la cabeza
Hace más de 20 años que no escuchas la canción. Ni siquiera te gusta. Era del grupo ese que incluso odiabas, pero suena en la radio y ahí estás tú, recordándola completa. Haces hasta los coros. Yo creo que se esconden… y cuánto peor es la canción, más escondida… Pero al final sale… Y si es música de los anuncios, con premeditación y alevosía. Se llama el efecto Farala (Vaya nombrecito, ahora que lo pienso…)


Memoria cebolleta
Ni siquiera recuerdas qué has comido, pero podrías contar una y otra vez aquel verano de hace 20 años… Sé lo que hicisteis hace mil veranos….

Memoria de trivial
Dime una fecha, un nombre, el detalle más estúpido y lo recordaré toda mi vida. Es cojonuda para el Trivial, pero para el resto de cosas  no me sirve de nada.

La memoria del teléfono
Esa sí que es buena. Tiene todos los números. Menos mal que los teléfonos la tienen, porque desde entonces, no recuerdo ni uno….Bueno sí, los de la casa de mis amigos. El fijo. Muy útil si quiero hablar con sus padres…

Más memorias de teléfonos
Yo confío en la memoria de mi teléfono. Me avisa de todo. Me despierta, me dice que tengo que ir al dentista, que llame a mi madre, felicitar a mis amigos, que haga la compra…. Como un día se equivoque voy a despertar a mis amigos, felicitar al dentista y comprar a mi madre.


Y es que el teléfono ya tiene más memoria que tú. Y la nevera, y la mesa de Ikea. Yo sin embargo, estoy cada vez peor de la memoria. Ni la Infanta Cristina.
  
Memoria infantil
Pues claro que me acuerdo del momento en que comencé a hablar. Y de mis primeros pasos. Y del cabrón que se llevó mi chupete. Por supuesto que me acuerdo. Yo Estaba allí… No, no te acuerdas, pero es que la gente de tu familia te lo ha contado muchas veces. Te lo cuenta mejor el señor que se peina con petardos. A veces también con una gallina y un poquito de pan…



Memoria EGB No me acuerdo de nada de lo que estudié. Nada. Las cuatro reglas y un poquito de geografía… Lo demás, se perdió algún día de viento.  ¿No te lo crees?  Trata de hacer una raíz cuadrada…. No, tú no que eres un listo :-)


Memoria de ganas  Quería terminar con una canción que hablara sobre la memoria… Y el señor Google me ha encontrado una de Sabina. Dice así:

"memoria de ganas, querido, de verte otra vez" (¿o es me moría?)



Siempre es bueno que haya alguien a quien podamos echarle la culpa de todo. Hoy se la voy a echar a Google. No hace falta acordarse de nada porque siempre está ahí para echarnos una mano…  Se nos olvidan las cosas y es culpa de Google… Me estás buscando y al final me vas a encontrar… Esa es la filosofía de Google ;)

Se me ha olvidado de lo que estábamos hablando… Mejor lo dejamos para otro día.

Jodé, ahora me viene a la cabeza…. ¿Os acordáis que llevaba días dándole vueltas a un nombre, verdad? ¡Por fin!  Me ha venido a la cabeza. Si ya decía yo que no hay nada mejor que dejarlo correr ¡Qué alivio!


No sabéis el peso que me he quitado de encima….

8 comentarios:

  1. Javi!!! ya hacía un tiempo que no entraba por aquí, como te lo curras. Tiiba a decir algo más, pero se me ha olvidado!!!

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    1. Manu!! La próxima vez te pregunto para ver si has leído todos ;)

      Un abrazo

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    2. Ja, yo también le iba a decir que hacía tiempo que no pasaba por aquí y la vuelta ha merecido la pena, todavía tengo desencajada la mandíbula.

      Manu... por cierto... si no me falla la memoria... nos conocemos, verdad?? :))

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    3. Alfre. Ya te iba a poner falta ;) no me olvides nunca!

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  2. Menos mal, Javier, que he recordado que no te había leído hoy... ¡¡Esta memoria!!
    Besotes,
    Isabel

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    1. Rabos de pasas.. Desde que los tomo me he dado cuenta de que no sirven de nada... Y además están horribles.

      Besos!!

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  3. Agggghhhh!!!!!. Llevo dos días con la cancioncilla de Farala instalada en el hipotálamo por tu culpa!!!!!

    El post muy bueno, por cierto :-D

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    1. Lo siento Patry! .... Realmente no. Para qué te voy a engañar. Ahora tienes canción para unos días.

      Un abrazo y gracias!!!

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