miércoles, 28 de agosto de 2013

Nadie es perfecto… y tú menos

Lo de que nadie es perfecto, creo que lo tenemos claro. Puedes ser muy inteligente, pero no saber relacionarte con la gente, tener un cuerpo 10, pero una cara que no progresa adecuadamente (el famoso efecto gamba)… Ya lo decían en la escena final de Con Faldas y a lo Loco. Si no la habéis visto (al infierno vais a ir), tampoco os estoy destripando nada aunque veáis el vídeo de abajo.  


Ni siquiera Chuck Norris es perfecto. En la imagen (cartel de una tienda de deportes de Irlanda), se arriesgan diciendo que Chuck Norris no puede jugar en un equipo de rugby femenino (no estaría yo tan seguro, él  puede hacer lo que quiera y cuando quiera). Por si aún queda alguien que no le conoce, este señor se ha leído todo Internet entero dos veces a través de un “gualki talki” y ni siquiera Google es capaz de encontrarle. 


El primer paso, lo tenemos superado. Nadie es perfecto está claro (si piensas que alguien lo es, es que todavía no le conoces suficiente), pero he añadido en el título lo de y tu menos. No es nada personal, no me refiero a ti, (que también), sino a los otros. A los que no son de los nuestros, los que viven en otro país, en otra ciudad, en otro barrio, los que piensan de distinta manera, escuchan otra música, se visten muy malamente (porque no son de los tuyos), a los altos, a los bajos,…básicamente a todo el mundo.

En España siempre nos han gustado los deportes en los que hubiera una pelota por medio. Fútbol, balonmano, baloncesto, tenis… y hasta somos o hemos sido campeones del mundo en algunos de ellos. Pero si hubiera algún deporte en el que tendríamos muchas posibilidades de medalla de oro sería en Tocar las pelotas ajenas (las propias también podría ser deporte olímpico, muy extendido, pero algo más aburrido).


A eso me refiero con lo del y tú menos. Lo mejor de no ser perfectos es que siempre hay alguien menos perfecto. Y en caso de que alguien fuera mejor que tú en algo, ya buscaríamos el punto débil para poder tocarle las pelotas.  El caso es hacerle ver que no es perfecto. Y aquí te dejo unos ejemplos de tocamiento de pelotas.

Expertos sin fronteras
¿No os habéis dado cuenta que en la tele siempre salen los mismos para hablar de cosas muy diferentes?  Ahora toca Gibraltar, luego la guerra de Siria, la corrupción, el calentamiento global, el traje de comunión de la hija de algún famoso. Y de todo saben, y se pueden tirar horas y horas, tocándose las pelotas unos a otros. Incluso les ponen enfrentados para que sea más cómodo el tocamiento. Y, como en el cole, siempre van a por el más débil y se ríen del que no es tan listo como los demás.


Ni puta idea
Perdón por la expresión, pero es la que mejor puede ilustrar el ejemplo. Ya hemos oído hablar al experto (pero no de los del caso anterior, sino de los de verdad), y siempre, siempre, habrá alguien que suelte la frase.



Errar es humano
Siempre se dice que errar es humano (herrar también, pero es otra cosa), y echarle la culpa a otros, es más humano todavía (la frase no es mía, pero no he encontrado la fuente fiable. Echaré la culpa a Google). Lo utilizan los políticos cuando las cosas van mal (la famosa herencia recibida), los entrenadores de fútbol cuando pierden (hay uno que sólo es responsable cuando gana) y hasta los niños en el cole. Hay razas de perros famosas por su apetito por los cuadernos escolares de los niños. Ni huesos, ni un filete, lo que de verdad les gusta a los perros son los papeles con ejercicios de matemáticas.



Pues mi padre…
¿Vosotros también teníais un padre policía con una pistola muy grande? (prometo no hacer comentarios sobre las pistolas de los padres de los demás). También estaba la variante del padre bombero y la manguera (pero yo creo que impone menos respeto si estamos hablando de padres con autoridad). Lo de jugar a ver quién la tiene más grande, no es solo cosa de niños, empezamos con “mira que pupa” “la mía es peor” y de mayores acabamos con “pues mi pastilla para la tensión es más grande que la tuya”…


No es tan guapa
Ponte a ver un concurso de belleza o una revista de moda con alguien. ¿Cuánto tardas en escuchar que la modelo tal o la actriz cuál no es tan mona? “Mira que piernas tan delgadas”, “¿Quién ha peinado a esta chica? ¿Una gallina?”, “Con lo joven que es y las patas de gallo que tiene”, “Esos ojos tan azules tienen que ser lentillas”, “Hay que ver lo que hace el photoshop”.  Y si no hay posibilidad de crítica, siempre queda el socorrido: “¡Qué guapa es esta bruja!”.

Balón de oro
Es el mismo ejemplo en versión masculina. Si eres de un equipo, la figura del equipo contrario no sólo no es el mejor del mundo, sino que ni siquiera juega bien (a lo que sea). También será feo, poco inteligente y con sexualidad no definida (o definida del todo en sentido contrario). Sergio Ramos es caso aparte.



Anda que tú
Hemos pasado de las revistas para saber quién es la nueva novia de un cantante, conocer la casa de una actriz, pero ¿esto? Hay revistas y programas de televisión para ver la “cirulitis” de tal cantante, las bragas de tal presentadora, las pérdidas de orina de la mujer del tiempo (o precipitaciones por el valle del Guadalquivir como dirán ellas). ¿Y esto interesa a alguien? Pues parece ser que sí.


Fulanito ha dicho en su “tuister”
Lo de las redes sociales también sirve para darnos cuenta de que nadie es perfecto. Y hay algunos que son muy poco perfectos, tirando a desastres. (Toni Cantó, lo tuyo es no es meter la pata, es vivir en el hoyo), y tardará muy poquito en dar la vuelta al mundo (topicazo habemus).



Total, son chiquilladas
Ahora está de moda, llamar chiquilladas o quitar importancia a lo que hace uno de los tuyos. Ahora bien, como el que haga lo mismo sea de otro partido político, equipo o lo que sea, la chiquillada debería ser delito.  Es lo que viene siendo el cambio de rasero. Lo de los demás siempre es peor. Ya lo decía Gila, si no saben aguantar la broma, que se vayan del pueblo.



Ni se te ocurra
Tu puedes hablar mal de tu pueblo, de tu país, de tu familia, pero… ¡Ay de aquél que se le ocurra hacer lo mismo en tu presencia. Es el claro ejemplo del: “Esto sólo ocurre en España”. Bien si lo dice un español, pero como lo diga un francés (y se le notará, porque va a decir “ocugge” en vez de ocurre), no tiene Pirineos para correr.

Tiene que haber muchas más situaciones como éstas. Algunos diréis que tiene que ver con la envidia, otros con que básicamente nos gusta tocar las narices… pero el consuelo que nos queda, es que esto pasa en todo el mundo… o ¿Qué os creeéis que esto sólo pasa en España?

miércoles, 21 de agosto de 2013

Unos minutos de publicidad

¿Eres de los que aprovecha los minutos de anuncios en la tele para ir al baño? ¿Te saltas la página de anuncios de los periódicos y las revistas? ¿Estás harto de (intentar) cerrar los banners de publicidad cuando visitas cualquier página de Internet? ¿Odias no saber quién ha marcado el gol mientras te dicen en la radio lo bueno que está el jamón de Guijuelo?  


Con la publicidad tenemos una relación amor-odio, o de odio-odio directamente. Está en todas partes (que se lo pregunten a los que ven la Fórmula 1 en Antena 3) y desde hace mucho tiempo. Nos sabemos muchas de las canciones, las frases, conocemos a los famosetes que anuncian los productos… En el post de esta semana, os cuento algunas cosas sobre la publicidad, que siempre me han llamado la atención y que probablemente ya sabías, o no te interesan lo más mínimo.

¿Has visto el anuncio en el que sale…?
Son esos anuncios que te gustan porque son divertidos, tienen una canción que te encanta, sale tu actor preferido, los paisajes son muy bonitos…, pero no tienes ni idea de lo que venden. El anunciante se ha dejado una pasta en el anuncio, sale en todas partes y ahí te ves explicando: Sí hombre ése en el que sale un mapache dando volteretas en una playa mientras suena la música de los “Chugueter and forever”… ¡Qué bueno! Y no sabes si están vendiendo un coche, un champú, apartamentos o hamburguesas. Todo un éxito.


Sufriendo en silencio
Son esos actores y actrices que lo mismo sirven para anunciar crema para las hemorroides, el dolor de cabeza, pegamento para la dentadura postiza, pañales para las pérdidas de orina (¿Dónde va la orina cuando se pierde?)…. Y tú piensas ¿De verdad que le pasa todo esto? ¿Y a la vez? Eso sí que es una desgracia. Al menos, les pagan por contarlo.



Los niños del Cola-Cao
¿Quién hace los castings para los niños que hacen los anuncios del “colocao”?  Todos iguales, con problemas de dicción, escaso presupuesto en champú, bajitos, pero que si le ponen el Cola-Cao (con grumitos, sin grumitos, Light, turbo, con fibra o de las otras modalidades) puede jugar al rugby, hacer surf o meter más goles que Messi y Cristiano Ronaldo juntos… Vosotros seguid engañando a los niños, ya veréis las demandas que os meten los padres cuando sepan que sus hijos son unos paquetes aunque sigan desayunando como los campeones.


Si es sólo para el pelo
El champú de ahora (el que no se ponen los niños del Cola Cao) tiene Instant, reparador, con extractos naturales, Aloe Vera, contar con “esdrújulos” activos y mil cosas más. Ahora bien, si es para hombres sólo necesita poner en el bote CHAMPÚ. O como mucho anticaspa.  Por cierto, Casillas, lo de estar en la ducha con tu  novia, yo me lo imaginaba de otra manera.


¿La rubia viene con el coche?
Si quieres sí, pero no busques en el concesionario, ni siquiera en los de Ferrari. En los anuncios de coches de alta gama (los que cuestan un cojón, por si lo necesitabais entender) casi siempre incluyen una joven de buen ver. De todas maneras, cómprate un coche de esos, y es muy probable que la rubia no tarde en aparecer.



Vengo del futuro
Esto sí que me resulta curioso. ¿Viene una chica del futuro para traerme una lejía? Probablemente sea la mejor lejía del mundo, pero no deja de ser un producto para dejarte la ropa más limpia. ¿No podías haber traído algún medicamento para curar enfermedades, el número de lotería de navidad, o algo más práctico? Y menos mal, porque con la crisis, el próximo anuncio en el que venga alguien del futuro será para llevarse cosas.



Pluriempleo
Los señores y señoras del tiempo hacen un cursillo para aprender a decir “churrasco”, anticiclón y también a anunciar las ventajas de la cuenta Naranja?  Como tienen un contrato a tiempo parcial (total, salen 10 minutos al día), les toca hacer también horas extra. Un día se van a equivocar y van a anunciar marejada en el banco e Intereses del 10% en el Mar de Alborán (por cierto, que poner el nombre a un mar al tal Pablo es pasarse un poco.  No canta mal, pero se han pasado un poco).


Higiene íntima
La misma palabra lo dice, ÍNTIMA.  ¿De verdad los chicos necesitamos saber cómo se pone un tampón? Y si lo vas a explicar, lo haces bien, no como lo hace Amaia Salamanca. En este anuncio se me plantean varias cuestiones ¿Por qué no se enfada Amaia cuando un tío mete mano en su bolso? ¿Por qué no le cuentas de verdad cómo se ponen los tampax? ¿Por qué el pollo del sombrero pone esa cara de panoli? ¿Por qué la rubia pone tampones a desconocidos? Dentro vídeo.  



¿Tienen problema de oído los señores de los anuncios?
Ahora parece que van solucionando estos problemas auditivos, pero en los anuncios de antes, todo había que repetirlo dos veces (en plan Imanol Arias explicándole a su señora Merche cualquier cosa). ¿Y cómo dices que se llama el producto?  ¿Me puedes repetir el teléfono?



¿Te da tiempo a leer el final de los anuncios de fármacos?
Vale que soy un poco raro. No suelo hacer caso a los anuncios de antimocos, analgésicos, y cualquier tipo de dolores, pero eso sí, en cuanto sale el    final del anuncio, intento leer lo de que te lea un farmacéutico las instrucciones y se tome un medicamento… ¿O no es así? Ya te digo, que no me da tiempo a leerlo y me lío con el tema.



La teletienda
A las horas que lo ponen no tienes muy claro si te venden fregonas para cortar cebollas, un extendedor de cuchillos o un pene para que duerman tus amigos.   Nunca he tenido paciencia para ver el anuncio entero. Todos son muy parecidos. Empiezan vendiendo una cosa, pero siempre hay una oferta mejor, el precio que aparece en pantalla incluye también un juego para la vecina, para el hijo del panadero, y además, si lo compras ahora te regalan otra cosa. Ya te digo que no los veo enteros, pero si te quedas hasta el final, seguro que te llevas el producto, otro juego, y además te dan dinero. Es lo malo de no tener paciencia.


Aunque no os lo creáis hay anuncios buenísimos (casi siempre, mejores que los programas de televisión). Otra cosa es que me acuerde de lo que venden… o vaya a comprarlo. Ahora os dejo con unos minutos de publicidad.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Grandes preguntas de la humanidad, o no

Hay gente muy preparada que se ha tirado toda la vida sin dar con la respuesta a preguntas como éstas: ¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿Hacia dónde vamos? ¿A dónde vamos a ir a parar? (esta no es tan filosófica, pero también sería para dedicarle su tiempo).


No “asustarse”. No voy a hablar de estos temas. Estamos en verano y no es cuestión de ponerse profundos. En el post de esta semana os voy a hablar de otras preguntas, tan importantes o más, que tampoco tienen respuesta, o sí, pero tampoco os la voy a dar para no romper el misterio. Va a ser algo así como un Cuarto Milenio de garrafón o de los chinos (lo tenemos todo y nadie se explica cómo).

¿Ya has vuelto?
Como os decía antes, las preguntas de quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos, son importantes, pero quién no te ha preguntado alguna vez al verte llegar: ¿Ya estás aquí? ¿Has vuelto? Te dan ganas de decir: “No, no he llegado, me estás viendo pero soy un holograma y estoy buscando a Obi Wan Kenobi para que nos ayude a salvar una galaxia muy muy lejana. ¡Pues claro que he llegado! ¿Es que no me ves?” 


¿Por qué Chewbacca no habla inglés?
Siguiendo con La Guerra de las Galaxias, me planteo otras dudas. Tomemos el ejemplo de Chewbacca, el amigo heavy de Han Solo. Tío, te has tirado con él tres películas y vale, sabes pilotar una nave, disparas como un champion (no quiero ni pensar lo que tarda en secársele el pelo después de la ducha), pero ¿No te ha dado tiempo a aprender inglés y te tienes que comunicar con bostezos?  Vamos, no me jodas, que en la Galaxia tenía que haber alguna academia CCC. Pues no eran largos, los viajes ni nada, para que hubieras aprovechado el tiempo. Y lo más raro, ¿No te parece extraño que únicamente Han Sólo te entienda?


¿A qué velocidad va la oscuridad?
Todo el mundo sabe a la velocidad a la que viaja la luz. 300.000 amperios por kilowatio (aquí hay algo mal seguro… ya sabéis que los números no son lo mío) pero ¿Y la oscuridad? ¿Es que no viaja? La tenemos ahí oculta y marginada. Lo que sí tengo claro es lo que tarda cualquiera en pegar un grito y cagarse en algún allegado si le apagas la luz del baño (muy poco, tirando a un milisegundo). Pero creo que no es un método científico.

¿De dónde sale tanto pitufo?
Quién soy yo para cuestionar la vida sexual de nadie. Cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero ¿no os mosquea que haya tantos pitufos y sólo una pitufina? Con la cara de bueno que tiene Papá Pitufo y no sé, no me fío de él.


¿Para cuándo un taxista de Presidente del Gobierno?
No, no me refiero al caso del Presidente de Noruega que se ha hecho pasar por taxista, sino a uno de verdad, de los que te pillan por banda, te arreglan el mundo en 30 minutos, y hables de lo que hables, lo saben todo, y de muy buena tinta (conozco la tinta china, la invisible, la de calamar, pero la buena ¿?). Eso es lo que nos hace falta, gente que sepa lo hace, que tenga soluciones, que haga frente a los problemas.  En las próximas elecciones ya sé a quién votar. ENTE (España Necesita Taxista “Enterao”).


Un hombre con recursos

¿A las 10, de la mañana o de la noche?
Seguro que habéis oído lo de “A las diez, en la cama estés”. Pero no especifican si es AM o PM (me daría igual, siempre me lío con las frecuencias de la radio).  Yo por si acaso, he decidido que es por la mañana y me quedo un ratito más en la cama.

¿Cal y Arena?
Una de cal y otra de arena. Ya estamos otra vez dando por saco. ¿Cuándo sabes qué es lo bueno y qué lo malo?  Ahí lo dejo, no me voy a poner a buscar la respuesta que seguro que me ponen un impuesto como autónomo y me hacen pagar las dos.

¿Quién controla a los autónomos?
Hablando de autónomos. Siempre me han llamado la atención en las pelis porno. Llega el fontanero, y le hace un apaño a la mujer…. No le arregla el baño, ni las tuberías (o sí, pero ese es otro tema). El butanero sube las bombonas y ya de paso… ¿Nadie le controla el tiempo a esta gente? ¿Llegarán a tiempo al siguiente aviso?  Las pocas veces que he visto una peli porno (mamá, te lo prometo, que sólo he visto una o dos con el propósito de estudiar el guion) me pongo muy nervioso pensando que no llegaran a tiempo a la próxima cita.


¿Quién es el cachondo que pone los precios?
No me refiero a si las cosas son caras o baratas. En los aeropuertos está muy claro, todo es carísimo (una bebida refrescante, por no hacer publicidad a la Coca Cola, está a precio muy ajustado… como un cuchillo en el costado). A lo que voy es a que casi nunca ponen una cantidad redonda, sino que marcan por ejemplo 3,99.  Estoy convencido que todos pensamos: “Por 3 euros, me lo compro”. No amigo, son 4 euros, porque el céntimo ni esperas que te lo devuelvan. Mira Bárcenas, céntimo a céntimo, se ha hecho con su pequeña fortuna.


Tu banco ¿amigo?
O sea que tú, amigo banco, atas los bolis con una cuerda porque no te fías de mí, y yo sí tengo que hacerlo cuando ingreso la pasta que tengo. Me parece que no estás siendo muy justo conmigo. ¿Y que es eso del cargo por mantenimiento de cuenta? ¿Tenéis un señor haciendo equilibrios con las libretas de todo el mundo?  Esto me recuerda al gran Gila y el pago del colegio de su niño.


Se nos ha ido de las manos lo del Gin Tonic ¿no?
Ahora nos ha dado por descubrir el gin tonic, pero customizándolo (que quiere decir básicamente, ponerle toda clase de chorradas a la ginebra y a la tónica).  Vas a un garito y pides una cerveza y te miran como si hubieras pedido un vaso de leche calentita.  ¿Es que no sabes que ahora lo “cool” es pedir un gin tonic?  Pues me niego a que me cobren una pasta por algo que parece una ensalada con alcohol. ¿Qué es eso de poner pepino, vainilla, enebro (o febrero, no tengo muy claro de qué mes estamos hablando), y tanta tontá.  ¿Qué pasa que la ginebra no está buena? Por eso la mezclais ¿no?


¿En qué momento nos volvimos imbéciles?
Yo creo que nacimos ya así. Tampoco es plan de señalar a nadie, el imbécil nace, crece (se vuelve más imbécil), se reproduce y no muere. Pasa de generación en generación. Antes había un tonto por población (el famoso tonto del pueblo), pero ahora hay superpoblación. No sólo es por el tema del gin tonic, sino por las pelis, las series, la música. Me refiero a que si algo empieza a gustarle a todo el mundo, ya no mola. Entiendo que si es un sitio, no cabe todo el mundo, pero un grupo de música, una peli, un libro. ¿Es peor porque le guste a más gente? Perdona. No sabía que sólo te podía gustar a ti. Échate una novia o un novio feísimo, y no tendrás problema. Serás guay toda tu vida, no le va a gustar a nadie más.

¿La P con la a?
Los niños aprenden a leer (o al menos así aprendí yo) deletreando. La p con la a siempre es pa, la p con la o po. Pero ¿y los niños ingleses? Se tienen que aprender la palabra entera, porque la p con la e puede ser pe o pi, la f con la a puede ser fa, o fe… Lo de los niños alemanes ya tiene que ser de nota, porque tienen palabras de más letras que mi hipoteca (la de la imagen ya ha sido eliminada y la han cambiado por Manolo que suena mucho mejor y es más familiar)



¿Pero tú no eras Pili Martínez?
“Pues no, me he casado con Pepe Pérez y ahora soy Pili Pérez”. ¿Os imagináis esta conversación en España? Andar cambiando el DNI, el pasaporte, el carnet de conducir, la tarjeta del vídeo club (jodó que antiguo soy).  Yo por eso no me caso, no vaya a ser que me tenga que cambiar el apellido (¿o no funciona así?).

¿Si desaparece Youtube nos quedamos sin telediarios?
Podéis creer que se me ha ido la cabeza, pero pensad por un momento en cualquier telediario, noticiero, o como lo queráis llamar. No hay ni uno en el que no incluyan un vídeo de Youtube, la última ocurrencia de un famosete en Twitter o la cuenta de Facebook de un cantante o un deportista.  ¿Cómo eran antes los telediarios?  Pues creo, no me hagáis mucho caso, que el periodista tenía que currar para buscar la noticia (haciendo amigos…).

Se me ocurren muchas más preguntas clave para la humanidad como:
  • ¿Los cables de los auriculares tienen vida propia?
  • ¿Por qué la radio de mi coche se empeña en sintonizar Radio María?
  • ¿Por qué se reinicia el ordenador cuando no has guardado el documento?
  • ¿Cómo acertar a la primera al meter un USB?
  • ¿Cuánto cuesta el tinte de Rajoy que no le alcanza para la barba?
  • ¿Por qué las operadoras de Telefónica repiten 300 veces al minuto tu nombre?
  • Con la pasta que ganan los jugadores de la NBA ¿Cómo pueden fallar un tiro libre?
  • ¿Por qué los jugadores de béisbol juegan en pijama? ¿Tarda tanto en acabar el partido que van directos a la cama?
  • ¿Hacen control antidoping a los que hacen las portadas de La Razón?
  • ¿Por qué me preocupo cuando alguien dice que no me preocupe?
  • ¿Es verdad que cuanto peor gusto musical tiene alguien más alto pone el volumen de los altavoces del coche?
  • ¿Por qué los asesinos en serie saludan y parecen buenas personas?
  • ¿Es cierto que segregamos más mucosidad en los semáforos?
  • ¿Por qué bajamos el volumen de la radio cuando aparcamos?
  • ¿Los creativos de anuncios de compresas también utilizan la misma droga que los de las portadas de la razón?
  • ¿Por qué los políticos tienen memoria selectiva? Sólo recuerdan lo que hacen los demás y nunca de lo que hacen sus partidos.  
  • ¿Quién es el peluquero de Sergio Ramos? (tiene mejor gusto eligiendo novias). 
Cómo veis hay muchas preguntas sin respuesta. Por eso hay tanto tertuliano en la tele (tienen que vivir de algo). Pero he dejado la más importante para el final ¿Por qué no te callas? (vale, ya me callo, pero volveré :-))

miércoles, 7 de agosto de 2013

¿Vamos al cine?

Ya os he comentado alguna vez que me gusta el cine. Mucho. Puedo ver tres películas del tirón y quedarme tan a gusto. Lo de entender ya es otra cosa, porque las películas que me gustan casi nunca tienen nada que ver con las más taquilleras, y muy pocas veces coincido con los críticos (cuando les leo y hago caso).


Nunca he sido de los de ir al cine a para el rato (no, tampoco he frecuentado la fila de los mancos, pero esa es otra historia). Yo voy a ver La Película. A veces porque hay que verla en pantalla grande aunque sea un truño (caso Pocahontas disfrazada de pitufo gigante). Otras porque ya se de “antebrazo” que me van a gustar (casi siempre acierto… no tengo claro si soy un chico fácil o selectivo), otras porque le gusta a mi novia (normalmente coincidimos, pero ella es más de pelis de señores que pegan golpes o ciencia ficción). 


No se vosotros, pero yo cada vez, tengo menos ganas de ir al cine y no es únicamente por el precio, que también. Sí, las salan están mucho mejor, las butacas son muy cómodas, puedes comprar barreños de Coca-Cola… pero ¿Y las películas?  Cada vez hay menos para elegir y de peor calidad. Y me explico.

¿Pero quién va ganando?
La cartelera del cine cada vez se parece más a los periódicos deportivos o a Estudio Estadio.
Los Pitufos 2- Iron Man 3
Resacón 3- Gru 2
Scary Movie 5 -Fast and Furious 6

Un día de éstos va a salir María Escario o Manolo Lama contándonos los estrenos.

Si ya la he visto
Cuando leo la sinopsis (no hace falta que os diga que es el resumen resumido) de cualquier película, tengo la sensación de que no es nueva… y casi siempre tengo razón. Es lo que se llama un “rimeik”. Básicamente se trata de hacer otra vez la misma película que como dice mi madre: “tuvo mucho éxito” (fin de la cita) pero más nueva, con peores actores y si cuela en 3D.

El libro estaba mejor
Menos del BOE, que seguro que daría para una telenovela de 1000 capítulos, no queda libro del que no se haga una película. Y sí, siempre está mejor el libro, pero en 2 horas te lo resumen y te ahorras lo de leer… Siempre hay excepciones, como El Hobbit que te hacen 3 pelis de 2 horas de un libro que se lee en un rato (largo, pero rato).


Ya os lo traduzco yo: “Si la película es peor que el libro… ¿Un libro basado en una película sería mejor?

Una cinta de 3 billones de dólares
Si amiguitos, las películas ahora son cintas (si dices peli, te pillan rápido la edad) y se miden por el precio que ha costado hacerlas. Los actores también se valoran por lo que cobran. Los que más pasta ganan son los de las pelis de Crepúsculo (tócate los huevos Mariloli). ¿Os podéis creer que Lina Morgan o Andrés Pajares no estén ni siquiera en el Top Ten?  ¡Qué injusta es la vida!


Actriz mejor pagada en 2012

¿Batman se había ido?
Ya no son sólo terceras o cuartas partes, (ni siquiera El Padrino o La Guerra de las Galaxias merecían esta putada), sino que son permutaciones y variaciones del mismo tema. Batman Returns (tu ni siquiera te habías dado cuenta de que se había marchado), The Amazing Spiderman (los otros no eran tan guays), y así con todo. Ojo, que algunas son buenas, pero están estirando un poco la cuerda. Ya lo estoy viendo, Indiana Jones y la pastilla de la Hipertensión, o Los bisnietos de la Máscara Enmascarada”.

¿Otra de lo mismo?
Les da por un tema y hacen todas iguales. Es como lo de la Guerra Civil y el cine español pero por tandas. Ahora tocan los zombis, hasta Brad Pitt (si le pilla mi abuela le corta el pelo, le afeita y le mete a la ducha en un pispás) ha hecho una peli en la que no dejan uno vivo (o muerto, o lo que sea) y les llaman Z (podrían haberla titulado Peta Zetas, pero a los de Marketing les daba la risa)… Hace poco le tocó a los vampiros, hasta metieron a Lincoln (ese señor con el gorro tan espantoso y barbita de antiguo) a matar bichos, antes monstruos, “robozes” (transformers y demás), desastres naturales, los jodíos superhéroes… ¿Os podéis creer que los de película Aviones sean los mismos que Cars?  ¡Qué cabrones! Menuda vuelta de tuerca. 


¿Y este en qué anuncio de colonia sale?
Yo no digo que los actores y actrices sean malos, pero sí que son peores que los de antes (aquí me doy cuenta de lo viejuno que soy). Los “güenos” son cada vez más mayores y tienen menos peso en las películas.  Parecen modelos y “modelas”, y a veces actúan mejor en los anuncios (en papel) que en las propias cintas (a ver si me acostumbro a decir esta palabreja para parecer moderno).



La mayoría de los actores principales son jóvenes muy resultones y que salen muy guapos en los anuncios, pero aguantarles durante hora y media poniendo morritos (si les deja la cirugía) se hace un poco duro.

Macizos sin fronteras
Además de ser guapos, tienen que estar muy macizos, ellos, y ellas. Si no se quitan la camiseta, la peli no está redonda. Vale… antes también, pero no me vais a comparar a Burt Lancaster con el chavalín este español que gasta menos en camisas que Belén Esteban en libros.

¿Todavía seguís teniendo ganas de ir al cine? Yo sí, a pesar de todo esto y de alguna cosa más que te enseña el cine.