martes, 21 de enero de 2014

En el nombre del Padre…

Esta semana no me voy a meter con las cosas religiosas, a pesar del título (y de que a veces te ponen las cosas a huevo). Aunque los que pintan algo en la iglesia (no me refiero a la señora que hizo el garabato en Borja), se metan en las cosas de los demás, no lo voy a hacer yo. No hagas a los demás que te hagan como yo quiero al prójimo… (Creo que es algo parecido, pero es que ese día me cambié a Ética y me perdí la clase de “Reli”).


Esta semana os quería hablar sobre los nombres. Pero no el nombre del padre o del hijo (de verdad que hay nombres de hijos que son para matar al padre y para que le dé un ataque al Espíritu Santo. No tenéis más que pensar en algún Kevin Costner de Jesús, “Yosuas” y Samantas). Hablaremos de los nombres comunes.


Hay padres hijos de…

Porque vamos a ver ¿Quién pone el nombre de las cosas?  A los animales, a las flores, a las ciudades… ¿Dónde está el responsable? ¿Con quién hay que hablar para que se ponga orden? ¿Y qué es este sindiós de poner nombres distintos dependiendo del idioma?

Lo fácil que sería que león fuera igual en todos los idiomas. O al menos cambiarlo siguiendo el sentido común.  En ruso leonov, en polaco leonosky y en portugués o mais grande gato rugiente das sabanas africanas. Pues no, cada uno pone una palabra distinta. Por joder básicamente.


Si quieres ver cómo se dicen “cosas” en otros idiomas, puedes verlo aquí. Prueba en inglés y te la traduce en cada uno de ellos. 

Y a veces no sólo en diferentes idiomas, sino que dependiendo de la zona, las cosas se llaman de otra manera. Por ejemplo el pescado que se llama palometa en unos sitios, en otros se llama japuta. En otros las japutas no hace falta que las llamen, ya vienen ellas solas.

Bob Dylan (el señor que se tragó una pinza de la ropa y no le deja respirar como es debido) hizo una canción para explicar que el hombre puso nombre a los animales. Sabina hizo una versión en español de la bella tonada, pero ya en español. Aquí explica uno de los nombres de animales: “Vió un bicho nadando en el canal de Suez, y le puso pez. ¡Qué gilipollez!) Y seguramente la historia real no fuera tan distinta.


Lo de Sandro Pertini, también puede cantarse como “con su bikini”

LOS NOMBRES DE LOS ANIMALES

Como ya os he comentado, sería mucho más fácil que los bichos tuvieran un nombre y punto pelota. Qué es eso de que te cambien el nombre en cada sitio. Si te llamas Mari Loli, pues Mari Loli y no hay más que hablar. ¿Que a los guiris les cuesta pronunciarlo? También es difícil decir esternocleidomastoideo y nos tenemos que aguantar.

¿Y a los dinosaurios? ¿Es que no son animales de Dios? ¿Por qué esos nombres tan largos? Claro, como ya no hay, no se pueden defender. Tiranosaurus, Diplodocus… Con lo bonito que es María Leocadia o Jacinto. Pero no, a los señores científicos se les plantó ponerles nombres difíciles. 


El Riojasaurus era conocido por pisar las uvas durante un tiempo, guardar el líquido y luego ponerse hasta las trancas.

Me diréis que sí, que los bichos tienen un nombre científico para evitar estos problemas que os estoy comentando. Pero es poco práctico el nombre en latín, griego o ruso tradicional. Un ejemplo:

-      ¡Corra Profesor Brown! ¡Acabo de ver una Eleutherodactylus hobarismithi!
-      ¿Voy a correr para ver una puta rana?  ¡Que te pires!

LAS PLANTAS

O sea que a un dinosaurio no le puede poner Jacinto, pero a una planta sí. Hombre por favor, que hay señores que se llaman así… y les habéis jodido la vida. ¿No molaría más llamarte Tiranosaurio como un animal de 300 toneladas y con una cola de 3 metros? El bicho, no el señor.

Pues hay señores que también ponen nombres a las plantas. Pero me parece que aquí también funciona el sistema CMSDLP (Como Me Sale De Las Pelotas). Dentro ejemplos.

Esta es de color celeste y la encontraron sobre las 9 de la noche... Muy bien, la llamaremos “Azulcena”. Esta la encontró una chica que iba caminando por la calle de Alcalá con la falda almidoná y la lleva apoyada en la cadera. Ya está, le llamaremos Nardo (no confundan con otras partes del cuerpo en el que se apoyan cosas).


LAS COSAS

Hay cosas que tienen el nombre que tienen que tener. Carnicero, persona que se ocupa de la venta de carne y productos derivados de la misma. Pescadero, igual pero con la pesca. Cenicero, lo mismo pero con la ceniza… (y así sustantivamente).  

Otras palabras casi ya te dicen su significado. Por ejemplo Chocolate. El mismo nombre ya te cuenta qué es.  Viene del azteca y es: bebida que está muy rica calentita con churros. Esto está documentado, no vengáis ahora con teorías revolucionarias o con cigarritos de la risa de “droga porro”.


LOS PAÍSES

Esto sí que es un despropósito. Llega un señor a un sitio, dice que él lo ha visto primero y le pone un nombre. ¿Y los que ya estaban allí?  O sea que en Colombia no había nadie antes. Tuvieron que esperar a que llegara Colón. O los de Costa Rica a los señores de las galletas (ufff, espero podáis perdonarme). Lo de Antigua y Barbuda espero que no fuera por la Pantoja…

¿Nueva Zelanda? Seguramente habría una vieja Zelanda, pero nadie se acuerda ya de las personas mayores… ¡Qué ingratos son los jóvenes!  Al menos, tienen un buen equipo de fútbol (algunos muy bajitos, pero valientes).


LAS CIUDADES Y LOS PUEBLOS

Aquí tres cuartos de lo mismo. Llega un pollo y se le planta poner el nombre de un santo a la ciudad. San Francisco, San Sebastián, Santander (no es coña, aquí podéis ver la derivación del nombre… luego decís que no aprendéis nada con el blog).

Otras veces el nombre proviene de otros más viejos que llegaron allí. Los árabes, los cartagineses, los fenicios o el hijo pequeño de la Duquesa de Alba…. Por ejemplo Tarifa significa Punta. Así en castellano no mola tanto, pero pasa lo mismo con los pueblos en inglés  Blackrock es chulo ¿no? Pero pedrusco negro ya no es tan “cool”.

Ha llegado usted a Clímax. ¿Quiere que le lleve a otro sitio?

LAS CALLES

Seguro que habréis oído movidas por el nombre de tal o cual calle. Llega un alcalde nuevo y cambia el nombre por el de un político de su “cuerda”. O lo llena todo de vírgenes y santos (me sigo refiriendo a los nombres de las calles), Calle Cristo de los Faroles, Virgen de la Cueva que llueva que llueva o cosas por el estilo como Mártires de la Tuna de Farmacia (o por cualquier tuna del mundo), Caídos de un Guindo…

Hay otros nombres que se las traen. No puedo evitar pensar en una de Madrid. La Avenida del Ventisquero de la Condesa. ¿En qué parte de la condesa está el Ventisquero? (Mejor no me lo digáis).

Lo mejor es como hacen los americanos. Le ponen números y ya está. Así no se enfada nadie…. Calle Number One (y va Mourinho y se cabrea porque dice que le han robado el nombre).

Yo tengo la suerte, o no, de vivir en el Barrio de la Alegría (sí, a ese que quería mudarse Joaquín Sabina desde la Calle Melancolía). Todas las calles son de buen rollo: Avenida de la Magia, de la Ilusión, Calle del Hechizo, Sonrisa, Felicidad, Sueños…

LOS GRUPOS DE MÚSICA

Aquí hay para todos los gustos. ¿Cantas con 150 hermanos y os apellidáis Kelly? Pues la Kelly Family. Sois todos iguales y tenéis 2000 años, pues Mocedades… Calla no, que ahora son el Consorcio (empezaron siendo las hermanas Uranga, pero sonaba más a tienda de ultramarinos).

Otros están condenados al fracaso desde el nombre. Maniobras Orquestales en la Oscuridad. Anda, vete a comprar al disco a la tienda (aquí se nota la edad del autor), entre lo que tardas en dar con el nombre, José Luis Rodríguez ya se ha “forrao”. ¡Qué bien eligió el nombre el jodío! Lo del Puma ya no me gusta tanto (y lo de no abrocharse las camisas tampoco).


LAS PELIS

No digo yo que las películas tenga malos nombres, ni mucho menos. Una peli de monos pues El Planeta de los Simios. Un tío pegando brincos y chorreando de agua, Cantando bajo la Lluvia. Un superhéroe que se llama Supermán, pues no nos complicamos y le llamamos igual. Batman lo mismo. Si vuelve, pues Batman Returns, y así con Iron man, Spiderman o “Mérman” (el increíble hombre menguante)…



Si lo malo no es eso, es que luego las traducen y ahí ya sí que no hay nada que hacer. El Sonido de la Música. ¿Por qué no le llamamos Sonrisas y Lágrimas para joder?  ¿Que se llama Eyes Wide Shut? Pues esta no la traducimos y ya verás que risa cuando la gente pida entradas para verla en el cine.


¿Tengo o no tengo razón en lo de poner orden… Ya está bien de libertad y liberalismo y libertinaje… (artístico o sobre hielo).





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